Sep 2 2016
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Sociedad

La mayor铆a de los chilenos apoya fortalecer al Estado

La espont谩nea y multitudinaria marcha contra las AFP de finales de julio, que volvi贸 a reproducirse amplificada y reforzada el 21 de agosto, no s贸lo ha sorprendido a observadores y analistas. Ha puesto una nueva tensi贸n en la relaci贸n entre las personas, bajo su condici贸n de consumidores y trabajadores, contra el capital, sus controladores y administradores.

Si hace un lustro los estudiantes instalaron y sellaron el repudio al lucro en la educaci贸n, concepto cr铆tico que se ha extendido y consolidado con el paso del tiempo, hoy son los trabajadores, expres谩ndose a煤n de manera inorg谩nica pero sin duda masiva, los que han colocado en el centro de la agenda el rechazo al sistema de capitalizaci贸n individual para las pensiones de vejez.

驴Qu茅 ha sucedido en uno de los pa铆ses pioneros y l铆deres en el neoliberalismo global? Est谩n, sin duda, los efectos econ贸micos del modelo de libre mercado sobre la vida cotidiana de las personas, los cuales, en cualquier caso, tienen larga data. La novedad es la expresi贸n de esas tensiones de maneras cada vez m谩s extensivas. Si bien se han canalizado desde hace a帽os a trav茅s de los estudiantes y organizaciones territoriales, no hab铆an hallado, hasta ahora, una expresi贸n tan masiva.

La explicaci贸n de este nuevo fen贸meno, que parece instalarse en la sociedad chilena, puede comenzar a buscarse en diferentes estudios que recogen el clima social y las corrientes de opini贸n. Hacia comienzos de agosto el Cisec (Centro de Investigaci贸n Sociedad, Econom铆a y Cultura) y el Departamento de Gestio虂n y Poli虂ticas Pu虂blicas de la Facultad de Administracio虂n y Economi虂a de la Universidad de Santiago de Chile presentaron el 鈥淧rimer Informe Multimetodol贸gico de Opini贸n P煤blica鈥, un extenso compendio que establece un avanzado esbozo de la evoluci贸n de las principales tendencias que movilizan a la sociedad chilena.

ch Santa isabelMercado contra el Estado

Uno de los ejes que se perfilan en este informe, que cruza y triangula m煤ltiples datos tanto cuantitativos como cualitativos mediantes entrevistas y an谩lisis de la prensa, es un cambio importante respecto a una supuesta valoraci贸n positiva por parte de la ciudadan铆a del modelo de mercado. Muy por el contrario, lo que sondeos previos hab铆an detectado, como los realizados por el PNUD desde inicios de la d茅cada pasada en cuanto a un creciente apoyo al papel del Estado en la econom铆a, comienza a consolidarse y ampliarse.

Es sorprendente que en uno de los pa铆ses m谩s desregulados y mercantilizados del mundo casi el 50 por ciento de la poblaci贸n encuestada diga que el Estado deber铆a regular 鈥渢odas las actividades econ贸micas鈥, cifra que sube al 56 por ciento para los 鈥渂ienes y servicios b谩sicos鈥. Esta afirmaci贸n se expresa tambi茅n en el an谩lisis cualitativo. Aqu铆 se observa que 鈥渓as personas creen que la privatizacio虂n de empresas pu虂blicas y servicios (especialmente educacio虂n, salud, pensiones) se asocia a su pe虂simo funcionamiento, sufrimiento de los usuarios y una menor calidad de vida de trabajadores obligados a hacer uso de ellos. El Estado es visto como el u虂nico capaz de disminuir el malestar. La estatizacio虂n es la contraparte de la privatizacio虂n, y por tanto la u虂nica posible solucio虂n鈥. Para los encuestados, 鈥渓a u虂nica manera de mejorar el pai虂s parece ser la transformacio虂n estructural, y el Estado parece ser dicho agente鈥, afirma a modo de conclusi贸n provisional este informe.

Esta misma y marcada tendencia puede observarse respecto al control de los recursos naturales, tema silenciado en la agenda p煤blica y medios de informaci贸n en general, pero muy presente desde hace a帽os en organizaciones sociales y territoriales afectadas por actividades extractivistas, como la miner铆a o la industria forestal. La mayor铆a de la poblaci贸n estima que es el Estado la entidad que debe controlar y administrar los recursos naturales y bienes b谩sicos. En un rango que va desde un 50 a m谩s de un 70 por ciento, la ciudadan铆a estima que los recursos naturales deben pertenecer al Estado. En esta categor铆a entra desde la pesca (53), recursos forestales (59), miner铆a en general (63), energ铆a (73), cobre en particular (73) y agua, con un 74 por ciento. Todas estas menciones se refieren a 谩reas -con una m铆nima excepci贸n en el cobre a trav茅s de Codelco-, entregadas desde la dictadura en adelante, y con 茅nfasis durante los gobiernos de la Concertaci贸n, a corporaciones privadas. El agua, por citar uno de los ejemplo m谩s sensibles, inici贸 su privatizaci贸n durante el gobierno de centro-derecha de Eduardo Frei Ruiz-Tagle hacia finales de los 90, y termin贸 este proceso con la venta total durante el de Sebasti谩n Pi帽era.

Consenso: Chile es un pa铆s 鈥渕uy desigual鈥chile desigualdad

Estas respuestas del sondeo tienen una relaci贸n directa con una percepci贸n m谩s general sobre el pa铆s y sus contradicciones end茅micas. A la pregunta si Chile es un pa铆s 鈥渕uy desigual鈥, las respuestas afirmativas han aumentado desde un 66,5 por ciento en 2015 a un 75,6 en 2016. En un carril similar transita la pregunta si Chile es un pa铆s desarrollado. El 51 por ciento estima que es 鈥渟ubdesarrollado y lejos del desarrollo鈥. Esta respuesta se levanta pese al discurso oficial del aumento del PIB per c谩pita a 23 mil d贸lares anuales (el m谩s alto de Latinoam茅rica), cifra que bien sabemos est谩 extremadamente mal distribuida.

En este carril tambi茅n aparecen otras respuestas que rompen todos los discursos de consensos levantados por las elites en el poder durante la transici贸n. La realidad es que la estructura social y productiva chilena esconde enormes e irreconciliables contradicciones. Casi un 80 por ciento de los encuestados considera que lo que es favorable para el empresario no lo es para el trabajador. Esta misma respuesta, llevada a la relaci贸n empresario-consumidor, expresa a煤n una mayor contradicci贸n: 85 por ciento estima que lo que favorece a la empresa perjudica al consumidor. 鈥淓sta diferencia modifica la visio虂n unidimensional del consumo como fiesta y la convierte en un momento ambivalente, donde hay atractivo por comprar, pero tambie虂n sensacio虂n de abuso. Esto se confirma con el dato respecto a que la mayor sensacio虂n de abuso sobre los ciudadanos se produce con las tarjetas de cre虂dito de casas comerciales鈥, afirma el estudio.

La percepci贸n de Chile a las puertas del desarrollo, un relato levantado por las elites durante toda la transici贸n, argumentado en las exportaciones, las inversiones privadas, el acceso a la tecnolog铆a y los tratados de libre comercio, cae de forma intensa durante el 煤ltimo a帽o. Si en 2015 esta opci贸n marcaba un 51 por ciento, en 2016 cay贸 a un 43 por ciento. A煤n m谩s, al hacer un seguimiento de este discurso se puede observar que en el denominado 鈥渟alto al desarrollo鈥 confiaba, en 2006, m谩s del 60 por ciento de la poblaci贸n. Hoy, con los problemas del descr茅dito de pol铆ticos, la corrupci贸n que envuelve a los empresarios y la marcada desigualdad, el desarrollo como horizonte econ贸mico, social y pol铆tico ha salido de la agenda oficial.

La visio虂n de pai虂s esta虂 poblada de adjetivos negativos, afirma el informe. 鈥淓sta虂 mal, caos, descontrol, todo patas para arriba, situacio虂n desastrosa, insostenible, confusio虂n, son expresiones habituales registradas durante las entrevistas鈥. Este tipo de discursos, refrenda el documento, 鈥渟uele asociarse a la responsabilidad de la elite poli虂tica, a su incompetencia y sus engan虄os鈥. Esta imagen del pa铆s nos lleva directamente a la corrupci贸n. En el sondeo, un 77 por ciento de los consultados estiman que Chile es corrupto, en tanto un 23 por ciento de ese total considera que es 鈥渕uy corrupto鈥.

AFP en la estacadach estafados por las afp

Las grandes movilizaciones contra el sistema privado de pensiones, que han reunido a m谩s de un mill贸n de personas en el pa铆s, est谩n reflejadas con bastante precisi贸n en este estudio. Un rechazo abierto y sin matices, ya que m谩s del 60 por ciento estima que debe ser reemplazado por un mecanismo solidario y estatal. As铆 como la gran mayor铆a es contraria al sistema de AFP (s贸lo un tres por ciento opina que hay que mantener el modelo actual), la propuesta del gobierno de establecer una administradora estatal tampoco recibe gran apoyo. En el sondeo, apenas un 24 por ciento considera viable esa modalidad.

En las entrevistas realizadas para el informe, la percepci贸n de las AFP es de 鈥渦n sistema disen虄ado tramposamente para el beneficio econo虂mico de sus duen虄os, donde los trabajadores pierden dinero constantemente producto de una serie de falencias en el sistema: por el ca虂lculo de los an虄os de pensio虂n, el gasto en publicidad y captadores, riesgo a merced de los ciclos bursa虂tiles, pensiones muy bajas en una etapa de la vida de mucho gasto en salud, comisiones altas, entre otras鈥.

La parte final del estudio est谩 orientada a buscar informaci贸n sobre la percepci贸n de cambios al sistema pol铆tico y econ贸mico. El resultado es, sin duda, sorprendente, y destroza el pensamiento dominante inoculado por las elites en cuanto la sociedad chilena quiere mantener la institucionalidad vigente. A la pregunta sobre la necesidad de cambios, un 87 por ciento se帽ala que hay que hacer cambios profundos. De ese total, un 21 por ciento estima que 鈥渉ay que cambiar totalmente鈥 el orden actual.

Los casos de corrupci贸n pol铆tica y empresarial han ahondado la brecha entre las elites y la ciudadan铆a: la imagen que la poblaci贸n tiene de estas elites no puede estar en un peor momento. La principal razo虂n de esta crisis, afirma el estudio, esta虂 en la nocio虂n de 鈥渁buso鈥 de las elites con los ciudadanos, en tanto las principales entidades juzgadas como abusivas son los sectores financieros (tarjetas de cre虂dito de casas comerciales y bancos), grandes empresas en relacio虂n con el consumo y poli虂ticos e instituciones poli虂ticas en general.

El trabajo cualitativo sobre entrevistas entrega valiosa informaci贸n respecto de la forma en que la ciudadan铆a percibe a las elites. No hay grandes diferencias entre las castas pol铆ticas y econ贸micas, ya que ambas son descritas pra虂cticamente de la misma forma: casi el 90 por ciento considera que son igualmente corruptas, 鈥渓ejanas y piensan en si虂 mismas鈥. So虂lo difieren en incompetencia, siendo 鈥渕a虂s incompetente la elite poli虂tica鈥. Esto se debe a que los intereses de ambas elites son los mismos: no las personas ni el pai虂s, sino que sus intereses econo虂micos. 鈥淪in embargo los poli虂ticos son incompetentes puesto que su funcionalidad es resolver problemas ciudadanos, cuestio虂n que no ocurre. En cambio, los empresarios son competentes, pues efectivamente logran hacer crecer su riqueza鈥, consigna el informe.

El gran valor de estos estudios es la capacidad de registrar los peque帽os discursos que se han desarrollado durante largos a帽os de forma privada y silenciosa. M煤ltiples voces que han ido configurando un relato cada vez m谩s coherente y cohesionado, cuya m谩s clara y 煤ltima expresi贸n ha sido el masivo rechazo a las AFP en particular, y al modelo neoliberal en general.

 

*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 859, 2 de septiembre 2016.

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    1 Coment谩rio

    Comentarios

    1. Antonio Casalduero Recuero
      7 septiembre 2016 21:42

      Chile como pa铆s deber铆a modificar su actual nombre legal, universalmente reconocido. Ahora su nuevo nombre deber铆a quedar as铆: 芦REP脷BLICA DE CHILE S.A.禄