Sep 1 2005
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Ambiente

Hoyo en capa de ozono sobre la Antártica es como Europa

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

El tiempo preciso y el rango del agujero de ozono en esta zona del Polo Sur son determinados por las variaciones meteorológicas. Durante el invierno en el hemisferio sur (en curso) la masa atmosférica arriba del continente Antártico se delinea por los cambios en el aire de altitud media y la prevalencia de vientos conocidos como vórtex polar.

Estos transportan muy bajas temperaturas, y el frío y la oscuridad invernal propician la formación de nubes estratosféricas, con alto contenido en cloro. Para esta época del año, sólo en 1996 y 2000 alcanzó estas dimensiones.

El agujero de ozono estratosférico protege la vida en la Tierra de la dañina radiación ultravioleta, pero es muy vulnerable a ciertos químicos en la atmósfera como el cloro, que tiene su origen en los clorofluorocarbonos (CFC), gases usados en la industria de la refrigeración y los sprays de uso doméstico.

La sobreexposición a la radiación ultravioleta causa un incremento en el cáncer de la piel y cataratas en los ojos. En los últimos años las autoridades recomiendan el uso de bloqueadores solares, lentes para el sol y ropa protectora en los países y regiones donde las personas están expuestas a mayor radiación solar, y en las cercanías del agujero de la capa de ozono en la Antártida.

El espectómetro SCIAMACHY del satélite europeo Envisat, conocido por medir la abundancia de algunos componentes atmosféricos en la troposfera y la estratosfera, permite un seguimiento regular de los niveles de ozono a escala planetaria, y elabora una base de datos que se remonta hasta mediados de los años 90.

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Este instrumento estudia el agujero de la capa de ozono desde el punto de vista del tamaño y la duración, con el fin de sentar las bases de un sistema de previsión, en el marco de un protocolo de vigilancia bautizado como Promote, que agrupa a 30 asociados de 11 países.

El servicio Promote estipula que los resultados obtenidos por el satélite se combinan con los datos meteorológicos y simulaciones de vientos, y son utilizados por la Organización Mundial de Meteorología (OMM) para establecer y actualizar su Boletín Ozono de la Antártida.

EL OPTIMISMO DE LOS OTROS

Prohibidos por el protocolo de Montreal en 1987, los CFC eran muy utilizados anteriormente en los aerosoles y los refrigeradores. Son productos inertes pero los rayos ultravioleta en altitud de la atmósfera los descomponen. No obstante, del Hemisferio Norte –no afectado– surge una esperanza.

Podríamos estar ante los últimos años de mediciones espectaculares del agujero de la capa de ozono, de acuerdo con un equipo de científicos de la Universidad de Chicago, quienes afirman que, después de analizar los datos de registros satelitales y estaciones terrestres, la capa de ozono se encuentra en su punto crítico de adelgazamiento, pero no está declinando más.

En algunas partes del mundo, la capa de ozono incluso se ha incrementado en los últimos años, aunque todavía muy por debajo de sus niveles normales.
“Estos signos incipientes de mejoría significan uno de los éxitos más importantes en términos de la cooperación internacional para enfrentar una amenaza ambiental” declaró Conrad Lautenbacher, de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos.

Con todo, los expertos piden no caer en la falsa sensación de seguridad.
“La radiación UV es extremadamente peligrosa y pasará mucho tiempo hasta que tengamos protección total de una capa de ozono totalmente restituida”.

MALOS PRONÓSTICOS PARA LA ANTÁRTICA

La Organización Meteorológica Mundial (WMO por sus siglas en inglés) edita un Boletín de Ozono Antártico, que muestra los niveles de ozono en la región en un patrón de comparación global. Desde 1995, se edita este boletín y un agujero de estas proporciones sólo se había registrado una vez en 1996 y otra en 2000. Los boletines son el resultado de imágenes combinadas del satélite especializado en medio ambiente de la Agencia Espacial Europea (ESA) llamado Envisat, y datos meteorológicos de otros satélites y estaciones en tierra.

La imagen ofrece un mapa de la dimensión del agujero de ozono en la zona antártica, que alcanza los diez millones de kilómetros cuadrados, el tamaño de Europa. A mediados de septiembre, este agujero será aún mayor, pues entonces habrá las condiciones climáticas propicias para su crecimiento. Por el agujero pasa la radiación ultravioleta (UV).

PLANCTON HUYE DE RADIACIÓN UV

Oceanógrafos de la Universidad de California en Santa Bárbara encontraron una importante declinación de plancton en todo el mundo, y un cambio importante en la distribución en el hemisferio sur, cerca del agujero de ozono.

El plancton, pequeños organismos flotantes que abundan en las superficies de todos los océanos, constituyen el alimento de miles de especies marinas, pero además son el laboratorio productor de oxígeno más importante y además, la base de un sistema regulador del clima a nivel global de primer orden.

El plancton necesita de dos cosas para prosperar: luz solar y nutrientes.
Por eso, es más abundante en las zonas ecuatoriales, pero son básicas para la sobrevivencia de algunas especies en las zonas cercanas a los polos.
Hay diferentes plancton. Algunos viven en la superficie y otros en un “segundo piso” hacia abajo.

En el Polo Sur, la declinación parece estar relacionada con la excesiva radiación ultravioleta que deja pasar el agujero de ozono. Así, el plancton tiene “demasiada luz” y no prospera en el invierno austral. En estas épocas, peces, ballenas y otros habitantes estacionales de las aguas frías se encuentran sin el alimento que les permite cumplir sus hábitos de reproducción, gestación o toma de reservas para largas migraciones.

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* Periodista del diario Crónica de México (www.cronica.com.mx).

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