May 24 2019
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Política

Incapaz de hallar soluciones al Brexit, May se despide llorando y Corbyn pide elecciones generales

 La primera ministra británica Theresa May, consciente de que no tenía capacidad para dirigir su gobierno, gobernar su partido ni de ratificar el proyecto más importante para su país desde la Segunda Guerra Mundial, la salida de la Unión Europea, presentó su renuncia y dejará el cargo a otro dirigente conservador el 7 de junio próximo.

May ha sido una víctima, una más, del Brexit, que ha fulminado su capital político ante la imposibilidad de ejecutar el acuerdo al que llegó con la UE a finales de noviembre. Su salida deja a Bruselas sin el interlocutor con el que cerró un acuerdo de salida de la UE de 600 páginas, el que nadie quiere reabrir en la UE.

Una posibilidad muy fuerte que es la realizaci√≥n de nuevas elecciones generales, ante el muy d√©bil mandato que tendr√° un nuevo primer ministro elegido pura y exclusivamente por el Partido Conservador en medio de la crisis m√°s grande de las √ļltimas d√©cadas. Nadie pronostica qu√© pasar√° con el Brexit y el 31 de octubre como fecha de salida.

Al poco de conocer al anuncio de May,¬†el l√≠der de la oposici√≥n brit√°nica, el laborista Jeremy Corbyn, ha pedido que su sucesor ¬ędebe dejar decidir a la gente sobre el futuro del pa√≠s¬Ľ mediante la ¬ęinmediata¬Ľ convocatoria de elecciones generales. En su cuenta de Twitter, Corbyn ha afirmado, adem√°s, que May ¬ęha aceptado ahora lo que el pa√≠s lleva sabiendo meses: no puede gobernar ni tampoco liderar su dividido y desintegrado partido¬Ľ.

Corbyn dio el pasado 17 de mayo por concluidas seis semanas de negociaciones con el Gobierno tory¬†en las que intentaron acercar posturas y llegar a una soluci√≥n de consenso para que se aprobara el acuerdo del brexit: ¬ęno hemos podido superar las importantes brechas pol√≠ticas entre nosotros¬Ľ, indic√≥ el pol√≠tico centroizquierdista.

La UE espera la sucesión

Tras conocer la dimisi√≥n, Bruselas advirti√≥ que se niega a renegociar el acuerdo del Brexit con su sucesor. La √ļltima fecha l√≠mite para el Brexit es el 31 de octubre, cuando decae el actual Ejecutivo comunitario. Lo curioso es que el Reino Unido¬†particip√≥ este jueves en las elecciones europeas, tres a√Īos despu√©s de haber votado en refer√©ndum salir de la Uni√≥n Europea.

El¬†diplom√°tico presidente de la UE, Jean-Claude Juncker, ‚Äúha recibido sin ninguna alegr√≠a la noticia,¬†ha trabajado muy a gusto con ella, y le reconoce su coraje. Tiene mucho respeto a May, del mismo modo que profesar√° respeto y establecer√° una relaci√≥n de trabajo con el pr√≥ximo primer ministro brit√°nico, sea cual sea¬Ľ, dijo Mina Andreeva, su portavoz.

En la pr√°ctica institucional brit√°nica May se mantendr√° en el puesto hasta que el Partido Conservador elija a un nuevo l√≠der que autom√°ticamente se convertir√° en su sucesor, un proceso que puede tardar hasta seis semanas. May no pudo contener el llanto en su breve mensaje: ‚ÄúMuy pronto dejar√© este trabajo que ha sido el gran honor de mi vida. La segunda primer ministro mujer, pero seguro no la √ļltima. No tengo rencores. Tengo enorme gratitud de haber tenido la oportunidad de servir el pa√≠s que amo tanto‚ÄĚ, dijo May.

El proceso de sucesi√≥n no ser√° f√°cil: hay unos 16 candidatos en carrera, aunque todav√≠a no han formalizado el anuncio, dispuestos a una campa√Īa dura, esperando este momento que quebr√≥ a la mandataria. La campa√Īa para la sucesi√≥n promete ser sangrienta.

La situaci√≥n con el Brexit, la salida de la UE no esperar√° al pr√≥ximo primer ministro, ya que definitivamente, la fecha de salida de la Uni√≥n Europea es el 31 de octubre: ya fue pospuesta del 29 de marzo, luego del 12 de abril. Si hay consenso conservador, el nuevo primer ministro asumir√° en julio, tres meses antes de la hora se√Īalada sin que se haya producido ning√ļn progreso desde abril para alcanzar un consenso parlamentario.

El fracaso del Plan 4 que presentó este martes May, que pretendía darle un poco a todos y terminó dejando disconforme a oficialistas y opositores, pro y antieuropeos, terminó de disparar su dimisión. No tuvo apoyo de su propia bancada conservadora. Desde el referendo de 2016 a favor de la salida del bloque europeo, renunciaron dos primer ministros (David Cameron y Theresa May) y más de 11 ministros, entre ellos dos de los encargados de la negociación con la UE.

El miércoles, la líder conservadora en la Cámara de los Comunes, Andrea Leadsom, a cargo de la agenda parlamentaria del Gobierno, presentó su renuncia en desacuerdo con la forma en que la primera ministra ha gestionado el Brexit, pero más concretamente por su intención de presentar el proyecto de ley sobre el acuerdo de retirada de la UE negociado con Bruselas que incluía la posibilidad de que los diputados puedan votar sobre la celebración de un segundo referéndum para confirmar o rechazar el acuerdo del Brexit.

Este empate t√©cnico no parece haber cambiado de forma decisiva desde el referendo de 2016. En sus casi tres a√Īos de mandato, May no supo resolver la polarizaci√≥n entre los dos bandos. Cuando intent√≥ compromisos en las √ļltimas semanas era ya demasiado tarde: las distintas partes hab√≠an endurecido p√ļblicamente sus posiciones, no hab√≠a margen para la negociaci√≥n y el consenso. Pero ninguno de los candidatos con chances de sucederla parecen tener m√°s habilidad pol√≠tica y diplom√°tica.

El agujero negro

El Brexit es un agujero negro capaz de sacar la energ√≠a a cualquier otro tema. Se ha dejado de hablar de pobreza infantil, del renqueante sistema de salud y de una crisis de vivienda que afecta a millones de personas, atrapadas en un d√≠a de la marmota cada vez m√°s aburrido, debatiendo sobre uniones aduaneras y comercio sin tensiones‚ÄĚ, define la situaci√≥n brit√°nica el periodista Owen Jones, de The Guardian.

Sostiene que en todo este per√≠odo de agitaci√≥n, la gran mayor√≠a de los que votaron en el refer√©ndum no ha cambiado de opini√≥n. Simplemente han radicalizado sus posturas. Para los que votaron por irse, el ‘Brexit sin acuerdo’ es lo que corresponde ahora, por m√°s que esa propuesta radical nunca fuera considerada en el refer√©ndum.

tres a√Īos despu√©s del estrecho margen con el que la campa√Īa por el Brexit gan√≥ un refer√©ndum que, adem√°s, fue convocado para gestionar las divisiones internas del Partido Conservador.

Se supon√≠a que Gran Breta√Īa no iba a tomar parte en las elecciones europeas, pero las promesas imposibles de cumplir de los conservadores se est√°n estrellando con la realidad, y en este panorama, las elecciones europeas solo servir√°n para que las dos partes dejen registrado con sus votos el nivel de sus respectivos enfados.

El Partido por el Brexit ‚Äďse√Īala Jones- del exbr√≥ker de la city londinense Nigel Farage se anotar√° un triunfo: se presenta como un cruzado contra el establishment pese a haber estudiado en escuelas privadas, tener el apoyo de millonarios y creer en la reducci√≥n de impuestos a los ricos y en las privatizaciones. Los centristas que votaron por seguir en la UE parecen fragmentados, sin liderazgo ni direcci√≥n estrat√©gica y sin respuesta para las crisis sociales.

Los laboristas de Jeremy Corbyn, a√Īade, han intentado superar estas divisiones de forma desesperada y valiente (pero no siempre con √©xito): han sostenido la necesidad de encontrar un punto medio que satisfaga a las dos partes del Brexit argumentando que la verdadera divisi√≥n de la sociedad es la que hay entre una mayor√≠a obligada a pagar por la crisis econ√≥mica (de la que no era responsable) y una √©lite que no ha dejado de beneficiarse desde entonces. Dentro del laborismo tambi√©n ha sido triste el abandono de una defensa cerrada de los inmigrantes.

Owen Jones indica que estas elecciones europeas no son más que un nuevo capítulo de la nueva normalidad de crisis británica. El país está hecho un desastre y sin rumbo. No es que le falte un gobierno en funcionamiento, lo que le falta es directamente un gobierno. Seguirá hundiéndose hasta que no se aborden las crisis sociales y económicas detrás del malestar, pero los conservadores siguen aferrándose, muertos de miedo por lo que vendrá después, al final de sus cuatro décadas de consenso neoliberal.

* Economista-jefe del Observatorio de Estudios Macroeconómicos (Nueva York), Analista de temas de EU y Europa, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la).

 

 

 

 

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