May 1 2020
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Ciencia y Tecnolog铆aCultura

La digitalizaci贸n de la vida y sus impactos en el sistema educativo

Las plataformas comunicativas y de aprendizaje, el home office y la mediaci贸n virtual a partir de aplicaciones, atraviesan la vida diaria de los miembros del planeta, que hoy est谩n viviendo el Covid-19 como un momento bisagra y de transformaci贸n en el desarrollo econ贸mico, social y pol铆tico del mundo entero, del cual los trabajadores de la educaci贸n son parte.

Seg煤n la C谩mara de Internet Argentina, se registr贸 un aumento del 29% del uso de internet durante la primera semana de aislamiento social preventivo y obligatorio en Argentina cuando los edificios educativos dejaron de funcionar, mientras que a la 煤ltima semana del mes de abril las herramientas de videollamadas y conferencias han llegado a aumentar un 1.500 %.

Al parecer, el crack sanitario global es un catalizador que obliga a la humanidad a ensayar un nuevo orden de las cosas: un 鈥渘uevo orden mundial鈥 se construye y se disputa. El aislamiento y confinamiento obligatorio fue determinado por los gobiernos en casi la totalidad de los pa铆ses. Los ciudadanos globalizados se constituyen como objeto de esa prueba.

Los estados-naci贸n, aunque algunos tienen m谩s reflejos que otros, no responden con la misma inmediatez con la que el fen贸meno se expande. Como jugadores o jugadoras que esperaban en el banco de suplentes, las plataformas y apps salen al campo de juego en la vida global, condicionando y determinando los v铆nculos sociales.

El coronavirus, seg煤n Aram Aharonian, es la primera gran pandemia del capitalismo, que desnuda la crisis de un sistema econ贸mico-social tal y como lo conoc铆amos. La digitalizaci贸n de la econom铆a, y su correlato en la disputa mundial por el control de la tecnolog铆a del 5G y el desarrollo de inteligencia Artificial, forman parte de los objetivos que orientan la lucha intercapitalista.

Quien triunfe en ese conflicto lograr谩 dominar los tiempos productivos dentro de las nuevas relaciones sociales emergentes.

En otras palabras, la batalla intercapitalista principal es la que refiere al acortamiento de los tiempos sociales de producci贸n, para la obtenci贸n de un mayor margen de riqueza y de extracci贸n de plusval铆a al conjunto de las clases subalternas. Con la llegada del Covid-19, se intensific贸 dicha lucha.

Visualizamos la consolidaci贸n de nuevas formas de trabajo, en apariencia simp谩ticas y de 鈥減lena libertad鈥. Rappi, Glovo, Uber, Pedidos Ya (entre otras) son plataformas que generan nuevas relaciones laborales en donde ya no media el v铆nculo humano sino la virtualidad.

Se oculta la relaci贸n contractual y, sobre todo a quienes tienen el poder de expropiar lo que all铆 se genera. 驴A qui茅n responden los trabajadores? 驴Con qui茅nes negocian? Estos cambios en las relaciones de trabajo no significan otra cosa que mayor explotaci贸n y precarizaci贸n.

Se observa entonces que la realidad se bifurca en dos planos integrados: una dimensi贸n virtual, con una preponderancia cada vez mayor en la cotidianidad; y una dimensi贸n territorial social, una realidad que se materializa en lo geogr谩fico-local.

驴Una fuerza de trabajo prescindible?

Seg煤n la Organizaci贸n de las Naciones Unidas para la Educaci贸n, la Ciencia y la Cultura (Unesco), al mes de abril, hay unos 826 millones de estudiantes en el mundo que no tienen acceso a un ordenador en sus hogares, y unos 706 millones de alumnos que, adem谩s, no tienen internet en sus casas.

Las cifras de la Unesco dan cuenta de que m谩s de 1.500 millones de estudiantes han sido afectados por la pandemia, a partir del cierre de centros educativos en 191 pa铆ses. La clausura temporal de colegios ya afecta alrededor del 90% de la poblaci贸n estudiantil de todo el mundo.

La directora de la Unesco, Audrey Azoulay, dijo en una entrevista que 鈥淓stamos entrando en un territorio inexplorado y trabajando con los pa铆ses para encontrar soluciones de alta tecnolog铆a, baja tecnolog铆a y sin tecnolog铆a para asegurar la continuidad del aprendizaje鈥.

La pandemia nos empuj贸 a reacomodar en menos de dos meses las estructuras educativas. Sin m谩s, nos dispusimos a construir nuevas formas, a trav茅s de la virtualidad. As铆 vemos como en China est谩n desarrollando la mayor experiencia de ense帽anza virtual, donde m谩s 200 millones de estudiantes toman clases por esta v铆a a partir del uso de internet y redes sociales.

Ejemplo de la confluencia en las redes de la educaci贸n es Espa帽a, uno de los pa铆ses m谩s afectados por la pandemia, donde el n煤mero de conexiones a la plataforma de la Consejer铆a de Educaci贸n (EducaMadrid) pas贸 de 650.000 ingresos a 1,1 millones en una semana.

El incremento de p谩ginas en la mediateca super贸 tambi茅n el mill贸n. En Argentina, el Ministerio de Educaci贸n, Educar S.A. y Contenidos P煤blicos S.A. crearon el portal seguimoseducando.com.ar y, a trav茅s del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) y las compa帽铆as de telefon铆a han garantizado que ser谩 sin costo la navegaci贸n por esta plataforma digital.

Cierre de escuelas a nivel mundial seg煤n los datos actualizados de la UNESCO. En rosa, los pa铆ses que han decretado cierres localizados. En morado, los que han extendido la medida a todo el pa铆s. En azul, los que mantienen las aulas abiertas.

El sector de trabajadores, profesionales en general y de la educaci贸n en particular, cre铆a en su condici贸n imprescindible, en su exclusividad como fuerza de trabajo intelectual y, como dice el experto Luis Bonilla-Molina, estas discusiones sobre las transformaciones estructurales del sistema aparec铆an 鈥渃omo de ciencia ficci贸n鈥.

Sin embargo, la pandemia de Covid-19 nos muestra que el mundo ya no considera imprescindible la presencia f铆sica de los docentes en un aula para que los ni帽os, ni帽as, j贸venes y adultos se formen o eduquen.

El desarrollo econ贸mico del sistema, el desdibujamiento de los estados-naci贸n y la construcci贸n de nuevos territorios globales -locales鈥搗irtuales, ha tenido como esperable consecuencia la puesta en jaque del sistema educativo formal, como generador de conocimientos estrat茅gicos y como parte de la superestructura que construye el sentido com煤n de la sociedad.

Por ello, en las plataformas educativas, o educaci贸n en l铆nea, el docente se presenta como facilitador m谩s que un formador. Emite el contenido s贸lo una vez y su reproducci贸n, de forma constante y por un per铆odo bastante indefinido, se encuentra disponible en la red. Las ventajas pueden ser varias para los estudiantes devenidos en usuario-clientes que 鈥渟iempre鈥 pueden acceder a dicho contenido, pero no as铆 para el trabajador-formador.

Aparecen aqu铆 una serie de debates necesarios. La virtualidad es herramienta de la globalidad, pero como tal, est谩 en disputa. El presente contexto de aislamiento, pone sobre los hombros de los trabajadores la responsabilidad de tener, por un lado los conocimientos para trabajar en la virtualidad y por otro, los medios para realizarlo (computadoras, conectividad, etc).

Entonces, cabe preguntarse, si esta nueva forma de educaci贸n y trabajo avanza 驴qu茅 pasar谩 con aquellos que no posean ni los conocimientos ni los medios? Un dilema, a resolver, para este nuevo momento de la econom铆a y la sociedad mundial. Preguntas que ameritan seguir profundizando en la b煤squeda de respuestas…

La urgente redefinici贸n de la tarea docente frente a las plataformas y apps educativas, requiere pensar y tener capacidad de respuestas colectivas y conectadas, propuestas que contengan la realidad virtual y la realidad territorial local organizada.

No es menor, entonces, el valor que adquiere la dimensi贸n educativa en lo que algunos autores definen como fase digital del capitalismo (datacapitalismo), donde las mercanc铆as principales empiezan a ser, por su naturaleza, 鈥渂ienes intangibles y no restrictivos鈥, es decir la informaci贸n y el conocimiento.

驴Cu谩les van a ser las condiciones laborales? 驴c贸mo desempe帽ar la tarea en un momento de nueva explotaci贸n? 驴Las plataformas se configuran como nuevos directivos y organizadores de la educaci贸n? 驴Qui茅n produce y qui茅n se apropia de los contenidos, datos e informaci贸n vertidas en ellas?

Si s贸lo el trabajo del humano crea valor 驴c贸mo es la apropiaci贸n de ese valor que se genera en el espacio virtual? 驴Qui茅nes son los due帽os de estas plataformas, con qui茅nes deben discutir los trabajadores? 驴Nos pone este escenario ante un complejo y competitivo espacio laboral que ser谩 a煤n m谩s selectivo? 驴El conocimiento est谩 a disposici贸n de todos? 驴qu茅 criterios usamos para el procesamiento de ese conocimiento?

Los interrogantes nos obligan a transformarnos, a ser creativos ante nuevas formas que est谩n dejando obsoletos a los esquemas organizativos tradicionales de los sistemas educativos. En ese escenario, las y los trabajadores de la educaci贸n y las y los estudiantes, como parte de las clases subalternas, deben poner al descubierto los intereses en disputa.

Deben agudizar nuestra destreza, profundizar la organizaci贸n educativa en forma colectiva y en red, con proyecci贸n local, regional y global.

 

** Luciana Jouli es Licenciada en Educaci贸n Especial y Paulo Zambroni en Ciencias Pol铆ticas, y Especialista en educaci贸n de j贸venes y adultos, ambos miembros del Centro de Estudios y Formaci贸n en Pol铆tica Educativa (CEFOPED) asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.esteategia.la)

 

 

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