Ago 4 2014
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OpiniónPolítica

La misma sangre, los mismos nazis

Una sucesión de imágenes, entre fotos y filmaciones de la época, están por estos días desfilando en uno de los canales documentalistas del cable en relación al genocidio que el fascismo desató antes y durante la Segunda Guerra Mundial.

Nunca, ni por m√°s que en estos casi 75 a√Īos se hayan proyectado en todo el mundo una y otra vez, puede una persona bien nacida dejar de estremecerse ante las atrocidades nazis que asesinaron a 14 millones de persona, no en los campos de batalla, sino en los campos de concentraci√≥n establecidos por el r√©gimen hitleriano entre 1933 y 1945. De ellos, casi la mitad fueron jud√≠os, torturados, masacrados, gaseados y cremados en la barbarie m√°s horrenda en la historia de la Humanidad por la dimensi√≥n y la metodolog√≠a de los cr√≠menes.

Usted, como yo, sabe que no estamos a salvo frente a una nueva arremetida de la bestialidad humana la que, por desgracia, parece anidar en alg√ļn segmento aberrante del ADN de los hombres, repiti√©ndose casi de manera cadencial en los siglos que acumula la historia del mundo. Sin embargo, en el otro platillo de la balanza existe la decencia, el humanismo, la rectitud, la moralidad, todos sin√≥nimos a los que Gregorio Mendel ubic√≥ como parte inherente tambi√©n del genoma humano, categor√≠as capaces de morigerar la expresi√≥n de muchos genes aberrante, entre ellos los de la barbarie criminal que desata los genocidios.

Perdóneme usted esta digresión biológica, pero lo que quiero decir es que cabría esperar que la lección dejada por esa atroz experiencia, fuera el freno insoslayable al asomo de cualquiera insinuación de rebrotar la metodología del régimen nazi que trajera tan nefastas consecuencias. A ello agregue usted que con mayor razón no cabría esperarse barbarie semejante, la de asesinar masivamente a seres inocentes bajo ninguna circunstancia, en quienes padecieron en carne viva la infamia desencadenada por el fascismo. La bestialidad, sin embargo, en el caso del genocidio que en estos minutos desata Israel sobre Palestina, parece una vez más imponerse sobre las categorías de la decencia que el bueno de don Gregorio creyó vislumbrar en el alma humana.

Hace algunos a√Īos, a prop√≥sito de otra de las tantas agresiones israel√≠es contra el pueblo palestino, esboc√© en un art√≠culo una teor√≠a que pretend√≠a ahondar en la sicolog√≠a de masas para explicar el instinto criminal que mueve al sionismo de Tel Avid para desencadenar, cada cierto tiempo, represiones genocidas calcadas del fascismo. Me vali√≥ los m√°s furibundos ataques de los sionistas locales que amenazaron con juntar madera para crucificarme por sacr√≠lego, ya que no pod√≠an usar conmigo el m√©todo del asesinato selectivo que, teledirigido incluso desde el aire, le sirve a Israel para eliminar a los dirigentes palestinos. Dec√≠a yo ah√≠ que el nazi-fascismo result√≥ al final victorioso en su af√°n de destruir al juda√≠smo, pero no con las armas horrorosas que provocaron el holocausto de seis millones de hombres, mujeres y ni√Īos, masacrados en los campos de exterminio.

Dije ah√≠ que el triunfo de los hitlerianos fue haber traspasado a la esencia del alma jud√≠a no s√≥lo la metodolog√≠a concreta de matar pueblos con metralla y bombas, sino que la mentalidad fascista, aquella de justificar los cr√≠menes en base a una supuesta superioridad racial, a una potestad omn√≠moda que los ubica por sobre el resto de hombres y razas, y que les otorga, por lo tanto, el derecho a asesinar sin rozar, ni levemente, la conciencia que todo ser efectivamente bien nacido debe tener. Part√≠a yo de la base que ambas razas (no son tales biol√≥gicamente hablando) la aria y la jud√≠a, ten√≠an en com√ļn desde el punto de vista ideol√≥gico-religioso, la creencia a ultranza de estar ellos ubicados un pelda√Īo m√°s alto en el escalaf√≥n de los pueblos de la Tierra.

Los nazis le atribu√≠an a la ciencia ciertos genes biol√≥gicamente puros que s√≥lo se encontraban en el genoma de su raza y que los hac√≠a superiores al com√ļn de los seres humanos. Los jud√≠os lo atribu√≠an (y lo siguen atribuyendo) a Jehov√°, su dios, que les otorg√≥ el car√°cter de raza preferida que no s√≥lo los salvar√° por mano divina de la cat√°strofe del fin de los tiempos en desmedro del resto, sino que gu√≠a la mano jud√≠a en todas las batallas que, con o sin raz√≥n, han emprendido contra otros pueblos en tiempos inmemoriales y que ahora reviven contra el estado palestino.gaza nazis1

Por otra parte creo, y lo dije tambi√©n en el art√≠culo auto citado, que la existencia del estado de Israel en un hecho incuestionable, incluso por sobre el repudio y la indignaci√≥n mundial que con justicia sacuden hoy a la Humanidad ante la barbarie que cometen sus dirigentes. El pueblo jud√≠o, en igual proporci√≥n que el resto de los pueblos del mundo, ha entregado a la Humanidad una pl√©yade de hombres y mujeres valios√≠simos que demuestran que Israel no es s√≥lo la piara de nazi-sionistas que hoy gobierna esa naci√≥n. Quiz√°s si la frase de un sacerdote jud√≠o, refiri√©ndose al concepto racial-religioso que el sionismo ha imbuido en el alma hebrea para justificar sus masacres, sea un buen ejemplo de lo anterior. El dec√≠a que ‚Äú‚Ķno es en la raza, en la etnia, en la nacionalidad, en el nombre, que debemos buscar el valor de las personas, sino en sus acciones: qu√© tan dignos y adecuados son ante los ojos del Eterno, ante los de la sociedad, y ante s√≠ mismos‚ÄĚ.

Mientras tanto, la visi√≥n horrorosa que muestra el documental sobre el Holocausto aludido al comienzo de este art√≠culo, con los cad√°veres de hombres, mujeres y ni√Īos diseminados por las callejuelas de los campos de exterminio hitlerianos, tiene una sola diferencia con las im√°genes que los noticiarios nos traen ahora de las calles de Gaza: las primeras son en blanco y negro; las segundas en un color donde el rojo de la sangre se adhiere de manera imborrable en el retina de los hombres dignos de esta Tierra.

¬ŅY los nazis, dir√° usted? Los nazis son los mismos.

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    1 Coment√°rio

    Comentarios

    1. mario
      7 agosto 2014 6:38

      La cantidad de nazis con escasa capacidad de analisis intelectual para interpretar conflictos complejos ¬ī,que como vos, proliferan en los medios y tratan de dar a una guerra por la supervivencia,como la que Israel pelea, el barniz de una guerra racista, solo acent√ļa la prueba de que el antisemitismo no murio y de que hoy ataca con una estrategia endemoniada : sembrar la creencia que los judios-israelies son racistas para socabar su legitimaci√≥n- no olvidemos que hoy d√≠a es pecado englobar a toda la cultura judia como entidad inferior- a la manera que lo hizo la Iglesia durante milenios y los Nazis en el pasado no lejano. Pero se te escapa un detalle muy importante.Los pueblos, cualesquiera fuesen sus origenes o procedencia, no son tontos y muy bien saben que si ellos en sus paises fuese atacados con violencia, y su derecho de existencia fuese negado, como hace el Hamas (esto si es nazismo)pedirian a sus Gobiernos que en defensa impidan esta agresi√≥n con mucha fuerza. Asi ocurri√≥ en la segunda guerra mundial y Churchill, salvando las diferencias, es considerado un heroe, no un genocida.
      Por otra parte los pueblos conocen a los judios y saben quienes son >. Solo una minoria de escasos de materia gris como vos creen tus libelos de escasa monta.