Oct 24 2012
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PolíticaSociedad

Guatemala: Militares, transnacionales y neoliberales

El ej√©rcito asesina a ocho personas, desaparece a otra, y hiere de bala y de arma blanca a m√ļltiples mujeres y hombres procedentes de los 48 cantones del territorio. Motivo: las movilizaciones pac√≠ficas llevadas a cabo con el objetivo de protestar frente a los abusivos precios de la electricidad, as√≠ como por la defensa de la educaci√≥n p√ļblica y de calidad, entre otros reclamos.

Guatemala, 1 de mayo de 2012, Santa Cruz de Barillas. Una persona es asesinada y 10 permanecen hoy en d√≠a todav√≠a encarcelados, acusados de sedici√≥n y terrorismo, enfrentando penas de incluso 50 a√Īos. Motivo: La oposici√≥n mayoritaria de las comunidades del municipio a la construcci√≥n de una central hidroel√©ctrica, decisi√≥n que incumple la legislaci√≥n internacional (convenio 169 de la OIT), ya que no respeta la consulta popular realizada, y que mayoritariamente vota no a este proyecto.

Estos son dos ejemplos recientes de toda una serie de agresiones violentas a los sectores populares en Guatemala. Desgraciadamente, la lista es amplia, y su periodicidad, persistente: Polochic, San Juan Sacatep√©cez, Uspant√°n, etc., son s√≥lo algunos de los casos m√°s graves. Ante ello, pudi√©ramos caer en la tentaci√≥n de interpretarlos como hechos aislados. O, quiz√°, como la continuidad inerte de la ya de por s√≠ muy violenta historia de Guatemala desde los a√Īos 60 del siglo pasado.

Lamentablemente, creemos que no es as√≠. Al contrario, pensamos que la escalada de violencia pol√≠tica no es sino el ensayo de un modelo social todav√≠a m√°s excluyente y antidemocr√°tico, en el que se plantea incluso la implantaci√≥n de nuevos gobiernos c√≠vico-militares. √Čstos ser√≠an, de esta manera, la √ļnica forma pol√≠tica capaz de sostener la agudizaci√≥n del proyecto neoliberal en esta crisis civilizatoria. En este sentido, el gobierno actual, presidido por P√©rez Molina (militar e implicado en el genocidio producido durante el conflicto armado entre 1960-1996), no ser√≠a sino un paso m√°s en esta estrategia de militarismo neoliberal.

En este punto es necesario resaltar que este nuevo modelo no es una cuesti√≥n estrictamente guatemalteca, sino que tiene a su vez alcance global. As√≠, cada vez m√°s, y por supuesto que no s√≥lo en Guatemala, el capitalismo y la democracia entran en una contradicci√≥n creciente, incluso con la democracia de baja intensidad actualmente hegem√≥nica. De esta manera, la l√≥gica capitalista, ante la crisis actual, no hace sino acrecentar la b√ļsqueda desesperada de ganancia, y se est√° dispuesto a todo con tal de conseguirla. En este sentido, y consciente de su creciente falta de legitimidad, los actores fundamentales del sistema ‚Äďempresas transnacionales y oligarqu√≠as locales- se quitan progresivamente la careta democr√°tica y recurren a la fuerza, a la violencia, a la represi√≥n, para poder desarrollar su proyecto injusto e inequitativo. Siempre lo han hecho, ya lo sabemos, pero ahora de manera m√°s evidente, sin ambajes, a cara descubierta. Y necesitan experiencias probatorias para ello: Guatemala es uno de sus exponentes.

Este sería por tanto la propuesta política que se ensaya en Guatemala: empresas transnacionales; oligarquías alineadas con los mercados globales; policía y ejército como elementos de represión generalizada; gobiernos sin pretensiones ni ropajes democráticos, al servicio explícito y directo de las necesidades de los que detentan el poder.

As√≠, la violencia pol√≠tica que sufre el pa√≠s puede ser entendida a la puesta en pr√°ctica de este proyecto militarista neoliberal, atajando la contestaci√≥n social y preparando el camino para este tipo de gobierno, no de mano no dura, sino dur√≠sima. De esta manera, si escarbamos un poco en los casos antes citados, descubriremos que el gobierno del militar P√©rez Molina y la Embajada Espa√Īola apoyan de manera expl√≠cita la construcci√≥n ilegal de la hidroel√©ctrica en Barillas por parte de la empresa constructora, que no es otra que la gallega Hidralia Energ√≠a, favorecida con cr√©ditos de Bankia. Al parecer, el supuesto asesino es parte de la filial de dicha empresa, la Hidro Santa Cruz, seg√ļn informan fuentes comunitarias.

O tambi√©n descubrimos que la causa que gener√≥ la movilizaci√≥n que acab√≥ con el asesinato de 8 personas a manos del ej√©rcito en Totonicap√°n -el precio desorbitado de la luz-, tiene su origen en la privatizaci√≥n del sector, que pas√≥ a manos de Uni√≥n Fenosa, que despu√©s vendi√≥ la empresa a una compa√Ī√≠a colombiana. Ambas, por supuesto, incrementaron precios e impidieron cualquier negociaci√≥n ni di√°logo con las comunidades.

Pero a√ļn descubrimos m√°s. En un pa√≠s de enorme pobreza, y a la vez que ocurr√≠a todo esto, se anuncia tambi√©n la compra de seis aviones militares y de radares especiales por parte del ej√©rcito guatemalteco, presumiblemente con fines antisubersivos. El valor enorme de esta compra se financia con cr√©ditos millonarios, concedidos por el BNDES brasile√Īo y‚Ķpor el BBVA.

Esto es lo que hay, por tanto: empresas gallegas, espa√Īolas, colombianas, ej√©rcito, seguridad privada, oligarqu√≠as, gobierno guatemalteco, embajadas, por un lado. La ciudadan√≠a, los sectores populares, por el otro. La cuerda se tensa.

En definitiva, son varios los aprendizajes que tenemos que hacer de la situaci√≥n de Guatemala: el primero, que este capitalismo salvaje s√≥lo se para con una fuerte, rotunda y contundente contestaci√≥n social, y los movimientos sociales y comunitarios guatemaltecos lo est√°n haciendo. Desde aqu√≠ nuestro m√°s profundo reconocimiento; el segundo, la solidaridad internacionalista es fundamental este momento, ya que la denuncia y la contestaci√≥n frente a todos los actores involucrados es una responsabilidad compartida y global, al igual que las redes capitalistas globales que vemos operan en Guatemala; el tercero, Guatemala no es sino la antesala de lo que puede llegar a otras latitudes, tambi√©n aqu√≠ a Europa. En este sentido, siempre cre√≠mos que el ajuste estructural era cuesti√≥n de pa√≠ses empobrecidos, y, mira por donde, ahora lo tenemos encima, aplast√°ndonos. ¬ŅQueremos que Guatemala prefigure otra vez nuestro futuro? Par√©moslo mejor ahora, por ellos, por ellas, pero tambi√©n por nosotros, por nosotras.

Actuemos, denunciemos, generemos alianzas, confianzas. Toda nuestra solidaridad por tanto con el pueblo de Guatemala, toda nuestra denuncia a las empresas transnacionales europeas. Un futuro com√ļn, una lucha com√ļn.

* De la Mesa Internacionalista de Alternatiba (Pais Vasco)

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