Sep 23 2017
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AmbienteDespacito por las piedras

LA MADRE TIERRA SIGUE ENOJADA: HURACANES Y TERREMOTOS

 

Hace apenas dos semanas, en una reflexi贸n bajo el nombre 鈥淟a furia de la Pachamama鈥, comentamos sobre los vientos huracanados de asolaban la zona caribe帽a. Tambi茅n mencionamos c贸mo un fuerte terremoto hac铆a temblar las costas del Pac铆fico. Los sucesos de esta semana obligan a volver sobre el tema. Al intercalado de nombres de mujeres y varones en este doloroso abecedario (I 鈥揑rma-, J 鈥揓os茅, K 鈥揔atia- y la tormenta tropical L -Lee-), que muestra los estallidos de bronca del planeta, esta semana le toc贸 a la M de 鈥淢ar铆a鈥.

Este 煤ltimo hurac谩n fue m谩s peque帽o pero de mayor potencia que los anteriores. Las poblaciones de Puerto Rico, Rep煤blica Dominicana, otras islas del Caribe y las costas mejicanas, han sido testigo de su destructivo paso. Parece alejarse el riesgo -previsto por algunos meteor贸logos- que la curiosa denominaci贸n puesta por los humanos hagan que Jos茅 y Mar铆a vuelvan a convivir y giren uno en derredor del otro, en las cercan铆a de la costa este de los Estados Unidos.

Es dif铆cil separar esta proliferaci贸n de huracanes del cambio clim谩tico. El Canciller dominicano lo ha dicho de un modo dram谩tico, mientras ped铆a ayuda humanitaria, sosteniendo que 鈥渆l cambio clim谩tico ha multiplicado la capacidad letal de los huracanes鈥. Se viene diciendo, hasta el cansancio, que estos fen贸menos de la naturaleza siempre existieron pero que se han hechos m谩s recurrentes y potentes en los 煤ltimos tiempos.

Si algo le faltaba al dramatismo de los huracanes, los recientes terremotos les han agregado una cuota de dolor y destrucci贸n a煤n m谩s terrible. Nuevamente M茅xico ha sido el lugar donde se protagoniz贸 este 煤ltimo fen贸meno. Tuvo su epicentro a poco m谩s de 50 kil贸metros de la Capital mejicana. Su potencia 7,1, en la escala Ritcher, no es de las m谩s intensas. Sin embargo su efecto da帽ino fue superior al de 8,2 de d铆as atr谩s en la costa del Pac铆fico. Ese da帽o mayor, que se concentr贸 en las ciudades de Morelos, Puebla y la Capital tuvo que ver, seg煤n las opiniones cient铆ficas, porque se produjo a menor profundidad, con efectos verticales y no horizontales. Las v铆ctimas de este terremoto del martes pasado, si bien son tremendamente dolorosas, se cuentan por centenares. Uno semejante se hab铆a producido en otro 19 de setiembre, hab铆an transcurrido 32 a帽os. En aqu茅l, los muertos se midieron en miles. La diferencia tiene que ver con las medidas, en materia de construcci贸n y prevenci贸n, que se tomaron a partir de aquel episodio. En la misma ma帽ana de esta reciente tragedia se hab铆a realizado un simulacro sobre la forma de responder ante estos acontecimientos. Al d铆a siguiente hubo terremotos en Per煤, California y Jap贸n. 脡stos le agregaron m谩s asombro a la opini贸n p煤blica mundial.

Despu茅s de esta reiteraci贸n de notables acontecimientos s铆smicos se despleg贸 un amplio debate sobre las causas de los mismos y la coincidencia de fechas en el caso mejicano. Exaltadores de la m铆tica imaginer铆a popular los ponen como aviso sobre el 鈥渇in del mundo鈥, fen贸meno que presagiaban para el d铆a de ayer. Ese suceso ser铆a el producto del choque con la tierra de un cuerpo desconocido denominado 鈥淣ibiru鈥 o 鈥淧laneta X鈥, ese hecho se tendr铆a que haber producido el 23 de setiembre. Ciertamente, si usted est谩 leyendo esta nota, tal suceso ha quedado pospuesto para mejor oportunidad. Pero, bromas aparte, lo cierto es que la humanidad parece empe帽ada en crear las condiciones que la llevan a caminar sobre una delgada y endeble cornisa.

Mientras tanto cient铆ficos del prestigioso Instituto Tecnol贸gico de Massachusets (MIT)聽han hecho un pron贸stico alarmante. Sostienen que si las emisiones de di贸xido de carbono se mantienen en el ritmo actual,聽hacia 2100 podr铆a desatarse un proceso de desequilibrio que terminar铆a con una nueva extinci贸n masiva de los seres vivos que habitamos este planeta. Sobre este tema ya volveremos. Retomando lo relacionado con estos terremotos -desde algunas capillas cient铆ficas- aluden, como聽 causa de los mismos al tradicional choque de placas tect贸nicas, la coincidencia de fecha tendr铆a que ver con los giros de la tierra sobre s铆 misma. En los terremotos producidos en territorio mejicano se agreg贸 un condimento que tambi茅n tendr铆a una explicaci贸n. Se trata que en los momentos previos al sismo, durante el mismo y un poco despu茅s, hubo en el cielo brillos, luces y colores muy especiales, tipo auroras boreales, que agregaron miedo a quienes tuvieron la voluntad de levantar su mirada. Tales hechos responder铆an a la liberaci贸n de energ铆a que se produce con motivo del aludido choque de placas tect贸nicas.

Alex Backman, el cient铆fico mexicano que vaticin贸 los terremotos en la Ciudad de M茅xico, dio otra explicaci贸n. Se帽al贸 que su origen est谩 en llamaradas del sol.聽Avanz贸 en sus consideraciones, hechas unos d铆as antes del terremoto mejicano. Agreg贸 que las mismas se corresponden a un ciclo solar en el que se incrementan esas llamaradas, llamadas tormentas solares o geomagn茅ticas cuyo efecto son los vientos solares, e indic贸 que tales fen贸menos se continuar铆an desarrollando. Diversas entidades cient铆ficas que se fueron acoplando a esta hip贸tesis le agregan el hecho que las mismas influir铆an negativamente en diversos aspectos de la actual vida cotidiana.

Dificultades en las comunicaciones, alteraciones de voltaje que pueden producir efectos en los sistemas el茅ctricos, fallas en los GPS, una cierta desorientaci贸n de algunos animales, ser铆an parte de sus efectos. Uno de los puntos m谩s cr铆ticos est谩 radicado en todo lo que tiene que ver con el mundo satelital. En estos d铆as las fallas en el sistema de internet han sido atribuidas a este fen贸meno.

Juan Guah谩n

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