Abr 8 2014
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OpiniónSociedad

La novedad que vino de la India

En la √ļltima d√©cada, la India fue avasallada por el mismo modelo de desarrollo neoliberal que hoy domina en buena parte del mundo y que la derecha europea y sus agentes locales est√°n imponiendo en el sur de Europa. Las situaciones de la India y el sur de Europa son dif√≠cilmente comparables, pero tienen tres caracter√≠sticas comunes.
Ellas son, la concentraci√≥n de la riqueza, la degradaci√≥n de las pol√≠ticas sociales (salud y educaci√≥n) y la corrupci√≥n pol√≠tica sist√©mica, que alcanza a los principales partidos que participan de los gobiernos y la administraci√≥n p√ļblica.
La frustraci√≥n de los ciudadanos indios ante la venalidad de la clase pol√≠tica llev√≥ a un viejo activista neogandhiano, Anna Hazare, a organizar en 2011 un movimiento para luchar contra la corrupci√≥n, que gan√≥ popularidad y transform√≥ las huelgas de hambre de su l√≠der en un acontecimiento nacional e incluso internacional. En 2013, un amplio grupo de seguidores decidi√≥ convertir al movimiento en un partido, al que llamaron el Partido del Hombre Com√ļn. El partido surgi√≥ sin grandes bases program√°ticas m√°s all√° de la lucha contra la corrupci√≥n, pero con un fuerte mensaje √©tico: reducir los salarios de los pol√≠ticos electos, prohibir la renovaci√≥n de los mandatos, basar el trabajo militante en voluntarios y no en funcionarios, luchar contra las asociaciones p√ļblico-privadas en nombre del inter√©s p√ļblico, erradicar la plaga de los consultores a trav√©s de los cuales los intereses privados se convierten en p√ļblicos, promover la democracia participativa como una manera de neutralizar la corrupci√≥n de los dirigentes pol√≠ticos. A partir de esa base √©tica, el partido se neg√≥ a ser clasificado como de izquierda o de derecha, dando voz al sentimiento popular de que, una vez en el poder, los dos grandes partidos de gobierno (el Partido del Congreso, centroizquierda, y el Partido Popular, derecha) apenas se diferencian.
En diciembre pasado, el partido compiti√≥ en las elecciones municipales en Nueva Delhi y, para sorpresa de sus propios militantes, fue el segundo partido m√°s votado y el √ļnico capaz de formar gobierno. Fue un soplo de aire fresco y, en febrero, el Partido del Hombre Com√ļn era el centro de todas las conversaciones. De acuerdo con su magro programa, el partido propuso dos leyes, una contra la corrupci√≥n y otra instituyendo el presupuesto participativo en el gobierno de la ciudad, y exigi√≥ una reducci√≥n en el precio de la energ√≠a el√©ctrica, considerado un caso paradigm√°tico de corrupci√≥n pol√≠tica. Como era un gobierno de minor√≠a, depend√≠a de sus aliados en la asamblea municipal. Cuando se le neg√≥ el apoyo, renunci√≥ en lugar de hacer concesiones. Estuvo 49 d√≠as en el poder y su coherencia hizo que viera aumentar el n√ļmero de seguidores tras la renuncia.
Perplejo, le pregunt√© a un colega y amigo, quien durante 42 a√Īos fue militante del Partido Comunista de la India y durante 20 a√Īos miembro del comit√© central, qu√© lo hab√≠a llevado a adherir al Partido del Hombre Com√ļn: ‚ÄúFuimos v√≠ctimas del mismo veneno con que matamos a nuestros mejores militantes y dirigentes, favoreciendo una burocracia cuyo objetivo era mantenerse en el poder a cualquier precio. Es hora de empezar de nuevo, y como un militante voluntario de base‚ÄĚ. Otro colega y amigo, socialista y fiel votante del Partido del Congreso: ‚ÄúMe sum√© cuando vi que el Partido del Hombre Com√ļn se enfrentaba con Mukesh Ambani, el hombre m√°s rico de Asia, cuya facultad para fijar las tarifas de electricidad es tan grande como para poner y sacar ministros, incluyendo a los de mi partido‚ÄĚ.
Sospecho que tarde o temprano van a surgir partidos del hombre y la mujer comunes en nuestros pa√≠ses, asolados por la corrupci√≥n y por la captura de la democracia por parte de intereses minoritarios pero econ√≥micamente muy poderosos. En Portugal ya tiene nombre y muchos seguidores: se llamar√° Partido 25 de Abril (evocando la Revoluci√≥n de los Claveles del 25 de abril de 1974). Cuarenta a√Īos despu√©s de la revoluci√≥n, ser√° la respuesta pol√≠tica a los que, aprovechando un momento de debilidad, destruyeron en tres a√Īos lo que los portugueses construyeron durante cuarenta. port claveles
El 25 de Abril es el nombre de los portugueses y las portuguesas comunes cuya dignidad no está en venta en el mercado de los mercenarios, donde todos los días se vende el país. Será un partido de nuevo tipo, que estará presente en la política de muchos países, sea que se constituya o no. Si se constituye, tendrá el voto de muchos y muchas; si no se constituye, igualmente tendrá el voto de muchos y muchas, bajo la forma del voto en blanco.
*Doctor en sociología, profesor catedrático de la Facultad de Economía y Director del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coímbra (Portugal). Profesor distinguido de la Universidad de Wisconsin-Madison (EE.UU) y de diversos establecimientos académicos del mundo.
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    Comentarios

    1. Tania Jamardo Faillace
      8 abril 2014 14:37

      Ese fenómeno se llama globalización y es el cerne del proyecto de la Nueva Orden Mundial, para perpetuar el sistema capitalista sobre la Tierra.
      Lo servicios sociales son producto de la centenaria lucha de los trabajadores (en especial, los urbanos) que fueron necesariamente adoptados por la social democracia, que se impuso a los mediados del siglo XX.
      Pero con la crisis estructural del capitalismo (es imposible el crecimiento infinito en una biosfera finita,como hace tiempo previnen los ecologistas, los remedios se volvieron más radicales, y la tendencia es el totalitarismo mundial, la extinción de los estados, la reducción de la población mundial, la exclusión estructural y definitiva de las mayorías Рacabados las disculpas y pretextos de que la erradicación de la pobreza sería tan somente una cuestión de tiempo.
      Al Gobierno Mundial que los Occidentales pretenden instituir le importa un bledo la pobreza o los sufrimientos de la gente que no compra, o que exige aumento de sueldos.
      Hay que comprender que ha pasado la oportunidad de conciliación entre unos u otros. Es hora de decidir.

      TAnia Jamardo Faillace – escritora y periodista brasile√Īa

    2. Luís
      15 abril 2014 17:34

      Estoy de acuerdo en lo que se refiere a cambiar la hegemonía imperialista-capitalista que avasalla al mundo sin importarle las consecuencias.