Ago 31 2020
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Ciencia y TecnologíaEconomía

La manzana mordida

La trasnacional Apple alcanzó la semana pasada un valor de mercado de 2 billones de dólares, es decir, 2 millones de millones de dólares. Duplicó el valor de sus acciones de marzo a agosto de 2020 gracias a la pandemia. Se convirtió en la empresa con mayor valor de mercado en el mundo. Solamente la petrolera estatal Saudi Aramco, de Arabia Saudita, alcanzó ese monto por un breve periodo en 2019, pero volvió a bajar con la caída de los precios del crudo.

Para poner la cifra en perspectiva, pensemos que solamente una docena de países en el mundo tienen un producto interno bruto (PIB) superior a 2 billones de dólares. Ninguno latinoamericano, ni la mayoría de los europeos, llega a ese volumen. En América Latina, Brasil es el más cercano, con un PIB de 1,89 billones de dólares. Le sigue México, con cerca de 1,3 billones. Apple tiene cinco veces el valor de todo el PIB de Argentina.

Cercanas al absurdo valor de mercado de Apple est√°n Amazon y Microsoft, que en corto tiempo podr√≠an alcanzarla. Est√°n en r√°pido ascenso las acciones de Facebook, Alphabet (due√Īa de Google) y las chinas Alibaba y Tencent.

Son las due√Īas de grandes plataformas digitales, que act√ļan en comercio electr√≥nico, entretenimiento, redes sociales, etc√©tera. Esas siete controlan 75 por ciento del mercado global de plataformas. Con la pandemia crecieron exponencialmente, debido al aumento de la dependencia y adicci√≥n digital, que hizo explotar las tendencias que ya exist√≠an de digitalizaci√≥n de todos los sectores industriales y sum√≥ sectores claves como educaci√≥n y salud.

El crecimiento de Apple evidencia el peso que ha adquirido el llamado capitalismo de la vigilancia, una nueva forma de organización del capitalismo que está trastocando todo, desde industrias y empleo hasta a los sistemas electorales y las formas de empujar el consumo de productos de las empresas que paguen por los datos. Se basa en la extracción masiva, interpretación, venta y manipulación de datos de todas las personas, instituciones, empresas, ciudades, vías de transporte, naturaleza y ambiente (Shoshana Zuboff, 2019).

Apple, a trav√©s de tel√©fonos, relojes digitales, computadoras, accesorios dom√©sticos inteligentes, plataformas de televisi√≥n y m√ļsica colecta una cantidad enorme de datos de nuestras conductas, salud, preferencias de compras, ocio, trabajo, educaci√≥n, relaciones y familia, todo ello georreferenciado. En conjunto con los datos que aportamos a trav√©s de otras plataformas, conforma una red de extracci√≥n e interpretaci√≥n de nuestros datos por edad, g√©nero, situaci√≥n econ√≥mica, ubicaci√≥n y m√°s. Eso lo vende a otras empresas y lo entrega a las agencias de vigilancia de los gobiernos.

Los 8 lanzamientos Apple de 2018Este volumen inmenso de datos sólo se puede manejar con sistemas de Big Data. Los servicios de nubes de computación con esa capacidad están dominados por pocas empresas: Microsoft Azure, Amazon Web Service (AWS), Google Cloud, Alibaba Cloud, IBM, Oracle. Los servicios de iCloud, donde Apple almacena nuestros datos, están en realidad en nubes de Amazon y Google, a las que contrata para ello y que, por tanto, acceden a los datos.

En volumen de ventas anuales que se registran ‚Äďno en valor de acciones, que es una cifra especulativa‚Äď, la mayor empresa del mundo sigue siendo Walmart, seguida por empresas petroleras y automotrices chinas y estadunidenses. Pero a√ļn en la lista de ingresos por ventas compilada anualmente por la revista Fortune, Amazon aparece en el noveno lugar y Apple en el decimosegundo; Alphabet y Microsoft est√°n entre las 50 mayores del mundo .

A Apple le llev√≥ 38 a√Īos llegar a un valor de mercado de un bill√≥n de d√≥lares, pero lo duplic√≥ en s√≥lo dos. Al inicio de la pandemia su valor cay√≥, porque los inversionistas dudaron al depender de FoxConn en China para la fabricaci√≥n de sus tel√©fonos. Pero se recuper√≥, aument√≥ el porcentaje de otros productos y, sobre todo, las suscripciones a sus plataformas de entretenimiento.

Adicionalmente, los analistas financieros estiman que ante la incertidumbre econ√≥mica provocada por las m√ļltiples crisis derivadas de la pandemia de Covid-19, muchos capitales dejaron otras industrias para invertir en empresas tecnol√≥gicas. Otras compa√Ī√≠as en ascenso en Trasnacionales farmac√©uticas: receta para el lucro ‚Äď ANRedcapitalizaci√≥n de mercado son las grandes farmac√©uticas, por la especulaci√≥n con medicamentos y la carrera por vacunas para Covid-19.

Que los titanes tecnol√≥gicos tengan tal poder conlleva un enorme peso en la definici√≥n de pol√≠ticas nacionales e internacionales, el cual han usado para no pagar impuestos, impedir regulaciones que las supervisen o responder por el uso que hacen de nuestros datos, etc√©tera. Todo ello, porque tienen acceso y control privilegiado, como ara√Īas en las redes, a la informaci√≥n y posible predicci√≥n de nuestras conductas y elecciones, de consumo a preferencias pol√≠ticas, cuya comercializaci√≥n es lo que las ha enriquecido.

Son muchos y complejos los temas que urge analizar colectivamente para enfrentar el capitalismo de la vigilancia. Como aporte a una de esas aristas, la coalición internacional Just Net lanzó en 2019 un llamado para que el futuro digital nos pertenezca.

* Investigadora del Grupo ETC

 

 

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