Sep 4 2018
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Cultura

Jorge Luis Borges y el fracaso de Sherlock Holmes

El ajedrez puede ser una met谩fora de la vida. Si miramos la forma de caminar por el tablero de cada pieza, m谩s all谩 del esquema militar, podemos encontrar la forma de caminar del ser humano por el tablero del mundo. El tablero del mundo a veces es cuadriculado como el del ajedrez y cada ser humano tiene su lugar en 茅l, hasta que le toque dejarlo. Cada pieza tiene su lugar, o su esquina como las torres. En el tablero, las piezas movidas por el jugador van creando su destino hacia la victoria, la derrota o tablas.

Para los creyentes, en el tablero del mundo los seres humanos van creando su destino movidos por un Dios o una fuerza superior. Si bien Jorge Luis Borges se dice agn贸stico, en entrevistas y en su literatura deja entrever una mayor tendencia a creer en el poder de un Dios.

Sin embargo, explica esa fuerza que mueve los destinos desde la filosof铆a de Arthur Schopenhauer, sobre todo desde el libro 鈥淓l mundo como voluntad y representaci贸n鈥. Entonces siguiendo a Schopenhauer, Borges asume que el ser humano es voluntad y la voluntad es libre aunque las causas y los contextos finalmente decidan.Imagen relacionada

El ser humano es ontol贸gicamente libre porque todo esta arrastrado por una fuerza invisible que es la voluntad, pero en el fondo en el mundo de lo material est谩 condicionado en todo. Es libre pero act煤a condicionado. Es una pieza de un tablero de ajedrez. As铆, la voluntad del ser humano es movida por una voluntad que la trasciende.

El poema 鈥淎jedrez鈥 de Borges nos presenta en parte esa visi贸n, recurriendo a los versos del poeta persa Omar Khayyam cuando dice que somos piezas mudas del juego de Dios 鈥sobre el tablero abierto de noches y de d铆as鈥, hasta que luego de moverlas de aqu铆 para all谩, las guarda en una caja. La de Borges es una visi贸n determinista que no deja de tener un contenido religioso, y eso se muestra en su creaci贸n literaria.

Pero m谩s all谩 de sus creencias o miradas filos贸ficas, y del juego en s铆, para Borges la vida es como una partida de Ajedrez que solo se vive en el presente. Y eso se refleja en su literatura. Muchos relatos de Borges son como un juego de ajedrez entre los personajes, entre los narradores y los personajes, entre los personajes y el lector, entre los narradores y el lector. Hay una partida oculta que se va jugando mientras se desarrolla la trama y la lectura.

En los relatos policiales de Borges, se puede observar con m谩s claridad esa partida permanente hasta el final, hasta el jaque mate. Por lo tanto, el poema 鈥淎jedrez鈥 es tambi茅n una especie de pre relato policial borgeano. Las piezas son los personajes que se mueven en el tablero. El jugador hace lo que quiere con las piezas y el escritor hace lo que quiere con los personajes. Por lo tanto, en el relato policial de Borges los personajes asumen los roles que el escritor quiere darles, no los que est谩n previamente establecidos por las reglas del policial. Borges trata al policial con una seria mirada de humor negro, muy t铆pico del R铆o de la Plata. Se burla de las reglas y del propio relato policial tradicional y crea otro relato policial.

Primero ironiza sobre la realidad que se muestra en el relato policial, sobre los personajes, sobre la construcci贸n narrativa. Luego crea una parodia de ese relato policial, del detective, del enigma a resolver, del criminal y, finalmente, supera al propio relato policial. 鈥淓l jard铆n de senderos que se bifurcan鈥 y 鈥淟a muerte y la br煤jula鈥, son ejemplos del nuevo relato policial borgeano.

Resultado de imagen para borges y el ajedrez El jard铆n de senderos que se bifurcanEn 鈥淓l jard铆n de senderos que se bifurcan鈥 ya desde el comienzo se percibe que la trama es una parodia del relato policial. Iniciar con una nota de la Enciclopedia Brit谩nica dedicada al historiador ingl茅s Liddell Hart, y cambiar la versi贸n por la de un esp铆a chino al servicio alem谩n en Inglaterra es una genial iron铆a.

Hay una invasi贸n de la realidad por parte de la ficci贸n. No es la realidad asumida por la ficci贸n, sino que la ficci贸n invade la realidad y la modifica. Modifica la propia historia oficial. Entonces, la realidad y la ficci贸n son parte de la iron铆a borgeana.

Borges termina con la supuesta verdad hist贸rica para crear una verdad paralela a la verdad hist贸rica. Entonces se burla de la versi贸n oficial, de Liddell Hart y, de paso, de la Enciclopedia Brit谩nica.

La poca verosimilitud del personaje es otra iron铆a del escritor argentino. La pobreza de Yu Tsun, la nota ap贸crifa del editor, el hecho de encontrar en la gu铆a telef贸nica el nombre de Stephen Albert que adem谩s es sin贸logo, la deducci贸n de los ni帽os que el chino solo podr铆a estar busc谩ndolo a 茅l, el camino que se bifurca y lleva a la casa, todo es parte de una gran iron铆a, de una gran parodia.

Pero m谩s all谩 de la iron铆a, a lo largo de todo el relato, la trama se desarrolla cual partida de ajedrez entre Yu Tsun y Richard Madden. Una partida que parece regida por el azar, por lo inesperado, pero va camino al final esperado para algunos lectores e inesperado para otros. El relato dentro de otro relato le permite a Borges crear una parodia del enigma a resolver, aunque no haya nada que resolver.

鈥淓l jard铆n de senderos que se bifurcan鈥, cambia radicalmente la estructura del policial, rompe las convenciones del g茅nero: narra el criminal, muere el detective, no hay enigma, es un relato sobre otro relato, pone en entredicho el conocimiento total e irrefutable del detective y del narrador.Resultado de imagen para borges y el ajedrez El jard铆n de senderos que se bifurcan

Tambi茅n hay una ruptura en el manejo del tiempo, como antes lo hab铆a hecho Ambrose Bierce, hay una subversi贸n del espacio gen茅rico, y el crimen est谩 al final como una especie de iluminaci贸n, como un jaque mate. Por otra parte, el detective podr铆a ser el lector que debe perseguir a Yu Tsun hasta el final. Pero tambi茅n Albert podr铆a ser detective. Es un relato en tres dimensiones y por lo tanto se realiza una persecuci贸n en tres dimensiones.

Jorge Luis Borges reformula el cuento policial y muestra su cr铆tica hacia ese relato. Es una cr铆tica a la estructura tradicional, a los personajes, a la trama. Pero es tambi茅n una cr铆tica a la raz贸n como 煤nico esquema para alcanzar la verdad, la raz贸n idealizada en la figura de Sherlock Holmes.

Pero el fracaso de la raz贸n tambi茅n se podr铆a asumir como el fracaso de la justicia. Si el relato policial es cuestionado de tal forma que se puede burlar como se burla de la historia, quiere decir que no se puede creer tampoco en la justicia que surge del detective o del relato policial. Borges hace un cuestionamiento profundo a todo lo que est谩 detr谩s de la narrativa policial tradicional y es totalmente esc茅ptico sobre ella.

En 鈥淟a muerte y la br煤jula鈥, hay una utilizaci贸n de simbolog铆a mas贸nica, desde el n煤mero tres y otros s铆mbolos hasta el tetragra虂maton que en masoner铆a representa la estrella flam铆gera, s铆mbolo de la raz贸n y el conocimiento. Pero la utilizaci贸n de la simbolog铆a mas贸nica no es casual, Borges quiere mostrar a trav茅s de esta simbolog铆a, el fracaso de la raz贸n como 煤nica opci贸n para llegar a la verdad.

El detective Holmes es imagen de la raz贸n y el conocimiento, la raz贸n es una reivindicaci贸n permanente de la masoner铆a. El detective Holmes fue creado por Arthur Conan Doyle, un escritor mas贸n, que en sus relatos reivindica a la orden. Entonces, qu茅 mejor que utilizar esa simbolog铆a para criticar la raz贸n. Pero tambi茅n en 鈥淟a muerte y la br煤jula鈥 hay un duelo entre dos ajedrecistas, cada uno intentando prever los movimiento que realizar谩 el otro.

Imagen relacionadaEn los dos cuentos mencionados de Borges, no interesa tanto la b煤squeda o la resoluci贸n del enigma sino interrogarse sobre los l铆mites gen茅ricos del policial, problematiz谩ndolo, burl谩ndose de sus reglas y la resoluci贸n de enigmas por medio de la raz贸n, del m茅todo cient铆fico. Pero tambi茅n interrogarse sobre la validez de un g茅nero que parece no aportar nuevas formas a la narrativa.

En los relatos policiales de Borges y en otros relatos suyos hay una influencia del escritor estadounidense Ambrose Bierce que generalmente no se menciona en los estudios sobre el escritor argentino. Por ejemplo, en su cuento 鈥淟a partida de ajedrez鈥, Bierce narra la historia de un particular juego de ajedrez en un relato fant谩stico-policial, en el cual se evidencia la influencia de Edgar Allan Poe, desarrolla una estructura y un manejo del tiempo que luego se ver谩 en relatos de Borges. Tambi茅n el juego de ajedrez une a Borges con Bierce.

Bioy Casares en el pr贸logo de la Antolog铆a de la Literatura Fant谩stica que realizaron junto a Borges y Silvina Ocampo dice: 鈥渄eliberadamente hemos omitido: a E. T. W. Hoffmann, a Sheridan Le Fanu, a Ambrose Bierce, a M.R. James, a Walter de la Mare鈥. Esta frase y el no reconocimiento expl铆cito de esa influencia por parte Borges, crean tambi茅n un enigma literario que habr谩 resolver alg煤n d铆a investigando.

En todo caso, 芦El puente sobre el r铆o del B煤ho禄, tambi茅n conocido como 芦El ahorcado禄, escrito por Bierce en 1891, que modifica el uso narrativo del tiempo creando el tiempo subjetivo desde los personajes y el narrador, lo que luego ser谩 muy utilizado por escritor argentino y tantos otros, tiene ciertas semejanzas con 鈥淓l milagro secreto鈥 de Borges. El relato de Bierce es se帽alado por Julio Cort谩zar y Rodolfo Walsh como uno de los mejores cuentos de literatura fant谩stica.

Para Jorge Luis Borges 鈥渓o mejor de la vida es su car谩cter ef铆mero鈥. Tal vez en esa afirmaci贸n explica porque el tiempo de sus conflictos siempre es el presente o mejor dicho, para Borges el futuro no existe es solo una sombra del presente. Entonces, la creaci贸n y la vida y las interrogantes solo pueden tener el ahora como escenario. 鈥淒espu茅s reflexione虂 que todas las cosas que suceden a uno precisamente, precisamente ahora. Siglos de siglos y so虂lo en el presente ocurren los hechos鈥, dice Yu Tsun en 鈥淓l jard铆n de senderos que se bifurcan鈥.

Borges, en el fondo, es un esc茅ptico, pertenece a ese grupo de escritores que en todos los tiempos, descreyeron del propio mundo. El mundo es un laberinto en el tablero de ajedrez. Solo que el ser humano, a su vez es capaz de construir laberintos propios. Laberintos mentales, con hip贸tesis que intentan explicar el misterio del laberinto anterior. Entonces, podr铆amos decir que Borges abre nuevos laberintos en el ajedrez de la narrativa policial.

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