Jun 27 2019
636 lecturas

Econom铆a

La digitalizaci贸n del trabajo y sus consecuencias para el Sur

 

La 鈥渞evoluci贸n digital鈥 y su impacto en el trabajo est谩 recibiendo cada vez m谩s atenci贸n, mas 茅sta sigue concentrada principalmente en los pa铆ses del Norte. Sin embargo, estos fen贸menos tambi茅n conciernen a los pa铆ses del Sur, pero en funci贸n de modalidades espec铆ficas que requieren an谩lisis y reacciones espec铆ficas.

Existe un creciente debate mundial sobre la naturaleza y el alcance de una 鈥渃uarta revoluci贸n industrial鈥, con repercusiones potencialmente importantes en el empleo y, en t茅rminos m谩s generales, en el trabajo. Se abordan en particular dos tendencias. En primer lugar, la automatizaci贸n de las tareas, sobre todo gracias a los avances de la inteligencia artificial. Y segundo, el desarrollo del 鈥渢rabajo en plataformas digitales鈥, en particular a trav茅s de aplicaciones como Deliveroo o Uber. Estas tendencias son observables en todo el mundo, pero sus consecuencias no son las mismas para los trabajadores del Norte y del Sur.

La automatizaci贸n, por ejemplo, terminar铆a amenazando m谩s empleos en el Sur que en el Norte, pero a un ritmo m谩s lento. Adem谩s, no son los mismos sectores (ni, por lo tanto, los mismos trabajadores) que est谩n afectados en uno y otro caso. La automatizaci贸n de la agricultura, por ejemplo, tendr谩 consecuencias espec铆ficas en el Sur, con una mayor concentraci贸n de las explotaciones, una competencia para los peque帽os productores a煤n m谩s dif铆cil de afrontar, o el fortalecimiento del control de los grandes grupos agroalimentarios mundiales sobre la producci贸n y la distribuci贸n agr铆cola mundial.

Es m谩s, las posibilidades de automatizaci贸n en el Norte reducen considerablemente las 鈥渧entajas comparativas鈥 de las que hasta ahora han gozado los pa铆ses del Sur gracias a la explotaci贸n (en sentido literal, como figurativo) de su abundante mano de obra barata. Las estrategias de industrializaci贸n orientada a las exportaciones, aplicadas en particular por muchos pa铆ses asi谩ticos (y aclamadas en todo el mundo en desarrollo en la d茅cada de 1990), tal vez ya no ser谩n accesibles para muchos pa铆ses en desarrollo, lo que deja abierta la cuesti贸n de las opciones disponibles para sustituirlas.

驴Las plataformas como gangas o amenazas?

En cuanto al trabajo en plataformas digitales, en el Norte, hay una tendencia a considerarlo principalmente como una amenaza para las relaciones laborales tradicionales, en la medida en que generalmente ofrecen trabajo remunerado por tareas y por cuenta propia. Ahora bien, es evidente que la amenaza no es la misma en aquellos pa铆ses del Sur donde el empleo asalariado nunca ha sido la norma. Hay quienes, como el Banco Mundial, ven incluso el desarrollo de plataformas de trabajo bajo demanda como una bendici贸n para la gente del Sur.Resultado de imagen para digitalizaci贸n del trabajo

De hecho, normalmente es suficiente tener un tel茅fono inteligente y una conexi贸n a Internet para poder empezar a trabajar. Y las plataformas de 鈥渕icrotrabajo鈥 proporcionan incluso acceso a ofertas de trabajo que pueden provenir de cualquier parte del mundo. Adem谩s, siendo que muchas de estas tareas (por ejemplo, entrega, taxi, limpieza) suelen llevarse a cabo en el sector informal, se abre la posibilidad de acceder a una (relativa…) formalizaci贸n del trabajo, promovida por estas plataformas, a diferencia de lo que est谩 sucediendo en los pa铆ses del Norte.

Sin embargo, cabe recordar que el acceso a Internet dista mucho de ser generalizado en el Sur, con tasas de penetraci贸n a menudo inferiores al 50% de la poblaci贸n (especialmente en el 脕frica subsahariana y Asia meridional) en comparaci贸n con alrededor del 90% en Europa y Am茅rica del Norte. Entonces, son precisamente las poblaciones m谩s marginadas las que m谩s se ven privadas de ella.

E incluso cuando tienen acceso a ella, la calidad es a menudo inferior a la de las poblaciones/regiones m谩s aventajadas, por no hablar de las diferencias de competencias y cualificaciones que siguen constituyendo una desventaja adicional. M谩s que una bendici贸n, la llegada de estas plataformas podr铆a, por lo tanto, conllevar sobre todo a una mayor marginaci贸n de los trabajadores menos cualificados y/o menos conectados, en particular al limitar a煤n m谩s las restringidas oportunidades que hasta ahora hab铆an tenido en la econom铆a informal.

Esto es a煤n m谩s cierto, cuando la idea de plataformas neutras, libres de prejuicios de 鈥渞aza鈥, clase o g茅nero, tambi茅n es falsa. En efecto, la informaci贸n personal de los usuarios es por definici贸n accesible a otros a trav茅s de su 鈥減erfil鈥 y (al menos por el momento) nada impide que esta informaci贸n se utilice para rechazar a un proveedor de servicios y/o para negarse a prestar un servicio.

Resultado de imagen para algoritmosTampoco los algoritmos son inmunes a este tipo de sesgo, ya que los criterios que utilizan para evaluar, clasificar, etc., pueden favorecer a algunos grupos de poblaci贸n en detrimento de otros. Como han demostrado diversos estudios, lejos de eliminar las desigualdades, las plataformas contribuyen a su reproducci贸n (o incluso las agravan) tanto dentro de los pa铆ses como entre ellos.

Por 煤ltimo, cabe recordar que las condiciones de trabajo en estas plataformas tambi茅n siguen siendo problem谩ticas, con salarios bajos e irregulares, horarios de trabajo excesivamente largos y/o variables, la falta de protecci贸n social y de negociaci贸n colectiva, la peligrosidad de las actividades y la discriminaci贸n.

El reto m谩s amplio de la 鈥渆conom铆a digital鈥

Sin embargo, en t茅rminos m谩s generales, es sobre todo la propia l贸gica subyacente al funcionamiento de la econom铆a digital en su conjunto la que constituye el principal desaf铆o para los trabajadores en general y para los trabajadores del Sur en particular. En efecto, esta nueva econom铆a se basa en la extracci贸n y explotaci贸n de 鈥渄atos鈥 cuyo estatus es, cuanto menos, ambiguo. Por un lado, las empresas los consideran como recursos que pueden utilizar a su antojo. Pero por otro lado, estos datos son producidos por individuos y grupos de individuos que podr铆an hacer valer derechos pol铆ticos y sociales leg铆timos contra ellas. A menudo hablamos del derecho a la privacidad, pero esto tambi茅n podr铆a incluir el derecho a la remuneraci贸n o al control colectivo de los usos autorizados.

Otro problema es que el efecto red asociado a los servicios basados en estos datos conduce a la creaci贸n de enormes monopolios con un poder de mercado sin precedentes, lo que da lugar a nuevas formas de control y explotaci贸n de la mano de obra, contra las que resulta a煤n m谩s dif铆cil luchar, ya que tienden a aparecer como consecuencias de procesos estrictamente t茅cnicos. Por ejemplo, Amazon se vale del registro de los datos de productividad de sus trabajadores para despedir autom谩ticamente a los de menor rendimiento. En t茅rminos m谩s generales, a medida que un sector se digitaliza, se hace cada vez m谩s dif铆cil, si no imposible, que los peque帽os productores participen sin entrar m谩s o menos directamente bajo la dependencia de un gigante digital.Imagen relacionada

Esta situaci贸n es a煤n m谩s problem谩tica para los trabajadores y las poblaciones del Sur, en la medida que la mayor铆a de estos monopolios digitales tienen su sede en el Norte, y en particular en los Estados Unidos, lo que crea nuevas relaciones mundiales de dependencia y explotaci贸n con consecuencias econ贸micas y geopol铆ticas potencialmente significativas.

En este contexto, los debates mundiales en curso sobre la liberalizaci贸n del 鈥渃omercio electr贸nico鈥 ser谩n cruciales, ya que podr铆an reforzar los desequilibrios actuales, al limitar dr谩sticamente las posibilidades de regular la econom铆a digital en beneficio de las poblaciones y los trabajadores, especialmente para los pa铆ses del Sur. El Acuerdo de Asociaci贸n Transpac铆fico (TPP) o el nuevo Acuerdo Estados Unidos-M茅xico-Canad谩 (T-MEC) ya incluyen cl谩usulas que impiden que se infrinja el 鈥渓ibre flujo de datos a trav茅s de las fronteras鈥, o que se requiera que los datos se localicen en el pa铆s donde se generan. M谩s a煤n, este tipo de cl谩usula ya se est谩 debatiendo a escala mundial en la OMC.

No obstante, otras orientaciones son posibles. Como m铆nimo, implican frenar las actuales negociaciones sobre el 鈥渃omercio electr贸nico鈥 para evitar reducir las cuestiones planteadas por la econom铆a digital al 煤nico aspecto del comercio. Sus implicaciones incluyen, de hecho, la econom铆a en su conjunto, pero tambi茅n la esfera pol铆tica como la de los derechos humanos y sociales. S贸lo entonces podremos imaginar principios, pol铆ticas e instituciones que permitan orientar las tecnolog铆as digitales al servicio de los trabajadores y las poblaciones del Norte y del Sur, respetando al mismo tiempo las limitaciones medioambientales y las diferencias de desarrollo entre los pa铆ses y las regiones del mundo.

 

*Doctor en ciencias pol铆ticas y sociales, e investigador del CETRI-Centre Tricontinental (www.cetri.be). Traducci贸n ALAI

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario