Feb 26 2008
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Econom铆a

La educaci贸n chilena. – DE GUATEMALA A GUATEPEOR

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

De nada sirvieron las buenas propuestas 鈥揹esde los 鈥減ing眉inos鈥 (estudiantes), pasando por el Colegio de Profesores y numerosos educadores de verdad鈥 para terminar con el lucro de quienes se enriquecen a costa del dinero de todos los ciudadanos. No cabe duda, hoy m谩s que nunca, de que debemos reemplazar el sistema de educaci贸n actual por un Estado docente descentralizado: una educaci贸n de calidad, contra una educaci贸n de mercado. El gobierno ha funcionado siempre sobre la base de victorias a lo Pirro: se cre铆a que una superintendencia de educaci贸n y una agencia privada de calidad podr铆an controlar esta ansia ilimitada de lucro y de usufructo de fondos p煤blicos del cuales hacen gala los sostenedores privados.

El 煤ltimo esc谩ndalo prueba que susodicho control es absolutamente ineficiente frente a un pa铆s dominado por la utop铆a del mercado neoliberal.

La historia de Chile, a comienzos del siglo pasado era, a mi modo de ver, muy 煤til para entender con detenimiento los esc谩ndalos que ocurren en la actualidad, informados muy superficialmente por los diarios de la derecha duop贸lica. En 1900, Enrique MacIver denunci贸 en el Ateneo de Santiago lo que 茅l llamaba la crisis moral donde una de sus ra铆ces emanaba del sistema educacional. Creo firmemente que, ad portas del Bicentenario, est谩 viviendo una nueva crisis, que no s贸lo es moral, sino que descomposici贸n pol铆tica: del Transantiago pasamos a Ferrocarriles, del MopGate y las coimas a la educaci贸n y as铆 sigue. Corr铆a el billete, como titula su libro un conocido escritor.

La Concertaci贸n jam谩s tuvo la voluntad de poner fin al caramelo envenenado que le heredara el corrupto, asesino y ladr贸n Augusto Pinochet y prefiri贸 el pacto entre castas con la Alianza: se trataba de la pol铆tica de los 鈥渁cuerdos鈥, de mantener inc贸lume la utop铆a neoliberal. As铆 son los mismos tecn贸cratas y bur贸cratas que se reparten el queso de los dineros fiscales.

Los Seremis 鈥搒ecretarios ministeriales en cada regi贸n鈥 son un legado de la dictadura, aparentemente con objetivo de regionalizar el pa铆s. La verdad es que son ministros en chico, una especia de gamonales provincianos, que se sienten deslumbrados ante el poder y que, por diversos motivos, no han logrado, dentro de sus respectivas tribus pol铆ticas, altos cargos en la administraci贸n fiscal. Como siempre, pagan los chicos por los grandes y, como consecuencia, es muy posible que terminen siendo los 煤nicos responsables de lo que se llama, en forma sutil, 鈥渄esprolijidades administrativas鈥 o 鈥渇altas benignas de control contable鈥.

Es como si la educaci贸n fuera tarea exclusiva de contadores, o como si bastara con buenos balances para administrar el poder. Adem谩s de tecnocr谩tico, el gobierno es ineficiente, por lo cual debi茅ramos concluir que las cabezas de huevo no sirven para nada. Esto de la desprolijidad s贸lo se la tragan los muy ingenuos.

La piller铆a, la falsificaci贸n, el fraude y otros vicios, son verdaderas instituciones nacionales, por algo la figura del macuco y el mu帽equero han sido admiradas en nuestra historia, pero lo importante es no ser descubierto. Que los sostenedores falsifiquen libros de asistencia para aumentar el lucro, en base a subvenciones, no es nada nuevo en Chile: en el pasado se hac铆a votar a los muertos y se compraban los votos. Nada cuesta colocar alumnos inexistentes como geniales estudiantes o, en otros casos, ni帽os perfectamente normales como minusv谩lidos, el papel aguanta todo. Seg煤n los sostenedores, estar铆amos plagados de Pico de la Mir谩ndola 鈥揺s decir, en presencia de grandes sabios, ausentes de las escuelas.

Como siempre ocurre en estos casos, no se sabe a ciencia cierta el monto de los dineros no respaldados; seg煤n la Contralor铆a, ascender铆an a 262.000 millones de pesos. Seg煤n la ministra del Ramo, estos gastos est谩n perfectamente justificados y no se ha perdido un solo centavo. El ciudadano queda con cuello, es decir: termina sin comprender nada, o 驴puede ser una de las tantas 鈥渃alumnias鈥 de la oposici贸n o simplemente des贸rdenes contables? Al fin y al cabo, lo que s铆 est谩 claro es el constante abuso fraudulento de los sostenedores de un sistema privado, donde predomina un moral de mercader y una pol铆tica apartada de la 茅tica.

Como lo escribieran Luis Barros y Ximena Vergara en su libro El modo de ser aristocr谩tico, refiri茅ndose a la crisis de los a帽os 20 del siglo pasado, 鈥渆s una crisis de estancamiento y de descomposici贸n, es la reacci贸n ante un orden de cosas que ha entregado todos los privilegios a una minor铆a cerrada absolutamente en s铆 misma al extremo de dejar sin definici贸n social al resto鈥.

Nos encontramos ante dos castas, m煤ltiples tribus, dos plutocracias que se disputan el poder sin proyecto pol铆tico, sin sue帽os y con un gran desprecio por los ciudadanos.

Esta historia de los descuidos y des贸rdenes administrativos y contables 鈥搊jal谩 fuera s贸lo eso鈥 viene desde tiempos muy remotos de nuestra historia: en los a帽os 20 se repart铆an entre los parlamentarios las tierras fiscales, en Magallanes, en las concesiones salitreras en el norte y los dineros destinados a los albergues de cesantes, exist铆a una especie de complicidad corporativa que hac铆a imposible denunciar estos esc谩ndalos, so pena de ser considerado un traidor o un d铆scolo.

El senador Joaqu铆n Echenique se atrevi贸 a acusar a sus colegas, cost谩ndole el aislamiento por parte de sus pares; incluso el diario Claridad, de la Federaci贸n de Estudiantes de Chile, reconoci贸 el valor de este honrado senado: 鈥 Dir铆ase que el senador Echenique defiende el dinero del fisco como si fuera suyo…鈥 (G贸ngora,1986:121).

Es cierto que la derecha carece de autoridad moral 鈥搒on Catones con el marrueco abierto鈥 pues callaron e, incluso, defendieron los latrocinios del tirano Pinochet; sin embargo, hacen falta personas valientes y transparentes como el senador Echenique, al menos la Contralor铆a ha sacado la voz para transparentar los procedimientos administrativos.

En el Chile mon谩rquico presidencialista, las facultades fiscalizadores de la C谩mara de Diputados se convierten en una broma; incluso la interpelaci贸n, que es una instituci贸n adecuada en un r茅gimen parlamentario 鈥損ues conlleva la ca铆da del Gabinete鈥 en el presidencialismo se convierte en un circo de preguntas y respuestas, destinadas mas bien a dar gusto al p煤blico de la sala que dilucidar el objeto y el fondo de la interpelaci贸n. Siempre termina en los tantos empates morales a la chilena.

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* En www.elclarin.cl.

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