Abr 13 2006
400 lecturas

Econom铆a

LA EDUCACI脫N SUPERIOR EN EL SIGLO XXI -I-

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

En este momento en el mundo se observa una demanda de educaci贸n superior sin precedentes, acompa帽ada de una gran diversificaci贸n de la misma, y una mayor toma de conciencia de la importancia fundamental que este tipo de ense帽anza reviste para el desarrollo sociocultural y econ贸mico. Para la construcci贸n del futuro las nuevas generaciones deber谩n ser preparadas.

La educaci贸n superior comprende todo tipo de estudios, de formaci贸n y de adiestramiento para la investigaci贸n impartidos por una universidad u otros establecimientos acreditados por las autoridades competentes del Estado como centros de aprendizajes superiores.

Estos estudios enfrentan en todas partes a desaf铆os y dificultades relativos a la financiaci贸n, la igualdad de condiciones de acceso, una mejor capacitaci贸n del personal, la formaci贸n basada en la competencia, la mejora y conservaci贸n de la calidad de la instrucci贸n, la investigaci贸n y los servicios, las posibilidades de empleo de los egresados, el establecimiento de acuerdos de cooperaci贸n eficaces y la igualdad de acceso a los beneficios que reporta la cooperaci贸n internacional.

Debe hacer frente, a la vez, a los retos que suponen nuevas oportunidades, las tecnolog铆as que mejoran la manera de producir, organizar, difundir y controlar el saber y de acceder al mismo.

Datos, n煤meros

De acuerdo al informe de la UNESCO sobre Educaci贸n Superior, a partir de la segunda mitad del siglo XX, sucedi贸 una expansi贸n extraordinaria a escala mundial. El n煤mero de estudiantes matriculados se multiplic贸 por m谩s de seis entre 1960 (13 millones) y 1995 (82 millones). Pero tambi茅n fue un per铆odo en el que se agudiz贸 la disparidad entre los pa铆ses industrialmente desarrollados, las naciones en desarrollo y en particular las poblaciones menos adelantadas en lo que respecta al acceso a la educaci贸n superior y la investigaci贸n.

Fue una etapa de mayor estratificaci贸n socioecon贸mica y de aumento de las diferencias de oportunidades de ense帽anza dentro de los propios pa铆ses, incluso en algunos de los m谩s desarrollados y m谩s ricos. Si se carece de instituciones de educaci贸n superior e investigaci贸n adecuadas, que formen una masa critica de personas capacitadas y cultas, ning煤n pa铆s podr谩 garantizar un aut茅ntico desarrollo end贸geno y sostenible.

Las naciones en crecimiento y los pa铆ses pobres, en particular, no podr谩n acortar la distancia que los separa de los pa铆ses desarrollados e industrializados. El intercambio de conocimientos, la cooperaci贸n internacional y las nuevas tecnolog铆as pueden brindar nuevas oportunidades de reducir esta disparidad.

La educaci贸n superior ha dado pruebas de su viabilidad a lo largo de los siglos y de su capacidad para renovarse y propiciar el cambio y el progreso de la humanidad. Suministrado el alcance y el ritmo de las innovaciones, la colectividad cada vez tiende m谩s a apoyarse en el conocimiento, formando hoy en d铆a parte fundamental del desarrollo cultural socioecon贸mico sostenible de las personas, las comunidades y las naciones.

Tiene adem谩s, que hacer frente a inmensos desaf铆os, como es el de emprender la transformaci贸n y la evoluci贸n, de manera que la sociedad contempor谩nea, que en la actualidad vive una profunda crisis de valores, pueda trascender y asumir dimensiones de moralidad y espiritualidad m谩s arraigadas, as铆 como desarrollar los ideales de una cultura de paz.

Declaraci贸n y desaf铆o

La declaraci贸n Universal de Derechos Humanos, de la UNESCO, en su art铆culo 26, p谩rrafo 1潞, expresa: 芦Toda persona tiene derecho a la educaci贸n. El acceso a los estudios superiores ser谩 igual para todos, en funci贸n de los m茅ritos respectivos禄.

La educaci贸n es uno de los pilares fundamentales de los derechos humanos, la democracia, el desarrollo y la paz, por lo que deber谩 ser accesible para todos a lo largo de toda la vida, por lo que se necesitan medidas para asegurar la coordinaci贸n y cooperaci贸n entre los diversos sectores y dentro de cada uno de ellos y, en particular, entre la formaci贸n general, t茅cnica y profesional secundaria y postsecundaria, as铆 como entre las universidades, escuelas universitarias e instituciones t茅cnicas.

Los m茅todos de educaci贸n superior deben transformarse y provocar el cambio, para atender las necesidades sociales y fomentar la solidaridad y la igualdad, preservar y ejercer la precisi贸n y el estilo cient铆fico con esp铆ritu imparcial 鈥損or ser un requisito previo y decisivo para alcanzar y mantener un nivel indispensable de calidad鈥 y colocar a los estudiantes en el primer plano de sus intereses en la perspectiva de una instrucci贸n a lo largo de toda la vida a fin de que puedan integrarse plenamente en la sociedad mundial del conocimiento de este siglo.

La Misi贸n

La tarea de la educaci贸n superior es la formar a egresados altamente competentes y ciudadanos responsables, capaces de atender las exigencias de todos los aspectos de la actividad humana, ofreci茅ndoles capacidades que est茅n a la altura de los tiempos modernos, comprendida la formaci贸n profesional, en las que se combinen los conocimientos te贸ricos y pr谩cticos de alto nivel mediante cursos y programas que est茅n adaptados a las necesidades presentes y futuras de la sociedad.

Es necesario para la formaci贸n superior el aprendizaje permanente, brindando una 贸ptima gama de opciones y la posibilidad de entrar y salir f谩cilmente del sistema, as铆 como oportunidades de realizaci贸n individual y movilidad social con el objetivo de formar ciudadanos que participen activamente en la sociedad y est茅n abiertos al mundo, para promover el fortalecimiento de las capacidades end贸genas y la consolidaci贸n en un marco de justicia de los derechos humanos y el desarrollo de la democracia y la paz.

La necesaria equidad

De conformidad con el art铆culo 26, de la Declaraci贸n Universal de Derechos Humanos, el acceso a los estudios superiores deber铆a estar basado en los m茅ritos, capacidad, los esfuerzos, la perseverancia y la determinaci贸n de los aspirantes y, en la perspectiva de la educaci贸n a lo largo de toda la vida podr谩 tener lugar a cualquier edad, tomando debidamente en cuenta las competencias adquiridas anteriormente.
En consecuencia, en el acceso de la educaci贸n superior no se podr谩 admitir ninguna discriminaci贸n fundada en la raza, el sexo, el idioma, la religi贸n o en consideraciones econ贸micas, culturales o sociales, ni en incapacidades f铆sicas.

La equidad en el acceso a la educaci贸n superior deber铆a empezar por el fortalecimiento y, de ser necesario, por una nueva orientaci贸n de su vinculaci贸n con los dem谩s niveles de ense帽anza, y m谩s concretamente con la secundaria. Las instituciones de educaci贸n superior deben ser consideradas componentes de un sistema continuo al que deben tambi茅n contribuir y que deben fomentar, que empieza con la educaci贸n para la primera infancia y la escuela primaria y prosigue a lo largo de toda la existencia.

Deben actuar en estrecha colaboraci贸n con los padres, los planteles, los estudiantes y los grupos socioecon贸micos. No debe limitarse a formar candidatos calificados para acceder a la ense帽anza superior fomentando la capacidad de aprender en general, sino tambi茅n prepararlos para la vida activa brindando formaci贸n para una amplia gama de profesiones. No obstante, el acceso a la ense帽anza superior debe seguir estando abierto a toda persona que haya finalizado satisfactoriamente los estudios secundarios u otros equivalentes o que re煤na las condiciones necesarias, en la medida de lo posible sin distinci贸n de edad y ninguna discriminaci贸n.

Igualmente, se debe facilitar activamente el acceso a la educaci贸n superior de los miembros de algunas comunidades espec铆ficas, como los pueblos ind铆genas, las minor铆as culturales y ling眉铆sticas, de grupos desfavorecidos, de pueblos que viven en situaci贸n de ocupaci贸n y personas que sufren discapacidades, puesto que esos grupos, tanto colectiva como individualmente, pueden poseer experiencias y talentos que podr铆an ser muy valiosos para el desarrollo de sociedades y naciones.

Las mujeres

Aunque se han realizado progresos considerables en cuanto a mejorar el acceso de las mujeres a la ense帽anza superior, en muchas partes del mundo todav铆a existen grandes dificultades de 铆ndole socioecon贸mica, cultural y pol铆tica que impiden su pleno ingreso e integraci贸n efectiva. Superarlos sigue siendo una prioridad urgente en el proceso de renovaci贸n encaminado a establecer un sistema de educaci贸n superior equitativo y no segregacionista fundado en el principio del m茅rito.

Se requieren m谩s esfuerzos para eliminar los estereotipos fundados en el g茅nero de la educaci贸n superior, pero tener en cuenta el punto de vista del g茅nero en las distintas disciplinas, consolidar la participaci贸n cualitativa de las mujeres en todos los niveles y las disciplinas en que est谩n apenas representadas, e incrementar sobre todo su participaci贸n activa en la adopci贸n de decisiones, y fomentar los estudios sobre el g茅nero como campo especifico 鈥搎ue tiene un papel estrat茅gico鈥 y eliminar los obst谩culos pol铆ticos y sociales que hacen que la mujer est茅 insuficientemente representada, y favorecer en particular la participaci贸n activa de ella en los niveles de la elaboraci贸n de pol铆ticas y la adopci贸n de decisiones, tanto en la educaci贸n superior como en la sociedad.

La investigaci贸n y la pertinencia

El avance del conocimiento mediante la investigaci贸n es una funci贸n esencial de todos los sistemas de educaci贸n superior que tienen el deber de promover los estudios de postgrado. Debe fomentar y reforzar el perfeccionamiento en los programas, organizando orientaciones a largo plazo en los objetivos y necesidades sociales, culturales y encaminadas hacia objetivos espec铆ficos.

Las instituciones deben velar por que todos los miembros de la comunidad acad茅mica que realizan investigaciones reciban formaci贸n, recursos y apoyo adecuado.

La pertinencia de la educaci贸n superior debe evaluarse en funci贸n de la adecuaci贸n entre lo que la sociedad espera de las instituciones y lo que 茅stas hacen. Ello requiere de normas 茅ticas, imparcialidad pol铆tica, capacidad cr铆tica y, al mismo tiempo, una mejor articulaci贸n con los problemas de la sociedad y del mundo del trabajo, fundando la orientaci贸n a largo plazo en objetivos y necesidades societales, comprendidos el respeto de las culturas y la protecci贸n de medio ambiente.

El objetivo es facilitar el acceso a una educaci贸n general amplia, y especializada para determinadas carreras, a menudo interdisciplinarias, centrada en la competencia y aptitudes, pues ambas preparan a las personas para vivir en situaciones diversas y poder cambiar de actividad.

Debe reforzar sus funciones de servicio a la colectividad y m谩s concretamente sus actividades encaminadas a erradicar la pobreza, la intolerancia, la violencia, el analfabetismo, el hambre, el deterioro del medio ambiente y las enfermedades, mediante proposiciones para analizar los problemas y temas planteados.

Corresponde sin duddas a la educaci贸n superior aumentar su contribuci贸n al desarrollo del sistema educativo, sobre todo mejorando la formaci贸n del personal docente, concibiendo los planes de estudio y promoviendo la investigaci贸n sobre la ense帽anza, y debe apuntar a crear una sociedad no violenta 鈥揹e la que est茅 eliminada la explotaci贸n鈥 conformada por personas instruidas, motivadas e integradas impulsadas por el amor hacia la humanidad y guiadas por la sabidur铆a.

———————————-

foto

* Periodista venezoilana.
En la pr贸xima renovaci贸n de Piel de Leopardo se publicar谩 la segunda parte de este ensayo.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario