Jul 6 2020
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CulturaOpini贸n

Ingrid Robeyns: Debe haber l铆mites para lo que queremos tener

La economista y fil贸sofa belga Ingrid Robeyns propone un mundo donde la acumulaci贸n de la riqueza tenga un l铆mite y donde los s煤per ricos sean vistos como un problema. No quiere construirlo a punta de impuestos, sino poniendo en discusi贸n cu谩l es la diferencia aceptable entre el sueldo del gerente y el cajero. Es decir, no busca emparejar la cancha al final del proceso productivo -como hacen los impuestos-, sino hacer que el proceso entero sea parejo.Durante d茅cadas ha dominado la idea de que los s煤per ricos triunfan porque trabajan duro y son inteligentes. El economista de la Universidad de Harvard Gregory Mankiw lo sintetiz贸 en un art铆culo de 2013, titulado En defensa del uno por ciento: 鈥渆l grupo m谩s rico ha hecho una contribuci贸n significativa a la econom铆a y en consecuencia se ha llevado una parte importante de las ganancias鈥.

De esa mirada se derivan dos ideas que est谩n muy presentes en la discusi贸n p煤blica: que la riqueza es un premio justo al esfuerzo (de lo que se sigue que el rico se merece su riqueza y los pobres tienen responsabilidad por su situaci贸n); y que el rico es un actor valioso para nuestra sociedad, porque estos 鈥渁ltamente educados y excepcionalmente talentosos individuos鈥, como los describe Mankiw, generan su propio bienestar y el del resto.

Tras la crisis financiera de 2008 esas ideas han sido puestas en duda. Investigaciones en el 谩rea de la educaci贸n han mostrado que los ricos no son excepcionalmente inteligentes sino, m谩s bien, personas normales que por el azar de nacer en familias adineradas, accedieron a una educaci贸n que les garantiz贸 pertenecer al 10% de m谩s altos ingresos (ver entrevista al economista de la UCL, Francis Green en CIPER); otros autores no solo cuestionan el 鈥渆xcepcional鈥 talento del rico, sino tambi茅n la calidad de la educaci贸n que reciben, afirmando que lo que realmente aprenden en la escuelas de elite es a comportarse como privilegiados: interiorizan los gustos, las maneras y los contactos que permiten ser reconocidos como parte de un club.

Es decir, aprenden a 鈥渆ncarnar鈥 el privilegio (ver entrevista al soci贸logo de Columbia Shamus Khan, en CIPER). En otras palabras, no ser铆an personas de inteligencia sobresaliente o muy bien preparadas, sino seres normales con una excepcionalmente buena red de contactos.

Otra importante fuente de cuestionamiento viene de las investigaciones que examinan la forma en que se genera esa riqueza que termina en sus manos en forma creciente. La economista Mariana Mazzucato ha mostrado que incluso en las 谩reas tecnol贸gicas, donde domina la idea del ingeniero genio haciendo maravillas en su garaje, el financiamiento del Estado ha sido el actor central (Apple, dice Mazzucato, le puso dise帽o 鈥cool鈥 a tecnolog铆a que se gener贸 en programas financiados por el Estado norteamericano para ganar la Guerra Fr铆a).

En el caso chileno, la idea de que estas fortunas se han construido a partir de una dura competencia, fue puesta en duda por Ben Ross Schneider, que describe un capitalismo jer谩rquico manejado por pocas familias. El descubrimiento de cu谩n frecuente han sido las colusiones (ver columna de Claudio Fuentes), ha hecho que la idea del rico como el triunfador de una competencia justa sea cada vez m谩s dif铆cil de aceptar.

Paralelamente, una serie de trabajos han mostrado c贸mo los m谩s ricos usan su dinero para que la democracia funcione de acuerdo a sus intereses y les d茅 m谩s dinero: c贸mo usan el lobby y los contactos para pagar pocos impuestos (ver Tasha Fairield, Carlos Scartascini y Mart铆n Ardanaz, o Francisco Saffie); como 聽financian ilegalmente la pol铆tica y consiguen leyes hechas a la medida de sus intereses.

En una entrevista con CIPER, la economista Andrea Repetto destaca tambi茅n c贸mo los m谩s ricos logran manejar el debate p煤blico, fijando los est谩ndares de qu茅 es razonable y qu茅 es inaceptable: 鈥淪i tienes mucho dinero puedes comprar muchas cosas, entre otras, thinks tanks, medios y acad茅micos鈥, dijo.

Ingrid Robeyns: 鈥淒ebe haber l铆mites para lo que queremos tener ...Para enfrentar algunos de estos problemas las sociedades modernas intentan generan regulaciones que ponen cortafuegos entre la pol铆tica y la riqueza y aumentan la fiscalizaci贸n. La economista y fil贸sofa belga Ingrid Robeyns dice que esos cortafuegos no han funcionado ni funcionar谩n porque las grandes fortunas son un poder demasiado grande para las democracias. Sostiene que la extrema riqueza no genera problemas, sino que 鈥渆s鈥 el problema.

Antes de seguir hay que aclarar que Robeyns no es marxista. Tampoco envidia a los ricos. Si hay que ubicarla en alg煤n lugar, tal vez el m谩s adecuado sea la econom铆a del bienestar, una propuesta de nuevo sistema econ贸mico que plantea que el modelo actual es insostenible ecol贸gicamente e injusto; y que propone nuevos indicadores para evaluar y pensar el desarrollo. En lugar de poner el 茅nfasis en el crecimiento econ贸mico, sus principales preocupaciones son el bienestar de las personas y el desarrollo sustentable.

Robeyns es doctora en Econom铆a en la Universidad de Cambridge y hoy hace investigaci贸n en el 谩rea de la Filosof铆a. Trabaja en el instituto de 脡tica de la Universidad de Ultrecht, Holanda. Es la investigadora principal de 鈥The Fair Limits project鈥 (L铆mites Justos), un proyecto financiado por el Consejo Europeo de Investigaci贸n con 2 millones de Euros para problematizar las formas actuales de distribuci贸n de recursos econ贸micos y ecol贸gicos.

Un paper de 2017 titulado 鈥Tener demasiado鈥 resume bien sus ideas. Su planteamiento central es que, en el mundo real, el cielo no puede ser el l铆mite. En el mundo real con democracias que requieren equilibrios de poder y con recursos naturales sobreexplotados, el l铆mite tiene que estar mucho antes. As铆 como hay una l铆nea de la pobreza bajo la cual nadie debiera estar, Robeyns propone una l铆nea m谩xima de riqueza.

La teor铆a de Robeyns se denomina 鈥渓imitarianismo鈥 y arranca de un esfuerzo por pensar c贸mo repartir los recursos escasos de una manera 茅tica y justa, para proteger la igualdad en pol铆tica y enfrentar los desaf铆os que impone el cambio clim谩tico y la pobreza. No entiende la riqueza como algo negativo; pero s铆 su acumulaci贸n excesiva, es decir la codicia. Robeyns no es la primera que dispara contra la acumulaci贸n sin l铆mite (ver recuadro). Pero probablemente es una de las que m谩s ha avanzado en desarrollar estas ideas en el contexto actual.

En Chile, los economistas Ram贸n L贸pez y Gino Sturla, usando datos de CreditSuisse y el Boston ConsultingGroup, identificaron 140 s煤per ricos (que suman un patrimonio total US$150.000 millones) y 5.700 ricos, cada uno con un patrimonio de entre US$ 5 y US$ 100 millones.

-驴Cu谩l debiese ser el l铆mite de la riqueza?

-El l铆mite debe definirlo cada sociedad a trav茅s de sus procesos pol铆ticos. Pero la idea es preguntarse qu茅 necesitamos para alcanzar una vida plena en t茅rminos de acceso a salud, educaci贸n, transporte, alimentaci贸n. En el caso de Holanda, en conjunto con soci贸logos econ贸micos, evaluamos si la idea de establecer un l铆mite a la riqueza 聽le hac铆a sentido a las personas, si la entend铆an.

En una encuesta representativa de la poblaci贸n total, encontramos que un 96,5% de los holandeses piensa que debe haber un l铆mite a la cantidad de dinero que una persona debe tener. Esa cantidad est谩 vincula con un determinado est谩ndar de vida. Las personas piensan que pasado ese nivel, el dinero no contribuye a la prosperidad [1] a la calidad de vida. El c谩lculo que hicimos para Holanda fij贸 la l铆nea de la riqueza entre 2 y 3 millones de euros para las familias (entre $1.700 y $ 2.700 millones de pesos chilenos). Actualmente un equipo liderado por Tania Burchard de la London School of Economics est谩 investigando una l铆nea de riqueza para Inglaterra.

Sin embargo, me parece que m谩s importante que fijar un l铆mite ahora, es avanzar en contestar la pregunta: 驴debe el cielo ser el l铆mite? Lo que me interesa es promover una discusi贸n sobre las razones por las cuales el cielo no debe seguir siendo el l铆mite, y por qu茅 debemos imponernos l铆mites m谩s bajos.

-驴Por qu茅 es un problema 鈥渢ener demasiado鈥?Ingrid Robeyns: 鈥淒ebe haber l铆mites para lo que queremos tener ...

-Cuando vives dentro del marco ideol贸gico del Neoliberalismo parece equivocado pensar que algunos tienen demasiado. Ello m谩s bien puede significar que eres envidioso. El limitarianismo cuestiona esa mirada y considera que tener demasiado es problem谩tico por distintas razones.

En primer lugar, la investigaci贸n acad茅mica sobre concentraci贸n de riqueza en Estados Unidos y tambi茅n en econom铆as mixtas como Holanda, muestra que los s煤per ricos manipulan o influyen en el sistema pol铆tico para que las reglas los favorezcan. Su fortuna entonces puede ser resultado de la elusi贸n tributaria o de que contrataron lobistas para tener leyes favorables y por lo tanto tener muchas m谩s ganancias que la mayor铆a de las personas. Esto es lo que hemos visto.

Frente a esto la gente contra-argumenta que s煤per ricos como Bill Gates hacen donaciones y filantrop铆a. Pero esa es una forma equivocada de analizar las cosas, porque la pregunta debiera ser 驴c贸mo llegaron a tener tanto? En un mundo justo, todos aquellos que son s煤per millonarios no podr铆an serlo. Si llegaron a acumular tal nivel de riqueza es porque torcieron la ley, o porque esa riqueza fue resultado de procesos de colonialismo, explotaci贸n de mano de obra u otras razones.

-驴No es posible una extrema riqueza bien obtenida?

-El caso m谩s complejo para discutir es el de aquella persona que se vuelve rica en un contexto de mercado, pero que lo hace, por ejemplo, produciendo m煤sica y bajando sus costos de distribuci贸n y difusi贸n casi a cero. En ese caso, me podr铆as decir que no hay problema, pues esta persona est谩 acumulando riqueza no como consecuencia de su poder sino de su talento y no explota a sus trabajadores, sino que est谩 siendo muy eficiente y obteniendo todas las ganancias posibles.

Esta persona entonces se hace rica en un proceso que es pol铆tica y moralmente correcto. No podemos objetar su riqueza a nivel de procesos, pero desde una perspectiva de resultados podemos argumentar contra su nivel de acumulaci贸n. Es decir, a煤n en los casos en que se trata de una gran fortuna acumulada de manera limpia, igualmente tener mucho dinero permite influir en la pol铆tica de diversas formas: puedes financiar un partido, influir en la agenda pol铆tica, contratar lobistas. Pol铆ticamente entonces es un problema. Y esa es otra raz贸n por la cual no debi茅semos permitir que las desigualdades sean tan grandes en contextos democr谩ticos.

-Una desigualdad muy visible hoy es la diferencia de salarios. La econom铆a ha justificado por a帽os esas diferencias en raz贸n de la productividad 驴Es esa una explicaci贸n plausible?

-Los modelos econ贸micos asumen que los salarios reflejan la productividad. Pero eso es un supuesto. En las grandes empresas los salarios altos no son definidos sobre la base de la relaci贸n oferta/demanda en el mercado laboral, sino que los definen los directorios. Es decir, son definidos por amigos para otros miembros de la elite. La idea de que los sueldos reflejan la productividad marginal es un supuesto que funciona como un dato emp铆rico hasta cierto nivel. Pasado cierto l铆mite, lo que muestran esos salarios es colusi贸n entre los individuos.

Por supuesto podemos encontrar ejemplos donde las diferencias salariales se justifican por las diferentes caracter铆sticas y tipos de empleos. Pero eso es sobre todo un supuesto te贸rico. Y tenemos muchos casos para mostrar que eso no es verdad. La crisis financiera de 2008, por ejemplo, mostr贸 que algunos bancos hac铆an un trabajo de muy mala calidad. Si fuese verdad que el salario est谩 de acuerdo al nivel de productividad, algunos de los gerentes de esos bancos no debieron haber recibido m谩s sus pagos, pero a煤n est谩n en el grupo de los mejor pagados.

-驴Cu谩l es la explicaci贸n entonces para estas enormes brechas salariales? En Chile un estudio del economista Ram贸n L贸pez mostr贸 que cada uno de los cinco hombres m谩s ricos de Chile en 2011 ganaba lo mismo que un mill贸n de chilenos. Uno se pregunta c贸mo se puede trabajar m谩s duro o ser m谩s productivo que un mill贸n de personas.

-Una de las caracter铆sticas del Neoliberalismo es que pone mucha presi贸n sobre las responsabilidades individuales. Las personas deben felicitarse por sus triunfos pero tambi茅n son los responsables de sus fracasos. Pero hay otras perspectivas que hemos empezado a discutir en la filosof铆a pol铆tica contempor谩nea, y que plantean que un componente central del 茅xito es resultado de la suerte.

Entonces tus talentos, la salud que tienes, la familia y el pa铆s en que naciste, todo eso es resultado de la suerte, y eso significa que tenemos que ser mucho m谩s modestos a la hora de felicitarnos por nuestros 茅xitos. Esto por supuesto cuestiona la posici贸n de aquellos que se consideran con el derecho moral de tener salarios altos y fortunas.

Estas personas dicen 鈥榶o me merezco esto鈥, pero la perspectiva correcta sobre lo que nos merecemos es m谩s bien que buena parte de nuestro 茅xito econ贸mico es suerte o es resultado de un contexto construido por otros y sobre el cual podemos sacar algunas ventajas. Si tomamos en cuenta que buena parte de lo que somos es resultado del azar, del lugar donde nacimos, de nuestra salud, no debiese ser tan simple mirarse al espejo y decir 鈥榖ueno, est谩 muy bien que yo gane lo mismo que un mill贸n de mis conciudadanos鈥.

Robeyns empez贸 a pensar en el limitarianismo en 2012, cuando la discusi贸n sobre desigualdad en econom铆a se alimentaba de investigaci贸n sobre la pobreza, buscando entender en lo que hac铆an y no hac铆an los pobres, las causas de su situaci贸n.

鈥淚nsistentemente me preguntaba por que no est谩bamos estudiando a los ricos. Al comenzar las discusiones sobre el limitarianismo, recuerdo que en las primeras conversaciones con mis colegas del instituto de Filosof铆a y Econom铆a en Amsterdam, la reacci贸n de ellos era re铆rse. Me preguntaban, 鈥溌縬u茅 quieres hacer? 驴quieres disparar a los ricos?鈥 Para ellos era muy dif铆cil pensar que este tema pod铆a investigarse.

La gran diferencia la hizo la publicaci贸n del libro 鈥淓l capital en el siglo XXI鈥 de Thomas Pyketty, porque all铆 mostr贸 que est谩bamos volviendo a una 茅poca de aumento sostenido de la desigualdad. Hasta entonces, ten铆amos la idea de que las tasas de desigualdad del siglo XIX, las m谩s altas en la historia, eran una cosa del pasado, y que viv铆amos en un contexto de igualdad de oportunidades. Pero Piketty mostr贸 que eso no era verdad. Ese libro vino a cambiar el juego, a patear el tablero鈥.

Robeyns dej贸 la econom铆a porque la forma dominante de entender el mundo en esa disciplina 鈥搈atem谩tica y estilizada- no le permit铆a hacer preguntas sobre el poder.

-Y en el mundo real, si act煤as como si el poder no existiese, no puedes entender lo que est谩 pasando. Lo que no considera la econom铆a es que en el mundo real las personas poderosas tienen los n煤meros celulares de los Presidentes. Si quieren algo, simplemente llaman por tel茅fono y ejercen presi贸n. En el caso de los ciudadanos comunes y corrientes, podemos pedir una reuni贸n con el Primer Ministro, pero no tenemos su n煤mero de tel茅fono.

En Holanda, un pa铆s que lo ha hecho bastante bien en temas de corrupci贸n y transparencia, puedes encontrar ejemplos recientes sobre c贸mo las grandes empresas influyen en la pol铆tica a trav茅s de formas que las personas comunes y corrientes no pueden. Eso es porque son poderosos, porque el dinero da poder. Adem谩s hay que tomar en cuenta que la econom铆a, que es la que prepara gente para implementar pol铆ticas neoliberales, es una disciplina fundamentalmente tecnocr谩tica.

Les gusta pensar que el conocimiento est谩 libre de valores e ideolog铆a. Esa es la raz贸n por la cual yo dej茅 la econom铆a como disciplina de estudio, porque no reconocen el punto de vista normativo que adoptan frente a este tipo de problemas.

-驴Cree que esta falta de consideraci贸n y problematizaci贸n de la concentraci贸n de la riqueza es responsabilidad de los economistas y el tipo de modelo que han sustentado?

-En este tema creo que hay cosas que nos deben preocupar y otras que nos deben hacer sentir optimistas. El lado preocupante es cuando ocurren cosas como las siguientes. Cuando Tomas Piketty public贸 su primer libro, El Capital en el Siglo XXI, muchos economistas dijeron 鈥榖ueno, esto es historia econ贸mica鈥. De hecho, Debra Satz, entonces directora del Centro de 脡tica para la Sociedad de la Universidad de Stanford, me cont贸 que, cuando ellos invitaron a Piketty a presentar su libro, los economistas no asistieron.

Piensan que el libro es muy pol铆tico y eso los pone nerviosos; porque lo que Pikkety muestra es que el emperador est谩 desnudo, lo que es algo muy desestabilizador para los economistas. Esto da cuenta de lo profundamente problem谩tica que la disciplina econ贸mica puede ser. En el lado optimista, hay que reconocer que hay muchos economistas en posiciones de poder, como Dani Rodrik y Paul Krugman, que han comenzado a cuestionar las ideas dominantes. Krugman: "Estados Unidos tambi茅n deber铆a imponer un impuesto digital"

Hace unas semanas Rodrik public贸 una columna donde dec铆a que la opci贸n por la globalizaci贸n era eso, una opci贸n; y que podemos elegir otro tipo de acuerdos de comercio internacional que pongan la salud y el cambio clim谩tico en el centro de las preocupaciones. Esto muestra que un economista que es respetado por sus pares, reconoce que hay opciones y que 茅stas no est谩n libres de valores. Lo que es frustrante para los fil贸sofos de las ciencias, los fil贸sofos pol铆ticos y quienes nos dedicamos a la 茅tica, es que por muchos a帽os hemos mostrado en detalle que la econom铆a no puede estar libre de valores y que el razonamiento econ贸mico tiene incorporadas decisiones 茅ticas e ideol贸gicas.

Pero la econom铆a se pone un escudo frente a otras disciplinas. Yo creo que un tema importante, pensando en el futuro, es que la econom铆a no sea ense帽ada solo por economistas, sino por historiadores, fil贸sofos pol铆ticos, soci贸logos. No hay que dejar la econom铆a a los economistas, eso es crucial. Una vez que 茅sta disciplina se abra, vamos a poder tener conversaciones nuevas, diferentes.

-Si hemos crecido en un contexto en el que tener dinero significa 茅xito y poder, y nos felicitamos por nuestros resultados, 驴de qu茅 manera podemos movernos a otras formas de pensar y a otros valores?

-Yo creo que tenemos que elaborar contra-narrativas. El limitarianismo es una de ellas. Est谩 la red de economistas por el bienestar y el Centro para el Estudio de la Prosperidad Sustentable, que propone dar una mirada ecol贸gica al desarrollo y cuyo modelo plantea tambi茅n que la econom铆a debe estar al servicio de las personas. La economista Mariana Mazucatto de UCL tambi茅n ha desarrollado una contra-narrativa, al plantear que buena parte de la innovaci贸n m谩s determinante ha sido resultado de la inversi贸n estatal.

Entonces si pones sobre la mesa todas estas contra-narrativas puedes ver que est谩 emergiendo una perspectiva alternativa al Neoliberalismo. Tambi茅n creo que hay cada vez m谩s voces que se dan cuenta de que el Neoliberalismo nos fall贸. Antes que el coronavirus, la crisis clim谩tica es el ejemplo m谩s claro de que, a煤n cuando estamos ganando mucha plata, eso es a costa de destruir nuestro planeta. O sea, no es un modelo econ贸mico bueno.

-驴Tiene usted ejemplos donde se est茅n efectivamente impulsando otro tipo de pol铆ticas y no sea solo teor铆a?

KLM Royal Dutch Airlines - Book flights online-Tengo dos ejemplos. Hay una ley en Holanda que establece un l铆mite a los ingresos de los directivos de las instituciones p煤blicas. Entonces, si eres el rector de una universidad, no puedes ganar m谩s que el salario que recibe el Primer Ministro. Ese es un ejemplo de una pol铆tica limitarianista, aunque tiene la limitaci贸n que solo se aplica al sector p煤blico. Otro ejemplo ocurri贸 recientemente, cuando comenz贸 la crisis del coronavirus: la primera compa帽铆a que pidi贸 apoyo gubernamental en Holanda fue la aerol铆nea KLM.

Pocas semanas despu茅s, se public贸 que los directores de esta empresa hab铆an pedido un aumento en el monto de los bonos que iban a recibir, los cuales constituyen una parte importante de sus ingresos. Se gener贸 una cr铆tica p煤blica muy fuerte contra KLM, por lo que la empresa neg贸 la solicitud hecha por los directores. En 2008, a prop贸sito de la crisis financiera, vivimos una situaci贸n similar. Entonces nos enteramos por la prensa que, un a帽o despu茅s de recibir un salvataje gubernamental, el due帽o de un banco estaba solicitando aumentar el monto de compensaci贸n que le iba a pagar a uno de sus directivos.

Esto gener贸 mucha rabia, por lo que el banco retir贸 la propuesta y su m谩ximo directivo reconoci贸 en una entrevista que no se hab铆a dado cuenta lo sensible que eran estos temas para la sociedad. Estos ejemplos dan cuenta tambi茅n de otro problema: que en general los ricos y las elites viven en un mundo aparte, en su burbuja; y lo que les tiene que quedar claro es que, aun cuando crean que se merecen esos sueldos y paquetes de compensaci贸n, desde una perspectiva de bien com煤n e inter茅s p煤blico, no es justificable.

Hay cada vez m谩s voces en esta l铆nea. Por ejemplo en Estados Unidos hay un grupo que se denomina millonarios patri贸ticos y su l铆der, que es una de las due帽as de Disney, plantea que deben pagar m谩s impuestos. Estos ejemplos muestran que hay voces entre los super ricos que se dan cuenta que esto es rid铆culo. Me parece que hay mucho debate sobre hasta qu茅 punto pueden aumentar las desigualdades. Y estos llamados tienen en com煤n el buscar establecer l铆mites.

-驴El limitarianismo implica aumentar la tasa de impuestos a los s煤per ricos?Ingrid Robeyns 鈥 Sociale Vraagstukken

-En Filosof铆a pero tambi茅n en otras disciplinas dividimos el espacio posible de aplicaci贸n de estas pol铆ticas en dos 谩reas: pre-distribuci贸n y redistribuci贸n. El primero se refiere al dise帽o y caracter铆sticas de instituciones econ贸micas del mercado laboral, como el salario m铆nimo o el salario m谩ximo, si es que hay; el poder de negociaci贸n que tienen los trabajadores al interior de una empresa.

Es posible tratar de limitar la desigualdad en este espacio, poniendo en marcha medidas para adecuar el mercado laboral; o puedes optar por dejar al mercado en su estado salvaje y usar, entonces, en el espacio de la redistribuci贸n, instrumentos fiscales como los impuestos. Creo que es mejor adaptar las instituciones del mercado en el espacio productivo, pre-distributivo, por dos razones. Primero, porque all铆 puedes tener discusiones fundamentales para la sociedad. Por ejemplo, c贸mo divides entre directivos y trabajadores los resultados productivos de una compa帽铆a. O la fijaci贸n del salario m铆nimo; o cu谩n democr谩tica es la relaci贸n entre trabajadores y due帽os.

Segundo, porque al aplicar impuestos lo que se busca es corregir las desigualdades en la fase econ贸mica de la post-producci贸n. Y los capitales globales son fluidos, se mueven por el mundo, lo que hace m谩s f谩cil para los s煤per ricos eludir impuestos. Adem谩s existen razones sicol贸gicas. Hay m谩s resistencia a pagar impuestos si tuviste la plata y por lo tanto sientes que es tuya. La idea entonces es usar las instituciones econ贸micas para evitar que las brechas aumenten antes de las etapas de producci贸n, lo que puede ayudar a poner el foco en un espacio concreto de medidas.

-En este espacio de medidas pre-distribuci贸n 驴podr铆a situarse tambi茅n la implementaci贸n de un ingreso b谩sico universal?

-Ciertamente es una medida que dialoga con estas narrativas alternativas en relaci贸n a la econom铆a y el contrato social, entendiendo esto 煤ltimo como el conjunto de reglas a trav茅s de las cuales decidimos organizar nuestra sociedad. Pero hay una gran diferencia: el ingreso b谩sico es un ingreso incondicional que se da a todas las personas mensualmente. El monto depende de decisiones a nivel nacional, algunos dicen que debe ser el monto de la l铆nea de pobreza, pero hay literatura acad茅mica que muestra que esto no es sostenible, por lo que debiese ser m谩s bajo.

Pero lo que es importante es que el ingreso b谩sico universal puede ser financiado de m煤ltiples maneras. Puedes financiarlo aplicando impuestos a los ingresos, a los altos sueldos, impuestos ecol贸gicos. A la perspectiva limitarianista lo que le preocupa es de d贸nde pueden salir los recursos para financiar ese tipo de medidas; pues el eje est谩 puesto en reducir las desigualdades aplicando medidas en la parte alta de la distribuci贸n.

La acumulaci贸n sin l铆mites es un asunto que ning煤n tipo de gobierno parece haber resuelto en la historia. As铆 lo sugiere el cientista pol铆tico Jeffrey Winters en su libro Oligarqu铆a, quien nota que desde la antig眉edad la enorme riqueza personal 鈥渉a logrado construirse ideol贸gicamente como algo injusto de corregir, a pesar de los significativos avances que han hecho retroceder otras fuentes de injusticia en los recientes siglos鈥.

Winters argumenta que dictaduras, monarqu铆as, sociedades agrarias y sociedades postindustriales, coinciden en que es un error forzar una radical distribuci贸n de la riqueza. 鈥淣o ha ocurrido lo mismo con la forma en que se juzga la esclavitud, la exclusi贸n racial o el dominio de g茅nero鈥, afirma.

Winters explica que la democracia tampoco ha logrado enfrentar ese problema, pese a quela riqueza extrema en manos de una peque帽a minor铆a crea ventajas de poder significativas en el terreno pol铆tico, incluso en las democracias. Sostener lo contrario es ignorar siglos de an谩lisis pol铆tico explorando la 铆ntima relaci贸n entre riqueza y poder鈥, concluye.

Robeyns cree que para avanzar en este problema hay que revisar los supuestos que ponen la libertad econ贸mica de los individuos en el centro de la econom铆a. Para ella, la pregunta que hay que hacer es 驴por qu茅 tenemos que dar por sentado que las personas tienen el derecho a acumular riqueza?

-Es la ideolog铆a del Neoliberalismo la que nos ha convencido que hay un derecho infinito a acumular. Hace mucho tiempo tambi茅n se aceptaba como derecho el tener esclavos y en un momento de la historia la mayor铆a de los norteamericanos no cuestionaron el ser due帽os de otras personas.

Visto desde hoy, sin embargo, pensamos que esto es moralmente repulsivo. Desde una perspectiva econ贸mica, pienso que la l铆nea de la riqueza no debe ser muy baja, para no poner l铆mites a la actividad empresarial; pero tambi茅n considero que las personas deben imponerse a s铆 mismas estos l铆mites para vivir una vida m谩s virtuosa y tener menos desigualdad global. Est谩 muy bien que las personas quieran tener m谩s, pero rechazo de base la idea de que tenemos un derecho infinito a acumular riqueza.

Creo que el tema central hoy es clarificar la relaci贸n entre los individuos y la econom铆a. La ideolog铆a neoliberal tiene como valor central la libertad econ贸mica de los individuos y su foco es que las personas puedan ejercer esa libertad. Pero hay otros modelos.

-驴Cu谩les?

-Por ejemplo, el de la econom铆a del bienestar, que no pone en el centro la libertad econ贸mica sino a las personas y los valores p煤blicos. Hoy este modelo est谩 presente en Nueva Zelanda, Escocia, Costa Rica, Islandia y hay gente investig谩ndolo y dirigentes pol铆ticos que lo apoyan. Yo dir铆a que el pa铆s que m谩s ha avanzado es Nueva Zelanda, que identific贸 el bienestar de los individuos como una meta central de sus pol铆ticas y dise帽贸 su presupuesto econ贸mico en funci贸n de nuevos indicadores.

En la econom铆a del bienestar se pone al centro la equidad, el desarrollo ecol贸gico sustentable, la justicia econ贸mica. En ese contexto, medidas limitarianistas como poner un l铆mite a la riqueza son justificables, porque no se trata de la libertad econ贸mica individual sino de la calidad de vida y otros valores. Entonces la discusi贸n de fondo es sobre el objetivo de la econom铆a. En un modelo neoliberal las personas sirven a la econom铆a. En el modelo de la econom铆a del bienestar, es la econom铆a la que est谩 al servicio de las personas.

L铆mites a la riqueza en la historia de la filosof铆a occidental

En marzo de este a帽o Matthias Kramm e Ingrid Robeyns, investigadores del proyecto L铆mites Justos (The Fair Limits project), publicaron un art铆culo en el que revisan lo que han dicho pensadores clave de la historia de la econom铆a y la filosof铆a occidental, sobre limitar la extrema riqueza. Su revisi贸n incluy贸 a Plat贸n, Arist贸teles, Tom谩s de Aquino, John Locke, Adam Smith, John Stuart Mill, Karl Marx y Friedrich Engels, y John Maynard Keynes.

La pregunta que gu铆a esta revisi贸n es la siguiente: 驴hay alg煤n precedente hist贸rico a la idea de establecer l铆mites m谩ximos a la riqueza individual? A continuaci贸n presentamos un extracto de las principales ideas.

 

Anexo

  1. El problema de la insaciabilidad: Plat贸n y Arist贸teles/Adam Smith/Karl Marx/John Maynard Keynes

Seg煤n Kramm y Robeyns, unos de los primeros argumentos que registra la historia de la filosof铆a es sicol贸gico y se refiere a la idea de que los humanos, por naturaleza, se caracterizan por tener deseos y un apetito insaciable. La insaciabilidad es abordada en La Rep煤blica, por Plat贸n y en La Pol铆tica, por Arist贸teles.

鈥淭anto Plat贸n como Arist贸teles -dicen los autores- plantean que estos apetitos deben ser limitados de una u otra manera鈥, por razones intr铆nsecas, pero tambi茅n porque consideran que la insaciabilidad puede tener consecuencias para la vida de la polis (la ciudad-estado).

Kramm y Robeyns describen: 鈥渆l S贸crates de Plat贸n identifica 鈥榣a acumulaci贸n interminable de dinero鈥 (Plato, 1997b, 373d) como la principal causa de protesta ciudadana y guerra. Esto es particularmente cierto en un sistema olig谩rquico (鈥) Los oligarcas est谩n dominados por su deseo de riqueza, por lo que su gobierno conduce a una distribuci贸n desigual y a un incremento de las brechas entre ciudadanos ricos y pobres. Esta desigualdad es probable que estalle en una revoluci贸n en alg煤n momento鈥.

En 鈥溍塼ica a Nic贸maco鈥 -explican Kramm y Robeyns- 鈥淎rist贸teles describe la codicia como un apetito 鈥榩or aquello que es placentero鈥 (Arist贸teles, 2014, 1119b) y plantea que esta parte hambrienta del alma debe ser gobernada por la raz贸n. Si una persona no es regulada por la raz贸n, f谩cilmente puede caer en el error de entender a la riqueza como el bien m谩ximo, a煤n cuando la riqueza 鈥榚s fundamentalmente 煤til para acceder a otros bienes鈥 (Arist贸teles, 2014, 1096a)鈥.

Arist贸teles, describen los autores, est谩 de acuerdo con Plat贸n en que 鈥渓a codicia puede tener consecuencias negativas para la polis, especialmente si la forma de gobierno es una oligarqu铆a o una democracia鈥 (Arist贸teles, 1998, 1279b4).

En resumen -concluyen Robeyns y Kramm- 鈥減odemos decir que los argumentos intr铆nsecos en favor del limitarianismo de Plat贸n y Arist贸teles se concentran en el problema del 鈥榓petito insaciable鈥.

Este tipo de comportamiento puede terminar distrayendo a los individuos en la lucha por tener una vida buena y sabia y, en cambio, dedicar la mayor铆a de sus actividades a acumular riquezas, a costa de otras actividades m谩s virtuosas. El argumento no intr铆nseco pro-limitarianismo de estos fil贸sofos se centra en la distribuci贸n desigual y la brecha entre ciudadanos ricos y pobres, y los potenciales conflictos que pueden emerger de ello鈥.

En la misma l铆nea del debate sobre 鈥渆l problema de la insaciabilidad鈥 Robeyns y Kramm registran ideas de Adam Smith, Karl Marx y Keynes.

Seg煤n los investigadores, Adam Smith constata que 鈥渃uando se trata de admirar, la disposici贸n de las personas tiende a dirigirse hacia la riqueza m谩s que hacia la sabidur铆a y la virtud. Smith afirma que 鈥榣os observadores descuidados son propensos a confundir lo uno con lo otro鈥 (Smith, 2004, p. 73), porque tanto la adquisici贸n de riqueza como de sabidur铆a y virtud pueden ayudarnos a ser respetables y respetados. Smith sugiere que la adquisici贸n de riqueza debe ser controlada hasta el nivel que un hombre 鈥榩ueda razonablemente esperar adquirir鈥 (Smith, 2004, p谩g. 74), de manera que las virtudes puedan florecer tambi茅n鈥.

Seg煤n Robeyns y Kramm, de los escritos de Smith pueden derivarse argumentos intr铆nsecos y no intr铆nsecos para limitar 鈥渆l comportamiento adquisitivo鈥.

Entre los 煤ltimos Smith plantea que 鈥渄emasiada desigualdad entre ricos y pobres puede llevar a disturbios civiles. Smith asigna a los ricos los vicios de 鈥榓varicia y ambici贸n鈥 y a los pobres 鈥榚l odio al trabajo y el amor a la facilidad y el disfrute actuales鈥 (Smith, 1976, 2.709)鈥. Adam Smith, explican los autores, 鈥減one su esperanza en la clase media, que puede desarrollar un mayor grado de virtud鈥.

En tanto, en el trabajo de Karl Marx, 鈥渆l problema de la insaciabilidad se reinterpreta como el resultado de las estructuras sociales propias del capitalismo. Marx describe la disposici贸n a luchar por la riqueza como un fin en s铆 mismo, pero explica que esta disposici贸n es una consecuencia del modo capitalista de producci贸n鈥, escriben Robeyns y Kramm.

El problema de la insaciabilidad, en el caso de Marx, se circunscribe al espacio pol铆tico-econ贸mico: 鈥渓a insaciabilidad es inherente al modelo capitalista de producci贸n y este modelo debe ser dejado atr谩s para establecer una sociedad justa鈥, describen los autores.

Por 煤ltimo, Robeyns y Kramm identifican los argumentos desarrollados por el economista ingl茅s John Maynard Keynes, quien distingue dos tipos de necesidades en las personas: absolutas y relativas. Seg煤n Keynes, el primer tipo de necesidades, que tienen que ver con demandas individuales f铆sicas o bienes, pueden ser satisfechas. El problema est谩 en las segundas, 鈥減ues dado que implican una competencia con otros, la superioridad nunca se alcanza鈥. En el caso de Keynes, dicen los autores, considera relevante establecer l铆mites al comportamiento 鈥渃ompetitivo de las personas鈥, como una condici贸n necesaria para una vida 鈥渟abia y prudente鈥.

  1. La falacia de los fines y medios: Plat贸n y Arist贸teles/Marx y Engels/John Maynard Keynes

Adem谩s de la insaciabilidad, Robeyns y Kramm identifican un segundo argumento usado para defender la idea del limitarianismo. De acuerdo a este, 鈥渓os individuos tienen la tendencia a justificar la producci贸n de dinero como un fin en s铆 misma, aun cuando no debe ser m谩s que un medio para conseguir otra cosa. Esta falacia moral puede llevar a las personas a adoptar conceptos err贸neos de lo bueno鈥, dicen los autores. Constatan que estas reflexiones est谩n presentes en escritos de Plat贸n, Arist贸teles, Keynes y Marx y Engels.

En La Rep煤blica de Plat贸n, dicen los autores, 鈥渓a falacia de los medios y fines es introducida en el contexto de una discusi贸n de las artes m茅dicas. De acuerdo al S贸crates de Plat贸n, no es apropiado para un arte buscar la ventaja m谩s all谩 de su objetivo (Plat贸n, 1997b, 342b). As铆, si el objeto de la Medicina es la salud del cuerpo, el fisiatra act煤a mal cuando, en lugar de cuidar a su paciente, se preocupa de hacer dinero鈥.

Arist贸teles aborda este tema en 脡tica para Nic贸maco y en su Pol铆tica. Arist贸teles, seg煤n los autores, plantea que 鈥減ara que una familia florezca, el due帽o de hogar debe dejar en claro que hacer dinero es un medio para un fin. De acuerdo a Arist贸teles, el negocio de acumular riqueza por el solo hecho de hacerlo puede tener un efecto corrosivo en otras actividades鈥.

En el ensayo 鈥淧osibilidades econ贸micas de nuestros nietos鈥 (1928), Keynes, en la misma l铆nea que Arist贸teles 鈥渄istingue entre el 鈥榓mor al dinero como una posesi贸n鈥 y 鈥榚l amor al dinero como un medio de disfrutar los placeres de la vida鈥 (Keynes, 2008, pp. 23鈥24), explican los autores.

En el 鈥淢anifiesto del Partido Comunista鈥, Marx y Engels entregan su propia versi贸n de la falacia de medios y fines, explican los autores. En este caso, se plantea que 鈥渓a acumulaci贸n de capital鈥 debe ser un medio para 鈥渟ustentar la vida de la clase trabajadora鈥.

鈥淓n resumen -concluyen los autores- podemos decir que Plat贸n, Arist贸teles y Keynes sit煤an su argumentaci贸n en el aspecto intr铆nseco del limitarianismo. Transformar los medios en fines puede hacer que actuemos mal (Plat贸n), limitemos el florecimiento de las personas (Arist贸teles) o pongamos l铆mites al disfrute individual de las cosas鈥 (Keynes).

  1. Umbrales m铆nimos y m谩ximos: Plat贸n, Arist贸teles, Tom谩s de Aquino, Locke, Adam Smith y John Stuart Mill

Un tercer argumento que sustentar铆a la posici贸n del limitarianismo en la historia de la filosof铆a se encuentra en la distinci贸n entre necesidades y excesos, y la importancia de establecer 鈥渦mbrales鈥 m铆nimos y m谩ximos.

鈥淓n t茅rminos generales, esta mirada plantea un m铆nimo a partir del cual todos los miembros de la sociedad deben crecer (necesidades) y tambi茅n considera un l铆mite m谩ximo por sobre el cual la propiedad individual debe redistribuirse de una u otra manera (excesos)鈥, explican los autores.

鈥淢ientras el umbral m铆nimo es definido en t茅rminos de los medios necesarios para la supervivencia del individuo, su hogar y su familia, en t茅rminos de alimento, vestimenta y habitaci贸n, hay formas diversas de determinar el umbral m谩ximo鈥, explican Robeyns y Kramm.

Entre los dos umbrales, los pensadores analizados proponen distintas medidas para combatir la brecha entre ricos y pobres. Plat贸n recomienda un dise帽o espec铆fico para la sociedad en combinaci贸n con regulaciones legales. Arist贸teles sugiere restringir las actividades econ贸micas da帽inas. Tom谩s de Aquino propone l铆mites en el marco de la caridad voluntaria y obligatoria. Locke, al igual que Tom谩s de Aquino, ve la caridad como una alternativa, pero complementa esa mirada con una discusi贸n sobre los derechos de los individuos. Adam Smith y John Stuart Mill proponen la generaci贸n de impuestos como una medida adecuada de redistribuci贸n.

鈥淓n conclusi贸n, podemos distinguir entre aquellos pensadores que plantean dise帽os de sociedad determinados (por ejemplo Plat贸n y Arist贸teles) y otros que no tocan este tema y fundamentalmente proponen herramientas de redistribuci贸n, como Tom谩s de Aquino, Smith y Mill鈥, plantean Robeyns y Kramm.

Nota:

1. En el estudio se les pregunt贸 a los holandeses qu茅 consideraban extrema riqueza. Un 67% estuvo de acuerdo en que una familia que tiene una casa grande con piscina privada, dos autos de lujo, otra propiedad en el sur Francia y 500 mil euros (aldedor de 450 millones de pesos) en bienes (propiedades, inversiones), est谩 por sobre la l铆nea de la riqueza.

* Economista y fil贸sofa belga. Trabaja en el instituto de 脡tica de la Universidad de Utretch
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