Ene 21 2021
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Política

Lacalle show: Gobernar Uruguay en clave de marketing

Luis Lacalle Pou es fruto de la capacidad de aprendizaje de los yerros y de pensar en el d√≠a despu√©s de ma√Īana. Es hijo de un expresidente, pertenece a una de las 500 familias oligarcas del Uruguay. Hoy, siendo presidente y a trav√©s de su figura, gobierna teniendo en claro que vivimos en la era de la imagen, lo ef√≠mero y el espect√°culo.

Es bisnieto del ¬ęPatriarca¬Ľ, apodo de Luis Alberto de Herrera, el √ļltimo caudillo del Partido Nacional. El apellido Lacalle es sin√≥nimo de poder en Uruguay. Su padre, Luis Alberto Lacalle Herrera, fue presidente en los a√Īos 90. Fiel gobernante de esa d√©cada, fue destronado por su propio hijo para ser l√≠der del conservador Partido Nacional.

Arropado por su madre Julia Pou, fue diputado por el departamento de Canelones a pesar de que vivía en el departamento de Montevideo. Para no quedar en evidencia se mudó a Canelones, a un barrio privado muy selecto: La Tahona.

¬ęLacalle Pou. Un rebelde camino a la presidencia.¬Ľ Es el t√≠tulo del libro donde lo quisieron retratar como un rebelde,¬† contestatario y distinto. Toda acci√≥n se desarrolla en un contexto. ¬ŅRebelde con respecto a qu√© y a qui√©n? ¬ŅRebelde en el seno de una familia oligarca que viene tallando la pol√≠tica nacional hace m√°s de cien a√Īos? ¬ŅRebelde viviendo en la casa presidencial donde transit√≥ su adolescencia? ¬ŅRebelde porque le gustaba pelearse porque era petiso (de estatura baja) y le tomaban el pelo en colegios privados, seg√ļn cuenta de su propia boca?

La alcurnia por el barro

La cuesti√≥n es instalar una imagen y un concepto. Quitarle el acento de alta sociedad, mostrarlo como algo que no es: pueblo, a pesar de pertenecer a la otra parte del par antin√≥mico: la oligarqu√≠a. Mostrarlo terrenal, com√ļn, vecinal. Por eso cada verano se lo ve√≠a vacacionar y comprando √©l mismo en verduler√≠as, comiendo churros, sac√°ndose selfies con todo el mundo y √©l mismo tomando la foto.

Su primera campa√Īa presidencial en el a√Īo 2014 tuvo como slogan ¬ęPor la positiva¬Ľ. Una especie de refr√°n new age que intentaba no confrontar con sus rivales y proponer m√°s que criticar. La t√°ctica zen dur√≥ poco y a medida que avanzaba la campa√Īa empez√≥ a resquebrajarse. En octubre del 2014 se trep√≥ a una columna e hizo ‚Äúla bandera‚ÄĚ delante de las c√°maras de televisi√≥n. Su intento de mostrarse en forma y juvenil frente al candidato frenteamplista, Tabar√© V√°zquez fue in√ļtil y el tiro le sali√≥ por la culata.

El punto c√ļlmine de ‚Äúla positiva‚ÄĚ fue cuando Pedro Bordaberry, ex candidato a presidente por el Partido Colorado e hijo del dictador Juan Mar√≠a Bordaberry, se acerc√≥ al bunker de Luis Lacalle Pou y al o√≠do le espet√≥ ‚Äúvine para que hagan mierda a Tabar√© V√°zquez‚ÄĚ. La derrota en el balotaje fue contundente y a pesar de la coalici√≥n, la derecha volvi√≥ a perder.

En el horizonte estaba el 2019. El Frente Amplio quería conseguir su cuarto mandato consecutivo. La derecha no ganaba unas elecciones desde 1999 y los blancos -como le dicen a los del Partido Nacional- no triunfaban desde 1989.

El Partido Nacional cambi√≥ la t√°ctica de campa√Īa. Jug√≥ con el viento a favor de una econom√≠a que estaba estancada, con el desgaste de tres lustros seguidos de gobierno del Frente Amplio y una Coalici√≥n de derechas orquestada por el m√°ximo estratega de este arco pol√≠tico y quiz√° del Uruguay, Julio Mar√≠a Sanguinetti, dos veces presidente de la Rep√ļblica por el otro partido tradicional, el Colorado.

Lacalle Pou supo medir en tiempo y forma la necesidad de abroquelar a las derechas bajo su candidatura porque era la √ļnica forma de poder ganarle al Frente Amplio. As√≠ sucedi√≥, cinco partidos pol√≠ticos y apenas una diferencia de treinta mil votos en el balotaje sirvieron para que un hombre, blanco, abogado y de una de las familias patricias del pa√≠s voviera a la casa de gobierno.

El l√≠der nacionalista tuvo como espejo los errores y aciertos del expresidente neoliberal argentino Mauricio Macri. Lo ha dicho en entrevistas y Macri lo ha elogiado en medio de la pandemia, diciendo que si hubiera sido presidente ‚Äúhubiera ido por la l√≠nea de Lacalle Pou‚ÄĚ. La maquinaria medi√°tica y comunicacional macrista ha tenido grandes logros, como no¬† sucedi√≥ con los gobiernos progresistas; y qu√© mejor para un gobierno neoliberal que otro del mismo signo con experticia en ese rubro.Macri es Lacalle Pou en Uruguay" - La Humanidad

Es as√≠ que el slogan de campa√Īa para el 2019 fue ‚ÄúEst√° bueno cambiar‚ÄĚ. El cambio por el cambio. Porque hay que cambiar, porque hay que moverse, no importa hacia d√≥nde ni a qu√© velocidad. La premisa es cambiar. Aunque ese cambio signifique retroceder en materia de derechos, en algunos casos, cincuenta a√Īos.

Pas√≥ por Argentina y tuvo su raid televisivo y radial. Fue por un instante el l√≠der de las derechas rioplatenses, pero no dio la talla. Se lo quiso mostrar como un presidente ‚Äúdistinto‚ÄĚ y a la vez ‚Äúcom√ļn‚ÄĚ. Fue utilizado por el c√≠rculo rojo de los medios de comunicaci√≥n para hacerle cr√≠ticas al mandatario argentino¬† Alberto Fern√°ndez, con tiros por elevaci√≥n.

Bienvenidos al show

Una imagen que retrata estos tiempos neoliberales, individualistas y de la política como un show, es la del presidente surfeando en el balneario La Paloma. Estas minivacaciones sucedieron apenas se decretó que la licencia de los trabajadores,acumulada para el 2020, los patrones podían postergarla para el 2021. Agregado a esto Uruguay, no contaba (ni cuenta) con un plan de vacunación, mientras los casos diarios rozan los mil y las muertes aumentan paulatinamente.

Ilustración de Unastefi

Cada movimiento del presidente es retratado en fotos o justo hay una cámara de televisión pronta para captarlo en el instante. En caso de que las primeras dos no funcionen, la cuenta oficial de presidencia está pronta y presta para, por ejemplo, hacer una toma del primer mandatario recogiendo un papel del piso, entregándoselo a un custodio y así automáticamente ser el paladín de la ecología en todas las redes. Luego justo pasó por un accidente en la ruta y socorrió a los accidentados.

Asistimos a una especie de The Truman Show pero donde el protagonista es consciente de que es el centro de la atención o de un gran hermano ambulante con un solo participante.

En esta semana almorzó en un bar cercano a la Torre Ejecutiva (sede de la Presidencia) con asesores y las cámaras también estaban listas. Se habla de su look, si se afeita o no. Se lo vio sin remera de vacaciones y tomándose una selfie con adolescentes. Se sacó otra selfie con alguien que entró luego en su propia camioneta.

Podríamos seguir enumerando este tipo de hechos. Parece un chusmerío, cosas sin sentido, pero no. Estamos asistiendo a una manera de comunicar que hasta el momento en Uruguay no se había desplegado y es efectiva. La atención desviada, los comentarios en redes donde los militantes y simpatizantes de las izquierdas muerden el anzuelo para debatir sobre nimiedades superficiales y banales.

Lacalle Pou aplica una de sus m√°ximas diciendo en varias conferencias de prensa que ‚Äútiene la marcha atr√°s intacta‚ÄĚ, refiri√©ndose a decisiones tomadas. En su libro ‚ÄúEl arte de ganar‚ÄĚ, el soci√≥logo ecuatoriano Jaime Dur√°n Barba, asesor de imagen de Macri, expresa: ‚Äú‚Ķen varios estudios de opini√≥n que aplicamos, los ciudadanos apreciaban que el presidente reconociera cuando se equivocaba, ya que les parec√≠a que ese era un s√≠ntoma de que no ment√≠a.‚ÄĚ

Las encuestas marcan que la imagen positiva del presidente en diciembre ha descendido levemente, pero sigue con altos n√ļmeros y se considera que ha sorteado de buena manera la pandemia. Aunque Uruguay encabeza la lista, junto con Paraguay, de pa√≠ses que no tienen siquiera un plan de vacunaci√≥n.

La propaganda del gobierno se centra en dos aspectos: el primero en el presidente y luego cuando hay medidas antipopulares o casos que da√Īan la imagen del gobierno, all√≠ se encienden las cortinas de humo y la m√°quina del tiempo yendo al pasado constantemente para achacar culpas al Frente Amplio de ‚Äúla pesada herencia‚ÄĚ.

La cuesti√≥n final que queda por puntualizar es: ¬Ņlas izquierdas que modos comunicacionales est√°n desarrollando para contrarrestar el del gobierno que a su vez se monta sobre el sentido com√ļn neoliberal que nos permea a todos?

Mientras todo este show encandila con sus luces de neón, el ajuste y la represión avanza a paso firme.

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