Ene 4 2019
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Sociedad

La OIT, el trabajo decente y el 40% de pobreza extrema

Durante mucho tiempo la promoci√≥n del ‚Äútrabajo decente‚ÄĚ ha estado en el coraz√≥n de la agenda de la Organizaci√≥n Internacional del Trabajo (OIT), pero no fue sino hasta principios de este siglo que el t√©rmino ahora ampliamente utilizado fue acu√Īado en el marco de una ambiciosa agenda.

Pero la realidad muestra que en los pa√≠ses en desarrollo, el empleo vulnerable afecta al 75% de los trabajadores, mientras los progresos para reducir la pobreza son por dem√°s lentos para compensar el crecimiento de la fuerza de trabajo. ¬†Este a√Īo, m√°s de 2.435 millones de trabajadores ocupar√°n un empleo vulnerable, y cuatro de cada diez seguir√°n (sobre)viviendo en la pobreza extrema.

El entonces Director General,¬†jJuan Somav√≠a, en su informe a la Conferencia Internacional del Trabajo de 1999, escribi√≥ que ‚ÄúEl trabajo decente es una reivindicaci√≥n mundial con la que est√°n confrontados los dirigentes pol√≠ticos y empresariales de todo el mundo. Nuestro futuro depende en gran parte de c√≥mo hagamos frente a ese desaf√≠o‚ÄĚ. ¬†Resultado de imagen para trabajo decente

Pero el Programa de Trabajo Decente, que si bien fue definido en 1999, no fue adoptado formalmente hasta el a√Īo 2008, como parte de la ‚ÄúDeclaraci√≥n de la OIT sobre la justicia social para una globalizaci√≥n equitativa‚ÄĚ, pone de manifiesto que el trabajo decente es la base de sociedades productivas, justas e inclusivas.

√Čste se concentra en cuatro objetivos estrat√©gicos: el empleo, la protecci√≥n social, el di√°logo social y los derechos en el trabajo, que han demostrado una y otra vez ser indispensables para alcanzar el crecimiento inclusivo y la paz social. Hoy podemos decir que el concepto ha obtenido una amplia aceptaci√≥n internacional.

Asimismo, fue incorporado en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, con el¬†Objetivo 8¬†que insta a promover ‚Äúun crecimiento econ√≥mico inclusivo y sostenible, el empleo pleno y el trabajo decente para todos‚ÄĚ. Ahora bien, el trabajo decente no consiste solo en encontrar un empleo, sino que significa la oportunidad de acceder a un empleo productivo que genere un ingreso justo, la seguridad en el lugar de trabajo y la protecci√≥n social para las familias.

Est√° en la ra√≠z de la cohesi√≥n social, ya que donde hay escasez de trabajo decente, tambi√©n hay pobreza, desigualdad, tensi√≥n social y conflictos sociales. ¬†El trabajo que atrapa a las personas en esclavitud o pobreza o las expone a peligros, discriminaci√≥n o inseguridad, no permite que los individuos ‚Äď ni las econom√≠as de las cuales forman parte ‚Äď avancen y desarrollen su potencial.

Muchos son los artículos e informes en la materia que hacen referencia sobre la calidad de trabajo y su influencia sobre la pobreza.  El  marco teórico existe y establece una política en materia de empleo.

La OIT ‚Äď con su estructura tripartita que re√ļne a representantes de gobiernos, trabajadores y empleadores ‚Äď ocupa una posici√≥n ideal para promover el Programa y ayuda activamente a sus Estados miembros, a trav√©s de sus Programas de Trabajo Decente por Pa√≠s (PTDP), a incorporarlo como un elemento clave de sus estrategias de desarrollo nacionales.

Seg√ļn ¬†el Informe, durante 2016-2017 la acci√≥n de la OIT contribuy√≥ a alcanzar logros significativos en 131 pa√≠ses, donde los gobiernos, las organizaciones de empleadores y de trabajadores desarrollaron estrategias en materia de trabajo decente y fortalecieron su capacidad institucional y sus conocimientos para promover el empleo, la protecci√≥n social, el di√°logo social y los derechos y principios fundamentales en el trabajo.

La contracara del informe

Resultado de imagen para trabajo indecenteTambién son varios los informes de la propia OIT en los cuales resalta una dificultad creciente en materia de generación de empleo, cuando las perspectivas económicas mundiales a largo plazo siguen siendo moderadas, aunque algunos expertos destacan un agravamiento  mayor.

La reciente  desestabilización mundial generada en la Organización Mundial del Comercio (OMC) bajo el manto de las guerras comerciales, produjo una alarma globalizadora poniendo en tela de juicio las políticas económicas  y de empleo estables, a mediano plazo.  El crecimiento del empleo no será suficiente para absorber el aumento de la fuerza de trabajo en los países emergentes y en desarrollo.

En un reciente Informe de la OIT¬† su Director General, Guy Ryder declaro que ‚ÄúA√ļn cuando el desempleo mundial se ha estabilizado, los d√©ficits de trabajo decente siguen estando muy extendidos: la econom√≠a mundial todav√≠a no crea empleos suficientes. Es necesario desplegar esfuerzos adicionales a fin de mejorar la calidad del empleo para las personas que trabajan y garantizar que las ganancias del crecimiento sean distribuidas equitativamente‚ÄĚ.

Conclusi√≥n: el empleo vulnerable aumenta y el ritmo de la disminuci√≥n de la pobreza laboral decrece. ¬†El informe pone de manifiesto que los importantes progresos alcanzados en el pasado en la reducci√≥n del empleo vulnerable se han estancado a partir de 2012, lo que significa que cerca de 1.400 millones de trabajadores ocupaban un empleo vulnerable en 2017, y se prev√© que durante este a√Īo (2019) otros 35 millones se sumen a ellos.

En los países en desarrollo, el empleo vulnerable afecta a tres de cada cuatro trabajadores, mientras los progresos para reducir la pobreza de los trabajadores son demasiado lentos para compensar el crecimiento de la fuerza de trabajo.

En los pr√≥ximos a√Īos, se estima que el n√ļmero de trabajadores que viven en pobreza extrema se mantendr√° por encima de 114 millones, afectando a 40 por ciento de las personas con un empleo en 2018, explic√≥ el economista de la OIT Stefan K√ľhn, principal autor del informe.

Al analizar los cambios en la composición sectorial del empleo, el informe constata que el sector de los servicios será el principal motor del futuro crecimiento del empleo, mientras que sigue disminuyendo en la agricultura y en la manufactura.

Dado que el empleo vulnerable e informal prevalece tanto en la agricultura como en los servicios de mercado, los cambios del empleo previstos entre un sector y otro podr√≠an tener s√≥lo un potencial limitado para reducir los d√©ficits de trabajo decente, si no est√°n acompa√Īados por grandes esfuerzos pol√≠ticos para estimular la calidad de los empleos y la productividad en el sector de los servicios.

Una vez m√°s, los esfuerzos por la conciliaci√≥n de clases de los organismos internacionales se hacen insostenibles, en su praxis. Cabr√≠a preguntarse¬† ¬ŅPor qu√© hoy en d√≠a, a un aumento del potencial productivo corresponde¬†a una disminuci√≥n de la ocupaci√≥n y de las condiciones materiales de vida?

Cuando el nivel salarial de los trabajadores ya no llega a su m√≠nimo vital, a la vez que la producci√≥n se duplica en sociedades donde el desarrollo de la productividad har√≠a posible la satisfacci√≥n de un n√ļmero creciente de necesidades materiales con un esfuerzo de trabajo decreciente, entonces ¬†¬Ņqu√© justificaci√≥n racional subsiste para la miseria extrema en la cual sobreviven miles de millones de seres humanos?

Por ignorancia inducida o por manipulaci√≥n asistida, el sistema capitalista se ha convertido en un ¬ęorden natural¬Ľ incuestionable.

*Periodista uruguayo, miembro de la Asociación de Corresponsales de prensa de la ONU. en Ginebra. Asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

 

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