Abr 28 2016
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Cultura

La descalificación

La descalificación es una forma de provocar directamente a una  persona, y puede tener diferentes modalidades, como  el descrédito -que es  una manera para   subordinarla     al poder de quien la  anula  mediante un mecanismo agresivo que es el desprestigio.- La difamación, que es otra forma de invalidación, muchas veces  conforma una  conducta, por la que el   descalificador  intenta enmascarar y ocultar su propia inestabilidad. Cualquiera que sea la motivación que tiene el detractor,  es evidentemente, un ataque, una agresión  directa  y una muestra  absoluta de inseguridad.

No es un fenómeno exclusivamente   venezolano,   es un  mecanismo psicológico universal,    como el alta y la baja autoestima.  Son hechos que se distribuyen por igual en todas las sociedades, en todas las culturas y en todas las épocas. De manera tal que no puede ser ni endilgada exclusivamente  al medio político  ni asignada exclusivamente como una característica de  este país.

En Venezuela, el debate y el discurso político son de muy baja calidad.  Aquí no se da, salvo excepcionalmente, la  confrontación de ideas,  de propuestas y razonamientos;    se  personalizan  los ataques,  y  se cae  así  dentro del  marco  de una cultura política que se basa fundamentalmente  en lo personal, colocando en segundo plano los asuntos  de interés colectivo.

ven maduro y ramos allupLamentablemente, mientras no haya una acción  sistemática y sostenida  que desde los poderes públicos, que   permita  crear  una nueva cultura política,  basada en el respeto y  en el reconocimiento, con  derecho a la diferencia  en términos de un tratamiento equivalente e igualitario de  quienes son disímiles,  y equidad con respeto a la disconformidad;  vamos a tener que seguir siendo testigos del espectáculo de la polémica, el debate confrontativo, el personalismo, la descalificación, la agresión, la humillación, el menosprecio, el desconocimiento de la disidencia: los mecanismos  de   la discriminación que en términos generales  emplea el medio político.

No hay que confundir la crítica con la  descalificación como un fenómeno genérico. Hay  personas que sin  méritos  suficientes  llegan a posiciones de muchísima influencia que requieren de calificaciones  y  créditos  comprobados. Quien les reprocha su falta de idoneidad incluso en  forma pública, es   objeto de rechazo por su ubicación política.  De manera,  que cuando,  se dice por ejemplo, que  Fulano o Zutana  llegan a una jerarquía sin los méritos objetivos necesarios, se le invalida el juicio, y aunque tenga razones valederas no se las reconocen. Bueno es decir al respecto, en todo caso, que no siempre una diatriba puede ser tomada como una descalificación.

Debemos ser tolerantes, puesto que la tolerancia,  es una virtud política y cívica, reconocida por  toda la teoría política contemporánea que considera    la solidaridad,   la buena disposición de ánimo, y de diálogo, como cualidades ciudadanas, ciertas formas de    condescendencia son  prácticas  importantes para la pervivencia de la democracia,  entendiendo que ésta  no es aplanamiento  ni eliminación de la diferencias -sino  precisamente la posibilidad de  que  se pueda coexistir respetando discrepancias sobre la base  de una conducta  eminentemente conciliadora.ven maduro y el nacional

Los venezolanos nos estamos  tornando   intolerantes,  gracias a la prédica  divisionista del  gobierno. Tuvimos una cultura que nos enseñó de alguna manera a ser  pacientes y a respetar las divergencias, a construir un tejido social que ha constituido la base fundamental  de nuestro capital social tradicional.  Hoy  día eso esta totalmente golpeado y ha sido duramente atacado por el mensaje reiterado de división que ya deja de ser  sectario para pasar  a ser fanático y dogmático;  ojalá que no se convierta en un fundamentalismo que nos divida definitivamente.

Se requiere de un pacto de voluntades para reconstituir los lazos  de interacción, los canales de comunicación y los valores de respeto.

En esta situación de  turbulencia y de tanto conflicto deberíamos ser  positivos: pensar que vamos  hacia la reconstitución,  el rescate de nuestra independencia,  y  la reconciliación nacional  dependiendo de las  fuerzas  de  las instituciones democráticas. De lo contrario, si la tendencia de los factores de poder continúa con la misma fuerza que  estemos viendo, es presumible que se incremente el deterioro institucional, social, económico y político del país.

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