Mar 23 2018
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Ambiente

La dura caza del castor invasor en Tierra del Fuego, el fin (o comienzo) del mundo

En los a√Īos 40 se introdujeron 20 roedores en Tierra del Fuego. Ahora hay m√°s de 100.000, una plaga que destruye el bosque. Con apoyo de la FAO, Argentina los caza para erradicarlos.¬†Son animales hermosos, herb√≠voros y mitificados por los dibujos animados. Por eso a los argentinos les ha costado convencer a algunos activistas de que los castores son una plaga muy peligrosa. Pero basta ver de cerca la desolaci√≥n que causan en los bosques de Tierra del Fuego, un para√≠so al sur del planeta, para entender el desastre que supuso la introducci√≥n del castor en estas tierras en los a√Īos 40.

¬ę¬ŅViste? Los √°rboles mueren parados [de pie]. Destruyen todo. Alteran el ecosistema¬Ľ, cuenta Diego Moreno, secretario de Pol√≠tica Ambiental del Gobierno argentino, mientras contemplamos el efecto de uno de los enormes diques de los castores sobre el bosque cerca de Ushuaia, la ciudad m√°s austral del planeta. Los restos de su paso son muy evidentes. Donde hay castores no crece casi nada. Solo cad√°veres de √°rboles sin ramas que quedan en pie sin vida y agua estancada que altera el ciclo normal del bosque.

El castor construye por instinto diques para inundar todo. Hace su madriguera en el medio del lago artificial que crea y as√≠ busca protegerse de unos predadores que en realidad no tiene en la Patagonia. Esa inundaci√≥n mata el bosque, porque los √°rboles patag√≥nicos, lenga, guindo y √Īire, mucho menos resistentes que los de Canad√°, la patria natural del castor, no la soportan y van muriendo. Adem√°s, el roedor corta los √°rboles que sobreviven a la inundaci√≥n para hacer m√°s fuerte su dique y m√°s grande su lago. Lengas que tardan casi 100 a√Īos en crecer son cortadas por el roedor en pocas horas. Los castores ya han destruido en Tierra del Fuego una zona equiparable a dos veces la ciudad de Buenos Aires, unas 30.000 hect√°reas.

En 1946, la armada argentina introdujo 20 castores en Tierra del Fuego con la idea de usar su piel. Entonces era habitual introducir especies exóticas. Incluso se conserva una fotografía de los militares orgullosos soltando a los roedores en el bosque. En esta zona despoblada del mundo se probó de todo. Se metieron visones, rata almizclera. También conejos. Y después zorros grises para matar la plaga de conejos. La mixomatosis acabó con los conejos y ahora quedan los zorros. Un caos total producido por el hombre. Pero lo más grave es el castor. Sin predadores y con inmensos bosques deshabitados para ellos, se han multiplicado hasta llegar a los 100.000 o 150.000. Imposible saberlo. Están por todas partes, pero la mayor parte del territorio es inaccesible.

Desde hace m√°s de un a√Īo, con financiaci√≥n del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) y apoyo de la FAO, (la organizaci√≥n de las Naciones Unidas para la Alimentaci√≥n y la Agricultura), un grupo de siete cazadores se mete en el bosque a buscarlos. A las zonas m√°s inaccesibles van en helic√≥ptero. Pero no es f√°cil. Erio Curto, director de fauna y biodiversidad de Tierra del Fuego, no duda. ¬ęOjal√° pudi√©ramos acabar con todos. Pero no es la idea ahora. Hemos elegido siete zonas para ver cu√°nto costar√≠a y qu√© efectos tendr√≠a eliminarlos por completo de Tierra del Fuego [una isla compartida entre Argentina y Chile]. La preocupaci√≥n es que siguen subiendo y ya han cruzado al continente. Podr√≠an extenderse por toda la Patagonia. Lo m√°s interesante es que vemos que donde hemos erradicado el castor el bosque empieza a recuperarse¬Ľ, cuenta.

Dique construido por castores

Un problema económico

Un estudio se√Īala que los castores provocan un coste de unos 66 millones de d√≥lares anuales. No solo mata √°rboles. Tambi√©n cambia el suelo y el agua, que acumula sedimentos. Afecta a peces e invertebrados e incluso altera zonas que se utilizan para el agua potable de Ushuaia. El equipo de Curto tiene 1.3 millones de presupuesto para esta fase inicial del proyecto de sacar a los castores de este para√≠so. Pero el dinero se acaba este a√Īo y a√ļn no se sabe cu√°nto costar√≠a una eliminaci√≥n masiva. Sin duda m√°s de 30 millones de d√≥lares.

En un a√Īo, los tramperos han logrado matar un millar y despejar seis de las siete zonas elegidas. ¬ęEn cuatro d√≠as podemos liberar el entorno de un dique. Suele ser una familia de unos ocho miembros. Ellos siempre se mueven por los mismos senderos. Ah√≠ colocamos las trampas¬Ľ, cuenta Fernando Encinas, uno de los cazadores, armado con los artilugios de hierro y acero para atraparlos y una Tablet especial muy resistente que env√≠a toda la informaci√≥n de cada animal cazado para tener controlado todo el territorio. All√≠ los tramperos tienen un mapa detallado de las zonas identificadas por sat√©lite como posibles lagos artificiales creados por castores. Y all√° van.

Encinas, que no responde a la imagen de cazador tradicional sino a la de naturalista fascinado por el bosque, cuenta admirado que el castor es tan adaptable que est√° haciendo lagunas en la estepa, algo que solo ha sucedido en este lugar del mundo. Con una peque√Īa pendiente le vale. Mejora el dise√Īo de su dique y aprende sobre la marcha. ¬ęSon aut√©nticos ingenieros¬Ľ, explica maravillado. Pero precisamente por eso cree que hay que eliminarlos, porque su capacidad de destrucci√≥n es enorme si no tienen predadores. Y aqu√≠ no existen. M√°s arriba, en Neuqu√©n, s√≠ hay pumas, y por eso tal vez no hayan logrado subir por toda la Patagonia. Pero en esta isla del fin del mundo, destino de viajes m√≠ticos y salida de los cruceros a la Ant√°rtida, la plaga de castores se ha hecho insoportable. Su eliminaci√≥n, con apoyo de la ONU, ha tenido algunas resistencias de animalistas pero el mundo conservacionista la respalda. La prioridad ahora es salvar el para√≠so patag√≥nico.

Bosque fueguino destrozado por castores.

Ma.Fernanda Menvielle| En 1946, la Armada argentina liber√≥ 20 castores canadienses en Tierra del Fuego, en el extremo sur del pa√≠s, para fomentar la industria peletera. La idea no convenci√≥ a los escasos residentes de esa isla inh√≥spita, pero para los roedores fue como llegar al para√≠so: ten√≠an bosques abundantes en los que alimentarse, r√≠os en los que construir sus madrigueras y ning√ļn depredador -como osos y lobos- a la vista. 70 a√Īos despu√©s, el n√ļmero de ejemplares de esta especie ex√≥tica invasora se ha multiplicado por 5.000 y ha destrozado una superficie boscosa equivalente a casi dos veces el tama√Īo de la ciudad de Buenos Aires. Su impacto sobre el entorno parece el resultado de una bomba. ¬ęLo que antes era un bosque de ribera, ahora es un pastizal con √°rboles cortados, muertos de pie y ahogados¬Ľ, describe a EL PA√ćS el bi√≥logo Adri√°n Schiavini. Este integrante del Centro Austral de Investigaciones Cient√≠ficas (Cadic) est√° al frente de un reto tit√°nico: erradicar a los castores de Tierra del Fuego para salvar sus bosques nativos.

Los √°rboles de ribera del Hemisferio Norte, como sauces o √°lamos, rebrotan si son cortados por un castor. Las lengas, los √Īires y los coig√ľes, especies aut√≥ctonas de esta isla compartida por Argentina y Chile, evolucionaron sin este roedor y mueren si las cortan. Su crecimiento es adem√°s much√≠simo m√°s lento: para alcanzar los 15 metros una lenga necesita entre 80 y 100 a√Īos de vida. Un castor tarda tan solo unos d√≠as en derribar este √°rbol y, en el caso de ejemplares j√≥venes, con troncos de entre 20 y 30 cent√≠metros de di√°metro, son suficientes unas pocas horas de trabajo con sus afilados dientes.

Con las peque√Īas ramas cortadas construyen diques perfectos. En el norte, los embalses protegen a las madrigueras de sus predadores, pero en el sur es una defensa innecesaria que, adem√°s, causa la muerte de los ra√≠ces que quedan bajo el agua. ¬ęCuando lo vi me record√≥ a Polonia en la Segunda Guerra Mundial, donde todos los grandes bosques hab√≠an sido bombardeados, incendiados y muertos en pie. ¬ŅQu√© pas√≥ ac√°, no? Lo que hab√≠a pasado era el castor¬Ľ, dice el naturalista Claudio Bertonatti en el documental Castores: la invasi√≥n del fin del mundo, de Pablo Chehebar y Nicol√°s Iacouzzi.
Un reclamo turístico

La poblaci√≥n local tiene una relaci√≥n ambigua con el animal invasor. Uno de los principales atractivos tur√≠sticos de la isla es el Cerro Castor, una simp√°tica mascota reparte folletos tur√≠sticos a los visitantes de Usuhaia y la carne de este roedor puede encontrarse en restaurantes de esta ciudad, situada 3.100 kil√≥metros al sur de Buenos Aires. Pero las autoridades fueguinas lo declararon ¬ęespecie da√Īina y perjudicial¬Ľ ya en 2006. ¬ęLos da√Īos no son solo ambientales. El castor genera tambi√©n problemas de salud, econ√≥micos y culturales¬Ľ, advierte Diego Moreno, secretario de Pol√≠tica Ambiental, Cambio Clim√°tico y Desarrollo Sustentable. Los roedores destruyen puentes de madera, tapan alcantarillas para hacer embalses y son una amenaza para el consumo de agua porque pueden tener enfermedades o par√°sitos que queden en los cursos fluviales a trav√©s de su orina o heces.

Las autoridades han instado a los vecinos a cazarlos y vender sus pieles al pagar por cola, pero no ha funcionado porque cazan cerca de los caminos, sin adentrarse en zonas recónditas. La reducción de individuos por madriguera también ha sido insuficiente. Las alarmas saltaron en 1994, cuando se avistó el primer individuo en el continente suramericano y se tomó conciencia de que si cruzaban la isla el desastre sería mucho mayor.

En 2008, Argentina y Chile firmaron un acuerdo binacional para su erradicaci√≥n y en los pr√≥ximos meses se pondr√° en marcha un proyecto piloto. ¬ęHay una o dos colonias de castores por cada kil√≥metro de r√≠o. Queremos sacar todos los animales lo m√°s r√°pido que podamos en ocho √°reas. Creemos que podemos hacerlo en un mes y medio, pero es una aproximaci√≥n, porque nunca se hizo¬Ľ, aclara Schiavini. Estar√° al frente de un equipo de 10 personas -preparadas para permanecer varios d√≠as en el bosque con temperaturas muy bajas y caminar grandes trechos- que ir√°n a buscarlos provistos de trampas. El roedor que cae en ellas recibe un golpe en la cabeza y tiene una muerte r√°pida, seg√ļn el experto.

En la fase piloto, que servirá para calcular el tiempo y coste de una erradicación completa, prevén matar entre 5.000 y 10.000 castores, es decir, como mucho el 10% de la población total, que se estima superior a los 100.000 individuos. El proyecto está coordinado por la Secretaría de Ambiente y cuenta con apoyo financiero de Naciones Unidas.

La decisi√≥n es pol√©mica, pero cuenta con el respaldo de organizaciones medioambientales como Vida Silvestre. ¬ęLos castores son un ejemplo m√°s de la introducci√≥n de ex√≥ticas en nuestro pa√≠s con fines econ√≥micos, de entretenimiento o control de plagas y generan un grave problema para la conservaci√≥n¬Ľ, expone Manuel Jaramillo, director de Conservaci√≥n de esta ONG. En total, Argentina tiene registradas m√°s de 400 especies ex√≥ticas invasoras. Jaramillo denuncia que ponen en peligro a la fauna y flora nativas y, en los casos extremos, provocan su extinci√≥n.

¬ęMuy lamentablemente, a pesar de que alrededor del mundo se han intentado metodolog√≠as no letales ninguna ha sido exitosa¬Ľ, se√Īala Jaramillo y pone como ejemplo el intento de controlar la fertilidad de los ciervos en Estados Unidos. ¬ęHay que hacerlo con al menos el 80% de la poblaci√≥n, una vez al a√Īo, durante 10 a√Īos. Eso es inviable en Tierra del Fuego¬Ľ, sentencia. El intento de eliminar una especie ex√≥tica es in√©dito en Argentina, pero no en el continente. Ecuador termin√≥ con la plaga de cabras en las Islas Gal√°pagos -que devastaron la vegetaci√≥n y llevaron al borde de la extinci√≥n a la tortuga gigante- con una cacer√≠a realizada a trav√©s de helic√≥pteros. Argentina quiere borrar al castor de su territorio, el proyecto piloto permitir√° ver si es un objetivo alcanzable.

Los asuntos ambientales en Argentina han logrado colarse en la agenda pol√≠tica. Con la mirada puesta en Chile, el gobierno de Mauricio Macri ha prometido duplicar en cuatro a√Īos la superficie protegida. Y uno de los proyectos est√° precisamente frente a Tierra del Fuego.

Es Yaganes, una superficie de 70.000 kil√≥metros cuadrados a 90 millas de Ushuaia que se quiere proteger de la pesca masiva de los arrastreros enormes que se ven desde el puerto de esta ciudad. ‚ÄúEn las redes de estos barcos cabe un Boeing 747. En una pasada sacan m√°s peces que todos los pescadores artesanales de Tierra del Fuego en un a√Īo‚ÄĚ, se indigna Enric Sala, un catal√°n que dirige el proyecto Pristine Seas, de National Geographic, y se embarc√≥ dos semanas para explorar Yaganes y grabar con c√°maras especiales sus riquezas para hacer un documental y convencer a los pol√≠ticos argentinos de que aprueben la creaci√≥n del parque.

En el lado chileno de estas aguas ya se ha hecho uno enorme. ‚ÄúHay pocos lugares en el mundo como este, hemos visto de todo‚ÄĚ, explicaba el 26 de marzo, dentro del barco de la exploraci√≥n mientras mostraba algunas im√°genes del futuro documental.¬†Sala cont√≥ el caso de las islas Gal√°pagos. ‚ÄúLa industria pesquera se opon√≠a al parque. Dec√≠an que iban a destrozar miles de puestos de trabajo. Ahora la flota ecuatoriana est√° pescando all√≠ m√°s que en ning√ļn otro pa√≠s porque se regener√≥‚ÄĚ.

 

 

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    1 Coment√°rio

    Comentarios

    1. John Neary
      19 junio 2018 0:12

      Hola,
      Como me puedo sumar a los cazadores de castores?
      Gracias