Ene 16 2020
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Despacito por las piedras

¿La ruleta rusa?: EU contra China, contra Irán, contra …

El nuevo año trajo bajo el brazo una meditada provocación estadounidense. Es el asesinato en las proximidades del Aeropuerto de Bagdad, en Irak, del comandante Qasem Soleimani, líder militar iraní de una fuerza especial de combate en el caliente territorio del Medio Oriente. Ésta fuerza responde a Ali Jamenei, la autoridad religiosa que ostenta el máximo poder de la República islámica de Irán.

El presidente estadounidense Donald Trump, buscando salvarse del juicio político y lograr su reelección, está llevando al mundo a jugar a la “ruleta rusa”. Está en guerra comercial con China; asesina en Irak al líder militar de los iraníes; en Irak les piden que retiren tropas; la Rusia de Putin no se queda mirando y fortalece acuerdos con la coalición que integra con Siria, Irán e Irak.

Dentro de los múltiples caminos para abordar este tema tomaremos dos cuestiones que aparecen como centrales: Uno: La histórica relación entre EU e Irán, contando con la importancia de este país en la región. Dos: Las motivaciones de este hecho y los riesgos que escale hacia un conflicto mundial.

Irán, heredero de los persas, una clave en Medio Oriente

Irán, que cuenta actualmente con una población de 83 millones de personas, es –junto con Irak- una de las civilizaciones más antiguas. Conocido en Occidente como Persia, es una síntesis entre las culturas preislámicas e islámicas. Desde los inicios del siglo XX el petróleo, explotado inicialmente por el Reino Unido, ocupa el centro de su economía, siendo el cuarto productor mundial de petróleo y el primero de gas.

En 1951 un gobierno nacionalista encabezado por el primer ministro Mohamed Mossadeq, empujado por un pueblo harto de recibir migajas (16%) de los beneficios de su explotación, decidió nacionalizar el petróleo. La declinación del poder británico hizo que solicitaran el apoyo estadounidense para dar un Golpe de Estado.

Resultado de imagen para iran persiaEn 1953 expulsaron al gobierno de Mossadeq, el primero elegido por el voto del pueblo. La monarquía recuperó el poder que estaba perdiendo. EU y sus socios europeos quedaron al frente del negocio petrolero, desplegando una poderosa relación con el poder mientras un fuerte sentimiento antinorteamericano crecía en la población.

Una prueba de esa relación lo da el hecho que el presidente estadounidense Jimmy Carter celebrara –en Teherán- la llegada del año 1978 junto al monarca iraní.

El intento de la monarquía de occidentalizar la tradicional cultura persa terminó generando las condiciones para una triunfante insurrección popular que –en 1979- encabezada por el ayatollah Ruhollah Komeini puso fin a ese estado de cosas e Irán se transformó, de la mano de fuerzas islámicas, en el actual Estado islámico, con una dualidad estructural del poder. Uno proveniente de la soberanía popular y del Islam el otro.

La alianza entre Arabia Saudita, Israel y EU, constituida en la fuerza militar dominante en Medio Oriente, encontró en Irán –que estableció alianzas con rusos y chinos- el principal escollo para imponer su dominio, el control del petróleo y de las rutas de transporte del mismo. No son pocos, ni menores, los incidentes que han marcado esta compleja relación en los últimos años, en los cuales el desarrollo de la energía nuclear, por parte de Irán, ocupa un lugar central.

Motivos y riesgos del asesinato cometido

A nadie escapa que los datos y reflexiones ya mencionados tienen que ver con la decisión de Donald Trump de llevar adelante el asesinato de Soleimani. De todas maneras no fueron ésas las razones de fondo que motivaron tamaño crimen.

Trump se halla abocado a dos tareas fundamentales para su futuro: Evitar que avance el juicio político que la Cámara de Representantes (Diputados) aprobó debatir y posicionarse para ser el candidato republicano y ganar las próximas elecciones presidenciales.

El Partido Republicano está en minoría en la Cámara de Representantes pero tiene mayoría en el Senado. De esa manera espera tener garantías que la iniciativa que están desarrollando los Representantes no podrá llegar a buen puerto. Con esta acción criminal y la invocación al “patriotismo” Trump espera galvanizar el voto de los republicanos y evitar “fugas” que podrían cuestionar su plan.

Sabe los riesgos que supone esa maniobra, de todas maneras asume esos peligros porque este hecho tiene otra connotación que le interesa y mucho. Se trata del impacto en la opinión pública de su país, Trump está confiado que la repercusión masiva le será favorable.

De todas maneras los riesgos no son menores y ya han dado pruebas de su existencia. Irán apuesta a que la posible llegada de féretros cubiertos con la bandera estadounidense al territorio de ese país impedirá a los EU prolongar indefinidamente un enfrentamiento abierto.

Los iraníes confían en que tal situación disuelva los riesgos de los 52 objetivos que Washington dice estar en condiciones de atacar. Ese número es “casualmente” el mismo al de estadounidenses secuestrados en su embajada de Teherán en los inicios de la Revolución en 1979.

Es imaginable que –desde ambos bandos del conflicto- confían en poder desarrollar una “escalada controlada”. Todos saben que una confrontación generalizada puede dar inicio a la Tercera Guerra Mundial, de final impredecible. Si bien -por ahora- el planteo de Trump de responder por vía económica, luego del ataque de Irán a las bases estadounidenses en Irak, ha hecho disminuir la tensión inicial.

Lo que comenzó siendo una  demostración de fuerza de EU puede conducir a su debilitamiento en Medio Oriente. Hay que recordar que el parlamento iraquí no solo ordenó la retirada de las tropas estadounidenses de su territorio sino que calificó como “terroristas” al Pentágono y al Ejército estadounidense.

Los sucesos van demostrando que los aliados de EU a excepción de Israel, Arabia Saudita y algunos estados del Golfo, prefieren alejarse del conflicto, pero nadie sabe los límites de las “escaladas”.

La OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) una alianza militar que agrupa a 29 países que incluyen Europa y EU, aclaró que el ataque al jefe militar iraní fue una decisión exclusivamente estadounidense que no incumbe a dicha Alianza. Es por eso que las fuerzas europeas (de Alemania, Francia, Italia y España) radicadas en Irak están planteando retirarse del territorio de ese país.

 

 

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