May 27 2012
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Política

Irán y Europa, hasta que la muerte nos separe

La grandiosa estrategia de política exterior del gobierno de Barack Obama de tratar de hacer la cuadratura del círculo entre un acuerdo nuclear iraní y hacer que la economía de la eurozona se recupere se arrastra hacia… ¿qué exactamente?. Ni siquiera Zeus lo sabe. Por lo menos lo que se encontraba sobre la mesa esta semana tanto en Bagdad como en Bruselas mantuvo las cosas en marcha en Moscú y París/Berlín.

La historia en Bagdad

La tan esperada reunión de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas –EE.UU., China, Rusia, Gran Bretaña y Francia más Alemania (P5+1) con Irán en Bagdad por lo menos produjo un resultado: una tercera vuelta de negociaciones en Moscú el próximo mes.

No podía ser de otra manera. Un P5+1 dividido (EE.UU. y los europeos de un lado, los miembros del BRICS China y Rusia del otro) quería que Irán detuviera totalmente su enriquecimiento de uranio a 19,75% – a lo que tiene derecho, ya que suscribe el Tratado de No Proliferación Nuclear (TPN). En cambio el P5+1 ofreció un paquete de “sanciones-light”, permitiendo la venta de repuestos para aviones estadounidenses y una vaga “ayuda” en el desarrollo del sector energético de Irán.

Teherán se mostró impasible: para tener éxito ese paquete de P5+1 tendría que ser “significativamente revisado y reformado”, según la agencia noticiosa IRNA. El objetivo fundamental de Teherán en estas negociaciones es suavizar las sanciones del Consejo de Seguridad. Para la dirigencia, un cisma es muy obvio entre la ONU en su conjunto y el muro de desconfianza que involucra a cualquier gobierno de EE.UU. Rusia y China apoyan la posición de Irán.

Teherán incluso acepta, en principio, la idea de un suministro extranjero de uranio enriquecido a 19,75% para la producción de isotopos médicos en su reactor médico. Incluso podría aceptar que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) inspeccione la base militar en Parchim (aunque no forma parte del mandato del OIEA).

Pero el punto clave sigue siendo que el P5+1 ha hecho polvo el TPN. El mantra desde 2006 ha sido el mismo: Teherán debe detener todo tipo de enriquecimiento de uranio. Esto está siendo impuesto mediante un inicuo bloqueo financiero cuyo objetivo fundamental es esencialmente la paralización de la economía iraní – impidiendo que venda petróleo utilizando el sistema bancario internacional. Decir que es injusto se queda corto para describirlo.

Luego entra en juego la Unión Europea (UE) – con sus sanciones adicionales junto con el bloqueo del petróleo, que teóricamente entrará en efecto el 1º de julio, y de hecho va más allá de las sanciones del Consejo de Seguridad, y es prácticamente ilegal para comenzar. Esto va combinado con una ley de EE.UU. que entra en efecto el 28 de junio y prohíbe que cualquier banco extranjero esté involucrado en el pago por petróleo iraní.

A pesar de todo el gobierno de Obama necesita un acuerdo – sea en Moscú, o después. Será necesario para que Obama lo aproveche como un triunfo de política exterior – de hecho mucho más sustancial que el uso del ataque contra Osama bin Laden (vea Osama reelige a Obama , Rebelión, 25 de mayo de 2012) Si no se llega a ningún acuerdo, el gobierno de Obama tendrá que ejercer mucha presión para que la UE abandone, por lo menos hasta fines de 2012, la prohibición del seguro de buques cisterna que lleven petróleo iraní (compañías de la UE controlan la mayor parte de la industria global de seguros marítimos).

¿Quién sufre con las sanciones? No el presunto objetivo de “cambio de régimen” – la dirigencia en Teherán. La dictadura militar del mullahtariado se queda confortablemente en su sitio con el petróleo sobre 54 dólares el barril (el crudo Brent está a cerca de 106 dólares, y West Texas Intermediate a 90 dólares). Además, Teherán está vendiendo energía en todas las monedas desde yuan a rupias indias, y está involucrado en trueques al por mayor con sus clientes – especialmente asiáticos.

El resultado es evidente: la UE tendrá que abandonar su absurdo bloqueo del petróleo iraní para no dañarse a sí misma y también, por extensión, a la economía de EE.UU.

La historia en Bruselas

Al semanario alemán Der Spiegel [1] le tocó registrar jovialmente el nacimiento de Merkollande.

El nuevo presidente francés François Hollande atrajo una multitud durante su primera conferencia de prensa después de una cumbre de la UE. Comenzó a la 1 de la mañana y habló durante más de una hora; por su parte la canciller alemana Angela Merkel enfrentó una sala medio vacía durante cinco minutos.

El escenario está preparado para un choque al estilo de un Götterdämmerung [Ocaso de los Dioses]. Hollande no se verá limitado por ningún tipo de restricciones para probar a Merkel que la emisión de eurobonos es el único camino para salir del desastre de la eurozona.

Hollande insiste en que sería una poderosa ayuda para España híper-atribulada, por ejemplo, en términos de ahorrar inmensos pagos de intereses y utilizar el dinero en inversiones productivas. Hollande es apoyado por España, Italia, Irlanda y Austria.

El argumento de Merkel es el mismo que el de la troika (Banco Central Europeo, Comisión Europea, Fondo Monetario Internacional): los eurobonos violan la ley de la UE. Es apoyada por Suecia, Finlandia y Holanda. A pesar de todo, hasta Hollande admite que los tratados de la UE tendrían que ser modificados para aceptar los eurobonos – y eso sería un lío, ya que Gran Bretaña y la República Checa ya rechazaron una enmienda de los tratados a fines del año pasado.

Toda la situación es inmensamente compleja. Hollande hizo saber que algunos miembros aceptarían eurobonos solo en un futuro distante; otros podrán aceptarlos con un propósito muy específico; otros los rechazan directamente.

Los banqueros europeos, por su parte, se refugian en un impreciso concepto de “sustentabilidad de la deuda”; alguien tiene que pagar, y es básicamente la masa de la población asalariada. No es sorprendente que el premio Nobel Joseph Stiglitz esté furioso ante el “dogmatismo” de “aquellos, que dirigiendo bancos centrales, ministerios de finanzas y bancos privados, han llevado al sistema financiero al borde de la ruina – y crearon el lío”.

Parece que nadie esté apostando a subsidios multianuales de los países europeos centrales a la periferia, en su mayoría parte del Club Mediterráneo. Al mismo tiempo, todos saben que nunca ha habido un letrero “salida” en la eurozona. Ahora, sin embargo, lo impensable ya es pensable.

En todo caso, lo que es descrito como un “paquete de crecimiento” orwelliano solo será decidido en la próxima cumbre formal de la UE a fines de junio – después de dos eventos cruciales el 17 de junio: las elecciones parlamentarias francesas, y la posible victoria del izquierdista partido griego Syriza en Grecia, con el punto crucial en su plataforma de renegociar el rescate del país impuesto por Berlín/Bruselas.

A propósito, los dirigentes políticos de la UE no tienen la menor idea sobre qué hacer con Grecia. Mientras reconfortan al dios del mercado diciendo que Grecia nunca abandonará el euro, amenazan a Grecia diciendo: “Si no votáis correctamente, saldréis del euro”. No es sorprendente que el gobierno de Obama esté perplejo. En comparación con esto, el asesinato de Osama fue pan comido.

* Periodista de Asia Times Online. Autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y de Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge . Su libro más reciente es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009).

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