Abr 21 2021
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Cultura

Kintto Lucas, su novela Vivir ese ser otro, las elecciones en Ecuador: A veces la vida es un encierro

El escritor y periodista uruguayo-ecuatoriano Kintto Lucas, acaba de publicar la novela Vivir es ser otro. Lo entrevisté en diversas ocasiones y contextos, sobre política. Incluso cuando hablamos sobre sus libros fue referente a hechos políticos, sociales o económicos.
En esta conversaci√≥n hablamos sobre su forma de ver la literatura, sus dioses y demonios literarios, aunque no pod√≠amos dejar a un lado la pol√≠tica. La novela, la locura, las contradicciones del ser humano, la soledad, la derrota, las religiones, la muerte, la campa√Īa electoral en la que particip√≥ como candidato a la Asamblea Nacional por el progresismo, los libros como v√≠nculo en una campa√Īa distinta, el compromiso con una forma diferente de hacer pol√≠tica fueron algunos de los temas tratados.

РEmpecemos hablando sobre su novela. Es una gran novela, rara tal vez, un poco surrealista. Aunque hay un vínculo claro con la realidad de la trama y con la realidad interior de los personajes. Si bien son tres partes que parecen y podrían ser distintas, es una especie de serie. La primera del personaje anónimo en un hospital o manicomio hablando sobre su mirada del mundo. La segunda parte contada por Azul, una escritora que recuerda un amor. La tercera relatada por Luza un hombre que fue su pareja y recuerda esa vida juntos. Lo que no esta claro, aunque se puede interpretar, es quién está en el manicomio.

РPara mi el surrealismo es parte de la propia realidad y así trato  de presentar las historias. La realidad es cada vez más surrealista. En esta novela y en la historias de Cómo en Aquelarre, mi libro anterior, recurro al surrealismo porque me da la mejor posibilidad de dibujar los sentimientos que llevamos dentro. En cuanto al personaje del encierro, que puede ser un hospital, un manicomio, una cárcel o una casa en la que alguien se siente prisionero. Es verdad que se menciona la posibilidad de un hospital o manicomio, pero podría ser cualquier tipo de encierro.
Incluso un encierro en s√≠ mismo. En la cuarentena obligatoria por el Covid, escuch√© historias de muchos que se han sentido prisioneros en su propia casa. Pero incluso en √©poca ‚Äúnormal‚ÄĚ, hay mucha gente que se siente prisionera en su casa. A veces la vida es un encierro.
El personaje podría ser Luza, o el hermano de Azul. Sin embargo, aunque habla en masculino, no necesariamente debe ser un hombre, podría ser incluso Azul o su hermana. Pero sobre todo, podría ser la locura que hay en cada uno de nosotros y en cada uno de los personajes. También podría ser la derrota que hay en cada uno de nosotros y en cada uno de los personajes. Hay quienes quieren que las historias sean fácilmente digeribles, casi burocráticas en las que todo ocurre de acuerdo a algo predeterminado, sin dejar espacio para la imaginación, para volar. A mi no me interesa eso.

– Mientras se lee el mon√≥logo del personaje en el manicomio, va despertando muchos sentimientos encontrados, que tenemos dentro y nos cuesta hacer p√ļblicos. Puede ser claramente la locura que tenemos dentro y que tambi√©n tienen los personajes. Finalmente todos son locos a su manera. ¬ŅPero usted est√° consciente que √©sta, no es un novela comercial?

Kintto Lucas: ‚ÄúLa esperanza est√° creciendo‚ÄĚ - LAPALABRABIERTA– Yo escribo para mi. Dec√≠a Cort√°zar que no necesitaba psicoan√°lisis porque escrib√≠a. Escribir para mi adem√°s de un acto de amor, es una forma de sacar los dioses y demonios que tengo dentro. Para todo escritor es fundamental ser le√≠do y criticado por el lector. Es necesario lograr esa comunicaci√≥n, ese di√°logo con el lector, pero no escribo pensando en agradar a la gente. Escribir es una forma de amar y una forma de libertad, de liberarme. Claro que tambi√©n quiero vender mis libros y que la gente me lea, e intento acciones para llegar a los lectores y vender libros, pero no escribo para agradar a la gente.

– Se dice que en toda obra de ficci√≥n ha algo de autobiogr√°fico. ¬ŅHay algo de eso en esta novela?

– M√°s que autobiogr√°fico, siempre hay hechos que uno ha vivido o han vivido personas cercanas o conocidas. Siempre uno mezcla realidades ocurridas a distintas personas. Entonces puede haber partes basadas en la experiencia personal y partes basadas en otras experiencias. Lo cierto, es que para escribir, es necesario haber vivido. Es imposible escribir si no viviste.

РSi bien es una novela centrada en la realidad interior de los personajes, también tiene un profundo contenido político.

– El propio significado del encierro asume un contenido pol√≠tico sobre la libertad, la otredad, la diversidad‚Ķ Pero adem√°s est√° la lucha de los campesinos ‚Äúsin tierra‚ÄĚ de Brasil y en medio de esa lucha la discusi√≥n sobre las distintas miradas de la izquierda, por ejemplo sobre la ca√≠da del muro de Berl√≠n. Tambi√©n hay una reivindicaci√≥n de la historia de la lucha de las mujeres; o el significado de la religiones impuestas como las pentecostales en un mundo de soledades.

Religiones contrapuestas a religiones arraigadas en una identidad cultural, en ra√≠ces que est√°n ah√≠ como las religiones afrobrasile√Īas. Una realidad que tambi√©n puede transportarnos a relaciones a veces surrealistas. Lo central es el mundo interior de las personas y los personajes que, dentro de su soledad necesitan ser otra persona. Para salir de ese encierro personal necesitan ser otro. Vivir es ser otro, dec√≠a Pessoa. Pero tambi√©n est√°n las luchas por cambiar un mundo injusto, por cambiar una cotidianidad impuesta.

– Hay un tema recurrente, que es el de la muerte: ¬Ņusted teme a la muerte?

– La muerte est√° ah√≠ siempre, es parte de la vida. Nunca sent√≠ temor por la muerte. Cuando llegue, sea en el momento que sea, llegar√° y ah√≠ estar√©. Tal vez lo √ļnico que me preocupar√≠a es la gente que pueda sufrir por mi muerte. Personas cercanas, claro. Porque en realidad, nadie sufre la muerte de los otros mas all√° de alg√ļn llanto. Incluso cuando se trata de personas muy queridas a nivel popular, finalmente pasa el duelo y pasa el dolor.
Mi padre muri√≥ a los 46 a√Īos cuando yo todav√≠a no hab√≠a cumplido dos; mi hermano mayor muri√≥ a lo 26 a√Īos, mi segundo hermano muri√≥ a los 30; as√≠ que yo ya estoy lucrando, tengo 57 (se r√≠e). La muerte llega cuando tiene que llegar y no hay como escarparle. Hay gente que vive atemorizada por la muerte. Vive rezando as√≠ nunca honre su plegarias. Ahora, con la pandemia han muerto amigos, parientes, conocidos y vimos claramente que la muerte est√° ah√≠, a veces m√°s cerca de lo que pensamos.

Vamos a otro tema, usted fue candidato a legislador en las recientes elecciones ecuatorianas. Apoy√≥ al candidato progresista Andr√©s Arauz. Hizo una de las campa√Īas m√°s reconocidas, tanto en Ecuador como a nivel internacional, entregando libros, conversando con la gente sobre historia, literatura y la realidad. Una campa√Īa distinta, mostrando que se puede hacer otro tipo de campa√Īa, m√°s honesta, m√°s creativa. Pero finalmente no se eligi√≥, se eligieron muchos que casi no hicieron campa√Īa, y que se eligieron por ir en los primeros lugares, que tal vez solos no se eleg√≠an de nada. Hay gente que me ha dicho: as√≠ deber√≠an ser las campa√Īa electorales, pero lamentablemente eso es imposible en un mundo como este, finalmente se eligen muchos que no hicieron nada, o que no tienen su trayectoria, su reconocimiento, su capacidad. ¬ŅSirvi√≥ de algo desgastarse en una campa√Īa y poner en riesgo un prestigio de a√Īos?

– Yo sab√≠a, y lo acept√© desde el principio, que era muy dif√≠cil elegirme en el octavo puesto nacional. Pero lo importante era colaborar con la campa√Īa desde un lugar distinto, desde una acci√≥n constructiva para el binomio presidencial. De alguna forma tambi√©n estaba colaborando para que se elijan otros compa√Īeros a la Asamblea. Pero sobre todo, lo importante era demostrar que s√≠ es posible hacer otro tipo de campa√Īa y vincularse con la gente desde los libros, desde la lectura, desde la literatura, desde la historia, desde la cultura.

Los intelectuales, y obviamente los políticos, subestiman a la gente de sectores populares, creen que no les interesa leer. Eso es terrible. En realidad gran parte de la gente muestra un aprecio por el libro y quiere leer. Pero como va a comprar un libro si no tienen muchas veces para comer, si viven sobreviviendo. Es una tarea del Estado llevar el libro y la lectura a los sectores populares. Para mi fue una experiencia lindísima. Conversar con la gente sobre las mujeres del libro Mujeres del siglo XX, por ejemplo.

Que algunas personas me digan: ‚Äúyo escuche hablar de Tr√°nsito Amagua√Īa o de esta otra, pero no s√© muy bien su historia, qu√© lindo poder leerla‚ÄĚ. O sobre las Rebeliones ind√≠genas y negras e Am√©rica Latina, que muchas veces no conocen los mismos ind√≠genas. Otra persona me dec√≠a yo no voy por su candidato, pero deme el librito para mi hija, y al rev√©s yo voy a votar por usted y su candidato pero no me d√© volantes deme el librito, yo quiero aprender. Yo pensaba que si lograba que cada persona de las cinco mil y pico a las que le compart√≠ libros, le√≠a una historia o un cuento, ya hab√≠a logrado mucho, ya hab√≠a sido una victoria.

Una campa√Īa no deber√≠a ser para enga√Īar a la gente, sino para tratar de que comprenda su realidad, de que logre otros conocimientos, de que puedan crecer algo como personas. Yo crec√≠ como persona y aprend√≠ m√°s sobre las urgencias de la gente, que van mas all√° de sus necesidades econ√≥micas, que tienen que ver con lo subjetivo, lo espiritual, la necesidad de conocer m√°s el mundo en que viven, la dignidad. No creo que haya perdido prestigio, al contrario sent√≠ un gran cari√Īo de la gente, porque, como en todas las acciones de mi vida, fui honesto conmigo mismo y con los dem√°s. Por eso la gente, incluso la que no est√° de acuerdo conmigo pol√≠ticamente, me sigue respetando y reconociendo.

– Usted ha tenido actitudes un poco raras para un pol√≠tico. Como vicecanciller de Ecuador renunci√≥ por la firma del TLC con la Uni√≥n Europea. Siendo embajador itinerante de Uruguay puesto por Mujica, renunci√≥ porque no confiaba en Luis Almagro por su actitud sumisa con la embajadora de Estados Unidos. Ahora, sin estar directamente vinculado con el Movimiento de Correa, acept√≥ ir en un octavo lugar para la Asamblea. Pero adem√°s se comprometi√≥ m√°s con la campa√Īa que otros que estaban en los primeros lugares y sab√≠an que se iban a elegir. ¬ŅNo es un poco fuera de la realidad, para no decir de giles, actuar as√≠?

Р(Se ríe). Gil es el que no sabe porque hace determinadas acciones. Yo las he hecho porque es parte de mis principios: ser honesto conmigo mismo, respetar a los otros. Pero tal vez en esta realidad eso es ser gil. Es vedad que yo pude haberme callado y no renunciaba cuando se firmó el TLC, y podría haber ocupado otro puesto o ser embajador ganando un suculento sueldo. Con lo de Almagro también, hubiese seguido en el gobierno de Pepe. Pero yo he  aprendido que no puedo traicionar a los muertos, entre ellos a mi hermano mayor que murió peleando.

Y, sobre todo no puedo traicionarme a mi mismo. Juan Carlos Onetti dijo alguna vez: ‚ÄúLo m√°s importante que tengo sobre mis libros es una sensaci√≥n de sinceridad. De haber sido siempre Onetti. De no haber usado nunca ning√ļn truco‚Ķ de no haberme estafado a mi mismo ni a nadie nunca. Todas las debilidades que se pueden encontrar en mis libros son debilidades m√≠as y son aut√©nticas debilidades‚ÄĚ. Podr√≠a decir lo mismo, en cuanto a los que he escrito y a mi actuaci√≥n pol√≠tica o de gesti√≥n p√ļblica.

Es necesaria otra forma de hacer pol√≠tica. Eso no quiere decir que siempre tenga que imponer mis puntos de vista, que sea siempre intransigente. Tengo la capacidad de escuchar las distintas miradas y ceder no estando de acuerdo, siempre que no vaya contra mis principios. Hay gente que lo √ļnico que le interesa es acomodarse, y as√≠ vivir bien.
Claro que esa forma de ser me trae problemas, por ejemplo de no conseguir trabajo durante mucho tiempo. Pero bueno dif√≠cil cambiar a esta altura. Es verdad que yo no ten√≠a nada que ganar personalmente, apoyando a Arauz y comprometi√©ndome con la campa√Īa, como s√≠ ten√≠an otros. Pero para m√≠, lo m√°s importante era que el progresismo triunfe. Esta derrota golpea a todas las izquierdas a mediano y largo plazo. Pero, sobre todo, golpea a la gente porque lo que se viene ser√° peor que el desastre que hemos vivido con Moreno.

Hablando de triunfos despu√©s de la derrota de Arauz, usted escribi√≥ algo as√≠: ‚ÄúTengo tantas derrotas acumuladas en mi vida que unas se atravesaron en mi garganta; otras pesan como un elefante sobre mi espalda; y algunas, al crujir los dedos, gritan como cuyes, desesperadas. Son tantas las derrotas acumuladas que hoy exige un poco m√°s llegar a la victoria‚ÄĚ. ¬ŅEst√° decepcionado?

Kintto Lucas (kinttol) - Perfil | Pinterest– Una derrota como esta, en la realidad actual sin duda golpea, por todo lo que significa de retroceso para los sectores populares, para el pa√≠s y para Am√©rica Latina. Hay gente que eso le importa poco. Hay otros que en su mezquindad, su odio y su min√ļscula capacidad de ver estrat√©gicamente creen que la derrota del progresismo es triunfo de alguna izquierda. Se entiende eso en quienes han vivido bien toda su vida, siempre acomodados en el estado, en una ONG o en la academia, pero no en quienes surgieron de la luchas populares desde abajo.

Pero cuando hablo de derrotas no es solo de derrotas electorales, estoy hablando de la vida. Hay derrotas de distinto tipo que se van acumulando, y uno siente, y aprende, que cada vez cuesta un poco m√°s llegar a la victoria, aunque siga repitiendo ‚Äúhasta la victoria siempre‚ÄĚ. La vida es m√°s compleja que una elecci√≥n, pero seguimos ah√≠ tratando de construir caminos colectivos.

* Comunicadora peruana.

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