Sep 20 2018
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Sociedad

La lucha contra la corrupci贸n requiere una revoluci贸n cultural

 

1. Herencia Cultural que crea ambiente propicio para la corrupci贸n

1. Para hablar de estos temas voy a partir de lo que ha ocurrido en Am茅rica Latina, aunque mucho de lo que diga puede aplicarse a otros pa铆ses del globo.

2. Gobiernos antineoliberales como Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia y Ecuador, lograron en tiempos reci茅n pasados disminuir sensiblemente las desigualdades y la exclusi贸n social, al potenciar el poder econ贸mico y pol铆tico de los sectores populares en lugar de proteger y ampliar las ganancias de los sectores empresariales. Concuerdo con Emir Sader en que los cambios 鈥渆n estos pa铆ses fueron enormes, los m谩s significativos hasta entonces experimentados鈥.

3. La gran pregunta es por qu茅 hoy la izquierda est谩 a la defensiva; por qu茅 y c贸mo, despu茅s de lograr imponer su hegemon铆a al conjunto de la sociedad, la ha perdido.

4. Para entender lo que ocurre debemos recordar que las pol铆ticas neoliberales, implementadas por el gran capital financiero transnacional, han venido imponi茅ndose respaldadas por su gran poder铆o militar y medi谩tico, cuyo centro hegem贸nico son los Estados Unidos. Esto a pesar de que no s贸lo no han resuelto los problemas de la gente sino que han agudizado vertiginosamente la miseria y la exclusi贸n social, mientras las riquezas se concentran en cada vez menos manos.

5. Por otra parte, nuestra clase trabajadora actualmente muy heterog茅nea, ha sido muy debilitada por los procesos de flexibilizaci贸n laboral y subcontrataci贸n, y est谩 muy dividida internamente. Esto no es s贸lo por las condiciones objetivas creadas por el neoliberalismo, sino tambi茅n por diferencias ideol贸gicas, personalismos, caudillismos. Por todas estas razones suele no estar en la primera l铆nea del combate.

6. Existe 鈥攃omo dice 脕lvaro Garc铆a Linera, vicepresidente de Bolivia鈥 un esfuerzo denodado desde los medios de comunicaci贸n, desde ciertas ONGs, desde intelectuales org谩nicos de la derecha, por devaluar, por poner en duda, por cuestionar la idea y el proyecto de cambio y de revoluci贸n.鈥

7. Un sistema tan injusto e inhumano solo logra mantenerse porque sufrimos una pesada carga cultural: una cultura individualista del s谩lvese quien pueda; una cultura paternalista, que nos ha acostumbrado a esperar del Estado las soluciones en lugar de organizarnos y luchar por conseguirlas; una cultura consumista, que nos lleva a pensar en que si tenemos m谩s somos mejores, en lugar de sentirnos mal por tener cosas superfluas mientras hay quienes muy cerca de nosotros no tienen lo m铆nimo para vivir dignamente.

8. Y lo peor 鈥攃omo dice el investigador chileno, Carlos Ruiz鈥 es que los sectores burgueses han logrado sembrar sus valores y generar una amplia aceptaci贸n popular del orden social capitalista. Es decir, han logrado la direcci贸n cultural sobre la sociedad y por ello han logrado gobernar por consenso m谩s que usando el l谩tigo. Su propaganda suele estar tan bien elaborada que no s贸lo logra crear necesidades artificiales, sino que tambi茅n logra ilusionar a importantes sectores de la poblaci贸n con que sus problemas ser谩n resueltos mediante la implementaci贸n de su modelo econ贸mico.

9. Seg煤n el investigador cubano, Fernando Mart铆nez Heredia, el 鈥渆sfuerzo principal del capitalismo actual est谩 puesto en la guerra cultural por el dominio de la vida cotidiana, lograr que todos acepten que la 煤nica cultura posible en esa vida cotidiana es la del capitalismo鈥. Debido a eso, mucha gente y, entre ella, muchos sectores de izquierda al actuar tienden a reproducir el modo burgu茅s de ver y organizar el mundo.

10. Esta situaci贸n ha permitido un regreso de sectores reaccionarios al gobierno en algunos pa铆ses important铆simos y decisivos de la regi贸n, y existe la amenaza de que la derecha retome el control en otros.

11. Teniendo en cuenta estas consideraciones nos damos cuenta de que no lograremos avanzar en nuestra lucha por la nueva sociedad si no realizamos en nuestras filas una verdadera revoluci贸n cultural .

12. Esta no es una idea nueva, Marx ya en 1853 planteaba que se requer铆an d茅cadas de 鈥済uerras civiles y luchas populares鈥 no s贸lo para cambiar la realidad sino para cambiar a los trabajadores y capacitarlos para 鈥渆jercitar el dominio pol铆tico.鈥 Seg煤n el pensador alem谩n, era necesario que las personas, a trav茅s de sus pr谩cticas sociales y de su lucha, fueran saliendo del 鈥渆sti茅rcol鈥 de la cultura heredada al ir descubriendo, experimentando e incorporando a su forma de vivir nuevos valores: los valores del humanismo, la solidaridad, el respeto a las diferencias, el combate al machismo y todo tipo de discriminaci贸n.

13. Pero no bastan estas pr谩cticas, se requieren ideas nuevas que le salgan al paso a las viejas ideas. Se requiere 鈥攃omo dice Fidel Castro鈥 dar una 鈥渂atalla de ideas.鈥 Seg煤n Mart铆nez Heredia, necesitamos un pensamiento 鈥渇uerte, convincente y atractivo, al mismo tiempo que 煤til como instrumento movilizador y unificador de lo diverso, y como herramienta eficaz para an谩lisis y pol铆ticas acertadas que contribuyan a la actuaci贸n y a la formulaci贸n de proyectos.鈥

14. Se requiere 鈥攃omo dec铆amos鈥 una potente revoluci贸n cultural. Ese es el gran desaf铆o que tenemos por delante y, por desgracia, la derecha ha tomado la iniciativa en este terreno.

15. Como dice Arist贸bulo Ist煤riz 鈥攁lcalde de Caracas antes del triunfo de Hugo Ch谩vez y Vicepresidente Social y Territorial reci茅n nombrado para coordinar el estrat茅gico tema de la participaci贸n ciudadana en el momento de escribir este art铆culo鈥 hay que pasar del 鈥済obierno para el pueblo al auto gobierno del pueblo, a que el pueblo asuma realmente el poder.

16. Aunque el objetivo estrat茅gico a alcanzar es el autogobierno del pueblo, es decir, que la gente se gobierne a s铆 misma, que el pueblo asuma el poder, esto no se puede dar de un d铆a para otro; nuestros pueblos no tienen 鈥渃ultura de participaci贸n鈥, no tienen 鈥渆xperiencia real de gobernarse鈥, son pueblos acostumbrados 鈥渁l populismo, al clientelismo, al no razonar pol铆ticamente, a pedir cosas鈥. Este paternalismo de Estado, en lugar de hacer que la gente asuma como una responsabilidad propia la construcci贸n de la nueva sociedad, conduce a transformar a la gente en algo pasivo. Hay que pasar de la cultura del ciudadano/a que mendiga a la cultura del ciudadano/a que conquista, que toma decisiones; que ejecuta y controla; o sea, que autogestiona, que autogobierna.

17. Pero, para lograr este objetivo 鈥攃omo Arist贸bulo Ist煤riz advierte 鈥 es necesario 鈥 gobernar con la gente durante un cierto per铆odo de tiempo , para que la gente aprenda a gobernarse a s铆 misma, es decir, a autogobernarse.鈥

18. Esta propuesta transformadora ha estado siempre muy vinculada a una 茅tica militante, fundada en la renuncia personal, en la valoraci贸n de lo colectivo por sobre los intereses individuales y, por ello, no debe extra帽arnos que figuras como Jos茅 Mujica, ex presidente de Uruguay, una persona sencilla, austera, solidaria, sea hoy d铆a un referente de la juventud latinoamericana y de muchos movimientos sociales de nuevo tipo.

19. Pero reconociendo la necesidad de una transformaci贸n cultural de la izquierda, debemos ser realistas y, para lograr avanzar en nuestro proyecto, debemos trabajar a partir de lo heredado buscando modificarlo. No debemos olvidar que dadas las condiciones en que trabajamos nos vemos obligados a emplear a cuadros profesionales y t茅cnicos que no siempre comparten nuestro proyecto. Asimismo, tenemos que apoyarnos en un pueblo cuya cultura pol铆tica est谩 muy lejos de ser la deseada. Tambi茅n hay que trabajar muchas veces con partidos conformados para luchar en el terreno electoral y plagados de oportunistas que quieren aprovechar su adhesi贸n al partido para conseguir alg煤n cargo o prebenda, donde quien ocupa un cargo p煤blico goza de consideraciones especiales y privilegios (altos salarios, dietas especiales, buenos locales, pasajes en avi贸n, etc茅tera).

En ocasiones hay que aceptar, transitoriamente, que altos dirigentes del partido sean, al mismo tiempo, altos dirigentes del Estado, por la escasez de cuadros dirigentes con los que se cuenta, muchas veces explicable por la mala pol铆tica de promoci贸n de nuevos cuadros con capacidad de liderazgo. A esto hay que agregar el constante peligro de burocratizaci贸n a煤n de los cuadros m谩s revolucionarios, pues el aparato de Estado heredado suele triturar a muchos de ellos: estos comienzan a abandonar la l贸gica revolucionaria y a trabajar con la l贸gica administrativista, o a corromperse.

20. Pero adem谩s estamos hablando de procesos de transici贸n en los que, junto al nuevo sector socialista, cooperativo, guiado por la l贸gica de la solidaridad, conviven y van a convivir durante un tiempo, sectores privados guiados por la l贸gica capitalista del m谩ximo beneficio.

21. Esto plantea el problema, muy importante, desde el punto de vista econ贸mico, de c贸mo asegurar que sea el modelo socialista el que dirija el desarrollo del proceso evitando que la l贸gica capitalista prevalezca y acabe contaminando y desvirtuando los avances sociales. Basta recordar lo sucedido en el Chile de Allende y lo que ahora mismo sucede en Venezuela, para comprender hasta que punto es importante resolver este problema.

22. Pero en este momento no vamos a tratar este tema, lo que nos interesa ahora es destacar que la existencia de esa dualidad de modelos econ贸micos viene a favorecer la posible aparici贸n de pr谩cticas corruptas cuando el sector capitalista parece ofrecer v铆as de enriquecimiento personal a responsables del sector socialista al margen de los principios y la solidaridad.

23. Por otra parte, se puede dar otro tipo de corrupci贸n que es m谩s frecuente en las econom铆as socialistas que en las capitalistas, si las primeras se burocratizan estructur谩ndose de tal forma que los funcionarios y los cuadros intermedios no responden ante la gente sino ante el superior que los designa. Como el futuro pol铆tico de estos responsables no depende de la gente a la que deben servir, sino de sus superiores, es natural que los funcionarios est茅n m谩s inclinados a satisfacer las demandas de 茅stos que a responder a las necesidades y aspiraciones de la gente.

24. Suele ocurrir que deseosos de complacer a sus superiores o de conseguir m谩s est铆mulos monetarios, falsifican datos o logran los resultados pedidos a costa de la calidad de las obras. Ha sido algo com煤n en los pa铆ses socialistas la tendencia a inflar los datos sobre la producci贸n. Pero, esto no s贸lo es negativo desde el punto de vista moral, sino que es muy negativo desde el punto de vista pol铆tico, porque al falsear los datos se desinforma sobre la situaci贸n realmente existente y ello impide que el partido o el gobierno adopten a tiempo las medidas correctoras necesarias.

25. A esto se agrega el que quienes adulan a sus superiores suele ser promovidos a cargos de mayor responsabilidad, mientras que los que critican, adoptando una postura independiente, son marginados a pesar de su competencia.

26. Por otra parte, c贸mo no se estimula el control popular sobre el comportamiento de los cuadros, el desv铆o de recursos p煤blicos para objetivos personales pasa a ser algo muy tentador.

27. En estas circunstancias es m谩s f谩cil entender por qu茅 la izquierda ha ca铆do m谩s de una vez en pr谩cticas corruptas que le restan credibilidad, algo que nunca podemos perder porque tenemos que convencer de nuestras ideas. Hay que recordar que un elemento esencial de la izquierda debe ser la lucha contra la corrupci贸n, en particular dentro de sus propias filas. Nada hay m谩s desmovilizador que la gente llegue a pensar que 鈥渢odos son iguales y solo buscan la plata鈥.

28. En otro art铆culo, hablaremos de otras pr谩cticas que llevan a la gente a un desencanto de la izquierda. Esta vez queremos sugerir algunas medidas para evitar la corrupci贸n.

聽Propuestas para evitar la corrupci贸n

29. Para analizar el problema de la corrupci贸n debemos partir de la idea de que el poder tiende a corromper. No s贸lo el poder ejercido por la oposici贸n capitalistas sino tambi茅n el poder ejercido por las fuerzas de izquierda. Por razones aparentemente muy justificadas (falta de tiempo, dedicaci贸n, etc茅tera) las personas en el poder 鈥攁unque sean revolucionarias鈥 tienden a favorecer a los suyos a veces sin gran conciencia de lo que ocurre, tiendan a recibir prebendas, a aceptar altos salarios, etc茅tera.

30. Creo que la 煤nica forma de evitarlo es el control que pueda ejercer un peque帽o grupo de personas alrededor de ese funcionario en el poder. Su funci贸n ser铆a advertirle acerca de las posibles desviaciones que pudieran producirse en 茅l. Creo que esta debe haber sido una de las razones para que nuestras organizaciones pol铆ticas se estructuraran a partir de n煤cleos o c茅lulas de base como lo concibi贸 el PT de Brasil en sus inicios, y como lo practicaron las comunidades de base y los partidos comunistas en varios pa铆ses.

31. El presidente de la Rep煤blica tiene un papel crucial en la campa帽a contra la corrupci贸n, pero en solitario no puede ganar la batalla. Para hacerlo esta debe ser asumida como una batalla de toda la sociedad.

32. Pero, adem谩s de esta medida personal de estar inserto en un grupo que te controle, hay tambi茅n medidas sociales que pueden ayudar en la lucha contra la corrupci贸n.

1. Informaci贸n y transparencia

33. Ya hemos dicho que no puede haber una lucha exitosa contra la corrupci贸n si no hay transparencia tanto en las entidades del estado como en las no estatales.

34. En algunos gobiernos como el de Kerala, en India, primer gobierno comunista que trat贸 de construir la nueva sociedad por la v铆a pac铆fica, la transparencia fue introducida en la ley. Todos los documentos del plan, incluida la selecci贸n de las personas beneficiadas, las cuentas y comprobantes de las obras, etc茅tera, son considerados documentos p煤blicos a los cuales cualquier ciudadano puede tener acceso.

35. Para ello debe disponerse de libros abiertos de todos los documentos. Y en el lugar donde se hace la obra deber铆a ponerse una gran pizarra o mural visible a todo ciudadano o ciudadana y en el idioma del lugar, donde deben exhibirse todos los datos sobre la obra p煤blica que se est谩 realizando. Estas medidas deben tambi茅n generalizarse a las empresas del estado. Todo ciudadano/a debe poder informarse de la marcha de estas.

36. Adem谩s, los funcionarios al frente de cualquier equipo de trabajo, deber铆an dar un ejemplo en este terreno como lo hicieron, el presidente boliviano, Evo Morales, y el vice-presidente, 脕lvaro Garc铆a Linera, que decidieron renunciar voluntariamente al secreto bancario sobre todas sus cuentas financieras desde enero de 2006.

2. Comit茅s contra la corrupci贸n incorporando a la oposici贸n en los distintos niveles del poder

37. Creemos que es importante imitar al gobierno de izquierda de Kerala creando un Comit茅 Estatal contra la corrupci贸n. All铆 se cre贸 un grupo de siete miembros compuesto por: un alto juez de la Corte, dos jueces de Distrito, dos secretarios del gobierno y dos eminentes personalidades p煤blicas seleccionadas en consulta con los l铆deres de la oposici贸n .

38. Incorporar el criterio de la oposici贸n en f贸rmulas de ejecuci贸n y control ha sido fundamental para lograr que la gente tenga confianza en los resultados de este y otros comit茅s de control.

39. Se trata de un comit茅 con vastos poderes para chequear las malversaciones en las que pudiesen incurrir los gobiernos locales en el ejercicio de sus funciones.

40. Este comit茅 deber铆a tener poder para ordenar medidas correctivas y castigos si es necesario. Y, adem谩s de este comit茅 estatal, a nivel del pa铆s, deber铆an organizarse comit茅s locales con las mismas caracter铆sticas.

3. Descentralizaci贸n democr谩tica

41. Cuando ha habido descentralizaci贸n democr谩tica, cuando todo lo que se pueda hacer a un nivel m谩s bajo se ejecuta a ese nivel con la participaci贸n del pueblo y se ha puesto 茅nfasis en la transparencia a todos los niveles, se han creado condiciones objetivas para reducir la corrupci贸n.

4. Establecimiento de una Auditor铆a Social sobre las asambleas que conformen el poder popular y las restantes instituciones populares

42. Es imprescindible establecer la realizaci贸n de auditor铆as sociales regulares sobre las asambleas municipales y todas las instancias de participaci贸n popular y organismos ejecutivos. Esta medida obliga a la transparencia y ayuda mucho a luchar contra la corrupci贸n.

5. Campa帽as educativas y publicitarias

43. Dise帽o de campa帽as educativas en todos los niveles de la ense帽anza. Utilizando para ello en forma creativa todos los medios de comunicaci贸n disponibles: realizando concursos de ideas, de artes, etc茅tera, para divulgar el da帽o que ejerce la corrupci贸n y buscar el apoyo de la poblaci贸n para luchar contra ella, especialmente de la m谩s joven.

44. E internamente, dentro de las empresas del estado, ser铆a muy 煤til discutir con los trabajadores c贸mo emplear mejor el presupuesto de esas empresas, realizando lo que podr铆amos llamar presupuesto participativo en dichas entidades. Algo similar ya se hizo en la Universidad de Rosario, Argentina donde se aplic贸 con 茅xito este proceso participativo.

6. Supresi贸n de todo tipo de privilegios en los cargos p煤blicos

45. Hay que eliminar todo tipo de privilegios otorgados a quienes se desempe帽an como funcionarios p煤blicos o responsables pol铆ticos reduciendo salarios preferenciales, bonos, vi谩ticos, privilegios en relaci贸n con la asistencia m茅dica u hospitalaria, residencias vacacionales, pago de un n煤mero mayor de asesores de lo debido, y otras prebendas.

46. enriquecimiento personal durante su mandato. Una declaraci贸n jurada de su patrimonio y el de sus familiares directos, antes de ejercer un cargo p煤blico es fundamental.

7. Sancionar dr谩sticamente a los funcionarios que han ca铆do en corrupci贸n

47. Es necesario establecer un r茅gimen jur铆dico que, con las debidas garant铆as, sancione dr谩sticamente a los funcionarios y responsables pol铆ticos que han ca铆do en acciones de corrupci贸n debidamente comprobadas inhabilit谩ndolos de por vida para ocupar cargos pol铆ticos-administrativos.

48. Este r茅gimen debe facilitar la denuncia de pr谩cticas corruptas y garantizar la protecci贸n de los denunciantes y testigos de esas pr谩cticas, protegi茅ndoles de represalias o pr谩cticas intimidatorias. Pero tambi茅n se deben sancionar rigurosamente las denuncias falsas.

49. Se debe evitar caer en una pr谩ctica bastante generalizada de trasladarlos a otros cargos. En caso de que la acusaci贸n demuestre ser injusta debe realizarse con igual 茅nfasis una gran publicidad de esos resultados.

8. Establecer tribunales locales de apelaci贸n

50. Otra instituci贸n que es 煤til establecer es un Tribunal de Apelaciones que debe constituirse a nivel local para recoger los reclamos si esta considera que se ha absuelto a alguien en forma injustificada o si se ha juzgado injustamente a una determinada persona.

9. Licitaci贸n p煤blica de todas las obras que el Estado emprenda

51. Para evitar el otorgamiento de proyectos a los amigos o a personas que ofrecen una recompensa por el otorgamiento de una obra, es fundamental realizar una licitaci贸n de todas las obras que el Estado emprenda a sus distintos niveles, con todas las garant铆as necesarias para asegurar su transparencia.

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