Jul 22 2019
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Sociedad

Ciudadan铆a universal, respuesta humanista a la violencia contra migrantes

 

Mueren ahogados en el Mediterr谩neo, se les deporta en los Balcanes, se les persigue en Estados Unidos, se les explota en el Lejano y en el Medio Oriente, se les detiene en Europa, discrimina en Suram茅rica, violenta en Centroam茅rica y 脕frica. Son despojados de sus ahorros para financiar traves铆as, atravesar fronteras o conseguir visados. Sobreviven en campamentos y galpones; hacinados en periferias urbanas, ocultos en barrios de baja renta, o encerrados en campos de concentraci贸n a la espera de su pr贸xima deportaci贸n.

En todas partes el sistema les expulsa, limita, maltrata, encarcela y agrede. En muchos lugares los migrantes encuentran aversi贸n, recelo, odio. Aunque tambi茅n hay seres sensibles que aportan su cuota de humanidad poni茅ndose en el lugar de quienes est谩n lejos de su entorno habitual y de sus seres queridos. Resultado de imagen para ciudadania universal para migrantes

Si bien un importante conjunto de migrantes huye de la violencia y la guerra, muchos m谩s son los que se autoexilian por la falta de posibilidades o movidos por la ilusi贸n de trabajo con mejores ingresos para s铆 o para dar alivio econ贸mico a quienes quedaron atr谩s.

No s贸lo migran quienes cruzan fronteras. Tambi茅n los que son obligados a abandonar el campo, los que son expulsados de sus territorios por la extensi贸n del latifundio agropecuario, por la construcci贸n de megaproyectos, la destrucci贸n minera, por la extinci贸n de fuentes de sustento en el 谩mbito rural o animados por una supuesta mejora de las condiciones de existencia en la ciudad.

A casi todas y todos, dentro o fuera de sus pa铆ses de nacimiento, les aguarda el peligro, la explotaci贸n, la segregaci贸n, la privaci贸n parcial o total de derechos y sin embargo contin煤an su azaroso periplo, en busca de lo que imaginan ser谩 una vida mejor.

Lo que motiva la migraci贸n no est谩 s贸lo en los lugares de origen

Hay 250 millones de migrantes internacionales, constituyendo mujeres y ni帽as la mitad de este contingente.

M谩s de 65 millones han sido obligados a migrar forzosamente por guerras o persecuci贸n, seis veces m谩s que una d茅cada atr谩s. Un tercio de estas personas son considerados refugiados y la mitad de los refugiados son ni帽os.

Se se帽ala habitualmente como causas de migraci贸n a lo que sucede en los lugares de origen. Sin embargo, hay que a帽adir que la explotaci贸n capitalista en los lugares de destino tambi茅n es una de las fuerzas que alientan el fen贸meno. Por su situaci贸n de precariedad, los migrantes son obligados a hacer trabajos que la poblaci贸n local no quiere asumir, con menores salarios y condiciones laborales por debajo de la norma corriente o sin derecho alguno. En los pa铆ses de riqueza concentrada, un fr铆o c谩lculo les concede en ocasiones asumir un trabajo formal, para que su aporte equilibre el financiamiento de Estados con poblaci贸n avejentada.

Y por si todo esto fuera poco, como mal pago a los servicios prestados, la xenofobia se extiende como forma de manipulaci贸n del poder establecido, culpando a los migrantes 鈥揷omo ocurri贸 en otros momentos hist贸ricos de crisis sist茅mica鈥 del estrangulamiento social que esos mismos poderes producen a trav茅s de su irracional b煤squeda de r茅dito.

Esto hace que la indignaci贸n social no se dirija a transformar estructuras injustas sino que se descargue sobre el extranjero a modo de v谩lvula cat谩rtica. El discurso de rechazo al migrante sirve adem谩s de trampol铆n al oportunismo pol铆tico de proclamas derechistas, las que, de avanzar, son inevitablemente preludio de un mayor ajuste y represi贸n a la misma poblaci贸n local.

鈥淰ienen a llevarse lo que es nuestro鈥

El argumento anterior suele ser una sentencia esgrimida por quienes se celebran, sin demasiado m茅rito propio, como 鈥渘ativos鈥 o naturales del lugar (m谩s all谩 de que en su historia habitualmente exhiban las trazas de una migraci贸n equivalente a la que ahora repulsan). El robo que tanto temen, ciertamente existe. Sin embargo, los ladrones son otros.

驴C贸mo calcular el perjuicio econ贸mico que el colonialismo caus贸 durante 500 a帽os a las regiones del Sur global? 驴Cu谩nta plata, oro, madera, especies, banano, az煤car, cacao, caf茅, caucho, diamantes, petr贸leo se llevaron los imperios? 驴Cu谩ntas vidas humanas segaron sin ofrecer reparaci贸n alguna? 驴De cu谩nto trabajo esclavo se aprovecharon sin remuneraci贸n ni ascenso social alguno? 驴Cu谩nto desarrollo manufacturero impidieron para vender sus propias mercanc铆as? Con los intereses del caso, 鈥搕al las matem谩ticas que celosamente configuran cuando son ellos los acreedores- no alcanzar铆a todo el dinero del Norte para indemnizar el da帽o causado.Resultado de imagen para migrantes xenofobia

Vinieron y a la fuerza se llevaron lo que era 鈥渘uestro鈥.

No alcanz贸 tama帽a felon铆a, y nuevamente, a trav茅s de empr茅stitos forzosos y cr茅ditos dudosos, las casas bancarias del Norte continuaron saqueando a las naciones de Am茅rica Latina, 脕frica y Asia durante el periodo poscolonial y hasta finalizar el siglo XX. Las deudas crec铆an y se tornaban impagables, al tiempo que se fugaban valiosos recursos que hubieran posibilitado un desarrollo local no dependiente.

Seg煤n c谩lculos del Banco Mundial 鈥Entre 1980 y el 2000 el Tercer Mundo reembols贸 a sus acreedores algo m谩s de 3.450.000.000.000 d贸lares (si se quiere calcular los reembolsos efectuados por el conjunto de la periferia, hay que a帽adir m谩s de 640 mil millones de d贸lares devueltos por los pa铆ses del ex-bloque del Este. Total para la Periferia: alrededor de 4.100.000.000.000 d贸lares. World Bank, GDF, 2001).鈥漑1]

Estos ni siquiera vinieron, pero igual se llevaron lo 鈥渘uestro鈥.

Pero nada alcanzaba a la voracidad de los conglomerados del Norte global. As铆, con las ideolog铆as neoliberales como argumento neocolonial, se privatizaron las empresas, que pasaron a ser propiedad de corporaciones globales. Si hab铆a problemas, o sea, si se intentaba recuperar la potestad sobre recursos naturales o empresas estrat茅gicas nacionales, hab铆a que solucionar los diferendos en lugares gobernados por el Norte, pagando, una vez m谩s, enormes sumas.

Vinieron, se fueron, e igual, se llevaron todo. O casi todo, dejando s铆, deterioros ecol贸gicos, econ贸micos y humanos dif铆cilmente reparables.

Al mismo tiempo se propag贸 e implement贸 el 鈥渓ibre comercio鈥, que significaba que el Sur pod铆a seguir exportando productos primarios en intercambio injusto por bienes de capital o manufacturas, sin protecci贸n aduanera para el desarrollo de industrias nacionales. Nuevamente, vinieron por lo 鈥渘uestro鈥.

Y finalmente apareci贸 internet, con la que a golpe de click se comercia, desfinancia, explota, y 驴c贸mo no verlo?, se extirpa, por en茅sima vez, lo 鈥渘uestro鈥. Nuestro que 鈥揹e ah铆 el entrecomillado- nunca fue verdaderamente tan nuestro. Porque en el Sur, la propiedad casi siempre estuvo en las manos de oligarcas y de gobiernos que el Norte puso y sac贸 cuando ya no le eran de utilidad. No dejaron ni la dignidad de la soberan铆a, tambi茅n se la llevaron.

Con estos antecedentes, 驴c贸mo es que los gobiernos del Norte se quejan porque muchas personas ahora llegan para reclamar al menos migajas del bienestar robado? Los gobiernos que colocan muros y vallas, que arman ej茅rcitos fronterizos, son los mismos que contin煤an vendiendo las armas que arrojan a millones de seres humanos a una desesperada migraci贸n.

Aquellos que dicen ofrecer 鈥渁yuda humanitaria鈥, son los mismos que contin煤an el despojo de recursos como si fuera algo natural o moral.

隆Qu茅 desparpajo, cinismo e hipocres铆a la de los gobiernos de Europa y Estados Unidos, que pregonan la defensa de los 鈥渄erechos humanos鈥 y acusan a otras naciones de violarlos! 隆Cu谩n falso e indefendible su discurso! En vez de pontificar lo que deber铆a hacerse, deber铆an comenzar por dar el ejemplo. Una gigantesca y justa reparaci贸n hist贸rica espera impostergablemente su turno. Parte de ella, es el establecimiento de una Ciudadan铆a Universal.

Ciudadan铆a Universal, por un mundo sin muros

Resultado de imagen para ciudadania universal para migrantesEn Junio de 2017, el visionario gobierno de Evo Morales organiz贸 en Cochabamba, Bolivia, la Conferencia Mundial de los Pueblos por un Mundo sin Muros hacia la Ciudadan铆a Universal. En su declaraci贸n final, la movilidad humana es dignificada sin dobleces como 鈥渦n derecho arraigado en la igualdad esencial del ser humano.鈥

En cuanto a la ra铆z sist茅mica de la cuesti贸n, el texto 鈥揷uya lectura completa recomendamos- 聽se帽ala: 鈥Hemos verificado como principales causas de esta crisis los conflictos b茅licos e intervenciones militares, el cambio clim谩tico y las enormes asimetr铆as econ贸micas entre los Estados y al interior de ellos. Estas situaciones destructivas tienen su origen en el orden mundial dominante, que en su voracidad desmedida por el lucro y la apropiaci贸n de los bienes comunes genera violencia, promueve desigualdades, y destruye a la Madre Tierra. La crisis migratoria es una de las manifestaciones de la crisis integral de la globalizaci贸n neoliberal.

Los asistentes a la cumbre popular resumieron en diez puntos un programa propositivo, entre los cuales destaca la remoci贸n de 鈥muros f铆sicos que separan a los pueblos; muros invisibles legales que persiguen y criminalizan; muros mentales que utilizan el miedo, la discriminaci贸n y la xenofobia para separarnos entre hermanos. De igual manera, denunciamos los muros medi谩ticos que descalifican o estigmatizan a los migrantes, y apostamos por promover la creaci贸n de medios alternativos de comunicaci贸n.鈥

Rechazar la criminalizaci贸n de los migrantes, derivar recursos de guerra para programas de integraci贸n, combatir 鈥las redes criminales que trafican con seres humanos, y declarar la trata y el tr谩fico de personas como delito lesa humanidad鈥, fueron otras de las propuestas.

Como enunciado fundamental, dicho documento exhorta a 鈥superar la perspectiva hegem贸nica de pol铆tica migratoria que plantea una gesti贸n de las migraciones de manera 鈥渞egular, ordenada y segura鈥, por una visi贸n humanista que permita acoger, proteger, promover e integrar a las personas migrantes.Resultado de imagen para ciudadania universal para migrantes

La alusi贸n a una migraci贸n 鈥渞egular, ordenada y segura鈥 no es fortuita, ya que estos son los t茅rminos nucleares del Pacto mundial sobre Migraci贸n firmado en Marrakech (Diciembre 2018), al que finalmente adhirieron 156 pa铆ses (sobre 193 que conforman el sistema de Naciones Unidas).

El pacto es un acuerdo no vinculante alrededor de veintitr茅s objetivos que, a煤n cuando valida garant铆as de derechos elementales como 鈥medidas contra la聽trata聽y el tr谩fico de personas, evitar la聽separaci贸n de las familias, usar la聽detenci贸n聽de migrantes s贸lo como 煤ltima opci贸n o reconocer el derecho de los migrantes irregulares a recibir聽salud y educaci贸n聽en sus pa铆ses de destino鈥漑2], no avanza m谩s all谩 del statu quo de un mundo de desiguales oportunidades de vida.

En el texto, los Estados se comprometen a cooperar con misiones de b煤squeda y rescate a la hora de salvar vidas de migrantes, premisa que exhibe su total falsedad en los hechos cotidianos de persecuci贸n, castigo y omisi贸n de auxilio a inmigrantes.

Por lo dem谩s, los signatarios del pacto prometen 鈥garantizar un regreso 芦seguro y digno禄 a los inmigrantes deportados y no expulsar a quienes se enfrentan a un 芦riesgo real y previsible禄 de muerte, tortura u otros tratos inhumanos.鈥 Riesgo que es calculado por una burocracia que act煤a seg煤n los par谩metros y requerimientos de un mundo acomodado.

No pod铆a esperarse m谩s de un sistema internacional, cuyo eje actual pretende resguardar y no afectar intereses de poder. En definitiva, bajo el ala de la legislaci贸n soberana y la 鈥渞acionalidad鈥, ese pacto asegura a los pa铆ses receptores disponer de la migraci贸n seg煤n su propio ordenamiento, necesidades y conveniencia. A煤n as铆, pa铆ses como Estados Unidos, Israel, Chile, Austria, Hungr铆a, Rep煤blica Dominicana, Polonia, Estonia, Bulgaria, Rep煤blica Checa y Australia lo consideraron demasiado garantista y retiraron su aprobaci贸n.

Una visi贸n humanista de la migraci贸n

Imagen relacionadaTransitar hacia una visi贸n humanista de la migraci贸n significa desprenderse de una mirada feudal, anclada en la sujeci贸n de los seres humanos a identidades naturalizadas, f铆sicamente localizadas e inamovibles. Las enormes facilidades alcanzadas en la movilidad humana, el acortamiento del tiempo y del espacio invitan a remover impedimentos al libre desplazamiento.

Los obst谩culos a la Ciudadan铆a Universal, al libre y bienvenido asentamiento de los seres humanos en cualquier lugar de la Tierra, son r茅moras de un tiempo anterior, pero tambi茅n contradicciones surgidas del inter茅s de mantener beneficios ileg铆timos a costa del sufrimiento de otros.

El neoliberalismo promueve la libre movilidad del capital y el comercio sin fronteras mientras criminaliza y utiliza al migrante pobre. As铆, los pa铆ses con mayor poder econ贸mico se reh煤san a compartir conocimientos y desarrollo tecnol贸gico con los lugares en los que s贸lo abunda la carencia, repeliendo luego a quienes tocan a su puerta pidiendo ayuda.

Por el contrario, adoptar una dimensi贸n humanista de la migraci贸n es adherir con fervor a la idea del encuentro renovador entre culturas y personas, es apreciar de manera sentida y efectiva la valencia y equivalencia de cada identidad particular. Es disponerse a compartir los frutos del esfuerzo humano colectivo acu帽ado en siglos, sin mediar requisito alguno.

Es reconocer la justicia de acometer la reparaci贸n hist贸rica del despojo colonial y cerrar el largo cap铆tulo hist贸rico de econom铆as fundadas en la guerra. Es vibrar con la posibilidad de la cooperaci贸n, la solidaridad y la empat铆a entre los pueblos.

Inspirarse en una mirada humanista significa celebrar la migraci贸n, reconocer la trayectoria hist贸rica de los conjuntos humanos hacia horizontes de confluencia y fusi贸n. Es, en definitiva, asumir la unidad de la diversidad como proyecto hacia un espacio compartido, la Naci贸n Humana Universal.

*Investigador del Centro de Estudios Humanistas de C贸rdoba, Argentina y comunicador en agencia internacional de noticias Pressenza. Analista asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE)

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