Feb 21 2019
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Pol铆tica

La invasi贸n humanitaria a Venezuela: zafarrancho en la canciller铆a argentina

 

El ministerio argentino de Relaciones Exteriores y Culto (MRECIC) entr贸 en un proceso de desconcierto, malestar y operaciones internas a partir del papel a jugar en el marco del proceso de desestabilizaci贸n e injerencia estadounidense sobre Venezuela que apoya el presidente Mauricio Macri Blanco y el grupo de sus operadores 鈥渃onfiables鈥 que no habitan, precisamente, el Palacio San Mart铆n ni la torre vidriada de Esmeralda 1216 en la Ciudad de Buenos Aires.

El zafarrancho diplom谩tico se produce cuando est谩 llegando la cuenta regresiva de los preparativos para el 鈥渟how de la frontera鈥 a desplegarse desde C煤cuta, Colombia, est谩 llegando a cero y ya se cerr贸 el cerco con tropas, aeronaves y flotas vertebrado por el Comando Sur alrededor de la naci贸n sudamericana desde sus -hasta el momento-16 acantonamientos en Aruba, Curazao, Colombia, Brasil, Guadalupe, Guayana Francesa, Honduras, Martinica, Panam谩, Puerto Rico y Trinidad y Tobago, adem谩s de las concentraciones alistadas en distintos fuertes de los propios Estados Unidos, bajo la comandancia de 鈥淗alc贸n 1鈥, nombre de fantas铆a que asumi贸 la jefatura del despliegue, instalada en Key West, Florida.

A partir del momento en que reemplaz贸 a Cristina Fern谩ndez de Kirchner en la oficina principal de la Casa Rosada, el mandatario argentino intent贸 construir un liderazgo subregional de caracter铆sticas antag贸nicas a la de sus antecesores nacionales y continentales y busc贸 por todos los medios congraciarse con los gobiernos de Washington, con Barack Obama primero, Donald Trump en la actualidad.

El retroceso de administraciones latinoamericanas consustanciadas con los intereses de sus pueblos y sus pa铆ses, dinamit贸 los esfuerzos de integraci贸n regional soberana desarrollados desde comienzos de siglo, con la consecuente destrucci贸n de los avances logrados en el proceso de integraci贸n econ贸mica, las propuestas de colaboraci贸n financiera sin sujeci贸n a los mandatos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el desendeudamiento externo, adem谩s de acabar con las posturas compartidas ante negociaciones multilaterales de diferente 铆ndole, reemplazadas por una agenda que ahora incluye temas de coordinaci贸n para la 鈥渄efensa鈥 y hasta la redefinici贸n de los principios de la 鈥渁yuda humanitaria鈥. A juicio de Jorge Taiana, canciller de N茅stor y Cristina Kirchner y coordinador del Grupo de Trabajo Internacional Mundo Sur, Macri 鈥渂oicote贸 todas las instancias pol铆ticas y econ贸micas de integraci贸n regional como Mercosur, Unasur (Uni贸n de Naciones Suramericanas), Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe帽os) o Parlasur (Parlamento del Mercosur) .

En paralelo, los representantes macristas trabajaron en la OEA, el 鈥淕rupo de Lima鈥, y en cuanto foro pudieron, contra el gobierno constitucional de la Rep煤blica Bolivariana de Venezuela, encabezado por Nicol谩s Maduro, reelecto el 20 de mayo del a帽o pasado gracias al concurso del 67,8% del 46% de los empadronados que participaron del acto comicial. Las autoridades argentinas se sumaron a la estrategia desestabilizadora interna que desde 2016 intenta instalar la imagen de una 鈥渃risis humanitaria鈥 en el pa铆s .

El acompa帽amiento macrista al despliegue militar estadounidense incluy贸 su integraci贸n, desde el a帽o pasado, a esa estrategia a trav茅s de un dispositivo de 鈥淯nidades de Respuesta Sanitaria Argentina鈥 en la frontera entre Venezuela y Colombia, bajo la cobertura 鈥渉umanitaria鈥 de Cascos Blancos, organismo redireccionado hacia el injerencismo por su actual conducci贸n, violando todos los principios que debe respetar una misi贸n de esas caracter铆sticas seg煤n lo define Naciones Unidas al remarcar que 鈥渓os actores humanitarios no deben tomar partido en las hostilidades y en las controversias de orden pol铆tico, racial, religioso o ideol贸gico鈥.

Los propios papeles preparados de apuro, con un burdo 鈥渃ortar y pegar鈥 de documentaci贸n elaborada por administraciones anteriores y presentados como 鈥淒ocumento Soporte鈥 de su accionar en C煤cuta, repasan los 鈥淧rincipios Humanitarios鈥 y bajo los subt铆tulos 鈥淚mparcialidad鈥 e 鈥淚ndependencia鈥, reconoce que 鈥淟a acci贸n humanitaria debe darse exclusivamente seg煤n la necesidad, sin distinciones de nacionalidad, raza, g茅nero, creencias religiosas, clase o posturas鈥 e 鈥渋ndependiente de los objetivos pol铆ticos, econ贸micos, militares, u otros que pueda tener un actor en 谩reas donde se despliegue una acci贸n humanitaria鈥, exactamente lo contrario a la actual situaci贸n y a las decisiones presidenciales.
La coyuntura gener贸 serios problemas en el seno del Ministerio que comanda el embajador de carrera Jorge Marcelo Faurie, quien administra decisiones estrat茅gicas que se toman en otros despachos, en especial el del licenciado Fulvio Pompeo, secretario de Asuntos Estrat茅gicos de la Presidencia, instalado en la casa de gobierno, desde donde llegan por sistema teledirigido y con car谩cter indiscutible.

El papel de mera 鈥渆scriban铆a鈥 internacional que juega la actual Canciller铆a espesa a煤n m谩s el clima de malestar que se vive entre la diplomacia local que, entre otras cosas, califica de 鈥渆ntreguista鈥 a Faurie -que reemplaz贸 a Susana Malcorra despu茅s del fracaso internacional al que arrastr贸 al presidente Macri por seguirla en el intento de convertirse en Secretaria General de la ONU-, por no defender los intereses de sus pares, egresados como 茅l del Instituto del Servicio Exterior de la Naci贸n, hoy a cargo del resucitado diplom谩ticamente embajador Fernando Petrella, quien supo tener mejores a帽os bajo el gobierno de Carlos Menem, como as铆 tambi茅n las peores acusaciones judiciales en su contra.

Se registraron dos hechos cr铆ticos: la opini贸n profesional de la Conserjer铆a Legal, contraria al reconocimiento del opositor venezolano Juan Guaid贸, autoproclamado 鈥減residente encargado鈥 del Ejecutivo venezolano, y la crisis que produjo la competencia entre la Subsecretar铆a de Relaciones Institucionales y Diplomacia P煤blica, a cargo de la 鈥淯nidad de apoyo a la Reconstrucci贸n de Venezuela鈥 y la presidencia de Cascos Blancos, forzada en las horas previas al espect谩culo 鈥渉umanitario鈥 colombiano a replegar cualquier posible acci贸n en la zona y relegada a empaquetar las donaciones que logre recolectar entre la colonia venezolana en la Argentina.

A 鈥渓a Casa鈥 no le gusta ser de papel

Por encima del direccionamiento de los 鈥渓ineamientos de pol铆tica internacional鈥 que reciba el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto (MRECIC), la desaprensi贸n del actual Ejecutivo nacional hacia un cuerpo de renombre internacional, en particular en las Am茅ricas y entre los organismos multilaterales, con diplom谩ticas y diplom谩ticos respetados por su formaci贸n y manejo de las m谩s variadas tem谩ticas internacionales, est谩 haciendo estragos en la imagen de su 鈥渘煤mero uno鈥, al que ya todos, y todas, se refieren con un despectivo relacionado con su altura.

Uno de los 煤ltimos cap铆tulos de esa novela tiene que ver con la situaci贸n venezolana. La diplomacia, no solo la florentina de los Medici o la el铆ptica vaticana, est谩 cargada de formas que permiten, a veces, disimular lo que es obvio. Una de ellas es la elaboraci贸n de 鈥渘on papers鈥, documentos que dicen lo que realmente sostiene un funcionario, una dependencia, incluso un Estado, aunque sin car谩cter oficial, sin membrete ni firma; pero鈥 驴qui茅n te quita lo opinado?

El 19 de enero pasado, el jefe de la Consejer铆a Legal, Embajador Mario Oyarzabal entreg贸 a su jefe directo, el canciller Faurie, uno de esos documentos 鈥渇antasma鈥; le puso un t铆tulo casi antag贸nico con la recomendaci贸n del mismo: 鈥淩ECONOCIMIENTO DE JUAN GUAID脫 COMO PRESIDENTE DE VENEZUELA鈥, as铆, todo en may煤scula.

El autor de esta nota tuvo a la vista el documento oficioso, sin embargo desconoce si fue redactado a pedido de 鈥渓a superioridad鈥 o traccionado desde 鈥渓egales鈥, ante la inminencia de la 鈥渋ntromisi贸n en los asuntos internos de Venezuela鈥 que estaba por cometer el presidente Mauricio Macri, a instancias de lo dispuesto por Trump.

El 11 de enero, 24 horas despu茅s de la asunci贸n de Nicol谩s Maduro para su segundo mandato presidencial, Juan Guaid贸 anunci贸 frente a la sede de la ONU en Caracas que se asumir铆a 芦las competencias de la encargadur铆a de una Presidencia de la Rep煤blica禄. Una semana despu茅s y tres jornadas antes de la autoproclamaci贸n, el Canciller recibi贸 la carilla y media que sentenciaba que 鈥渆n el estado actual del Derecho Internacional, el reconocimiento de un gobierno, cuando hay otro gobierno que efectivamente detenta el control en un pa铆s, es considerado una intervenci贸n ilegal en los asuntos internos de ese Estado鈥. Para que no quedasen dudas, el documento abandona el lenguaje florentino y expresa con todas las letras que, 鈥淓n este contexto, para el Derecho Internacional el reconocimiento de Guaid贸 constituir铆a una intromisi贸n en los asuntos internos de Venezuela鈥.

El Embajador Extraordinario y Plenipotenciario que lo redact贸, master en Leyes por la Harvard Law School, asesor o jefe de delegaciones de la Rep煤blica Argentina ante tribunales como el de 鈥淒erecho del Mar鈥, la Corte Internacional de Justicia en el 芦Caso de las Plantas de Celulosa en el R铆o Uruguay禄, la Comisi贸n Ballenera Internacional, el Comit茅 de Alto Nivel sobre Cooperaci贸n Sur-Sur de las Naciones Unidas, o ante la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre Operaciones de Mantenimiento de la Paz, explic贸 a su superior que quien luego ser铆a 鈥渞econocido鈥 por el Presidente de la Naci贸n 鈥渘o detenta el control efectivo sobre el territorio ni sobre una parte del territorio de Venezuela鈥, ni 鈥渞epresenta indiscutiblemente la voluntad de la mayor铆a del pueblo venezolano.

Agreg贸 que su representatividad est谩 芦condicionada, entre otras cosas, por el apoyo con que cuenta el r茅gimen de Maduro de un sector de la poblaci贸n, por la falta de cohesi贸n de la oposici贸n, y por la debilidad de fundamentos constitucionales de su eventual gobierno鈥, adem谩s de que 鈥渓a facultad de la Asamblea Nacional de declarar la vacancia del cargo de Presidente y designar un Jefe de Estado interino no surge expresamente de la Constituci贸n鈥 .

Se desconoce si, tambi茅n de manera oficiosa, Pompeo, verdadero responsable de la pol铆tica internacional argentina, antes de tirarlos a la basura ley贸 los argumentos dise帽ados en una instituci贸n que no es precisamente 鈥渃havista鈥, pero s铆 experta en derecho internacional p煤blico y respetuosa de sus normas. Tambi茅n de sus pr谩cticas, dentro de las cuales 鈥渘o existe ning煤n caso en que se haya aprobado credenciales de delegados nombrados por un gobierno que no haya pose铆do en alg煤n momento control sobre el territorio de un Estado鈥, ni 鈥渄elegados nombrados por gobiernos que no han ejercido nunca poder efectivo en un pa铆s鈥, como lo remarca con un subrayado Mario Oyarzabal.

A su juicio, Guaid贸 鈥渘o constituye una ‘autoridad efectiva’, con lo que los actos que realiza -incluyendo el nombramiento de representantes鈥 no producen consecuencias para el derecho internacional (no son oponibles a otros Estados u organismos internacionales)鈥.

Es decir, los autodenominados 鈥渆mbajadores鈥 que se re煤nen con presidentes como Trump, Macri o el colombiano Iv谩n Duque M谩rquez, con quien hoy es secretario general de la OEA, Luis Almagro, o con funcionarios de poca monta, como as铆 tambi茅n los 鈥渞ecaudadores鈥 de la campa帽a 鈥渉umanitaria鈥 y los organizadores del 23F, carecen de legalidad, a juicio de los expertos argentinos.

Sin embargo, sobre ese tablado hueco se montar谩 el 鈥渟how de los puentes鈥, que unen los municipios Sim贸n Bol铆var y Ure帽a, en el estado venezolano de T谩chira, con la ciudad colombiana de C煤cuta.

Cascos que dejaron de ser Blancos

Durante m谩s de una d茅cada la regi贸n de Latinoam茅rica y el Caribe fue un ejemplo mundial de articulaci贸n humanitaria, con respeto absoluto por los principios que deben regirla y con participaci贸n decisiva de los estados en la toma de decisiones de los organismos multilaterales, impidiendo que sus burocracias, tanto en la OEA como en las dependencias de la Organizaci贸n de las Naciones Unidas (ONU), actuaran sin atender los mandatos y orientaciones de los gobiernos que los componen y a los que se deben.

Se desarrollaron las pr谩cticas m谩s avanzadas en el rubro durante los primeros 15 a帽os del siglo, con el liderazgo de Brasil y Argentina a trav茅s de sus organismos espec铆ficos de asistencia humanitaria internacional (Coordinaci贸n General de Acciones Internacionales de Combate contra el Hambre y Cascos Blancos, respectivamente). Los retrocesos ya mencionados, afectaron tambi茅n esas experiencias exitosas.

Casi en simult谩neo, y desde la vereda de enfrente, a partir de septiembre de 2001, bajo sus guerras disfrazadas de 鈥減reventivas鈥 y sus acciones colaterales, Estados Unidos y sus aliados intentaron disimular los estragos y la ilegalidad de sus despliegues b茅licos contra pa铆ses como Irak, Afganist谩n, Libia, sus operaciones en distintos conflictos en 脕frica o las caracter铆sticas injerencistas de su desembarco sobre Hait铆 tras el terremoto de 2010. En ese marco, sus agencias convirtieron a su 鈥渁yuda humanitaria鈥 en acciones de 鈥渁sistencia dirigida鈥, complementarias o preparatorias de las intervenciones.

Ese modelo, falsamente asistencial, contraviene todos los principios de Naciones Unidas, intenta legitimar la injerencia extranjera en asuntos internos de los pa铆ses con los que se 鈥渃olabora鈥, influye sobre las decisiones nacionales soberanas, desestabiliza a los gobiernos locales y planta las bases para el asentamiento log铆stico necesario para un potencial despliegue militar extranjero.

En s铆ntesis, la 鈥渋ntervenci贸n humanitaria鈥, que es lo que se pretende desarrollar contra Venezuela a partir del 23 de febrero, constituye una pr谩ctica subsidiaria de la 鈥漝octrina de seguridad nacional鈥, que soport贸 conceptual y materialmente a las dictaduras del Cono Sur del 煤ltimo cuarto de siglo pasado y que el presidente Trump trata de desempolvar y poner en pr谩ctica sobre un continente al que intenta volver a convertir en el 鈥減atrio trasero鈥 del complejo industrial militar y los principales grupos econ贸micos concentrados.

Para concretar acciones de 鈥渁sistencia humanitaria鈥 -como correctamente deber铆an definirse-, el pa铆s afectado debe formular, ante todo, una declaraci贸n formal de 鈥渆mergencia鈥 en la zona en la que se va a operar, adem谩s de reconocer que su capacidad de respuesta ha sido superada; reci茅n en ese momento podr铆a requerirse y concretarse la asistencia internacional.

As铆 lo plantean los principios humanitarios de la ONU, junto a las pr谩cticas m谩s avanzadas que desarroll贸 la regi贸n durante los primeros 15 a帽os del siglo y hasta el propio documento con el que Cascos Blancos adorn贸 su operatoria en la frontera colombo-venezolana.

Estas consideraciones son totalmente negadas en este caso como lo demuestra, por ejemplo, la declaraci贸n formal del jefe de la delegaci贸n del Comit茅 Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Colombia, Christoph Harnisch, al anunciar que su instituci贸n no participar谩 en la distribuci贸n de la asistencia que llegar谩 desde los Estados Unidos, por considerar que es ayuda de un Gobierno y que 鈥渘o es humanitaria鈥 y puntualizar que se trata de 鈥渦na ayuda que un gobierno decide鈥 y que para el CICR el t茅rmino 鈥渉umanitario鈥 debe ser protegido por los postulados fundamentales de esa organizaci贸n, como son la independencia, la imparcialidad y la neutralidad鈥, tal como lo encuadran las resoluciones de la Asamblea General de Organizaci贸n de las Naciones Unidas (46/182 de 1991 y 58/114 de 2004), incorporados a sus protocolos de acci贸n por la mayor铆a de las organizaciones no gubernamentales que operan en ese campo.

Como organismo de asistencia humanitaria internacional de la Argentina, Cascos Blancos constituy贸 una herramienta prestigiosa internacionalmente y sirvi贸 de modelo para la creaci贸n de estructuras semejantes en otros pa铆ses, adem谩s de participar activamente en la diplomacia que gener贸 dispositivos subregionales y regionales. Sin embargo, el gobierno de Mauricio Macri tambi茅n borr贸 de un plumazo esa historia y en los 煤ltimos meses, adem谩s, decidi贸 transformar una herramienta que debe ser neutra, imparcial y pol铆ticamente independiente, en parte del dispositivo injerencista de Washington contra Venezuela y hasta acord贸 que profesionales y voluntarios se sumaran a tareas 鈥渉umanitarias鈥 del Comando Sur a bordo del buque hospital USNS Comfort de la Armada de los EU.

Con esos 鈥減ergaminos鈥, las autoridades encabezadas por el embajador Alejandro Daneri creyeron estar en condiciones de ocupar un sitio de privilegio -fotogr谩fico- en el marco de los hechos que se sucedan a partir del 23F y su equipo ultim贸 los elementos de su viaje a Bogot谩 el jueves 21, desde donde volar铆a a C煤cuta para participar del megashow musical financiado por el multimillonario brit谩nico Richard Branson, propietario del Virgin Group, cuando el dispositivo de ocupaci贸n est茅 esperando la se帽al de partida, que llegar谩 desde Key West.

Dos d铆as antes de su partida, Daneri recibi贸 una llamada originada en Piso 10 del edificio de la calle Esmeralda, donde reside la Subsecretar铆a de Relaciones Institucionales y Diplomacia P煤blica de la Canciller铆a, a cargo de un 鈥減eso pesado鈥 de la diplomacia del PRO, a la que acompa帽a desde tiempos del Gobierno de la Ciudad, el embajador Tom谩s Kroyer que, entre otros temas tiene a su cargo la 鈥渋mplementaci贸n y seguimiento de la estrategia de diplomacia p煤blica de la Canciller铆a, en coordinaci贸n con nuestra red diplom谩tica y consular en el exterior鈥.

El titular de Cascos Blancos participaba junto a media docena de sus colaboradores de una reuni贸n destinada a repasar los pasos de la expedici贸n; no le gust贸 lo que le dijeron desde el otro extremo de la comunicaci贸n. Por encima de c贸mo lo haya expuesto,Kroyer se manifest贸 sorprendido por 鈥渆l viaje鈥 y le dio a entender que deb铆a suspenderlo.
Aparentemente el desautorizado intent贸 avanzar en el viaje y en alguna de las acciones de propaganda vinculadas. Sin embargo, el tel茅fono volvi贸 a sonar, el propio Canciller, parco, como lo es con todos, le record贸 que las acciones est谩n a cargo de la 鈥淯nidad de Gesti贸n para el Apoyo a la Reconstrucci贸n de Venezuela禄, que pilotea Kroyer, y que Cascos Blancos debe limitarse a recolectar y empaquetar donaciones en Argentina.

Fin de fiesta

Una interna menor dentro de una operaci贸n mayor, como los es la concentraci贸n desestabilizadora de C煤cuta del 23 de febrero, donde la Argentina intentar谩 una presencia -a煤n no estructurada- junto a Estados Unidos, cuyos insumos empezaron a llegar el s谩bado 16 de febrero abordo de los tres primeros Boeing C-17 Globemaster III de transporte estrat茅gico r谩pido de tropas aerotransportadas y suministros destinados a misiones de evacuaci贸n m茅dica y lanzamiento de paracaidistas.

Las aeronaves ya descargaron 250 toneladas de comida, art铆culos de higiene y suplementos nutricionales, muchos de los cuales est谩n desaconsejados para el consumo humano por la nocividad, especialmente de las v铆as respiratorias, de los conservantes de comidas y bebidas que distribuye USAID, de alto contenido de di贸xido de azufre, de acuerdo con los estudios del Centro Nacional para la Informaci贸n Biotecnol贸gica (NCBI por sus siglas en ingl茅s), organismo adscrito a la Biblioteca Nacional de Medicina de EU.

Como en tantos otros casos de su gesti贸n, Mauricio Macri y su equipo formulan anuncios de acuerdo a un gui贸n definido en funci贸n de sus conveniencias de 鈥渋magen鈥 y sus perspectivas electorales, sin realizar acciones concretas. Con relaci贸n a la 鈥渁yuda humanitaria鈥, la verdadera cara de la moneda 鈥渁rgentina鈥 est谩 compuesta por las dificultades de financiaci贸n que padecen los organizadores del despliegue fotogr谩fico fronterizo, que abarcan desde los problemas de cobros de vi谩ticos de sus propios empleados, de pagos a los profesionales de la salud convocados, el volumen liliputiense de los env铆os que, en este caso, se apoyar谩n en las donaciones de la solidaridad de los venezolanos que viven en el pa铆s, un componente que el mundo humanitario considera, m谩s all谩 del compromiso afectivo del aportante, como la colaboraci贸n menos 煤til, m谩s dif铆cil de estibar y m谩s cara de transportar.

Para redondear un panorama bizarro, el frustrado viajero a Colombia, hab铆a planificado que las paletas con la carga solidaria de la colonia venezolana fueran transportados en vuelos de la Avianca Argentina, la empresa que aterriz贸 en el pa铆s con la compra de la compa帽铆a a茅rea de la familia Macri, y que acaba de iniciar el 鈥減rocedimiento preventivo de crisis鈥 a los fines de afrontar una situaci贸n cercana a la quiebra. Por aquel negocio fueron denunciados por supuesto fraude al Estado Mauricio Macri; el jefe de Gabinete, Marcos Pe帽a, y el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich y que acaba de iniciar el 鈥減rocedimiento preventivo de crisis鈥 a los fines de afrontar una situaci贸n cercana a la quiebra.

En un Ministerio en el que se vive el ambiente antes descripto, tampoco sorprende que el embajador a cargo del operativo lleve varios meses intentando su traslado a un destino diplom谩tico fronterizo, se desconoce si apurado por dejar el barco antes que los vientos que ya cambiaron desarbolen el barco gubernamental o, m谩s pedestre, de retirarse antes que el Canciller le retire al organismo -como lo tiene previsto- los fondos del programa OEA-BID-Cascos Blancos, con el que financia parte de las acciones.

Esto, en el caso de que el primer ministro de Relaciones Exteriores argentino surgido del elenco de carrera no se caiga antes, en medio de su pulseada con su poderoso colega de Transporte, 芦Guillo禄 Dietrich, quien no acepta intromisiones 鈥渄iplom谩ticas鈥 en licitaciones y negocios de construcci贸n relacionados con los pasos fronterizos.

Notas

[1] CARLOS A VILLALBA: El G20 hace su juego: Macri inventa un pa铆s ( http://estrategia.la/2018/11/24/el-g20-hace-su-juego-macri-inventa-un-pais)

[2] CARLOS A VILLALBA: La invasi贸n humanitaria a Venezuela (https://www.alainet.org/es/articulo/198258)

[3] JO脙O PAULO CHARLEAUX Qual o risco de politiza莽茫o da ajuda humanit谩ria na Venezuela (https://www.nexojornal.com.br/expresso/2019/02/11/Qual-o-risco-de-politiza%C3%A7%C3%A3o-da-ajuda-humanit%C3%A1ria-na-Venezuela)

* Psic贸logo y periodista. Investigador argentino asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, estrategia.la ). Miembro de la Usina del Pensamiento Nacional y Popular, Buenos Aires, Argentina (www.facebook.com/UsinaUPNP/)
El autor fue Coordinador General de la Comisi贸n Cascos Blancos de la Canciller铆a argentina entre 2003 y 2013

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