Ene 21 2018
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Pol铆tica

La gira del Papa argentino disgusta al neoliberlismo y a los medios hegem贸nicos

Tras el anuncio, meses atr谩s, 聽de la visita de Francisco a Chile y Per煤 las cr铆ticas al Papa, primero disimuladas de escepticismo y luego directamente transformadas en cuestionamientos, se multiplicaron en los medios hegem贸nicos de comunicaci贸n, no solo de Argentina. A su paso por el espacio a茅reo argentino solo dej贸 un formal mensaje 鈥揺n ingl茅s- al gobierno y pueblo argentino.

驴Cu谩l es el motivo de estas visitas pastorales? El primero y m谩s importante es mantener, afianzar y hacer crecer la disminu铆da grey cat贸lica. 脡sa es la tarea principal de todos los papas y su eficacia est谩 en directa relaci贸n con la capacidad de cada jefe eclesial para establecer el nexo entre el pensamiento religioso que representa y la cultura de su tiempo y de los diferentes pueblos. Al respecto cada Papa tiene su propia visi贸n de la realidad y de la mejor manera de interpretar ese rol, se帽al Juan Guah谩n.papa trujillo

En su visita al sur andino, Jorge Bergoglio hizo hincapi茅 en dos cuestiones de singular importancia: la paz y la unidad, lo que lo ha llevado a intervenir y marcar su presencia en m煤ltiples conflictos nacionales e internacionales. Los hist贸ricos problemas entre el Estado chileno y los indios mapuches por un lado y las mutuas desconfianzas 鈥 que motivaron enfrentamientos armados- entre Per煤 y Chile, por el otro, abonan la idea que tambi茅n este viaje mantiene relaci贸n con aquellos temas de paz y unidad.

A estas cuestiones generales le agreg贸 siete temas vinculados con otros problemas contempor谩neos: la situaci贸n de los pueblos originarios; el mensaje a los j贸venes; la violencia; la corrupci贸n; la Amazon铆a con el problema del medio ambiente y sus ind铆genas; la dignidad de las personas y los abusos sexuales por parte de miembros de la Iglesia.

Y esos sucesivos encuentros con l铆deres de movimientos sociales de diferentes partes del mundo para reclamar trabajo, techo y tierra, son los que crispan a las derechas vern谩culas, a los voceros del neoliberalismo y al sistema de propaganda, informaci贸n y comunicaci贸n de los medios hegem贸nicos cartelizados. Y tambi茅n a la izquierda, que ve en esta especie de pastoral social un forma de adocentamiento de las luchas populares.

Lo que se puede constatar que los relatos de los medios hegem贸nicos argentinos no fue diferente al de los de las agencias trasnacionales de noticias, que insistieron en el fracaso de la gira, evitaron mostrar su importancia, molestos por un Papa que no defiende al capital y la explotaci贸n.

papa amzoniaEn Argentina, columnistas de medios tradicionalmente adictos y sensibles al catolicismo y a su jerarqu铆a no ocultaron malestar por lo que adjetivaron primero como una 鈥渄esconsideraci贸n鈥 de Bergoglio con sus compatriotas por eludir a la Argentina como destino de sus viajes, para luego seguir subiendo el tono de la cr铆tica para acusar al Papa directamente de ofender a sus compatriotas, mientras el gobierno y sus voceros oficiales guardaban recatado silencio formal sobre el tema.

Los portavoces period铆sticos del oficialismo argentino se encargaron de vincular al Papa con todas las manifestaciones opositoras, acreditando a la orden y cuenta de Francisco la mayor铆a de las opiniones vertidas por quienes cometieron la osad铆a de cuestionar la gesti贸n del 鈥渕ejor equipo de los 煤ltimos cincuenta (y dos) a帽os鈥, o sea el de Mauricio Macri, el que est谩 destruyendo el pa铆s.

El obispo Oscar Ojea, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, regres贸 de Chile, donde acompa帽贸 a Francisco, molesto con la presentaci贸n que los medios hegem贸nicos de comunicaci贸n argentinos hicieran de la gira papal. 鈥淭odo lo que tiene que ver con presentar la visita como un fracaso por la falta de gente es absolutamente mentiroso鈥, su estad铆a en Chile fue 鈥渟umamente positiva, una verdadera fiesta, una fiesta popular鈥.

Para Ojeda 鈥渁lgo estaba armado鈥 y 鈥渕i impresi贸n es que existe una decisi贸n de escamotear el mensaje del Papa鈥. 鈥淎l Papa se le tiene miedo, se le tiene miedo a su liderazgo y a su capacidad de aglutinar a las personas en torno a sus ideas y a su figura鈥.

Mientras, el cardenal estadounidense Sean O鈥橫alley, quien dirige la comisi贸n vaticana de prevenci贸n de la pederast铆a, se mostr贸 comprensivo ante el enojo que despert贸 la defensa del Papa al obispo chileno de Osorno, Juan Barros (鈥淣o hay una sola prueba en contra. Todo es calumnia, 驴est谩 claro?鈥, dijo el Papa). 鈥淟o que s铆 s茅 es que el Papa reconoce plenamente los atroces fracasos de la Iglesia y su clero que abus贸 de los ni帽os y el impacto devastador que esos cr铆menes han tenido sobre los sobrevivientes y sus seres queridos鈥.papa chile

En Chile Bergoglio manej贸 el doble mensaje que caracteriza desde hace siglos a la instituci贸n que preside: Pedido de disculpas por los abusos sexuales de obispos y sacerdotes pero respaldo sin dudas al principal acusado en la jerarqu铆a chilena, pese a que hay constancia documental de la preocupaci贸n pontificia por el caso, con firma y en papel membretado, se帽ala el analista Horacio Verbitski.

Los pol铆ticos que se subordinan al liderazgo de Francisco dicen que la problem谩tica de los abusos sexuales no debe distraer del compromiso papal en materia de derechos econ贸micos, sociales, ambientales y laborales. Francisco es un aliado valioso para cualquier causa, y sus posiciones de los 煤ltimos a帽os en esas materias coinciden con el ethos de lo que aqu铆 se conoce como nacional y popular y que sus adversarios liberales desde帽an como populismo.

Verbitsky a帽ade que buena parte de las confusiones que Francisco provoca entre las fuerzas pol铆ticas obedece a la dificultad de separar el mensaje del mensajero y el marketing de la pol铆tica. Por su parte, la periodista chilena M贸nica Gonz谩lez Mugica, cuyo centro de investigaci贸n CIPER Chile destap贸 el esc谩ndalo afirma que 鈥渓a justicia civil no conden贸 a Karadima ni a sus c贸mplices s贸lo porque sus delitos estaban prescriptos. Pero en el expediente quedaron los testimonios de todos sus abusos de conciencia y sexuales鈥.(鈥)

papa santiago manuin鈥淜aradima comet铆a sus abusos de conciencia y sometimiento con testigos: su c铆rculo personal y al que no acced铆an m谩s que sus favoritos. Y Barros lo era. Los sexuales eran solo en su c铆rculo 铆ntimo, a帽ade

En el conservador diario La Naci贸n, el arzobispo V铆ctor Manuel Fern谩ndez, rector de la Universidad Cat贸lica Argentina, describi贸 as铆 la situaci贸n: 鈥(鈥) 聽llama la atenci贸n hasta qu茅 punto las afirmaciones period铆sticas sobre el Papa est谩n plagadas de imaginaci贸n, al mismo tiempo que todo se interpreta como si Francisco estuviera permanentemente pensando en Macri. El ego argentino es grande鈥. 鈥淐ualquier opini贸n que defienda los derechos de los m谩s d茅biles podr谩 tener semejanzas con el mensaje de Francisco, que siempre habla desde las heridas de los m谩s fr谩giles鈥, a帽adi贸.

Esto es lo que genera malestar y escandaliza a quienes dicen no comprender los motivos por los que el Papa habla en favor de los pobres y critica al neoliberalismo. Francisco no responde a la imagen del Bergoglio que ellos hab铆an proyectado en el trono de Pedro. Y esto genera malestar entre los medios y los periodistas que antes observaban con complacencia que el poder religioso cat贸lico -tanto el Papa como los obispos locales- exhibiera (a veces imp煤dicamente) su alianza con los poderes concentrados de las empresas y de la pol铆tica.

Las coberturas televisivas pusieron especial atenci贸n en remarcar 鈥渓as dificultades鈥 que enfrentaba el viaje, la 鈥渁pat铆a鈥 de los chilenos y, muy especialmente, las cr铆ticas de algunos sectores molestos con las actitudes y las posiciones del Papa. Otras informaciones resaltaban el 鈥渄ilema鈥 de los argentinos (鈥渕enos de los esperados鈥) que cruzaron la cordillera: 鈥淚r a ver al Papa o a los shopping a realizar compras鈥.

En Chile hizo referencias afectuosas a los mapuche, saludo en su lengua, solicitud de respeto por su cultura y sus derechos, repudio a las injusticias contra ellos, pero negativa a recibir al sector que con m谩s fuerza reclama la devoluci贸n de las tierras ancestrales.ar matias santanag mapuche

El vocero de ese sector, Auc谩n Huilcaman, dijo que el discurso del Papa fue 鈥渢ibio, ambiguo e impreciso鈥 y de contenido irrelevante y lo atribuy贸 a que 鈥溍﹍ sabe a la perfecci贸n qu茅 pas贸 en Neuqu茅n, R铆o Negro y Chubut con los despojos de tierra de Julio Argentino Roca y la acci贸n del Ej茅rcito chileno en la Pacificaci贸n de la Araucan铆a hasta la actualidad: 鈥淟e falt贸 reconocer el derecho a la tierra, que es la causa de las tensiones y controversias. Le falt贸 se帽alar que el Estado tiene una responsabilidad en lo que sucede鈥. A su juicio, fue un discurso 鈥減ol铆tico, mirando m谩s al Estado argentino, el chileno y las corporaciones

La cobertura noticiosa y period铆stica de la visita del Papa a Chile y a Per煤 configur贸 una ostensible manifestaci贸n de hostilidad comunicacional hacia Francisco. Los estrategas de la聽 batalla pol铆tica que hoy se libra a trav茅s de la comunicaci贸n eligieron como blanco al Papa y a todos aquellos que coincidan o se alimenten de sus ideas y propuestas. Y si bien se ataca a Francisco como persona buscando minar su cr茅dito entre las audiencias, lo que realmente se combate son sus ideas contrarias al modelo econ贸mico, pol铆tico y cultural que hoy avanza en la argentina. No es un problema comunicacional… es la pol铆tica, dice el analista Washington Uranga.

Mientras, el oligop贸lico Clar铆n trabaja una vertiente surrealista: trata de inducir la interpretaci贸n de que la iglesia cat贸lica argentina repudia a quienes usan a Francisco para una pol铆tica conflictiva contra el gobierno de Macri, lo que claramente contradice el texto del documento episcopal al respecto.Resultado de imagen para Papa en Chile y Peru

Esto es lo que genera malestar y escandaliza a quienes dicen no comprender los motivos por los que el Papa habla en favor de los pobres y critica al neoliberalismo. Francisco no responde a la imagen del Bergoglio que ellos hab铆an proyectado en el trono de Pedro. Y esto genera malestar entre los medios y los periodistas que antes observaban con complacencia que el poder religioso cat贸lico -tanto el Papa como los obispos locales- exhibiera (a veces imp煤dicamente) su alianza con los poderes concentrados de las empresas y de la pol铆tica.

Se suele olvidar que el Papa Wojtila decidi贸 militar activamente en su pa铆s, Polonia, para desestabilizar el r茅gimen comunista. Francisco ha decidido no repetir esa experiencia que forma parte de una larga saga de desprestigio del catolicismo motivado por la predisposici贸n de sus c煤pulas a mostrarse alineado con las potencias pol铆ticas globalmente hegem贸nicas.

Francisco 聽ofreci贸 misa en una base militar erigida sobre tierras que los mapuche denuncian como apropiadas a la fuerza, pero hizo menci贸n a las graves violaciones a los derechos humanos que se produjeron all铆 durante la dictadura. En Chile fue inevitable el cotejo con la visita del Papa polaco Wojtyla en 1987, que el diario espa帽ol聽El Pa铆s聽describi贸 as铆: 鈥淛uan Pablo II rompi贸 todos los protocolos a favor del dictador (鈥).

No hay en esta dicotom铆a nada que sorprenda a quienes conocen la historia de una organizaci贸n maestra en cobijar a las tendencias m谩s opuestas en casi cualquier tema, lo cual es una de las claves de su perduraci贸n bimilenaria. Pero para que la obra sea cre铆ble, un solo actor no puede interpretar a todos los personajes.

Bergoglio fue electo cuando la descomposici贸n institucional apestaba y se requer铆an remedios heroicos, que chocan con la inercia burocr谩tica y las estructuras de poder que es m谩s f谩cil denunciar que modificar, se帽ala el analista argentino Horacio Verbitsky en聽El cohete聽a聽 la luna.Resultado de imagen para Visita del papa Francisco a Per煤

El marketing papal, con oportunas fotogr谩ficas como el casamiento en el aire de dos tripulantes o el descenso del Papam贸vil para asistir a una mujer polic铆a desmontada por su caballo no bastan para tapar una situaci贸n dram谩tica que requiere mucho m谩s que palabras.Francisco 聽tiene frente a s铆 un mundo concreto, el de la uniformidad capitalista, de la ilimitada libertad del capital para moverse en tiempo real por todo el planeta, de la in茅dita concentraci贸n de la riqueza global, de la colocaci贸n de la pol铆tica global y de las armas de los poderosos al servicio incondicional del despliegue de ese nuevo dios del que habla el Papa, del 鈥渄ios dinero鈥.

Por eso el primer viaje de su papado fue a Lampedusa, un sitio emblem谩tico del drama de los refugiados, de los que huyen de pa铆ses asolados por la guerra colonial y por la injusta distribuci贸n mundial de los recursos. Por eso sus interlocutores son los pobres, los perseguidos, los discriminados.

El Papa dijo en Chile que hay que abandonar el punto de vista de que hay culturas superiores y culturas inferiores y esa es una verdadera blasfemia contra el culto liberal. Hay quienes le reprochan que hable m谩s seguido de 鈥減ueblo鈥 que de 鈥渄erechos鈥, que coloca que al pueblo como sujeto m铆stico y a los pobres como el emblema necesario para la evocaci贸n del mensaje cristiano.

Todo este destrato sin dudas satisface a los obispos evang茅licos, que aprovechan cada oportunidad donde se ataque a la Iglesia cat贸lica (y para ello suman sus medios de comunicaci贸n, para sumar adeptos y enquistarse en el poder f谩ctico y/o real de nuestros pa铆ses.

*Periodista y polit贸logo uruguayo, investigador del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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