Sep 16 2005
435 lecturas

Cultura

La poesía: disparos de una batalla interminable

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Hijo de padres pobres fue. Su trabajo cinamtográfico hizo historia, pero al final de cuentas no todos entendieron lo que quería decir ni por qué tenía que decirlo. Perverso como Sade o Mishima para la mayoría, quizá no rindió culto a nada, sino a la belleza de la inteligencia entregada a la causa popular.

Lo asesinaron en el viejo puerto romano de Ostia: asunto de maricones, dijeron. En mayo de 2005 la historia parece otra. Casi con 47 años de edad Roberto Pelosi –en su momento condenado como partícipe de la feroz golpìza que mató a Pasolini se desdijo en mayo: “Yo no lo maté. Lo masacraron otros tres tipos mientras le decían ‘sucio comunista’ y ‘maricón’. Estaba todo organizado para ejecutarlo”.

El proceso por su muerte se reabrió en Italia. Se habla de una muerte por encargo, de chantaje, de impedir que estrenara su último trabajo ue contenía fuertes connotaciones poilíticas, como el rayo de luz de una linterna sobre la elite entonces en el poder.

Lector y admirador de Gramsci, Pasolini –sin embargo– no era marxista. Según Albrto Moravia, lo suyo era un comunismo “populista y romántico, animado de piedad patriótica, de nostalgia filológica y de reflexión antropológica con arraigo en la tradición más arcaica, y proyectado al mismo tiempo en la utopía más abstracta.

foto“Es superfluo agregar que semejante comunismo era fundamentalmente sentimental por ser existencial, creador e irracional. Sentimental por consciente elección cultural y crítico porque cada posición sentimental permite contradicciones que excluyen el uso de la razón.

“Ahora bien, Pasolini había descubierto muy temprano que la razón no se adapta a servir, viene servida. Y que sólo las contradicciones permiten la afirmación de la personalidad. En otras palabras, razonar es anónimo; contradecirse es personal”.

Entre el cine y la poesía, eligió siempre la poesía. Una diocena de libros conforman la estsructura de sus obras completas –publicadas hace poco en Italia; de los 12 tomos, su trabajo para el cine sólo llena dos. Y dos son los ejemplos de su poesía que entregamos, enlazados por un mismo personaje símbolo: la madre. Melancólico el primero, furioso y sarcástico el segundo.

Cercana a los ojos

Cercana a los ojos y a los cabellos sueltos
sobre la frente, tú, pequeña luz,
absorta enrojeces mis papeles.
De adolecente ardía hasta el anochecer
junto a tu demacrada claridad, y eran extraños
los rumores del viento y el canto de los grillos solitarios.

Entonces en las estancias sin memoria
dormían los parientes, y mi hermano,
tras un delgado muro, estaba inmóvil.
Ahora tú, luz rojiza, no nos dices en dónde está
y, sin embargo, iluminas y suspira
el grillo en los campos desiertos;
mi madre se peina ante el espejo,
con un gesto tan antiguo como tu luz,
y piensa en aquel hijo ya sin vida.

Balada de las madres

Me pregunto qué madres habéis tenido.
Si os vieran ahora, trabajando
en un mundo para ellas desconocido,
presos en un ciclo siempre inacabado
de experiencias tan distintas de las suyas,
¿qué mirada tendrían sus ojos?

Si estuvieran allí mientras escribís
vuestro artículo, conformistas y barrocos,
o lo entregáis a redactores vendidos
a cualquier compromiso, ¿entenderían quiénes sois?
Madres viles, que llevan en sus rostros el temor
antiguo, ese que, como una enfermedad,
deforma los rasgos en un blancor
de niebla, los aleja del corazón,
los encierra en el viejo rechazo moral.

Madres viles, pobrecitas, preocupadas
de que sus hijos conozcan la vileza
para pedir un empleo, para ser prácticos,
para no ofender almas privilegiadas,
para defenderse de cualquier piedad.

Madres mediocres, que aprendieron
con humildad de niñas, de nosotros,
un único, desnudo significado,
con almas en las que el mundo está condenado
a no dar ni dolor ni alegría.

Madres mediocres, que jamás tuvieron
para vosotros más palabras de amor
que la de un amor sórdidamente mudo,
de bestia, y en él os criaron
impotentes ante los reales deseos del corazón.

Madres serviles, acostumbradas desde hace siglos
a agachar sin amor la cabeza,
a transmitir a su feto
el antiguo vergonzoso secreto
de conformarse con las sobras de la fiesta.

Madres serviles, que os han enseñado
cómo puede el siervo ser feliz
odiando a quien, igual que él, está atado,
cómo puede ser beato traicionando,
y seguro, haciendo lo que no dice

Agradecemos el envío de este poema a Luigi Lovecchio.

——————————————-

Addenda

Entre el 20 de setiembre y hasta el 30 de octubre el El Círculo de Bellas Artes de Madrid entregará su homenaje al directorasesonado el dos de noviembre de 1975. Y del 3 al 6 de octubre se celebrará, en la Sala Goya, el congreso Pier Paolo Pasolini, coproducido junto con el Istituto Italiano di Cultura de Madrid y dirigido por el Profesor Mariano Maresca, en el que participarán los profesores Marco Antonio Bazzocchi, Pietro Barcellona, Alfonso Berardinelli, Mauro Ponzi, Franco Cassano, Andrés Soria Olmedo y Stefano Casi.

fotoPASOLINI DIRECTOR

1961 · Accatone (Accatone). Guión: P.P. Pasolini con la colaboración de Sergio Citti.
1962 · Mamma Roma (Mamma Roma). Guión: P.P. Pasolini con la colaboración de Sergio Citti.
1963 · Rogopag (Rogopag. Episodio ‘La ricotta’). Guión: P.P. Pasolini.
1964 · El evangelio según San Mateo (Il vangelo secondo Matteo). Guión: P.P. Pasolini.
1966 · Pajarracos y pajaritos (Uccellacci e uccellini). Guión: P.P. Pasolini.
1966 · Las Brujas (La streghe. Episodio ‘La terra vista dalla luna’). Guión: P.P. Pasolini
1967 · Edipo, el hijo de la fortuna (Edipo Re). Guión: P.P. Pasolini de la obra de Sófocles.
1968 · Cappriccio all’Italiana (Cappriccio all’Italiana. Episodio ‘¿Che cosa sono le nuvole?). Guión: P.P. Pasolini.
1968 · Teorema (Teorema). Guión: P.P. Pasolini.
1969 · Amor y Rabia (Amore e rabbia. Episodio ‘La sequenza del fiore di carta’).
Guión: P.P. Pasolini.
1969 · Pocilga (Porcile). Guión: P.P. Pasolini
1970 · Medea (Medea).
Guión: P.P. Pasolini sobre la obra de Eurípides.
1971 · El Decamerón (Il Decameron). Guión: P.P. Pasolini basado en la obra de Giovanni Boccaccio.
1972 · Los cuentos de Canterbury (I racconti di Canterbury). Guión: P.P. Pasolini basado en la obra de Goffrey Chaucer.
1974 · Las mil y una noche (Il fiore della mille e una notte). Guión: P.P. Pasolini, Dacia Maraina.
1975 · Saló, o los 120 días de Sodoma (Salo o le 120 giornate di Sodoma). Guión: P.P. Pasolini y Sergio Citti.

EL DOCUMENTALISTA

1963 · La Rabbia (La Rabbia).

1964 · Comize d’Amore (Comize d’Amore).

1965 · Sopraluoghi in Palestina (Sopraluoghi in Palestina).

1968 · Appunti per un film sull’India (Appunti per un film sul’India).

1970 · Appunti per un’orestiade africana (Appunti per un’orestiade africana).

(En www.monteuve.com).

X

Envíe a un amigo

Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

Añadir comentario