May 10 2005
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La trastienda de lo cotidiano

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

La belleza no depende de la forma.

Lo bello, como la verdad suelen ocultarse. Sus líneas, colores y volumen pertenecen, en cierto modo, a lo que espera manifestarse.

Est√° dentro de nosotros; en lo que no queremos ‚Äďo no podemos‚Äď ver.

Hay una belleza feroz en lo abandonado. Se desprende de los objetos que fueron. Qui√©n sabe, acaso todav√≠a en ellos aliente el su√Īo de otro tiempo.

Acaso reto√Īe la pr√≥xima primavera el √°rbol deshojado.

La belleza ‚Äďcomo la justicia‚Äď pertenece a las personas. El pasado es la conexi√≥n entre los ojos y las cosas.

La nostalgia como ejercicio de melancolía escuchará a Blake: endurecerá, como una piedra, al corazón.

Las respuestas hay que parirlas de cara al futuro.

Pertenecen a los materiales desechados. La vida proviene de la podredumbre, del olvido que otra vez se hace memoria.

Coleccionista de experiencias

No ha realizado, Juan Carlos Mege, estudios formales de larga duraci√≥n en el √°mbito de las artes pl√°sticas, recuerda en cambio sus b√ļsquedas intuitivas infantiles de libros de arte en las librer√≠as de viejo y exposiciones de pintores desconocidos en galer√≠as m√°s desconocidas a√ļn.

A los 13 a√Īos conoce a Albino Echeverr√≠a ‚Äďuno de los dos artistas chilenos que particip√≥ en el mural de la Pinacoteca de la Universidad de Concepci√≥n‚Äď; fue el comienzo de su aprendizaje.

La vida, lo permanente

 

A partir de 2002 desarrolla su trabajo con mayor continuidad. Inicia ensayos de experiencias con diferentes perspectivas, que combinan m√ļltiples materiales y t√©cnicas: pict√≥rica, collage, instalaciones, esculturas.

No olvida sus raíces provincianas y confiere un lugar importante a la cultura e imaginería popular. No pretende una valorización estética de aquellas, simplemente las transmuta en óptica y contenido de su producción.

Esto implica negar las im√°genes sacralizadas y et√©reas del artista que promueve un cierto oficialismo est√©tico. El arte no puede ‚Äďuno de sus credos‚Äď disociarse, ni siquera en apariencia, del contexto social, cultural y pol√≠tico del que surge y forma parte.

 El compromiso

El arte, cuando es real el deseo profundo por vincular el mundo creativo con la vida cotidiana de aquellos que no tienen acceso a él, se convierte en política.

No al estilo el ¬ęarte-proclama¬Ľ, no como arte ¬ęcomprometido¬Ľ que se arrastra ‚Äďy a menudo es arrastrado‚Äď por los torbellinos de la contingencia.

Se trata de echar a caminar un proyecto político de promoción cultural, y develar las conexiones y complejidades no siempre evidentes entre artes visuales y realidad(es).

Mege se ha comprometido con proyectos culturales en los que los protagonistas son ni√Īos y j√≥venes. Ah√≠ est√°n sus experiencias en elCentro Multicultural de Penco; Multimedia de Arte – Poblaci√≥n Dintrans, Rancagua; Los Peque√Īos gigantes del bosque, Santiago; Biblioteca Popular en Centro de apoyo y formaci√≥n Pedro Mariqueo, La Victoria.

Espera a futuro llevar su trabajo a Valparaíso, San Felipe, Concepción y Buenos Aires. Sin urgencia. Sin dejar la investigación artística y la relación entre arte y política, que son sus ejes y obsesiones. E intentando no sacrificar su carrera académica.

Por ahora se ha planteado, para fines de 2005, una instalaci√≥n que aborde ‚Äďy denuncie‚Äď los asuntos relacionados con la tortura en Chile.

 

 

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