Jul 23 2015
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Pol铆tica

La rebeli贸n docente chilena

Los intentos de los profesores por establecer una carrera docente que regule su ingreso, permanencia y jubilaci贸n del sistema educativo, no es algo nuevo. El Congreso de Educaci贸n del Colegio de Profesores de 1997 fue un hito en ese sentido. De entonces datan los intentos por superar el Estatuto Docente, que mantiene en pie lo esencial de lo dispuesto por la dictadura.
El proceso de municipalizaci贸n de los a帽os ochenta no fue sino la decisi贸n de privatizar el sistema educacional p煤blico. Ese proceso har铆a posible que al presente m谩s del 70% de la oferta educacional est茅 en manos de sostenedores particulares subvencionados por el Estado, y se haya transformado en un lucrativo negocio.
El advenimiento de la democracia abri贸, como a todos, razonables expectativas en el mundo docente. Durante los primeros gobiernos de la Concertaci贸n los profesores tuvieron largos procesos de negociaci贸n cuyos resultados consiguieron regular en parte su labor, aunque siempre en condiciones desventajosas comparadas con el sector particular subvencionado.
A煤n as铆, el Estatuto Docente no ha hecho sino sumar causales de despido, agobio laboral, evaluaciones, contratos aberrantes, trabajo en condiciones desmejoradas, carga laboral que sacrifica horas consagradas al hogar y la familia, etc.
Pero el discurso oficial ha instalado la idea de que los profesores est谩n en el origen de la mala calidad de la educaci贸n, obviando las condiciones del medio, la pobreza y marginaci贸n de vastos sectores de la poblaci贸n, y el hecho indiscutido de que Chile ha llegado a ser uno de los pa铆ses con mayor desigualdad social del planeta.
Despejado el hecho previsible de que la reforma constitucional mediante Asamblea Constituyente no ver谩 la luz en este periodo presidencial, al gobierno no le qued贸 otra que jugar sus fichas a la reforma educacional, que contempla una pol铆tica nacional docente. As铆, en el discurso presidencial del 21 de mayo de 2014, Michelle Bachelet manifest贸 su decisi贸n de que la carrera profesional docente ser铆a construida con el concurso de los profesores. Pero no solo fue un proyecto inconsulto, sino que la decisi贸n gubernamental de legislar se tom贸 en medio de la m谩s severa y profunda crisis del sistema pol铆tico en lo que va de post dictadura.
La feroz ca铆da de la credibilidad presidencial, empujada por el caso Caval que a煤n no termina de aclararse, y los reiterados casos de corrupci贸n, cohecho, exacciones ilegales, financiamientos irregulares a pol铆ticos de todo el espectro, han creado una situaci贸n de crisis que a煤n no da visos de terminar. La debacle es de una profundidad tal, que reci茅n cumplido un a帽o de gobierno los ajustes ministeriales y del programa parecen m谩s bien medidas para administrar su final precoz, que solo ajustes necesarios.
En ese contexto, la huelga de los profesores que cumpli贸 m谩s de cincuenta d铆as se relaciona tambi茅n con un estado de crispaci贸n de los docentes, ya manifestado el a帽o pasado en lo que se llam贸 la 鈥渞ebeli贸n de las bases鈥, en que hicieron su aparici贸n sectores disidentes a la l铆nea oficial del gremio, encabezada por el militante del PC, Jaime Gajardo.ch profes
Luego de semanas de conversaciones con el Ministerio de Educaci贸n, la directiva del Colegio de Profesores rechaz贸 la oferta porque no inclu铆a cuestiones esenciales: no consideraba la formaci贸n inicial, no superaba las condiciones laborales de agobio, no se refer铆a al aumento de horas no lectivas versus lectivas, tampoco dec铆a nada respecto del n煤mero de estudiantes por aula. Sin embargo, aumentaba en grados importantes la presi贸n sobre el profesor al someterlo a una serie de exigencias antes y durante el ejercicio profesional, mediante sucesivas acreditaciones en materias disciplinares.
La disidencia que se opone a la conducci贸n de la Nueva Mayor铆a en el gremio, encabezada por el dirigente nacional Dar铆o V谩squez, ha enarbolado la postura de retirar el proyecto y dise帽ar otro que considere sus exigencias. En este escenario, la Comisi贸n de Educaci贸n de la C谩mara de Diputados, presidida por la diputada Camila Vallejo (PC), luego de escuchar a los dirigentes de los profesores se propuso convocar a la misma mesa a la autoridad ministerial y a los dirigentes gremiales, agregando que solo someter铆a a votaci贸n el proyecto cuando existiera un acuerdo con el gremio.
Ser铆a el primer triunfo docente a nivel subjetivo. El segundo, ser铆a que a pesar de la postura oficial de no negociar con un gremio movilizado, la nueva ministra de Educaci贸n, Adriana Delpiano, lo hizo dos veces.
La tensi贸n lleg贸 a su cota m谩xima cuando la conducci贸n gremial busca terminar el paro, mientras la disidencia insiste en el retiro del proyecto y, entretanto, mantener el paro indefinido.
A esta altura, ya decretadas las vacaciones de invierno en un claro intento por debilitar el movimiento, comienzan los descuentos de sueldos, las amenazas de despidos y los sumarios contra los docentes en huelga. 聽Complementando estas medidas, las Fuerzas Especiales de Carabineros hacen lo suyo en contra de las permanentes, porfiadas y novedosas manifestaciones de los profesores.
Es probable que el gobierno se imponga por la v铆a de ejercer su potestad legislativa y los parlamentarios -incluidos aquellos que se han mostrado receptivos al reclamo gremial-, despachen el proyecto con el que la administraci贸n Bachelet intenta salvar algo de lo prometido. Pero nada va a superar aquello que pulsa m谩s all谩 de las recriminaciones, o sea la tensi贸n que nace del enfrentamiento de dos visiones antit茅ticas de la educaci贸n.
La actual crisis del sistema emerge del enfrentamiento de esa polaridad, en que por una parte se considera la educaci贸n como una actividad econ贸mica afecta a los vaivenes del mercado, y por otra, como un derecho social que a煤n no est谩 garantizado. Y esas visiones divergentes -que no pueden convivir en el mismo espacio- libran una enconada batalla que va dejando bajas a la vera del camino.ch profes1
La labor de los profesores no ha sido reconocida en Chile. Peor a煤n, se los ha estigmatizado como responsables de los efectos de un paradigma educacional que no considera lo que sucede en el aula, ni las circunstancias socio-econ贸micas y culturales en que se verifica el proceso de ense帽anza-aprendizaje, y se centra solo en resultados de mediciones estandarizadas.
Los profesores tambi茅n han sido v铆ctimas de esta educaci贸n mercantilista neoliberal.
Las se帽ales indican que el movimiento docente ser谩 avasallado y que las presiones de la Nueva Mayor铆a lograr谩n que el Congreso finalmente apruebe una nueva ley de educaci贸n imperfecta y antidemocr谩tica. En tal caso ser谩 un cuerpo legal que habr谩 sido impuesto a los profesores y esto, en el mediano plazo, promete conflictos de mayor envergadura.
La irrupci贸n de un importante contingente de educadores formados como estudiantes de la ense帽anza media en el movimiento de los 鈥減ing眉inos鈥 de los a帽os 2001-2005, y luego como universitarios en los movimientos estudiantiles de 2011, augura un futuro auspicioso para las luchas que vienen.

*Editorial de 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 833, 24 de julio, 2015

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