May 30 2014
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OpiniónSociedad

La estrategia de Francisco

Desde el comienzo de su pontificado, Francisco eligi√≥ la estrategia de los gestos para instalar temas, abrir debates, impulsar perspectivas. Y esos gestos son luego seguidos de iniciativas pol√≠ticas con sentido estrat√©gico. Los ejemplos abundan. Dijo que quiere ‚Äúuna Iglesia pobre y de los pobres‚ÄĚ. Su primer viaje fue a Lampedusa, para encontrarse con los migrantes ilegales que bregan por entrar en Europa.

Predica la austeridad, pero tambi√©n muestra austeridad personal en medio de un contexto vaticano que contradice esta mirada. Reafirma la idea de colegialidad en la Iglesia y genera una comisi√≥n de cardenales que, sobrepasando la formalidad de la normativa eclesi√°stica, tiene como atribuci√≥n pensar otras formas de gobierno de la Iglesia. ‚ÄúHagan l√≠o‚ÄĚ, les dijo a los j√≥venes en R√≠o y √©l mismo ‚Äúhace l√≠o‚ÄĚ cuando deja trascender mensajes pastorales que no se ajustan exactamente a las r√≠gidas normas de la instituci√≥n cat√≥lica.

Se puede acordar o disentir con el papa Bergoglio, estar de acuerdo o no con su mirada sobre el mundo y la Iglesia. Pero es incuestionable que Francisco es un eclesiástico que sabe manejar los gestos y también los tiempos y el arte de la política, que tiene objetivos y que está dispuesto a cumplirlos paso a paso, con disciplina estratégica, con habilidad política (que incluye también el factor sorpresa) y el sentido de la oportunidad.

El viaje a Tierra Santa no escapa a esta l√≥gica. La imagen de Francisco con la cabeza apoyada sobre el muro de separaci√≥n de Bel√©n, en el mismo sitio en que los palestinos reivindican con pintadas sus ansias de libertad, no puede pensarse de ninguna manera como resultado de una improvisaci√≥n o una inspiraci√≥n del momento. No estaba en el itinerario oficial, pero se puede asegurar sin temor a errar que Bergoglio imagin√≥ ese instante, lo medit√≥ y lo ejecut√≥ a la perfecci√≥n. Quiz√° so√Ī√≥ (y program√≥) el rezo conjunto y el cuadro resultante frente al Muro de los Lamentos al lado de sus amigos argentinos, el rabino Abraham Skorka y el musulm√°n Omar Abboud. La exclamaci√≥n con la que los tres sellaron ese momento (‚Äú¬°Lo logramos!‚ÄĚ) habla a las claras del prop√≥sito que los llev√≥ hasta ah√≠.

Todo el viaje estuvo marcado por algunos objetivos claves: instalar el tema de la paz con justicia, apuntalado en el diálogo desde la diferencia, y consolidar el papel que las grandes religiones pueden hacer a la paz en el mundo, en todos los escenarios. Aun en los más conflictivos y donde todo parece ser difícil. Para ello utilizó todas sus capacidades para decir y fijar posición sin herir susceptibilidades en interlocutores sensibilizados. En ese escenario, Francisco eligió también una estrategia discursiva: en lugar de juzgar, reprender y advertir, optó por predicar siempre la fortaleza del diálogo y centrar en esta capacidad de los hombres la posibilidad de superar las diferencias.

Cincuenta a√Īos atr√°s, Pablo VI lleg√≥ a Tierra Santa para fomentar el di√°logo entre religiones. Francisco es un convencido de que en el mundo actual las grandes religiones tienen que jugar un papel fundamental para construir y consolidar la paz. El viaje a Tierra Santa se inscribe en este prop√≥sito. Objetivo que el Papa tambi√©n tradujo en acciones concretas como su participaci√≥n activa en el caso de Siria y ahora en la propuesta para comprometer a los presidentes palestino e israel√≠, Mahmud Abbas y Shimon Peres, para llegarse hasta el Vaticano para ‚Äúrezar juntos‚ÄĚ.vaticano time

Francisco utiliza tambi√©n el escenario medi√°tico para desarrollar su estrategia. Genera gestos que comprometen a terceros, aun a sabiendas de que tambi√©n lo comprometen a √©l. Est√° convencido de que colaborar a la paz en el mundo puede ser un aporte que la Iglesia Cat√≥lica y que √©l como Papa pueden hacer hoy a la humanidad. Es tambi√©n el camino para acrecentar (¬Ņrescatar?, ¬Ņrecuperar?) el prestigio de la Iglesia y crecer en el suyo propio, afianz√°ndose como figura y referente en el escenario internacional. Para ello seguir√° afirmando que la b√ļsqueda de la paz debe estar por encima ‚Äúde las diferencias de ideas, lengua, cultura o religi√≥n‚ÄĚ. Este es su lema y habr√° nuevos gestos y m√°s hechos en la misma l√≠nea.

*Publicado en P√°gina12

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