Nov 18 2012
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Pol铆tica

Frei Betto/ La reelecci贸n de Obama y el Brasil

La reelecci贸n de Obama, que cont贸 con el apoyo discreto de la presidenta Dilma, es un alivio para el Brasil y para Am茅rica Latina. Mitt Romney (al que en mi intimidad llamo Mitt 鈥楳oney鈥) representar铆a el regreso de las pol铆ticas elitistas e intervencionistas de Reagan y de George W. Bush. Y, con toda seguridad, una fuerte pol铆tica econ贸mica proteccionista, que afectar铆a las exportaciones brasile帽as a los Estados Unidos.

Obama tuvo el apoyo del 70% de los electores de origen hisp谩nico. Es verdad que en su primer mandato dej贸 de cumplir muchas promesas que hiciera en la campa帽a anterior, como el cierre de la c谩rcel de supuestos terroristas en la base naval de Guant谩namo, en Cuba.

Pero adopt贸 una pol铆tica migratoria menos hostil para con los extranjeros indocumentados que se encuentran en territorio norteamericano. Aunque es verdad que muchos de ellos regresan a sus pa铆ses de origen debido a la crisis financiera iniciada en el 2008 y a la ca铆da de la oferta de puestos de trabajo en los Estados Unidos. Hoy d铆a el 7.9% de la poblaci贸n laboral de los EE.UU. se encuentra desempleada. Los EE.UU. necesitan mano de obra barata en el sector servicios, y 驴d贸nde encontrarla fuera de Am茅rica Latina?

El dem贸crata Obama, al contrario que el republicano George W. Bush, nunca estuvo muy cercano al presidente Lula, a pesar de considerarlo 鈥榗olega鈥. Es m谩s, desde el fin del mandato de Reagan, la Casa Blanca no se muestra muy preocupada por Am茅rica Latina. El pa铆s que le da alg煤n dolor de cabeza es la Venezuela de Ch谩vez.

Lula tuvo que calmar los arrestos b茅licos de George W. Bush para evitar una intervenci贸n en el pa铆s vecino. Aunque muchos no simpaticen con Ch谩vez, el hecho es que el resultado del juego democr谩tico y la mayor铆a pobre de Venezuela le apoya. Los EE.UU. est谩n obligados a soportarlo tambi茅n por razones geoecon贸micas: Venezuela es el segundo mayor exportador de petr贸leo a la patria del T铆o Sam. Debido a la proximidad geogr谩fica, el producto llega all铆 m谩s barato que los barriles comprados a la lejana Arabia Saudita.

En lo tocante a los EE.UU. lo que le interesa al Brasil son las relaciones comerciales. De enero a septiembre de este a帽o las exportaciones de nuestro pa铆s a los EE.UU. sumaron US $ 20.6 mil millones; y las importaciones de productos norteamericanos al Brasil US $ 24 mil millones.

 

La elecci贸n no cambi贸 la composici贸n del Congreso norteamericano: los republicanos continuar谩n teniendo mayor铆a en la C谩mara y los dem贸cratas en el Senado. Y es al Congreso a quien le incumben las relaciones del comercio exterior.

 

Hay muchos intereses brasile帽os en juego cuando se trata de los EE.UU. La Fuerza A茅rea de aquel pa铆s cancel贸 recientemente la compra de 20 aviones Super Tucano, fabricados por Embraer, debido a las presiones de la compa帽铆a norteamericana Hawker Beechraft. Aunque est谩 prevista una nueva licitaci贸n y puede ser renovado el pedido. La Boeing, por su parte, est谩 interesada en vender al Brasil aviones cazas. Casi un 10% de las exportaciones brasile帽as a los EE.UU. son beneficiadas por el Sistema General de Preferencias (SGP), que establece tarifa cero a nuestros productos que llegan a aquel pa铆s. Se prev茅 una revisi贸n del SGP y el Brasil est谩 amenazado con la exclusi贸n.

 

El pr贸ximo a帽o debe votarse la 鈥淔arm Bill鈥, que incluye subsidios al algod贸n producido en los EE.UU. El Brasil es contrario a ello y, en un reciente intento de los norteamericanos, se quej贸 ante la OMC (Organizaci贸n Mundial de Comercio) y gan贸 la causa. Hoy los EE.UU. pagan una compensaci贸n al Brasil y quieren terminar con ese pago cuanto antes.

 

Ya expir贸 la sobretasa de nuestro etanol exportado a los EE.UU., encarecido aun m谩s por los subsidios al etanol producido en aquel pa铆s. Debido a la crisis econ贸mica, nada indica que la sobretasa volver谩 a imponerse. Sin embargo la bancada agr铆cola en el Congreso estadounidense presiona en favor de medidas proteccionistas. Obama hasta ahora se ha mostrado abierto en lo concerniente a cooperaci贸n bilateral en materia de energ铆a.

Tanto el empresariado norteamericano como el brasile帽o reivindican el fin de la bitributaci贸n. Impuestos pagados en un pa铆s no debieran ser cobrados nuevamente en el otro. Pero el aprobar tal medida depende de la creaci贸n de un sistema eficiente de intercambio de informaciones tributarias. Tal proyecto sigue paralizado en el Senado brasile帽o.

Hasta el 31 de diciembre de este a帽o, 1.8 millones de turistas brasile帽os han viajado a los EE.UU. Obama ya acept贸 la posibilidad de suprimir la exigencia de visa para entrar, aunque todav铆a depende de ciertas modificaciones en la legislaci贸n vigente. Hay seis proyectos en el Congreso norteamericano proponiendo el fin de la visa o la facilitaci贸n del intercambio tur铆stico.

Dilma y Obama coinciden en posiciones importantes en el escenario internacional. Ambos criticaron a los gobiernos de la Uni贸n Europea, dispuestos a enfrentar la crisis econ贸mica con el amargo e impopular purgante de la austeridad fiscal y del desempleo. Dilma y Obama acudieron a Alemania para que adoptara medidas de est铆mulo al crecimiento de la econom铆a mundial.

Un punto de divergencia entre Dilma y Obama es el de las relaciones con Cuba. Brasil defiende el fin del bloqueo impuesto por la Casa Blanca y la autodeterminaci贸n de la isla del Caribe. Obama mantiene el bloqueo, aunque adopta una postura menos agresiva que sus antecesores en relaci贸n a Cuba.

Ahora, con las nuevas leyes migratorias que permiten a los cubanos viajar al exterior, los EE.UU. se encuentran con una papa caliente en las manos: un flujo significativo de migrantes cubanos que, gracias a la ley de Reagan, ser谩n considerados ciudadanos norteamericanos por el simple hecho de poner los pies en aquel pa铆s.

El Brasil mantiene plenas relaciones con Cuba y con los Estados Unidos. Sin embargo, el presupuesto de los EE.UU. para el 2013, que ha de ser votado, propone endurecer el trato a empresas que se relacionen con pa铆ses considerados enemigos del T铆o Sam, tal como son los casos de Cuba y de Ir谩n. Una ley semejante ya aplicada en la Florida perjudic贸 a Odebrecht, empe帽ada en la construcci贸n de un nuevo puerto en Cuba, en Mariel, cercano a La Habana.

Hace ya tiempo que el Brasil lucha por tener un puesto en el Consejo de Seguridad y por la ampliaci贸n de las plazas permanentes. Para alcanzar tal objetivo nuestro pa铆s necesita el apoyo de al menos cinco pa铆ses miembros (son 15 pa铆ses miembros: EE.UU., Inglaterra, Francia, Rusia y China). Brasil cuenta con el apoyo de la Casa Blanca, pero hasta ahora Obama no le pone mayor atenci贸n.

Ante la crisis econ贸mica que afecta al hemisferio norte, el Brasil se muestra cauteloso pues sabe que podr铆a ser duramente afectado en el caso de que los EE.UU. y China redujeran las importaciones de nuestros productos. Lo mejor, por el momento, es hacer votos para que Obama pueda, efectivamente, mejorar las relaciones con nuestro pa铆s y con Am茅rica Latina. (Traducci贸n de J.L.Burguet)

 

 

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