Ene 3 2019
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Pol铆tica

Hora de construir una estrategia de renovaci贸n del Proyecto Bolivariano

Si algo ha indicado el a帽o 2018 para el chavismo es que se cierra el recorrido de una estrategia. El primer tiempo pactado entre el pueblo y el gobierno de Nicol谩s Maduro para reconstruir orden y garantizar la gobernabilidad de la gente frente a la gobernabilidad de las 茅lites econ贸micas ha llegado a un l铆mite, el descontrol econ贸mico ha devorado los consensos sociales y ha puesto en crisis los marcos pol铆ticos. Para recargar nuevo tiempo pol铆tico har谩 falta un nuevo pacto.

La inc贸gnita a despejar es si las actuales relaciones de fuerza permitir谩n un nuevo pacto con la gente o un nuevo pacto entre 茅lites.

Entre 2016 y 2018 se fragu贸 una estrategia de resistencia que, si bien sostuvo a la actual dirigencia chavista en el gobierno, no resolvi贸 el asunto de la direcci贸n del poder en el pa铆s: 驴qui茅n gobierna la vida p煤blica?, 驴qui茅n garantiza derechos?, 驴qui茅n controla la reglas de la distribuci贸n de riqueza? ,驴en qu茅 direcci贸n se organiza el poder del Estado?Resultado de imagen para Proyecto Bolivariano chavez y bolivar

Estos asuntos no est谩n resueltos, 茅sta situaci贸n acumula miles de contradicciones que derivan en crisis, que se manifiesta, por la v铆a de los hechos, en desregulaci贸n absoluta del mercado, en corrupci贸n generalizada, en desamparo institucional para garantizar derechos, en 茅xodo econ贸mico de millones y en mucha pobreza. Las razones de la crisis son de origen externo e interno, pero en t茅rminos concretos este es el saldo de hoy.

2019 aparece con una inmensa complejidad para el chavismo y, sin chantajes, exige lecturas cr铆ticas que permitan apuntalar transformaciones importantes en la conducci贸n del proceso pol铆tico, sobre todo de cara a la preservaci贸n del Proyecto Bolivariano como alternativa pol铆tico-ideol贸gica ante la restauraci贸n conservadora continental.

La superaci贸n de la situaci贸n actual y el futuro pol铆tico de la izquierda en Venezuela exige, de manera imperativa, colocar al Proyecto Bolivariano por encima de todas las personas y circunstancias. Lo que se juega es la victoria o la derrota cultural de la izquierda-popular, de su proyecto de sociedad, de su programa y sus valores. Orientar la acci贸n pol铆tica desde esta perspectiva es la verdadera responsabilidad que hoy se tiene con la historia de luchas en Am茅rica Latina.

  1. El Proyecto Bolivariano es lo 煤nico que por ahora tienen las clases populares

Erosionar la legitimidad y viabilidad del Proyecto Bolivariano ante un escenario de devastaci贸n pol铆tica y econ贸mica en Venezuela dejar谩 sin alternativa pol铆tica a las clases populares y estrechar谩 a煤n m谩s el margen de maniobra de las nuevas generaciones de la izquierda latinoamericana.

Imagen relacionadaComo ya se constata en la Argentina de Macri, implicar谩 un retroceso grave para el bienestar de miles de personas y para la posici贸n geopol铆tica de Am茅rica Latina en el tablero mundial. Las generaciones destinadas a dirigir los procesos de transformaci贸n en el continente se ver谩n empujadas a asumir posturas moderadas para poder ingresar al campo de las disputas pol铆ticas, lo cual puede suponer negociar derechos de mayor铆as por restituci贸n de privilegios para las 茅lites hist贸ricas a cambio de estabilidad pol铆tica.

Sin embargo, en el medio de la crisis econ贸mica generalizada y la polarizaci贸n suscitada por la ultraderecha, bien vale interpelar sobre la necesidad de sostener el Proyecto Bolivariano no s贸lo como contrapeso a los ultraconservadores sino tambi茅n como horizonte de construcci贸n de un nuevo orden.

El desaf铆o venezolano reside en la construcci贸n de una estrategia de renovaci贸n del Proyecto Bolivariano. Pr贸ximos a cumplir el primer siglo petrolero del Estado venezolano, lo principal ser谩: 1) asumir con valent铆a, honradez y sin cortapisas los errores de implementaci贸n del Proyecto Bolivariano, 2) comprender las razones hist贸ricas de sus inercias, 3) atreverse a superar las f贸rmulas articuladas por sus grandes referentes y, tambi茅n, 4) trabajar en la restituci贸n y asunci贸n de responsabilidades individuales ante las heridas sociales generadas.

Lo central es lograr producir una nueva ruta de viabilidad del proyecto, de eso se trata, de defender su marco estrat茅gico, que es lo 煤nico que funcionar谩 como motor de recomposici贸n pol铆tica hacia delante: la soberan铆a como eje de la producci贸n y distribuci贸n de riqueza para el bienestar de las mayor铆as a futuro, y la democratizaci贸n radical del poder como eje de la transformaci贸n pol铆tica.

  1. El tiempo dej贸 de ser un factor 100% ganador para el chavismoImagen relacionada

El tiempo ya no es una variable 100% favorecedora de la estrategia chavista. Hoy cada d铆a en el gobierno que no se resuelva la situaci贸n econ贸mica es un tiempo de desgaste de los referentes, objetivos concretos y s铆mbolos del chavismo, con lo cual diariamente se erosiona su capacidad de renovaci贸n pol铆tica y sostenimiento en el tiempo. A煤n cuando para a algunos dirigentes en la escala individual es la 煤nica posibilidad de sobrevivencia pol铆tica, para el Proyecto Bolivariano no es garant铆a de sustentabilidad hist贸rica.

El tiempo m谩s significativo para la legitimidad del proyecto es el que se destine a abrir, convocar e incluir a la mayor cantidad de actores en las acciones resolutivas de los problemas m谩s urgentes. La recuperaci贸n de Venezuela no depender谩 de un grupo, depender谩 de todo un pa铆s.

Liderar una nueva estrategia de reconstrucci贸n de mayor铆as pol铆ticas y sociales implica promover un espacio de negociaci贸n pol铆tica de nuevo calado, que ampl铆e c铆rculos y estrategias de poder, lo cual implica situar criterios de unificaci贸n nacional, dise帽ar acuerdos respetuosos de los actores involucrados, tejer alianzas m煤ltiples, informar e involucrar al pa铆s en el dise帽o y ejecuci贸n de las soluciones.

Este espacio debe tener como objetivos la repolitizaci贸n nacional, nuevos espacios de contienda electoral legitimados por la mayor cantidad de actores y una verdadera estabilidad pol铆tica derivada de la superaci贸n del estado de excepci贸n,en tanto logre derribar las sanciones econ贸micas contra Venezuela y la convivencia de todos los poderes del Estado.

  1. La recuperaci贸n econ贸mica est谩 subordinada a un acuerdo pol铆tico

2019 exige un nuevo encuadre pol铆tico para salir del laberinto econ贸mico. 脡ste solo podr谩 armarse en t茅rminos favorables para las mayor铆as si se crean condiciones para su participaci贸n. La 煤nica forma de superar el bucle recursivo de la historia pol铆tica venezolana, marcado por el pacto entre 茅lites, ser谩 abrir un espacio pol铆tico donde la mayor铆a conf铆e en que su voz ser谩 escuchada y su voluntad respetada.

Pese a que la recuperaci贸n de PDVSA debe ser la principal prioridad del Estado, el debate sobre la reactivaci贸n productiva, la racionalizaci贸n de importaciones, la asignaci贸n de divisas y la promoci贸n de exportaciones se vuelven discusiones secundarias mientras no exista acuerdo pol铆tico efectivo, 煤nica condici贸n que har谩 posible un plan general que impacte realmente la econom铆a nacional. Sin un acuerdo pol铆tico real, esta es una discusi贸n voluntarista.

  1. Existe una crisis de representaci贸n dentro del Chavismo

Existen importantes sectores del chavismo que no se sienten representados en los actuales dirigentes del Proyecto Bolivariano. Esto constituye un problema para la legitimidad del proyecto, que se manifiesta en despolitizaci贸n, retirada masiva de la pol铆tica y, en lo electoral, en abstenci贸n.

La corporativizaci贸n del poder popular, a trav茅s del Congreso de la Patria, ha debilitado al bloque popular que logr贸 articular el chavismo. Al trabajar en la atenci贸n de demandas por sector se rompen los sentidos que unificaban un bloque popular. Esto es cr铆tico para el chavismo en un momento donde las demandas de cada sector no pueden ser atendidas sin desmejorar a otro, no hay suficiente dinero para mantener a todos los sectores contentos, con lo cual es claro que la l贸gica corporativa no es funcional a la situaci贸n objetiva de la fuerza que conduce el proceso.

Esta situaci贸n es particularmente preocupante en un clima de crisis econ贸mica, puesto que la repolitizaci贸n de las masas puede venir de propuestas de extrema derecha que a煤n cuando en Venezuela parecieran no contar con condiciones subjetivas para proliferar, nunca es descartable. La despolitizaci贸n de las mayor铆as s贸lo favorece a las 茅lites pol铆ticas y/o econ贸micas.

Ante tal escenario, es prioritario que el Proyecto Bolivariano diversifique sus estrategias de politizaci贸n lo cual implica apostar por sentidos colectivos y problemas generales; y respetar espacios y perfiles beligerantes que tensionen por la reconducci贸n del proceso pol铆tico. En este momento, el Proyecto est谩 urgido de estos espacios.

La l贸gica pol铆tica del chavismo siempre implic贸 la ida hacia las masas en cualquier circunstancia, y las permanentes contiendas electorales no son sino un dispositivo radical para movilizar a los aparatos hacia el trabajo pol铆tico en las calles.

Pastillas para historias e hilos

  1. El primer tiempo pactado entre el pueblo y el gobierno de Nicol谩s Maduro para reconstruir orden y garantizar la gobernabilidad de la gente frente a la gobernabilidad de las 茅lites econ贸micas ha llegado a un l铆mite, y para recargar nuevo tiempo pol铆tico har谩 falta un nuevo pacto. La inc贸gnita: 驴las actuales relaciones de fuerza permitir谩n un nuevo pacto con la gente o entre 茅lites?
  2. La superaci贸n de la situaci贸n actual y el futuro pol铆tico de la izquierda en Venezuela exige, de manera imperativa, colocar al Proyecto Bolivariano por encima de todas las personas y circunstancias. Lo que se juega es la victoria o la derrota cultural de la izquierda-popular, de su proyecto de sociedad, de su programa y sus valores a escala continental.
  3. Erosionar la legitimidad y viabilidad del Proyecto Bolivariano ante un escenario de devastaci贸n pol铆tica y econ贸mica en Venezuela dejar谩 sin alternativa pol铆tica a las clases populares y estrechar谩 a煤n m谩s el margen de maniobra de las nuevas generaciones de la izquierda latinoamericana.
  4. La recuperaci贸n de Venezuela no depender谩 de un grupo, depender谩 de todo un pa铆s. Liderar una nueva estrategia de reconstrucci贸n de mayor铆as pol铆ticas y sociales implica promover un espacio de negociaci贸n pol铆tica de nuevo calado, que ampl铆e c铆rculos y estrategias de poder. Este espacio debe tener como objetivos: la repolitizaci贸n nacional, nuevos espacios de contienda electoral legitimados por la mayor cantidad de actores y una verdadera estabilidad pol铆tica derivada de la superaci贸n del estado de excepci贸n.
  5. No existe plan econ贸mico alguno que funcione en Venezuela sino se logra una nueva correlaci贸n de fuerzas. 2019 reafirma que la discusi贸n sobre lo econ贸mico est谩 subordinada a un nuevo encuadre pol铆tico. Pese a que la recuperaci贸n de PDVSA debe ser la principal prioridad del Estado, todo la discusi贸n sobre la recuperaci贸n del aparato productivo no-petrolero sin un acuerdo pol铆tico real que le d茅 viabilidad, es una discusi贸n voluntarista.
  6. Existen importantes sectores del chavismo que no se sienten representados en los actuales dirigentes del Proyecto Bolivariano. Esto constituye un problema para la legitimidad del proyecto, que se manifiesta en despolitizaci贸n, retirada masiva de la pol铆tica y, en lo electoral, en abstenci贸n.
  7. La corporativizaci贸n del poder popular, a trav茅s del Congreso de la Patria, ha debilitado al bloque popular que logr贸 articular el chavismo. Al trabajar en la atenci贸n de demandas por sector se rompen los sentidos que unificaban al bloque popular. Trabajar en la repolitizaci贸n en torno a sentidos colectivos y problemas generales se convierte en una prioridad.

 

* Psic贸loga Social. M谩ster en An谩lisis Pol铆tico. Doctoranda en Ciencias Pol铆ticas y de la Administraci贸n (UCM). Actividades de movimientos sociales y exministra del Gobierno de Venezuela.聽Analista asociada al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, estrategia.la)

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