Jul 28 2019
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Política

La arriesgada apuesta del Reino Unido

 

Finalmente, el desgarbado l√≠der de los¬†brexiteers logr√≥ su principal objetivo. Boris Johnson se convirti√≥ en primer ministro de Gran Breta√Īa luego de una carrera pol√≠tica que, seg√ļn muchos, apunt√≥ a ese cargo desde su primer minuto, aun cuando el Brexit ni siquiera exist√≠a en la mente de los ingleses.

Frente al 10 de Downing Street, residencia y sede de trabajo de todos los jefes de gobierno brit√°nicos, reafirm√≥ el exc√©ntrico plan que le permiti√≥ convertirse en estrella de la pol√≠tica de su pa√≠s, y pasar del silencioso y casi avergonzado apoyo del conservador de a pie, a s√≥lido candidato a reemplazar la renunciataria Theresa May. ‚ÄúVamos a preparar al pa√≠s para salir de la Uni√≥n Europea el pr√≥ximo 31 de octubre‚ÄĚ, asegur√≥ Johnson. Y ya dio los primeros pasos para hacerlo.

Un aristocr√°tico popular

Alexander Boris de Pfeffel Johnson es quiz√°s uno de los personajes m√°s inc√≥modos de la pol√≠tica brit√°nica desde siempre. Hijo de la aristocracia inglesa, fue formado junto con su hermano Jo para sumarse a la exclusiva √©lite que discute de ‚Äúalta pol√≠tica‚ÄĚ en los salones del poder brit√°nicos. Secundaria en Eton ‚Äďfundada por Enrique VII en 1440 y formadora de 19 primeros ministros, pr√≠ncipes, diplom√°ticos, acad√©micos y militares‚Äď y universidad en Oxford. Haciendo palanca sobre sus contactos logr√≥ entrar a trabajar como periodista en el prestigioso Times, del cual fue despedido r√°pidamente por inventar una cita sobre un supuesto amante de Eduardo II.

Fueron nuevamente sus amistades influyentes las que le permitieron entrar como redactor del¬†Daily Telegraph, diario donde trabaj√≥ durante 19 a√Īos y que le permiti√≥ convertirse en un personaje p√ļblico. Debut√≥ como corresponsal en Bruselas, desde donde aprendi√≥ a estimular el recelo de los brit√°nicos hacia la pol√≠tica europea, sin escatimar libres interpretaciones o falsedades abiertas.

Como cuando alarm√≥ a sus coterr√°neos anunciando la intolerable decisi√≥n de la Comunidad Europea de prohibir las papas fritas con sabor a langostino, o la embarazosa imposici√≥n de una talla √ļnica de preservativos para todos los ciudadanos europeos. Fue as√≠ como lleg√≥ a ser vicedirector del¬†Telegraph,¬†y en 1999 editor de¬†The Spectator. Mientras, su pap√°, aclamado escritor y eurodiputado conservador desde 1979 hasta 1984, ex empleado del Banco Mundial y de la Comisi√≥n Europea, segu√≠a defendiendo el sector fervientemente europe√≠sta del conservadurismo brit√°nico.

En 2001, Boris logr√≥ su primer mandato como diputado por el distrito tradicionalmente conservador de Henley-on-Thames. All√≠ sigui√≥ cultivando un perfil burlesco, al l√≠mite entre la caricatura y la seriedad de su investidura. Como cuando tild√≥ de ‚Äúpiccaninnies‚ÄĚ ‚Äďapelativo racista y ofensivo para referirse a los ni√Īos negros‚Äď a los africanos que se acercaban a la Reina Isabel durante su gira por la Mancomunidad de Naciones en √Āfrica. O como cuando compar√≥ a Hillary Clinton con una ‚Äúenfermera s√°dica en un hospital mental‚ÄĚ. Dichos racistas, mis√≥ginos y homof√≥bicos que, sin embargo, moder√≥ con los hechos y posicionamientos p√ļblicos, como cuando vot√≥ en favor de la ley que permite la adopci√≥n por parte de parejas homosexuales, algo no tan descontado entre los Tories.

Su figura creci√≥ hasta que, en 2008, lleg√≥ a convertirse en alcalde de Londres, donde tuvo la posibilidad de mostrar sus dotes en la gesti√≥n p√ļblica. ‚ÄúLos gobiernos de Johnson en la ciudad tuvieron las notas cosm√©ticas que tienen todos los gobiernos de derecha que quieren parecer progres‚ÄĚ, explic√≥ en di√°logo con¬†L`Ombelico del Mondo¬†Fernando Sdrigotti, docente de literatura latinoamericana y espa√Īol en la Universidad de Londres, donde vive desde 2002.

‚ÄúHubo mucho trabajo a nivel est√©tico de la ciudad, o proyectos de vanidad que tuvieron un costo muy alto, y que quiz√°s no se justificaba‚ÄĚ. Aun hoy, el sistema de bicicletas p√ļblicas que se pueden alquilar en Londres son conocidas como ‚Äúbicis de Boris‚ÄĚ, y en las calles siguen circulando los 550 Routemaster comprados bajo su administraci√≥n para recuperar los cl√°sicos colectivos de dos pisos londinenses, jubilados bajo el mandato anterior. ‚ÄúLos Routemaster costaban 350 mil libras cada uno, el doble de lo que cuesta un colectivo normal‚ÄĚ, explic√≥ Sdrigotti.

‚ÄúHubo proyectos para construir un puente, para el cual se gastaron 53 millones de libras de consulta y nunca se construy√≥. Todas cosas muy lindas pero a nivel de infraestructura en la ciudad al final se hizo muy poco y se recort√≥ bastante. Como en el caso de la polic√≠a, se cerraron cuarteles de bomberos, se vendieron autonom√≠as, se cerraron boleter√≠as del metro. Fueron administraciones que tuvieron una repercusi√≥n bastante fuerte desde el punto de vista de la infraestructura de la ciudad, embellecidas con estos proyectos de vanidad, y todav√≠a estamos pagando las consecuencias de eso‚ÄĚ.

Luego de dos mandatos al frente de la alcald√≠a de Londres, Johnson baj√≥ a la arena de la convulsionada pol√≠tica nacional al apoyar la campa√Īa del¬†leave¬†en el refer√©ndum sobre la salida del Reino Unido de la Uni√≥n Europea (UE), que se celebr√≥ en mayo de 2016. All√≠ sac√≥ nuevamente a relucir su capacidad por difundir verdades distorsionadas, aunque ya en cuestiones mucho m√°s complejas que las papas fritas y los preservativos.

Johnson gir√≥ por media Inglaterra a bordo de un autob√ļs enteramente ploteado con el n√ļmero 350: seg√ļn su equipo, esa era la cantidad de millones de libras (equivalentes a USD 435 millones) que Gran Breta√Īa gastaba diariamente en contribuciones a la UE, y que eran sustra√≠dos de las arcas del alica√≠do Servicio Nacional de Salud (NHS), hist√≥rico orgullo del sistema brit√°nico. Tambi√©n fue famosa una de sus frases de campa√Īa: ‚ÄúVotar a los Tories har√° que a tu mujer le crezcan los pechos y aumentar√°n tus posibilidades de ser due√Īo de un BMW‚ÄĚ.

A pesar de haber sido el alcalde de la ciudad con mayor respaldo a la permanencia de Gran Breta√Īa en la UE, Johnson logr√≥ a partir de ese momento una proyecci√≥n nacional que le vali√≥ un gran capital pol√≠tico. ‚ÄúLondres es una burbuja, ac√° no es muy popular la idea de salir, pero si vas a otras localidades del pa√≠s te vas a encontrar con una bronca acumulada, de ganas de dar un zapatazo contra el suelo porque algo tiene que cambiar‚ÄĚ, sostuvo Sdrigotti, que, en un¬†muy buen art√≠culo publicado¬†recientemente en la Revista Crisis, subraya el perfil popular y origen aristocr√°tico de Johnson.

Resultado de imagen para boris johnson gobierno‚ÄúY casi todas las comunidades que han votado para salir de la UE han sufrido pol√≠ticas de austeridad durante los √ļltimos 40 a√Īos. Por lo cual, hay una cuesti√≥n social que se traslada de la necesidad de un cambio de pol√≠ticas dentro del pa√≠s a la necesidad de salir de la Uni√≥n. Por ejemplo, Gales: una parte del Reino Unido que vot√≥ claramente por salir de la UE, es una de las partes del Reino Unido que m√°s dinero recibe de la Uni√≥n Europea. Pero tambi√©n es una de las partes que m√°s pol√≠ticas de austeridad sufri√≥ por parte del gobierno brit√°nico‚ÄĚ, ejemplific√≥.

Con la victoria del Yes en el referéndum sobre el Brexit, la renuncia del entonces primer ministro David Cameron y la asunción de Theresa May, Johnson se convirtió en el canciller del Reino Unido. El primero en rendir homenaje a las víctimas de la guerra de Malvinas en suelo argentino, durante el G20 de 2018, entre otras cosas.

Su mandato como ministro de Exteriores fue m√°s reconocido por sus papelones que por sus logros. Frente al encarcelamiento en Teher√°n de una ciudadana anglo-iran√≠, Nazanin Zaghari Ratcliffe, acusada de espionaje, Johnson asegur√≥ p√ļblicamente que hab√≠a viajado hasta la Rep√ļblica Isl√°mica ‚Äúpara ense√Īarle periodismo a esa gente‚ÄĚ, frase que fue utilizada en contra de Zaghari Ratcliffe para condenarla a cinco a√Īos de prisi√≥n. Johnson pidi√≥ perd√≥n, pero Zaghari Ratcliffe sigue en una c√°rcel iran√≠.

El derrotero del gobierno de May, y sus intentos fallidos de lograr la aprobación de un acuerdo negociado con la UE para hacer efectivo el Brexit, vieron a Johnson cambiarse de bando. Renunció a su cargo de ministro y se puso a la cabeza del sector que se opuso ferozmente al plan de May hasta que esta cayera. Esta es otra de las características de Johnson: su olfato por la oportunidad política parece ser más grande que su lealtad institucional e inclusive ideológica.

El nuevo gobierno de Johnson

Johnson logró convertirse en primer ministro gracias a un sistema institucional británico también duramente cuestionado. A la hora de votar, los británicos no eligen directamente a un candidato para ocupar el puesto de primer ministro, sino a un partido que luego internamente define quién será el líder que tomará las riendas del Ejecutivo. Al renunciar Theresa May, el Partido Conservador inició la votación interna para sustituirla de su cargo como secretaria del partido, rol que coincide con el de primer ministro. Es así como Boris Johnson se convirtió en jefe de gobierno, con el respaldo explícito de tan solo el 0,14% del electorado británico.Resultado de imagen para boris johnson gobierno

Las internas partidarias pueden terminar siendo entonces mucho m√°s valiosas que una buena campa√Īa electoral para alguien que quiera escalar hasta la cumbre del poder brit√°nico. El burdo Johnson bien lo sabe, y logr√≥ construirse en los √ļltimos a√Īos una imagen lo suficientemente atractiva como para atraer a los votantes descontentos con el liderazgo entre los Tories.

Como el traje de conservador liberal y sensato ya lo hab√≠a asumido David Cameron (primer ministro de 2010 a 2016) Johnson explot√≥ la figura del l√≠der carism√°tico, el que le habla al impulso de los votantes y no a su consciencia, el pragm√°tico ‚Äúque dice lo que los dem√°s no dicen‚ÄĚ. Muchas veces este perfil ha estado inclusive por encima de las convicciones ideol√≥gicas.

En un libro publicado en 2016, el escritor y periodista Tim Shipman asegura que, al comienzo de la campa√Īa sobre el Brexit, Johnson¬†ten√≠a escritos dos editoriales para el¬†Daily Telegraph: uno a favor de la salida del Reino Unido de la UE, y otro en contra. Seg√ļn Shipman, el actual gur√ļ del¬†hard¬†Brexit esper√≥ hasta √ļltimo momento para definirse a favor de los¬†leavers, por un simple c√°lculo sobre las ventajas pol√≠ticas que esto le acarrear√≠a en el seno del partido.

El nuevo primer ministro se encuentra frente a la misma encrucijada que su antecesora, la de refrendar su posición en las urnas y obtener el mandato popular del cual, por ahora, carece.

Resultado de imagen para sajid raabJohnson, que ostenta entre sus antepasados a un general descuartizado por √≥rdenes de Kemal Atat√ľrk a principios de siglo XX, present√≥, mientras tanto, un gabinete con dos caracter√≠sticas fundamentales: un claro perfil a favor del Brexit duro ‚Äďmatizado quiz√°s por algunas individualidades como la de Gavin Williamson o Mark Spencer‚Äď; y una composici√≥n cosmopolita, con varios ministros de origen extranjero, como la nacionalista Priti Patel, nueva ministra del Interior e hija de una familia india sik, o el nuevo ministro de Finanzas brit√°nico, Sajid Javid, brit√°nico-paquistan√≠.

‚ÄúLo que est√° haciendo es poner gente que hizo campa√Īa por salir de la UE‚ÄĚ, ¬†explic√≥ Sdrigotti. ‚ÄúHasta ahora lo que vemos es que se trata de un gabinete pensado para salir de cualquier manera posible. S√≠, es verdad que hay un mensaje complejo. La pol√≠tica brit√°nica es un poco m√°s compleja que la estadounidense; hay m√°s multiculturalismo, incluso adentro de la derecha‚ÄĚ.

Los desaf√≠os que deber√° afrontar son muchos y muy importantes, y ya hay cierto escepticismo sobre sus posibilidades de √©xito. Prometi√≥ cumplir en 100 d√≠as la salida de la UE a toda costa: ‚ÄúNo ifs or buts‚ÄĚ, sentenci√≥. Muy poco se sabe del plan que tiene pensado para amortiguar el d√©ficit de 30 mil millones de euros anuales que eso ocasionar√≠a si no se llega a un acuerdo con Bruselas sobre pol√≠tica arancelaria com√ļn.

De procederse a un Brexit sin acuerdo, a partir del 1 de noviembre los intercambios comerciales entre Gran Breta√Īa y Europa se regir√≠an en base a las disposiciones de la Organizaci√≥n Mundial del Comercio, introduciendo barreras y aranceles all√≠ donde hoy no existen. Adem√°s del encarecimiento de las importaciones ‚ÄďGran Breta√Īa importa la mitad de los alimentos que consume de la UE‚Äď, se generar√≠a un caos aduanero que repercutir√≠a en desabastecimiento de productos de primera necesidad.

En 2018, el gobierno brit√°nico public√≥ el ‚ÄúNo Deal Guidance Notes‚ÄĚ, un documento que med√≠a las consecuencias de un Brexit sin acuerdo con la UE. El panorama ser√≠a muy grave: la ca√≠da del PBI podr√≠a llegar a 10,7% en solo 15 a√Īos. Las m√°s afectadas ser√≠an las farmac√©uticas y automotrices: una p√©rdida del 20% aproximado de cada una. La libra bajar√≠a en un 25% y se duplicar√° el desempleo.

Johnson se mantiene, no obstante, firme en su posición de salirse el 31 de octubre, pero para eso va a necesitar obligatoriamente el visto bueno del Parlamento. Y por ahora dista mucho de tener los votos necesarios para evitar un pantano como el de su predecesora.

El camino hacia un Brexit ordenado ‚Äďcon o sin acuerdo‚Äď depender√° tambi√©n de las decisiones que tomar√° Johnson en otros asuntos de pol√≠tica exterior. El primer gran tema ser√° la liberaci√≥n del barco brit√°nico Stena Impero, capturado por Ir√°n en el marco del conflicto desatado por la decisi√≥n de Donald Trump de abandonar el pacto de 2015 sobre el enriquecimiento de uranio iran√≠. El gobierno May se mantuvo cercano a la posici√≥n de sus socios europeos, Alemania y Francia, que intentan a toda costa mantener en vida el acuerdo negociado por Obama. Pero Johnson, muy bien visto por Trump aunque no haya una verdadera cercan√≠a pol√≠tico-diplom√°tica, podr√≠a decidir recostar su acci√≥n exterior sobre las relaciones anglo-americanas, en vista de posibles conflictos con los gobiernos europeos a causa de un¬†hard Brexit. Reino Unido y EUA hoy est√°n cerca de consolidar una relaci√≥n especial, pero a√ļn falta mucho para que salga a jugar en el orden internacional.

A esto se le suman los desaf√≠os internos. Un Brexit duro implicar√≠a por defecto el establecimiento de una frontera entre la Rep√ļblica de Irlanda, que quedar√≠a dentro de la UE, e Irlanda del Norte, parte del Reino Unido. Semejante situaci√≥n significar√≠a reavivar las cenizas de un conflicto centenario, que ya tuvo algunos graves episodios de violencia durante el √ļltimo a√Īo.

El Brexit tambi√©n reanim√≥ las intenciones independentistas de los escoceses. El refer√©ndum fallido de 2014 tuvo un resultado favorable para el Reino Unido por la incertidumbre que se abrir√≠a para los escoceses acerca de su futuro europeo si llegaban a separarse de Londres. Pero ahora que quienes quieren irse de la UE son los ingleses, Escocia se prepara a proponer nuevamente su independencia y permanencia en la UE. Un frente abierto hace meses, sobre el que Johnson a√ļn no ha tomado medidas claras.

En suma, la elecci√≥n de Johnson es m√°s que nunca una apuesta para el Reino Unido. Porque, como toda apuesta, tiene muchas posibilidades de salir mal. Pero tambi√©n cuenta con la certeza de contar con un timonero que aparenta ser decidido y tener un plan. Que deber√° consolidarse lo antes posible si no quiere volver a terminar en la incertidumbre que gobierna a Gran Breta√Īa desde 2016.

Fuente: https://ombelico.com.ar/2019/07/26/la-arriesgada-apuesta-del-reino-unido/

 

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