Jun 21 2020
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Econom铆aPol铆tica

La vida y el trabajo digno antes que el capital

La agudizaci贸n y aceleraci贸n de la crisis del sistema capitalista mundial precipitada por la pandemia del Covid-19 y la necesidad de hacer frente a la emergencia sanitaria derivada de ella, han configurado un contexto sumamente desventajoso y peligroso para la continuidad de los procesos de rebeli贸n popular que estaban en curso en el planeta en la segunda mitad del a帽o pasado, particularmente en Am茅rica Latina.

De partida, este contexto ha devuelto la iniciativa t谩ctica a los gobiernos de corte neoliberal imperantes en la casi totalidad de los pa铆ses de la regi贸n, con las contadas excepciones de Venezuela, Argentina y M茅xico, que, en el escenario inmediatamente anterior, se debat铆an entre la represi贸n y las medidas paliativas para contener las continuadas y masivas movilizaciones populares.聽

La agudizaci贸n y aceleraci贸n de la crisis del sistema capitalista mundial precipitada por la pandemia del Covid-19 y la necesidad de hacer frente a la emergencia sanitaria derivada de ella, han configurado un contexto sumamente desventajoso y peligroso para la continuidad de los procesos de rebeli贸n popular que estaban en curso en el planeta en la segunda mitad del a帽o pasado, particularmente en Am茅rica Latina.

De partida, este contexto ha devuelto la iniciativa t谩ctica a los gobiernos de corte neoliberal imperantes en la casi totalidad de los pa铆ses de la regi贸n, con las contadas excepciones de Venezuela, Argentina y M茅xico, que, en el escenario inmediatamente anterior, se debat铆an entre la represi贸n y las medidas paliativas para contener las continuadas y masivas movilizaciones populares.聽

La agudizaci贸n y aceleraci贸n de la crisis del sistema capitalista mundial precipitada por la pandemia del Covid-19 y la necesidad de hacer frente a la emergencia sanitaria derivada de ella, han configurado un contexto sumamente desventajoso y peligroso para la continuidad de los procesos de rebeli贸n popular que estaban en curso en el planeta en la segunda mitad del a帽o pasado, particularmente en Am茅rica Latina.

Denuncian el injusto marco social y laboral actual

La irrupci贸n de la pandemia habilit贸 a los gobiernos para decretar estados de excepci贸n, toques de queda, cuarentenas y otras medidas administrativas que restringen la movilidad y el derecho a reuni贸n, permiti茅ndoles acabar con la presi贸n de las calles y recuperar el control del orden p煤blico. Repuso, adem谩s, el comando pol铆tico del estado sobre el conjunto de la poblaci贸n de cada pa铆s, y a depender de su manejo de la crisis sanitaria.

M谩s all谩 de sus diversas estrategias de enfrentar la pandemia, los pa铆ses de Am茅rica del Sur se han convertido ya en el nuevo epicentro de la pandemia. Con Brasil, Per煤 y Chile como los que registran los mayores incrementos en el n煤mero de contagios. Y con elevados porcentajes de muertos por cada mill贸n de habitantes. Y se vienen los meses de invierno, que hacen presagiar un mayor colapso sanitario y una cat谩strofe mayor en vidas humanas.

Pero, adem谩s, est谩 el escenario de una recesi贸n econ贸mica creciente que ya eleva las tasas de desempleo por encima de los dos d铆gitos y que hace cundir el p谩nico en el mundo de los trabajadores y trabajadoras. Escenario en el medio del cual, los due帽os del capital no s贸lo se empe帽an en lograr leyes y medidas de protecci贸n estatal a sus amenazados m谩rgenes de ganancia, sino que desarrollan abiertos y velados ataques a los derechos colectivos de los trabajadores, aprovechando el desconcierto generalizado que se vive.

Salud mental, c贸mo cuidarla en tiempos de aislamiento socialComo se sabe, en estos pa铆ses, de poco han servido las cuarentenas. Con porcentajes elevados de trabajadores informales, en actividades por cuenta propia o independientes, cuyos precarios ingresos dependen de su actividad en las calles, el incumplimiento de las medidas de encierro y distanciamiento social est谩 en directa relaci贸n con la opci贸n, que tambi茅n toman las crecientes masas de desempleados, de salir a buscar c贸mo 鈥減arar la olla鈥, aunque se corra el riesgo del contagio. Es la aplicaci贸n, en estos tiempos, de una acendrada racionalidad: 鈥淢orir luchando, de hambre, ni cagando鈥.

Sin tomar en cuenta esta situaci贸n, las autoridades en muchos pa铆ses est谩n redoblando no s贸lo las medidas de cuarentena y aislamiento social, sino que las penas y multas para quienes las incumplan. En circunstancias en que paralelamente las medidas de apoyo econ贸mico a las familias por la emergencia sanitaria no resultan suficientes ni tienen la cobertura necesaria para alcanzar a sectores como el de la poblaci贸n migrante, mucha de ella en situaci贸n de indocumentaci贸n o irregularidad documentaria.

Peor a煤n, gobiernos como el de Sebasti谩n Pi帽era, en Chile, intentan aprovechar la coyuntura para que se apruebe en tr谩mite urgente una Ley de Migraciones que establecer铆a la necesidad de una visa consular obtenida en sus pa铆ses de origen a toda persona que desee venir a trabajar en Chile y residir en 茅l.

Lo que, como ya ocurre con los nacionales de Hait铆, Venezuela, Rep煤blica Dominicana y Cuba, no har谩 otra cosa que multiplicar el n煤mero de migrantes irregulares en el pa铆s. Que ya en la actualidad se puede estimar en al menos 500 mil personas. Y no es distinto en otros pa铆ses de la regi贸n, como Per煤, Argentina, Brasil o Ecuador. Se consolidar铆a as铆 la utilizaci贸n de la migraci贸n irregular como 鈥渕ano de obra barata鈥, como mecanismo estructural para reducir los salarios y los est谩ndares laborales, para mucho m谩s all谩 de la coyuntura.

M谩s generalizadamente, en Am茅rica del Sur estamos claramente entrando en un trimestre o cuatrimestre en que tanto la crisis sanitaria como la crisis econ贸mica se prev茅 alcanzar谩n su punto m谩s alto. En medio de ella, la ca铆da del crecimiento alcanzar谩 niveles no vistos posiblemente desde la crisis de la deuda externa -en 1982 a 1983- que dio lugar a la llamada 鈥渄茅cada perdida鈥 de Am茅rica Latina. Ya hay pa铆ses que est谩n registrando ca铆das entre un 20% y un 40% de su actividad econ贸mica. El desempleo consecuente no ser谩 menor.

Ante ello, los primeros en reaccionar, claramente, han sido los grupos empresariales. Como se帽al贸 el periodista peruano C茅sar Hildebrandt, 鈥淟a derecha propietaria la tiene clara: ellos exigen que el costo de la reconversi贸n y las p茅rdidas de la crisis econ贸mica causada por la pandemia recaigan sobre los trabajadores y el Estado. Ellos ya se han adelantado con propuestas presentadas a las autoridades nacionales que privilegian sus propios intereses, puestos en primer lugar sin el menor empacho por sobre los intereses de los dem谩s. Ellos exigen condiciones favorables y apoyo oficial para participar de la reconstrucci贸n. Ellos no pagar谩n la crisis. 隆Que sean los otros los que se jodan!鈥.

En Chile, paralelamente a la acci贸n del gobierno de reforzar la legislaci贸n y el instrumental de las fuerzas policiales, las grandes empresas est谩n presionando a los sindicatos al desconocimiento de remuneraciones y beneficios pactados en sus contratos colectivos o a establecer acuerdos para que los mismos no puedan aplicarse a los trabajadores que a futuro se afilien a los sindicatos. Con el pretexto de la recesi贸n en curso.

Es decir, los est谩n invitando a bajarse los pantalones. Y a ser c贸mplices del desconocimiento de la ley que obliga a respetar como piso de cualquier negociaci贸n los t茅rminos del contrato precedente. Y abrir paso a que, en un mismo sindicato, existan trabajadores antiguos y m谩s caros y trabajadores nuevos m谩s baratos. Lo que despeja el camino para que a rengl贸n seguido empiece el despido de los antiguos y a mediano plazo, se rebaje en los hechos los t茅rminos del contrato colectivo, con la desaparici贸n de los beneficiarios de las mejores condiciones de remuneraci贸n y otras prestaciones.

El amedrentamiento de los trabajadores con el creciente desempleo y la incertidumbre de la profundidad que puede alcanzar la crisis es enorme. Y m谩s de alg煤n dirigente sindical se confunde. Sin tener en cuenta que no es el momento de rebajar los t茅rminos de los contratos colectivos. Es m谩s bien el momento de exigir que los grandes grupos econ贸micos, due帽os de estas grandes empresas, de millonarias utilidades a lo largo de los 煤ltimos 30 a帽os, paguen mayores impuestos -no s贸lo para financiar paquetes de emergencia- sino que para restablecer derechos sociales b谩sicos y universales, que permitan poner fin a la aberrante desigualdad imperante en Chile.

Si a eso se le suma el que en esta misma coyuntura se aprueban legislaciones laborales que permitir铆an diferir unilateralmente el derecho a negociaci贸n colectiva, o que -so pretexto de 鈥減roteger el empleo鈥-, lo que hacen es diferir temporalmente el desempleo y hacer que los trabajadores en el intertanto subsistan con sus propios fondos de cesant铆a, se comprende la magnitud de la ofensiva patronal. Muchos empleadores pasar谩n la crisis sanitaria sin tener que pagar salarios, ni indemnizaciones por a帽os de servicio, ni negociar colectivamente. 驴C贸mo lo har谩n sus trabajadores?

Hay que recordar que el relanzamiento del modelo neoliberal en Chile luego de la crisis de 1982-1983 apoy贸 la recuperaci贸n de las tasas de ganancias empresariales, entre otros factores, en la supresi贸n del piso real de las negociaciones colectivas y la rebaja salarial continuada a lo largo de los a帽os 1982-1988.

Seis a帽os a lo largo de los cuales, retrocedi贸 la participaci贸n de las remuneraciones en el total del producto social excedente, sin que ello se haya revertido plenamente hasta el d铆a de hoy. A帽os en los que, adem谩s, se inici贸 el uso del ahorro previsional obligado de los trabajadores y trabajadoras para financiar el crecimiento de los grupos empresariales m谩s poderosos, el feroz negocio de las AFP.

Es hora de que los trabajadores y trabajadoras, por tanto, no bajemos la guardia. Defender y fortalecer la organizaci贸n y la solidaridad de clase. Preservar la vida, la salud y las condiciones que hemos conquistado. Apoyar y fortalecer las instancias comunitarias a nivel de los territorios en que vivimos, para enfrentar el hambre y el desamparo de los m谩s vulnerables. Y mantener viva la rebeld铆a.

Viviremos, volveremos y venceremos.

*Economista-asesor sindical

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