Jul 19 2020
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Opini贸nSociedad

La libertad de unos y otros

La indignaci贸n aflora, 隆y con justa raz贸n!, cuando en nombre de la libertad, se invaden o anexan territorios, se fomentan guerras, se atacan pa铆ses, se someten culturas. Podr谩 argumentarse que este rasgo argumental ha estado presente en las ideolog铆as de todos los imperios pasados, a trav茅s de las cuales los conquistadores sosegaban sus atribuladas conciencias afirmando que tra铆an liberaci贸n y civilizaci贸n a los pueblos atrasados o sojuzgados.

A煤n cuando se reconozca el antecedente, comprobando que muchas poblaciones creyeron en el infundio o adhirieron voluntariamente a las dominaciones imperialistas pensando que 茅stas al menos desatar铆an las cadenas de satrap铆as establecidas, la indignaci贸n no cede. Con justa raz贸n.La libertad de unos pocos - Diario16

No hay derecho humano alguno en conspirar contra la autodeterminaci贸n de un pueblo, bloquear o sancionar naciones, ni valent铆a alguna en desatar la guerra, el desplazamiento forzado, no hay justicia alguna en la miseria o la desigualdad. 驴En nombre de qu茅 libertad, de qu茅 civilizaci贸n se mata, se roba, o se manda a matar y a robar? 驴En nombre de qu茅 libertad se concentran desmedidas riquezas, condenando a la mayor铆a de la humanidad a la pobreza y el hambre?

La libertad de los (h)unos

Una parte de la derecha rancia de los Estados Unidos de Am茅rica, hoy en posiciones de poder, configur贸 en 2009 el movimiento Tea Party. En un clima de crispaci贸n por el rescate federal a gigantes usureros que arrastr贸 al sistema global, los autodenominados 鈥渓ibertarians鈥 pusieron el grito en el cielo protestando contra una pol铆tica fiscal que consideraban invasiva.

La denominaci贸n de este nucleamiento, en el que militaron (驴militan?) entre otros activamente el ex jefe de la CIA y actualmente secretario de Estado Mike Pompeo, la ex gobernadora de Alaska y candidata a la vicepresidencia Sarah Palin, Marco Rubio, Rand Paul, hoy en el senado por Florida y Kentucky respectivamente o Michele Bachman, en la C谩mara de Representantes por Minnesota, remite efectivamente a una gesta anticolonial.

El nombre escogido alude a aquel episodio de la historia fundacional de los EU, el 16 de Diciembre de 1773, en el que colonos arrojaron un cargamento de t茅 en el puerto de Boston en protesta por una disposici贸n fiscal de la Corona Brit谩nica que favorec铆a a la Compa帽铆a de Indias Orientales, en detrimento del contrabando local y de la autonom铆a econ贸mica.

Claro que este movimiento no fue tan s贸lo una junta de afiebrados activistas nost谩lgicos. En 1984, los billonarios David y Charles Koch, due帽os del conglomerado de Industrias Koch, fundaron 鈥淐iudadanos por una Econom铆a Sana鈥, un grupo que abog贸 para ensanchar los privilegios corporativos a trav茅s del recorte de impuestos. Ya en 2002 el CSE (Citizens for a Sound Economy) dise帽贸 un sitio web cuyo dominio rezaba 鈥渦steaparty.com鈥. El grupo se dividi贸 al poco tiempo en FreedomWork y Americans for Prosperity, esta 煤ltima agrupaci贸n capitaneada por el propio David Koch, quien fue uno de los principales donantes a la campa帽a de Trump y falleci贸 en 2019.

Tambi茅n la cadena televisiva Fox fue decisiva, alentando en 2009 a los ciudadanos a marchar en el 鈥淭ax Day鈥 en m谩s de 750 ciudades del pa铆s, incluida la capital, contra la pol铆tica fiscal de Obama. El tax day (habitualmente 15 de Abril) es el d铆a en que los ciudadanos estadounidenses realizan su declaraci贸n fiscal anual al gobierno federal y estatal.

De esta manera, la 鈥渁frenta鈥 impositiva, en conjunto con la memoria hist贸rica de la vieja persecuci贸n eclesial contrareformista de la Inglaterra de fines del siglo XVI contra los que ser铆an los 鈥減adres peregrinos鈥 (Pilgrim Fathers, llegados en 1620 al 鈥淣uevo Mundo鈥), engarza doscientos a帽os m谩s tarde perfectamente con la aversi贸n al poder central, ligando nuevamente la libertad a un esp铆ritu contrario a toda injerencia estatal distorsiva de la sacrosanta apropiaci贸n individual.

Esta sorda rebeli贸n contra el poder central catapult贸 a muchos militantes del movimiento del t茅 a lomos del partido republicano a las c谩maras legislativas y finalmente, al delegado exc茅ntrico de una parte de las grandes corporaciones, Donald Trump, a la presidencia del pa铆s.

La libertad de los otros

Sin embargo, el preg贸n de libertad de los unos, consume casi por completo la libertad de los otros. Y los otros son los que no piensan como los (h)unos o participan en el establecimiento de reglas de juego diferentes, m谩s proclives a la distribuci贸n equitativa y a la afirmaci贸n de lo colectivo y lo com煤n.

Los otros son entonces ajusticiados medi谩ticamente por los servidores de los unos, sin posibilidad de defenderse del escarnio en igualdad de condiciones. Son, en pol铆tica, el blanco preferido de los unos, dirigentes como Lula da Silva, Evo Morales, Rafael Correa, Cristina Fern谩ndez o Nicol谩s Maduro y muchos otros copart铆cipes en la fundamental tarea de hacer de estas tierras naciones m谩s independientes y m谩s justas. En esa misma l铆nea, los 鈥渙tros鈥 son tambi茅n los presos pol铆ticos a los que gobiernos o jueces adl谩teres de los 鈥渦nos鈥 mantienen detenidos, con o sin condena. Es la ley de los sin ley, la guerra judicial o lawfare en su notaci贸n en ingl茅s.

Los otros son los que a diario los unos han convertido en objeto de espionaje y de escucha, son los periodistas agredidos, despedidos o asesinados por buscar (y encontrar) verdades inc贸modas.

Son las lideresas y l铆deres campesinos condenados a muerte por oponerse a la expansi贸n ilimitada de negocios de grandes corporaciones o de terratenientes locales con licencia oficial 鈥揹e los unos- para matar.

La libertad que no tienen los otros, es la libertad de migrar desde donde quieran adonde quieran, dejando atr谩s los desastres que provoc贸 el colonialismo y contin煤a provocando el neocolonialismo de la dependencia y la servidumbre al poder occidental.

Las otras son las mujeres, acompa帽adas de principio al fin de sus vidas por el temor a ser violadas, golpeadas, asesinadas, condenadas a prohijar sin libertad para optar, al vilipendio por romper normas establecidas por el patriarcado dominante en el poder moral, pol铆tico y religioso de todo el planeta.

Son las y los negros, cuyas vidas poco importan desde hace centurias, cuando encadenados en las bodegas de barcos negreros fueron secuestrados para gloria y fortuna de los hacendados coloniales en las Am茅ricas y las testas coronadas en Europa. La formal libertad de aquella servidumbre cruel no ha impedido que los afrodescendientes sigan siendo hoy los excluidos de los beneficios del bienestar que el Occidente extrajo de la vida y la muerte de millones de negros.

Los otros son las y los ind铆genas, que fueron violadas, diezmados, utilizados por el yugo imperial para salvar a la oscura y enferma Europa medieval de su miseria y financiar sus guerras eclesi谩sticas por el poder pol铆tico-religioso. La huella de aquellos cr铆menes de lesa humanidad permanece hasta hoy tallada en los rostros y situaci贸n social de los sobrevivientes de la cat谩strofe, en la exclusi贸n de las mayor铆as mestizas y en el intenso racismo que impide una nivelaci贸n social efectiva.

Les otres son los que difieren de la heteronormatividad impuesta a la vida afectiva y sexual por el naturalismo impreso a fuego en las mentes a base de represi贸n y negaci贸n. Naturalismo que todav铆a, a pesar de los tremendos cambios operados en la vida humana, contin煤a siendo uno de los principales escollos hacia la libertad.

Libertad que en el sistema actual pretende justificar lo injustificable. Libre mercado, le dicen al esquema que permite que las transnacionales devoren sin limitaci贸n alguna las riquezas comunes de los pueblos, esclaviz谩ndolos como anta帽o con deuda, extractivismo, destrucci贸n de sus entramados industriales, de su soberan铆a tecnocient铆fica, con precariado y explotaci贸n digital. Libertad de prensa, le llaman al hecho de que unos pocos grupos de medios manejen la agenda informativa mundial. Libertad de expresi贸n, a la sordina, 聽demonizaci贸n y persecuci贸n a la que se somete al pensamiento cr铆tico, transgresor de los moldes del discurso 煤nico.

La libertad de unos resulta entonces en la libertad de nadie.

La opresi贸n sutil

Los encadenamientos son tambi茅n de un car谩cter menos evidente, pero igualmente actuantes. 驴De qu茅 libertad hablamos a los impedidos, a los que temen por un futuro incierto, a los fracasados en la escala de 茅xito vulgar que propone este sistema decadente y mentiroso? 驴Es realmente libre el que persigue y a煤n el que alcanza ese 茅xito?

驴C贸mo puede actuar libremente quien vive en un clima mental de miedo a perder lo que tiene o no alcanzar aquello que fervientemente necesita o desea? 驴Puede hablarse de libertad cuando el futuro aparece como una cadena repetitiva de dolor y sufrimiento para unx y sus seres queridos? 聽驴Hay libertad para quien nace en entornos violentos, cargados de odio y venganza? 驴Acaso es libre quien teme a la enfermedad, a la soledad, a la muerte?

Hay quienes creen que esta opresi贸n interior desaparece al desatarse los nudos exteriores que aprisionan la posibilidad humana y no cabe duda que eso es condici贸n imprescindible de libertad. Sin embargo, probablemente no baste y sea fundamental una cuota de introspecci贸n y coherencia que colabore con el triunfo colectivo.

La libertad de todes

驴Nacemos verdaderamente libres? 驴Qu茅 libertad tiene un/a ni帽o/a que nace en un mundo de imposibilidades? Imposibilitado de crecer bien alimentado, en entornos seguros, en ambientes amables y afectuosos, de acceder a conocimiento y formaci贸n, de no ser permanentemente azuzado por una propaganda de consumos in煤tiles que producen pesadillas posesivas.

Sin duda nacemos y crecemos entre condiciones. Condiciones de tipo social, cultural 聽y generacional que imprimen su huella en nuestra vida, pero no impiden que nos rebelemos a los factores preexistentes que generan dolor y sufrimiento. Factores dados pero no definitivos. 聽En ese resquicio de posibilidad reside la libertad, en la opci贸n de modificar lo determinado.

La libertad es estructural, en su expansi贸n transgrede los confines impuestos en lo social, lo intersubjetivo y lo personal. Requiere por tanto laborar en su favor en los tres planos.

La libertad es hist贸rica, transforma lo dado en futuras condiciones que ser谩n a su vez subvertidas m谩s adelante en su mismo nombre.

La libertad es colectiva o no es, no hay posible libertad para unos en perjuicio de los dem谩s. Es el sue帽o de la vida que se va realizando con la existencia humana, con aciertos y errores, con avances y retrocesos pero como 煤nico horizonte posible.

 

(*)Investigador del Centro de Estudios Humanistas de C贸rdoba, Argentina y comunicador en agencia internacional de noticias Pressenza.

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