Ene 9 2018
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Economía

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Industria petrolera: Los balances de las multinacionales se derrumban

Las multinacionales petroleras m√°s grandes del mundo est√°n en serios problemas porque sus balances econ√≥micos acusan los mayores costes de producci√≥n, la ca√≠da de los beneficios y el aumento vertiginoso de la deuda financiera acumulada tras a√Īos de p√©rdidas. Castigados por la cada vez m√°s baja Tasa de Retorno Energ√©tico¬†(EROI), los d√≠as de gloria de los gigantes petrol√≠feros altamente rentables han llegado a su fin. Todo lo que queda ahora es una sombra de la que una vez fuera una poderosa industria que se ver√° obligada a continuar canibaliz√°ndose para extraer la √ļltima gota de petr√≥leo.

Desgraciadamente, los analistas energ√©ticos, todos ellos economistas sin nociones de los principios elementales de la Termodin√°mica, no tienen ni idea del desastre financiero que est√° teniendo lugar en la industria petrolera mundial por el desplome de la EROI y contin√ļan elucubrando con an√°lisis economicistas y apuntes contables que, como prueba palpable de que el papel lo aguanta todo, ilusionan a los inversores y a un p√ļblico que no est√° preparado para lo que viene. Para proporcionar una visi√≥n m√°s realista de una industria en desintegraci√≥n, veamos los datos de siete de las compa√Ī√≠as petroleras m√°s grandes del mundo.

Para evitar que el mundo cayera en un colapso total durante la crisis financiera de 2008, la Reserva Federal y los bancos centrales de todo el mundo, con el BCE a la cabeza, imprimieron m√°s papel moneda que en toda la historia. Como efecto colateral de la impresi√≥n masiva de dinero (y de la compra de activos) por parte de los bancos centrales, el precio del petr√≥leo alcanz√≥ un r√©cord de m√°s de 100 d√≥lares por barril (U$/b) durante m√°s de tres a√Īos. Mientras que las grandes compa√Ī√≠as petroleras presentaban resultados con elevadas ganancias debido al alto precio del crudo, invert√≠an una gran cantidad de capital para producirlo.

Como puede verse en la Figura 1, la suma total de la deuda a largo plazo del grupo de las siete multinacionales petroleras m√°s grandes del mundo aument√≥ de 227 000 millones en 2012 a 272 000 millones en 2013. Toda una paradoja: la deuda aument√≥ en 45.000 millones, casi la misma cantidad que los pagos totales por dividendos (44 000). No perdamos de vista los 17 000 millones de flujo negativo de caja ese mismo a√Īo, pero la diferencia entre dividendos y deuda refleja que las siete principales multinacionales petroleras pidieron dinero prestado en 2013, cuando el petr√≥leo estaba a 109 U$/b, para mantener felices a sus inversores.

Desde la crisis mundial de 2008, las siete principales compa√Ī√≠as petroleras han visto c√≥mo su deuda total combinada se cuadriplicaba, pasando de 96.000 millones a los 379 000 millones de deuda actual. Parecer√≠a l√≥gico pensar que, habiendo disfrutado durante m√°s de tres a√Īos de un precio del petr√≥leo a m√°s de cien d√≥lares el barril, estos gigantes energ√©ticos habr√≠an reducido su deuda o, al menos, la habr√≠an contenido. Desgraciadamente para ellas, el coste de reemplazar reservas, producir petr√≥leo y repartir ‚Äúganancias‚ÄĚ con los accionistas super√≥ los ingresos de un petr√≥leo caro.

 Figura 1. Cifras en miles de millones de dólares americanos ($). (SRSrocco Report).

Ah√≠ radica el problema. Una de las desventajas de cargar con una deuda es la cantidad creciente de intereses que la compa√Ī√≠a tiene que pagar para sufragarla. Si miramos la Figura 1, la brasile√Īa Petrobras marcha a la cabeza del grupo deudor: la carga financiera de Petrobras casi se quintuplic√≥ al pasar desde 21 000 millones en 2008 a 109 000 millones en 2016. Acumulando deuda, tambi√©n tuvo que pagar m√°s para amortizarla. En esos ocho a√Īos, los pagos por intereses crediticios de Petrobras aumentaron desde 793 millones en 2008 a 6000 millones en 2016. Para sus accionistas est√° siendo un desastre: el incremento de los intereses de la deuda impidi√≥ que la compa√Ī√≠a pagara dividendos en los √ļltimos dos a√Īos. En cambio, en el trienio 2009-2011, mientras que el mundo se apretaba el cintur√≥n, Petrobras pag√≥ dividendos por valor de 19 500 millones de d√≥lares.

Petrobras, como el resto de sus colegas, es un ejemplo perfecto de c√≥mo la ca√≠da de la EROI castiga a una petrolera desde sus entra√Īas hacia afuera. La penosa situaci√≥n de la petrolera carioca es la siguiente: si usted es accionista, no cobra dividendos, y si invirti√≥ fondos (en bonos de la compa√Ī√≠a, o en fondos que tuvieran inversiones en ella) para recibir intereses m√°s altos, desp√≠dase porque nunca obtendr√° su inversi√≥n inicial. As√≠ las cosas, inversores y accionistas se quedar√°n con dos palmos de narices. Este es lo que sucede durante la etapa final del anunciado colapso de la industria petrolera. Y eso explica que los grandes inversores como el Fondo Soberano de Noruega¬†o la Fundaci√≥n Rockefeller, cuyos patronos lograron su vasta fortuna con el petr√≥leo, hayan retirado sus inversiones en la industria de los combustibles f√≥siles.

Figura 2. Cifras en miles de millones de dólares americanos ($). (RSRrocco Report).

Otra consecuencia negativa de la ca√≠da de la EROI en los balances financieros de las compa√Ī√≠as petroleras es la disminuci√≥n de las ganancias, ya que el coste de producir petr√≥leo aumenta m√°s lo que el mercado puede pagar por el crudo. Para poder entender la mala situaci√≥n financiera de las multinacionales petroleras, hace falta mirar hacia atr√°s y comparar la rentabilidad de la industria con el precio del petr√≥leo. Para encontrar un a√Īo en el que el precio del petr√≥leo era similar al de 2016, tenemos que regresar a 2004, cuando el precio medio del crudo era de 38,26 U$/b frente a los 43,67 del a√Īo pasado (Figura 2). S√≠, el precio del petr√≥leo era m√°s bajo en 2004 que en 2016, pero las compa√Ī√≠as petroleras no se quejaban porque ese a√Īo el ingreso neto combinado de las siete petroleras fue de 99 200 millones. Todas ellas obtuvieron ping√ľes beneficios en 2004 con un precio del petr√≥leo de 38,26 U$/b. Sin embargo, el a√Īo pasado, las ganancias netas del grupo se desplomaron un 90% (10 500 millones), incluso cuando el precio del petr√≥leo hab√≠a aumentado en m√°s de cinco d√≥lares el barril. Solo cuatro obtuvieron ganancias en 2016, mientras que tres perdieron dinero (Tabla 1).

Tabla 1. Ingresos netos de las siete petroleras m√°s grandes del mundo. (SRSrocco Report).

Adem√°s, la situaci√≥n financiera est√° mucho peor debido a que el apunte contable ‚Äúingresos netos‚ÄĚ no tiene en cuenta los gastos de capital o los pagos de dividendos de las empresas. En cualquier caso, est√° claro que la rentabilidad de las principales compa√Ī√≠as petroleras se ha esfumado incluso con precios del petr√≥leo m√°s elevados.

Otro indicador que proporciona una muestra a√ļn m√°s inquietante del descenso de la EROI es el desplome del ‚ÄúRetorno del Capital Empleado‚ÄĚ (ROCE por sus siglas en ingl√©s), una ratio de contabilidad usada en finanzas, valoraci√≥n y contabilidad. Es una medida √ļtil para comparar la rentabilidad relativa de las empresas despu√©s de tener en cuenta la cantidad de capital usado. El ROCE es el cociente entre los beneficios antes de intereses e impuestos y el capital invertido. En 2004, las siete compa√Ī√≠as anunciaron un ROCE de entre el 20 y el 40%. En la d√©cada siguiente el indicador se desplom√≥ dr√°sticamente y ahora se registran los d√≠gitos m√°s bajos (Figura 3).

Figura 3. Retorno del Capital Empleado. (SRSrocco Report).

En la Figura 3 se puede ver que BP tuvo el ROCE m√°s bajo (19,68%) del grupo, mientras que Statoil tuvo el m√°s alto (46,20%). Si promediamos las cifras m√°s altas y m√°s bajas, el promedio para el grupo fue del 29%. Ahora, compare ese porcentaje con el promedio de 2,4% en 2016, y eso sin incluir los rendimientos negativos de BP (-0,64%) y Chevron (-0,84%), respectivamente. Aunque no hayan sido negativos, obs√©rvese el desplome del ROCE de Statoil que ha experimentado una ca√≠da desde el 46,2% en 2004 a menos del 1% en 2016, todo un s√≠ntoma de que algo huele muy mal en esa compa√Ī√≠a. Debemos recordar que el alto Roce obtenido en 2004 por las compa√Ī√≠as se sostuvo en un precio de petr√≥leo de 38 U$/b, mientras que los ROCE de un solo d√≠gito de 2016 se derivaron de un precio m√°s alto (43 U$/b). Estas son malas noticias porque el mercado no puede permitirse un alto precio del petr√≥leo a menos que la Reserva Federal y los bancos centrales vuelvan a darle a la manivela del dinero con programas de est√≠mulo QE (Quantitative Easing).

Veamos ahora la Figura 4, que muestra como la ca√≠da de la EROI est√° destruyendo a las principales compa√Ī√≠as petroleras del mundo. El gr√°fico presenta los flujos de caja, es decir, los flujos de entradas y salidas de caja o efectivo en un per√≠odo dado y, por lo tanto, es un indicador importante de la liquidez de una empresa. En 2004, las siete compa√Ī√≠as petroleras disfrutaron de un flujo de efectivo neto combinado menos dividendos de +34.000 millones; en 2016 el flujo era negativo: -39 100 millones. Eso quiere decir que, en 2004, despu√©s de que estas petroleras pagaran sus gastos de capital y abonaran los dividendos a sus accionistas, les quedaban 34 000 millones netos. Sin embargo, en 2016 las mismas compa√Ī√≠as ten√≠an un agujero de 39 100 millones despu√©s de pagar gastos de capital y dividendos. Por lo tanto, muchas de ellas tuvieron que pedir prestado para pagar dividendos.

En la Tabla 2 se puede ver c√≥mo las siete principales compa√Ī√≠as petroleras mundiales obtuvieron en 2004 m√°s efectivo de las operaciones (139 600 millones) en comparaci√≥n con 2016 (118 500 millones). Ese extra de 21 000 millones en efectivo operativo se obtuvo en 2004 en comparaci√≥n con 2016 aunque el precio del petr√≥leo era m√°s bajo. Sin embargo, lo que realmente ha perjudicado el flujo de caja libre del grupo de petroleras es el mucho mayor gasto de capital (117 500 millones) en 2016 en comparaci√≥n con los 67 700 millones en 2004.

   Tabla 2. Flujo de caja de las siete petroleras más grandes del mundo. (SRSrocco Report).

Por tanto, el menor efectivo operacional y los mayores gastos de capital han tenido un gran impacto en los balances de estas compa√Ī√≠as petroleras. Esa es precisamente la raz√≥n por la que la deuda a largo plazo se dispara, especialmente en los √ļltimos tres a√Īos, cuando el precio del petr√≥leo cay√≥ por debajo de los cien d√≥lares en 2014. Para seguir contentando a sus accionistas, muchas de las compa√Ī√≠as est√°n pidiendo dinero prestado para pagar dividendos. Lamentablemente, endeudarse para pagar a los accionistas no es un modelo de negocio prudente a largo plazo.

Figura 4. Flujo de caja menos dividendos para el total de las siete petroleras m√°s grandes del mundo. (SRSrocco Report).

Las principales compa√Ī√≠as petroleras del mundo seguir√°n operando con un precio del petr√≥leo en torno a los cincuenta d√≥lares. Aunque algunos analistas pronostican que est√° pr√≥xima una subida de los precios del crudo, la bonanza no durar√° mucho. S√≠, es cierto que los precios del petr√≥leo podr√≠an subir m√°s durante alg√ļn tiempo, pero la tendencia ser√° menor a medida que las econom√≠as mundiales empiecen a contraerse. Conforme los precios del petr√≥leo bajen a cuarenta d√≥lares o menos, las compa√Ī√≠as petroleras comenzar√°n a recortar los gastos de capital a√ļn m√°s. Por lo tanto, el ciclo de precios m√°s bajos y el desmoronamiento continuo de la industria petrolera mundial se acelerar√°n.

Hay una alternativa que podr√≠a proporcionar a estas compa√Ī√≠as petroleras un colch√≥n: que la Reserva Federal y el Banco Central Europeo pongan de nuevo en marcha la imprenta monetaria a una escala a√ļn m√°s grande, pero eso traer√≠a como resultado una inflaci√≥n severa y posiblemente una hiperinflaci√≥n. Pero esa no ser√≠a una soluci√≥n a largo plazo del mal, sino simplemente otro parche de una serie de parches que solo est√°n retrasando lo inevitable.

La inminente quiebra de la una vez todopoderosa industria petrolera ser√° la sentencia de muerte de la econom√≠a mundial. Sin petr√≥leo, la econom√≠a mundial se detiene. Por supuesto, esto no ocurrir√° de la noche a la ma√Īana. Tomar√° tiempo. Sin embargo, la evidencia muestra que ya se ha producido una herida considerable en una industria que ha proporcionado al mundo el petr√≥leo que tanto necesita desde hace m√°s de un siglo.

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