May 6 2004
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Economía

La temperatura a la que se queman y arden las libertades

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Lagos Nilsson
Dos noticias contradictorias referidas a un mismo hecho ayudan a comprender el proceso de globalizaci√≥n. El hecho es que est√° listo para ser exhibido el √ļltimo filme de Michael Moore. Las noticias: una, Farenheit 911 se estrenar√° en el Festival de Cannes este mismo mes; la otra, que Miramax no distribuir√° la pel√≠cula. Miramax es propiedad de la empresa Disney y contribuy√≥ al financiamiento de la producci√≥n.

Michael Moore ingres√≥ universalmente en el listado de los ricos y famosos en 2002, con el √©xito de su documental costumbrista sobre ciertos aspectos de la vida estadounidense Bowling to Columbine. El intelectual hab√≠a proclamado urbi et orbi que su nueva pel√≠cula tendr√≠a por objeto ayudar a impedir que George W. Bush fuera reelecto presidente de EEUU en noviembre de este a√Īo.

De acuerdo con la prensa especializada estadounidense, el agente de Moore reconoci√≥ que hace un a√Īo Michael Eisner, CEO de Disney, le pidi√≥ que interpusiera sus buenos oficios para dejar sin efecto el acuerdo con Miramax. Eisner entonces manifest√≥ cierto temor de perder los beneficios fiscales que recibe la compa√Ī√≠a por su parque de diversiones, hoteles y otras actividades en Florida, estado del que es gobernador Jeb Bush, hermano menor del presidente.

Remember Quebec

En abril de 2001 los gobernantes reunidos en la Cumbre de las Am√©ricas, realizada en la ciudad canadiense de Quebec, dijeron a coro en la declaraci√≥n de estilo: ¬ęHemos adoptado un plan de acci√≥n para fortalecer la democracia representativa, promover una eficiente gesti√≥n de gobierno y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales¬Ľ. Una de ellas es la de expresi√≥n.

Mientras el escándalo originado por la determinación de Disney-Miramax de no distribuir internacionalmente Farenheit 911 comenzaba su peregrinaje mediático el 5 de mayo, atizando las discusiones en los foros que se organizan en la internet, en Santiago de Chile Andrea Sanhueza, directora ejecutiva de la Corporación Participa, analizando el incumplimiento de los acuerdos de Quebec por parte del Estado chileno, afirmó que todavía existe censura en el país.

La aseveración fue realizada a raíz de una entrevista concedida por Sanhueza al director de la radio de Universidad de Chile, Juan Pablo Cárdenas, reproducida en el Portal del Pluralismo, que agrupa a los medios de prensa independientes.

La Cumbre de las Am√©ricas dijo Andrea Sanhueza, es el primer foro intergubernamental de la regi√≥n, donde los presidentes se re√ļnen cada cuatro a√Īos aproximadamente y acuerdan ciertas prioridades. Esas prioridades son en teor√≠a mandatos, por lo tanto, compromisos para los gobiernos.

Se√Īal√≥ la directora de Corporaci√≥n Participa que, si bien desde 1999 en Chile se ha avanzado en materia de legislar en el acceso de la informaci√≥n p√ļblica por parte de los ciudadanos, tambi√©n la ley les dio a los servicios p√ļblicos la facultad de redactar su propio reglamento y a definir cada uno qu√© entiende por informaci√≥n reservada o informaci√≥n secreta. Entonces, dijo, en la ley avanzamos, pero los servicios han dictado reglamentos donde han impuesto que no poca informaci√≥n sea considerada reservada o secreta. Por lo tanto, los ciudadanos no tenemos acceso a ella. Fue un rev√©s a este marco legal.¬†

Las restricciones ciudadanas en lo que ata√Īe ala libertad de expresi√≥n y derecho a un juicio justo son sistem√°ticamente recortadas por el gobierno estadounidense a partir del 11-S, y en el caso de los ciudadanos extranjeros la situaci√≥n es algo m√°s que preocupante, como lo demuestran los prisioneros en Guant√°namo, el trato discriminatorio en los aeropuertos a los viajeros internacionales que desembarcan en EEUU, dispuesto unilateralmente por las autoridades y el descubrimiento esta semana por parte de la opini√≥n p√ļblica mundial de las atrocidades cometidas por las fuerzas de ocupaci√≥n en Irak.

De la altisonante Declaración de Quebec los gobiernos parecen recordar sólo el alegato estadounidense por la seguridad y el comercio.

Moore y el dedo en la llaga

El conflicto que desató el documental de Michael Moore, a raíz de la negativa de Disney-Miramax a honrar el compromiso de distribuirlo a través de sus redes mercantiles, va mucho más allá de una diferencia contractual entre particulares o una cuestión de expectativas del cineasta. Conforma una situación que apunta a las nuevas definiciones del orden unipolar globalizado.

La Casa Blanca, siempre dispuesta a cautelar los intereses de los particulares, aun en otros países, guarda un silencio -más culpable que prudente- en el caso de una película sin dudas llamada a tener una importante repercusión internacional. Cabe preguntarse por qué.

Farenheit 911 -el t√≠tulo parafrasea el de la famosa novela de Ray Bradbury Farenheit 541 , la temperatura a la que se quema y arde el papel. Seg√ļn el cineasta 911 -setiembre 11, fecha de los atentados presuntamente perpetrados por Al Qaeda en EEUU– es la temperatura a la que se quem√≥ la libertad. La confesa intenci√≥n de Moore al realizar el documental fue rastrear los lazos econ√≥micos entre Bush y sus colaboradores y la familia de Osama ben Laden, por una parte, y por otra documentar una cr√≥nica sobre la erosi√≥n de las libertades que asegura la Constituci√≥n a los ciudadanos estadounidenses tras el 11 de setiembre.

Los v√≠nculos entre los Bush y los Ben Laden, fueron establecidos -seg√ļn el cineasta- por los padres del actual presidente de EEUUU y Osama ben Laden, y se mantuvieron hasta bastante despu√©s de la destrucci√≥n de las torres neoyorquinas.

La libre empresa, a la que no se debe -seg√ļn los adalides del neoliberalismo conservador y la mundializaci√≥n a la americana– poner trabas, las padece en el pa√≠s-centro. El sistema de libertades, que a bastonazos propinados con proyectiles recubiertos de material nuclear empobrecido, intenta universalizar la versi√≥n contempor√°nea del concepto imperial, no es cautelado en su lugar de origen. Y eso constituye una t√°cita declaraci√≥n de principios planetaria. O un instructivo que el mundo debe acatar.

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