Abr 8 2019
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Ciencia y Tecnolog铆aCultura

La cultura digital cambia la comunicaci贸n y el periodismo

聽聽聽聽聽聽聽聽聽

Marc Prensky, el neoyorkino que cre贸 los conceptos de 鈥渘ativo digital鈥 e 鈥渋nmigrantes digitales鈥 ten铆a 55 a帽os. Lo hizo mediante un art铆culo que escribi贸 en el a帽o 2001 para una revista local. Pol茅mico Prensky public贸 despu茅s m谩s de una decena de libros para promover una nueva educaci贸n. Propuso una educaci贸n para la era digital -que ya atravesaba el mundo- impulsado por la concurrencia de tres hitos que se concatenaron: la creaci贸n de Internet (1969); la web (1990) y la accesibilidad del buscador de Google Inc. (1998).

Prensky lleg贸 a sostener que posiblemente los j贸venes digitales no solo representaban una cultura distinta a las generaciones anteriores sino que hasta el cerebro podr铆a hab茅rseles modificado despu茅s de estar expuestos desde beb茅s a las聽 nuevas tecnolog铆as y lenguajes. Y all铆 le cayeron pedagogos, educadores y m茅dicos. Advirtamos que el padre de los 鈥渘ativos digitales鈥 es 鈥渁nal贸gico鈥 e 鈥渋nmigrante鈥. Y sus cr铆ticos tambi茅n.

En Argentina en el a帽o 2009 un informe de la consultora Carrier y Asociados explic贸 que ese a帽o los 鈥渘ativos digitales鈥 ya ten铆an 25 a帽os y hab铆an superado como poblaci贸n a las otras generaciones todas obviamente anal贸gicas.聽 Hoy ya tienen 35 a帽os. Este autor disiente en parte con ese dato, y prefiere considerar que los 鈥渘ativos鈥 argentinos tienen hoy 25 a帽os.聽 Como sea, se acercan a lo que se conoce como 鈥渓a edad del poder鈥, estimada en nuestro pa铆s a partir de los 40 a帽os. Pero antes de arribar a puestos de decisores en las empresas privadas y directorios o en puestos de mando en la funci贸n p煤blica, ya introdujeron o apoyaron cambios que nadie se los atribuye y resultan invisibles.

Pocos registran que hay un nuevo lenguaje en el mundo virtual y en las calles; unifican c贸digos de comportamientos con actitudes y signos imperceptibles para mayores; arman y desarman y vuelven a crear nuevas tribus urbanas; est谩n matando a la televisi贸n y a las emisoras radiales (FM y AM); jam谩s leyeron noticias en papel; no siguen las noticias ni el 鈥溍簂timo momento鈥 (salvo que est茅n aburridos); rechazan los dogmas (pero pueden armar los propios para divertirse). Son la base rebelde de la 鈥渞evoluci贸n feminista鈥 y son tambi茅n los que dif铆cilmente quieran contraer matrimonio o tener hijos.聽 Libertad sexual y nada de discriminaciones.

A los fines de este art铆culo, nos concentraremos solamente en los cambios que se pueden percibir en materia de Comunicaci贸n. Y sus efectos en las actividades inmediatas como lo que llam谩bamos periodismo.

A principios de este siglo, los poderosos diarios de papel dejaron de marcar progresivamente la agenda medi谩tica (agenda setting) y los primeros portales de noticias obligaron a la industria vieja del diario de papel a reforzar y actualizar sus sitios web para ser competitivos en materia noticiosa.聽 Migraron audiencias, migraron de soportes. Se dejaron de aplicar los viejos 鈥渃riterios de noticiabilidad鈥 y la tensi贸n period铆stica entre 鈥渧elocidad versus calidad鈥, la termin贸 ganando la rapidez informativa con textos livianos a los cuales las audiencias se acostumbraron.

La supuesta noticia de la tapa papel de Clar铆n o La Naci贸n (en Argentina) es actualizada o superada por otra que la desplaza cada d铆a, y cada vez en forma m谩s temprana.聽 Pero como 鈥渢emario鈥 o agenda, al menos les sirve a los productores radiales y televisivos de los programas period铆sticos que inician a las 6 de la ma帽ana. Son los 鈥渇lujos informativos鈥 que arman el caos, dispersan los temarios, e irrumpen minuto a minuto, impulsando nuevos temas, que se evaporan de las pantallas m谩s r谩pidamente a煤n o no, seg煤n los casos. Bienvenidos al caos de datos.

Sigue cayendo la rentabilidad de la vieja industria medi谩tica anal贸gica. 驴Falta mucho para que el diario de papel Clar铆n de los domingos se lo regalen como combo a los suscriptores de Cablevisi贸n y/o Fibertel?聽 En una l铆nea: la cultura digital cambi贸 – y sigue cambiando de los contenidos, de p煤blico y de mercado. Es un estado beta permanente.

A modo de reflexiones aqu铆 se incluyen algunas nuevas definiciones que la Comunicaci贸n deber铆a registrar:

Al hablar de medios de comunicaci贸n,聽 debemos pensar distinto: la cultura digital los reemplaz贸 por el concepto de plataformas. 驴Qui茅n tiene m谩s lectores la revista de papel o el FB de la misma revista de papel? (en su teor铆a el ruso Lev Manovich plante贸 el concepto de plataforma o nuevos medios a fines de la d茅cada del 90).聽 Los nativos digitales ni siquiera miran la tapa papel de los viejos medios anal贸gicos, como a煤n persisten en mostrar los programas period铆sticos de TV en la primera ma帽ana de cada d铆a (que por cierto no le dedican m谩s que unos聽 minutos a esas noticias ya viejas, o sea, que fueron noticias).

La informaci贸n ya no es聽 el componente b谩sico de una estructura definida como noticia. La informaci贸n fue reemplazada por 鈥渄atos procesados que se desplazan como flujos informativos digitales sean reales o no. La cultura de la informaci贸n fue reemplazada por la cultura visual. Y cambia el lenguaje por lo tanto. El futuro inmediato es la inteligencia artificial que avanza sobre las espaldas de la 鈥減rogramaci贸n automatizada鈥. A聽 nuestro entender el debate sobre las 鈥渇ake news鈥 la empuja la vieja industria period铆stica publicitaria anal贸gica para desprestigiar a los nuevos formatos.聽 No hay 鈥渇ake news鈥 porque en la misma definici贸n de los flujos informativos, todo puede ser falso o verdadero. Como dijo alg煤n autor, bienvenidos a la realidad virtual ficcionada.

El concepto de noticia, como informaci贸n relevante o novedosa pierde terreno d铆a a d铆a. Byte a Byte. Es mejor entender que ese espacio fue ganado por los 鈥渢emas鈥 (que no son los 鈥渢ags鈥) que son generados por el agrupamiento, constante y fren茅tico de datos procesados que pueden ser reales o no, presentados por las plataformas.聽 De hecho, los nativos digitales siguen temas. Y los buscan en varios sitios, o en las plataformas que sean, o los comparten por mensajer铆as como el wasap. O en la realidad real. O en la realidad medi谩tica. Pero son ellos los que deciden. Resultado de imagen para produccion de contenidos

En Argentina, el periodismo 鈥渢immermaniano鈥 de la vieja escuela que brill贸 en los a帽os 1950 y 60, se transform贸 a fines de los 80 y trat贸 de sobrevivir en la d茅cada del 90 a los cambios profundos que la tecnolog铆a le impuso a帽o a a帽o. Y los denominados a煤n periodistas, al menos hoy existen como trabajadores en relaci贸n de dependencia o no, que en realidad producen contenidos. Pero deber铆an advertir que todos producimos contenidos. Los denominados periodistas existen a煤n como productores, animadores, presentadores, investigadores y editores web. Por eso donde antes hab铆a un redactor -desde hace al menos dos d茅cadas en los grandes diarios porte帽os- lo hacen trabajar como editor. La mejor definici贸n es ser productores digitales organizados. Y de paso liberamos a los periodistas de la deontolog铆a. Y sinceran la actividad.

Los viejos Criterios de noticiabilidad que se ense帽aron hace 40 a帽os en las viejas o nuevas facultades de periodismo o comunicaci贸n ya no existen m谩s. Deber铆an ser reemplazados por los principios de la cultura digital.聽 Alg煤n d铆a, un futuro nativo digital puede investigarlos y brindarnos un contenido orientativo que a煤n no fue escrito.

Sabemos -hasta ayer- que los principios de esa cultura digital son: la representaci贸n num茅rica; la modularidad; la automatizaci贸n; la variabilidad (mutables o l铆quidos) y la transcodificaci贸n cultural.聽 Pero ese tema, es materia de otro art铆culo escrito -advierto- por este mismo 聽鈥渋nmigrante鈥 digital.

* Periodista en Argentina y M茅xico entre 1982 y 1987. Profesor de la Facultad de Periodismo y Comunicaci贸n de la Universidad Nacional de La Plata (2001-2013) donde dirigi贸 el seminario de Crisis comunicacional. Fund贸 y dirigi贸 el sitio Diario sobre Diarios (2002-2015). Actual asesor parlamentario, fue subsecretario de Comunicaci贸n del Gobierno de Tucum谩n (2015-2018). 聽Analista senior asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE)

 

 

 

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