Dic 17 2018
2533 lecturas

AmbienteSociedad

Las cucarachas y los humanos

 

La neurobi贸loga Rita Levi-Montalcini, ganadora del Premio Nobel, dio una conferencia espl茅ndida, bajo el t铆tulo 鈥淓l cerebro imperfecto鈥. Explic贸 que el hombre tiene un cerebro que no usa completamente, mientras que la cucaracha lo hace. En la creciente niebla en la que se encuentran el planeta y sus habitantes, probablemente mirar las cosas desde el punto de vista de una cucaracha nos dar铆a una nueva perspectiva. Adem谩s,聽 la cucaracha ha sobrevivido a la bomba at贸mica en Nagasaki, tiene 300 millones de a帽os y se disemina en el planeta en m谩s de 4.000 especies. Todas cosas que le dan una gran ventaja sobre el hombre.

Obviamente, ambos son parte del reino animal. Pero el hombre hace cosas que otros animales no hacen. Por ejemplo, tortura. Tiene un nivel de conciencia e inteligencia que ning煤n otro animal posee. Pero, por ejemplo, no aprende de los errores, como hacen todos los dem谩s animales. Hoy, 70 a帽os despu茅s, celebramos la Declaraci贸n de los Derechos Humanos, pero estamos recreando todas las condiciones que condujeron a la Segunda Guerra Mundial, tanto as铆,聽 que hablamos de los 鈥淣uevos Treinta鈥.Imagen relacionada

Continuamos ondeando las conocidas banderas 鈥淓n nombre de Dios鈥 y en 鈥淣ombre de la Naci贸n鈥,聽 estandartes bajo los cuales han muerto millones de personas.

Desde la Conferencia de R铆o de Janeiro de 1992 sobre Medio Ambiente y Desarrollo聽 nos preguntamos acerca del clima. De R铆o de Janeiro naci贸 el Acuerdo de Kioto para el control del cambio clim谩tico, que a pesar de las buenas intenciones, ha tenido resultados insignificantes. Despu茅s de a帽os de negociaciones, en 2015 logramos convocar la Conferencia de Par铆s, con la participaci贸n de todos los pa铆ses del mundo.

Para que ocurriese,聽 cada pa铆s fue dejado libre para establecer sus objetivos en la reducci贸n de las emisiones de mon贸xido de carbono, y responsable de monitorear su aplicaci贸n. (驴Qu茅 pasar铆a si dej谩ramos a cada ciudadano las mismas reglas para sus impuestos?). Ahora sabemos que el resultado de los compromisos asumidos en Par铆s lleva a un aumento de la temperatura del planeta a 3,6 grados cent铆grados. Desde 1992, el trabajo de los cient铆ficos del clima se ha centrado en calcular cu谩nto puede subir la temperatura desde los tiempos de la Revoluci贸n Industrial sin causar demasiado da帽o .聽El consenso es聽 1,5 grados. Con m谩s de dos grados de aumento,聽 las consecuencias del calentamiento se vuelven irreversibles y escapan al control del hombre. Por ejemplo, el permafrost (hielo permanente o suelo congelado) de Siberia se derretir铆a, liberando una cantidad de metano, un elemento 25 veces m谩s da帽ino que el mon贸xido de carbono. Y el acuerdo de Par铆s no incluye el metano, que ya se produce masivamente en granjas ganaderas, aviones, barcos.

Mucho antes de la Conferencia de R铆o, en 1988, la Organizaci贸n Meteorol贸gica Mundial y el Plan de Medio Ambiente de las Naciones Unidas crearon el Panel Internacional de Control Clim谩tico, que reuni贸 a los cient铆ficos clim谩ticos de 90 pa铆ses, para presentar informes sobre el estado del clima. Las relaciones han identificado progresivamente la actividad humana como responsable del aumento de la temperatura, obviamente con la oposici贸n de los sectores de f贸siles, petr贸leo y carb贸n. Pero los datos son claros. Las emisiones de CO2 siempre han aumentado, incluso despu茅s de la Conferencia de Par铆s. Y el 煤ltimo expediente del 鈥渋nforme de brecha de emisiones鈥 de 2008 es una alarma brutal: es necesario, al ritmo actual, triplicar los esfuerzos para permanecer en los famosos 1,5 grados, que lo alcanzaremos en 12 a帽os. S贸lo 57 pa铆ses siguen un camino correcto.

Ahora hemos entrado en el debate entre los mitos. El de desarrollo indefinido, en el que la ciencia y el mercado ser谩n los salvadores del planeta.

El gobierno de Trump incluso ha presentado un informe en la Conferencia Anual de las Partes (los gobiernos) para defender los聽 combustibles f贸siles, con el apoyo de los pa铆ses productores (Rusia, Arabia Saudita y otros). En cuanto a la ciencia, no hay duda de que est谩 jugando un papel positivo. Pero la ciencia se ha convertido en una variable de mercado.

Resultado de imagen para trump petroleoSi sus hallazgos no son utilizados, son irrelevantes. Y como la historia nos muestra, el libre mercado los usa solo si pueden dar ganancias inmediatas y no crea conflictos con las fuentes de ingresos que ya est谩n en uso. Un ejemplo evidente es el de la industria automotriz. Sin las regulaciones introducidas progresivamente, tendr铆amos autos muy inferiores a los actuales para aumentar la seguridad, la eficiencia y la reducci贸n de la contaminaci贸n. Desde la ca铆da del Muro de Berl铆n聽 el mito de la eficiencia del libre mercado ha sido dejado sin control,聽 creando algunos聽 ganadores, pero muchos perdedores, que visten chaquetas amarillas y entran a saquear Par铆s.

A modo de ejemplo, los subsidios totales para las industrias f贸siles son actualmente de 250 mil millones de d贸lares al a帽o, mientras que los del sector de las energ铆as renovables son ahora de 120 mil millones鈥 Y el Centro Com煤n de Investigaci贸n, 贸rgano consultivo de la Uni贸n Europea, ha calculado que la inacci贸n sobre el cambio clim谩tico costar谩 a Europa 240 mil millones al a帽o, con el sur del continente como una de las principales v铆ctimas.

Luego le ocurri贸 al clima que lo peor que le podr铆a suceder: ya no es un problema de supervivencia del planeta, sino una confrontaci贸n pol铆tica. Trump se retir贸 del acuerdo de Par铆s por tres razones:

鈥揇eshacer lo que Obama hab铆a hecho, que es su reflejo condicionado autom谩tico;

鈥揚ara satisfacer al mundo f贸sil estadounidense, que va de los mineros desempleados a los multimillonarios alimentados con combustibles f贸siles, como los hermanos Koch, que han invertido (su declaraci贸n) 900 millones de d贸lares en las elecciones (buen ejemplo de la democracia estadounidense, donde seg煤n el Tribunal Constitucional聽 las corporaciones tienen los mismos derechos que los ciudadanos);

鈥揙ponerse a cualquier acuerdo internacional, porque Estados Unidos debe desempe帽ar su papel de gran poder, sin ser aprovechado en ning煤n acuerdo multilateral.

Y su mundo le hace eco: el nuevo ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Ernesto Ara煤jo,聽 declar贸 que 鈥渆l cambio clim谩tico se ha utilizado para aumentar el poder regulador de los Estados sobre la econom铆a, y el poder de las instituciones internacionales sobre las naciones y sus聽 poblaciones, adem谩s de frenar el crecimiento econ贸mico en los pa铆ses democr谩ticos capitalistas y promover el crecimiento de China 鈥.

Por l贸gica mec谩nica, la lucha contra el cambio clim谩tico es cosa de la izquierda鈥 (como se ha convertido la Paz, la Solidaridad, la Justicia Social). Es la tesis con la que Trump se ha retirado de los acuerdos de Par铆s y ha declarado que no cree y los tres informes de su administraci贸n sobre el cambio clim谩tico, incluido uno de 1.700 p谩ginas.聽 Y desde que se convirti贸 en un especialista en nombrar a Dr谩cula para administrar los bancos de sangre,聽 que para 茅l representan las distintas administraciones heredadas por Obama, el director de la EPA, est谩 abriendo parques nacionales y 谩reas protegidas para la explotaci贸n de compa帽铆as f贸siles, as铆 como el presidente Bolsonaro declar贸 que quiere abrir el Amazonas a la deforestaci贸n y la producci贸n de soya.

Adem谩s, este es el hilo conductor con los otros dos eventos principales de este diciembre de 2018, un mes que permanecer谩 en la historia como la fecha en que el sistema internacional se convierte formalmente en una crisis, y la revuelta de los excluidos ya no puede ser ignorada, con Trump como protagonista central: la Conferencia de las Naciones Unidas de Polonia, la de Marrakech y la rebeli贸n de los chalecos amarillos.

La conferencia de Marrakech fue sobre un documento de principios sobre migraci贸n, para una acci贸n coordinada, con respeto por los derechos humanos de los migrantes. Eso dej贸 a cada Estado establecer su pol铆tica. Era un documento no vinculante, que ni siquiera estaba firmado. Bueno, Estados Unidos ha abierto una revuelta: 鈥淐reemos que el proceso que lleva a su adopci贸n representa un esfuerzo de las Naciones Unidas para promover la gobernanza global a expensas del derecho soberano de cada Estado para dirigir el sistema de inmigraci贸n de acuerdo con sus propias leyes, pol铆ticas e intereses鈥. Esto fue suficiente para formar r谩pidamente una coalici贸n de gobernantes xen贸fobos y populistas, que boicotearon el acuerdo.

Junto a Austria, se ubicaron Hungr铆a, Polonia, Eslovaquia, Rep煤blica Checa, Croacia, Suiza y los aliados de Trump, como Israel, Australia y Chile. Y ahora, la inmigraci贸n, como el clima, se convierte en izquierdista.. y el gobierno belga pierde el partido de extrema derecha de la autonom铆a flamenca y se ve obligado a rehacer su coalici贸n, porque decide participar en la Conferencia de Marrakech. Y Alemania e Italia pasan la patata caliente al parlamento. Todo esto debido a un documento no vinculante de principios鈥

Lo que es aparentemente incomprensible es que un debate serio sobre la inmigraci贸n contin煤a siendo evadido. La gran inmigraci贸n, como la de Siria, fue causada por la intervenci贸n internacional para cambiar el r茅gimen, sin siquiera pensar en las consecuencias de la invasi贸n. Obviamente hay quienes huyen de la pobreza, y no solo de los conflictos. Pero esta distinci贸n se vuelve cada vez menos n铆tida. Seg煤n la Agencia de Refugiados de la ONU,聽 cada dos segundos una persona es expulsada de su territorio, debido a conflictos y persecuciones: un total sin precedentes de 68.5 millones en el mundo.

De estos, 24.5 millones son refugiados, y m谩s de la mitad son menores de 18 a帽os. El n煤mero de Estados autoritarios ha aumentado en los 煤ltimos 10 a帽os, y los que huyen de ellos aumentan, incluso por razones pol铆ticas. Pero son refugiados聽 que huyen por razones 茅tnicas, religiosas o pol铆ticas y no inmigrantes econ贸micos, que no tienen derechos. Existen 10 millones de personas (como es el caso de los Rohyngia en Myanmar), a quienes se les niega la nacionalidad y no tienen acceso a derechos b谩sicos, como la educaci贸n, la salud y la libertad de movimiento. Legalmente no existen.

Y ahora aparece una nueva categor铆a que no existe legalmente: la de los refugiados medioambientales, que seg煤n la Uni贸n Europea son 258 millones de personas, obligadas a abandonar sus hogares por razones clim谩ticas. Pero es una discusi贸n dif铆cil. Si bien est谩 claro qui茅n es v铆ctima de un hurac谩n o de un terremoto, es m谩s dif铆cil en el caso de la desertificaci贸n.聽 Es el caso de los pa铆ses insulares, como Maldivas, donde el aumento de un metro de mar es suficiente para desaparecer f铆sicamente. Puedes devolver a Senegal a un inmigrante que llega escapando del hambre, pero 驴d贸nde remites a las personas que ya no tienen pa铆s?

Una de las leyes de la f铆sica es la de los vasos comunicantes. 脕frica duplicar谩 su poblaci贸n en unas pocas d茅cadas. Solo Nigeria llegar谩 a聽 400 millones de habitantes. El 60% de los africanos tiene menos de 25 a帽os, en comparaci贸n con el 32% de los estadounidenses y el聽 27% de los europeos. Seg煤n la ONU, Europa requiere al menos veinte millones de inmigrantes debido a que sus jubilaciones pueden mantener su sistema y su competitividad. Incluso en Jap贸n, que siempre ha luchado para mantener su identidad, purezas 茅tnica y cultural intactas, enfrenta el envejecimiento de sus ciudadanos, sin聽 alharaca est谩 abriendo sus聽 puertas.聽 Las estad铆sticas europeas son p煤blicas, pero ignoradas.

En Italia, los inmigrantes que son 5.046.994 entre sesenta millones聽 de italianos, han producido 130 billones de euros, 8.9% del Producto Interno Bruto, una suma mayor que el PIB de Hungr铆a, Eslovaquia y Croacia juntas. Actualmente, nacen siete italianos mientras se registran 11 muertes. En los 煤ltimos cinco a帽os, 570.000 nuevos negocios, de un total de seis millones, han sido creados por inmigrantes. Y la queja de los empresarios, especialmente agr铆colas, es que no hay mano de obra italiana.

Seg煤n revel贸 el estadounidense William Swing,聽 Director General de la Organizaci贸n Internacional para las Migraciones hasta agosto de este a帽o, aunque los inmigrantes son solo聽 3,5% de la poblaci贸n mundial,聽 producen聽 9% del PIB mundial. Pero eso no es lo que la gente cree. Seg煤n una encuesta de la Uni贸n Europea sobre los mitos y la realidad de la inmigraci贸n, los italianos creen que los inmigrantes son 20% cuando en realidad聽 son 8,3% de la poblaci贸n. Piensan que聽 50% son musulmanes, cuando son聽 30% y que聽 30% son cristianos, cuando son en verdad聽 60%. Tambi茅n creen que聽 30% est谩 desempleado, pero son solo 10%, no muy lejos del promedio nacional.

Estos son las f谩bulas m铆ticas italianas y en realidad de toda Europa,聽 y con Trump en los Estados Unidos. Fox News, el brazo televisivo de Trump, ahora los llama 鈥渋nvasores鈥 cuando se refiere a inmigrantes. Trump quiere erigir el muro m谩s caro de la historia, despu茅s de la Muralla China, para mantener alejados a quienes tilda de criminales y narcotraficantes.

Y aqu铆 se llega al tema central de este art铆culo, demasiado breve para tratar asuntos que aparentemente no est谩n relacionados entre s铆 de una manera eficiente. Qui茅n elige a los Trump, los Salvini, los Orban, los聽 Bolsonaro,聽 ve la paz y la lucha contra el cambio clim谩tico como posiciones de izquierda, la cooperaci贸n internacional como un complot a favor de los chinos y los inmigrantes como invasores.

Bueno, las naciones catalanas donde un partido de extrema derecha, nacido de la nada, logr贸聽 400,000 votos, pueden ser un gran elemento para entender la revuelta de las chaquetas amarillas en Francia鈥

En Andaluc铆a, la llegada de Vox ha estropeado todos los juegos. Atrajo votos del electorado de los partidos de derecha, el Partido Popular y de Ciudadanos. Despu茅s de 23 a帽os de gobierno en la regi贸n, el PSOE, los socialdem贸cratas, han perdido el control. 驴C贸mo sucedi贸?

Los argumentos de sus votantes fueron por orden de importancia: 1) Vox lucha contra los inmigrantes, que son una invasi贸n. 2) el partido combate la corrupci贸n, que en cambio prevalece en los partidos tradicionales 3) Se necesita un gobierno fuerte, porque con la lucha por la independencia de Catalu帽a, Espa帽a se est谩 desmembrando. 4) 驴Por qu茅 un espa帽ol debe tener hambre o ser expulsado de la casa porque no paga el alquiler, cuando alimenta y proporciona un techo a los inmigrantes que llegan? Lograron un gran voto femenino, a pesar de las afirmaciones antigay, anti-feministas como LAS MUJERES EN CASA.

Ahora, donde Vox ha logrado m谩s votos que cualquier otro partido es la ciudad de Ejido, en la provincia de Almer铆a, que se ha convertido en la guarder铆a de Espa帽a. La poblaci贸n es de 86.000, de los cuales un tercio son extranjeros, uno de cada cinco, marroqu铆es. Estos trabajan en los viveros que rodean la ciudad, en condiciones precarias y de explotaci贸n, el desempleo es inferior a la media espa帽ola. No hay una sola biblioteca en la ciudad, y se venden un total de 600 peri贸dicos al d铆a.

Es evidente que los inmigrantes, muchos de ellos irregulares, hacen un trabajo que los espa帽oles no quieren hacer. Si un tercio de la poblaci贸n se fuera, ser铆a el fin de la prosperidad. 驴Y qui茅n emplea a inmigrantes, a 41 euros por ocho horas de trabajo (35, para los que no est谩n en regla)? Sus patrones son ciudadanos espa帽oles. Situaci贸n id茅ntica para los inmigrantes en el sur de Italia, explotados por los agricultores, que dicen que con mano de obra barata, pueden aguantar. De lo contrario deber铆a cerrar鈥

En otras palabras, la inmigraci贸n se ha convertido en un mito. Am茅rica First se convirti贸 en Espa帽a First, y as铆 sucesivamente. Resume el alcalde:聽聽鈥淰ox es la voz de la ira鈥.

驴C贸mo se lleg贸 a esta ira?聽 No nace hoy, pero se ha ido formando a lo largo de tres d茅cadas. Con la ca铆da del Muro de Berl铆n, la amenaza del comunismo ha desaparecido, las preocupaciones sociales han ca铆do y el mercado ha reemplazado al hombre como el elemento central de la sociedad. Los gastos que no son inmediatamente productivos (salud, educaci贸n, asistencia a la vejez) han disminuido progresivamente. Los ricos, porque son productivos, reciben una reducci贸n progresiva de los impuestos, a diferencia de los pobres.

La globalizaci贸n ha llevado a los ricos a volverse m谩s ricos, y a los pobres m谩s pobres, ha deslocalizado los negocios, reducido el poder adquisitivo de la clase media, mientras que las finanzas crecen en un mundo propio, en rueda libre. La clase de artesanos y de peque帽os comerciantes desaparecieron, devorados por Ikea y los supermercados. Las ciudades son cada vez m谩s importantes y el campo est谩 cada vez m谩s vac铆o y pobre. El producto de un agricultor se vende a intermediarios por un cuarto del precio final. Donde una vez los votantes se identificaron en una f谩brica, con un sindicato, con una comunidad similar, hoy est谩n atomizados en un vac铆o sin incentivos. Y dado que la nueva 茅tica, despu茅s del final de la URSS, es volverse lo m谩s rico posible (hoy en d铆a 80 personas tienen la misma riqueza de 2,300 millones de personas) el valor de la competencia individual aumenta la frustraci贸n de los perdedores. Finalmente, la crisis financiera de 2008,

La llegada de la cuarta revoluci贸n industrial con el desarrollo tecnol贸gico, que elimina del mercado lo que no聽 est谩 actualizado en tecnolog铆a, crea una situaci贸n de miedo, de inseguridad y los perdedores ya no se sienten representados en la pol铆tica, cuyos dirigentes son vistos al servicio de las 茅lites, y en manos de un pol铆tico, autorreferente, corrupto y orientado a satisfacer sobre todo el mundo de la ciudad, las 茅lites, el sistema. Se considera que las instituciones sirven al sistema, y 鈥嬧媗as instituciones internacionales, la Uni贸n Europea y las Naciones Unidas, corren el mismo destino. La antipol铆tica nace, y los partidos nacen en gran parte despu茅s de la crisis financiera de 2008. Y la lucha contra la pol铆tica se vuelve m谩s fuerte que la divisi贸n entre derecha e izquierda.

Esta lucha lleva al Brexit, donde las ciudades votan para quedarse en la UE, el mundo rural para irse, algo que se repiti贸 hace un tiempo en las elecciones polacas. Es la misma pol铆tica de miedo y redenci贸n de los perdedores que llev贸 al poder a Trump, que perdi贸 en las ciudades, en los Estados ricos y gan贸 en los pobres, en el mundo rural, de las f谩bricas cerradas, de las minas abandonadas, por votantes motivados por el rencor, la ira y el miedo.

En todas las ciudades peque帽as, el fen贸meno es el mismo. Una investigaci贸n en Montauban, una de las ciudades m谩s activas en la revuelta de las Chaquetas Amarillas, con menos de 60,000 habitantes, encontr贸 que hab铆a 27 carniceros antes de la llegada de Carrefour. Quedan cuatro. Lo mismo sucedi贸 con los vegetales, con muchas tiendas de ropa y de artesanos, tras la llegada de los supermercados. En total, cerraron alrededor de 900 tiendas. Respetados y considerados ciudadanos de clase media, se vieron repentinamente marginados e ignorados. A trav茅s de la televisi贸n, b谩sicamente ven programas de ciudades y del mundo cambiante, donde no tienen futuro. 驴Es de extra帽ar que el resentimiento hacia el sistema y sus miembros se transformase en resentimiento? Le Monde publica un 铆ndice de salarios, donde vemos que la profesi贸n intelectual m谩s alta gana un promedio de 2.732 euros al mes, que baja a 1.672 para agricultores, artesanos y comerciantes; y luego se hunde a 1.203 por actividades precarias. Y el levantamiento se produjo por un aumento del impuesto al diesel, de diez centavos. Uno de los lemas de los manifestantes era: Macron mira el fin del mundo, nosotros miramos el final del mes. Como si fueran dos categor铆as similares鈥

Continuando con Francia, Macron no ha comprendido que para los perdedores, el an谩lisis racional de la eficiencia aumenta su extra帽eza. La vida es ante todo un hecho humano, y ya a nadie le preocupa este aspecto. El modelo de Schumpeter, que la eficiencia del mercado crea un proceso de econom铆a que crece gracias a la capacidad de destrucci贸n creativa del mercado, es para ellos una prueba de que el sistema est谩 hecho solo para los ganadores, y que ni ellos ni sus hijos nunca tendr谩n la capacidad de salir de la situaci贸n a la que llegaron a encontrarse no por su culpa. El movimiento de las chaquetas amarillas ha tenido mucho 茅xito, porque muchos estratos se sienten ignorados.

Cuando la frustraci贸n aumenta con el paso de los a帽os y de los gobiernos y se reduce solo a un problema econ贸mico de subsidios, con el despertar de la dignidad es inexorable que se pase a la violencia. Y aquellos que se presentan como 鈥渆l hombre de la providencia鈥, capaces de escuchar y comprender, abrir luchas contra la corrupci贸n, por la restauraci贸n de la ley, por la sociedad tradicional, por el mundo en el que todo estaba bien, desde la antigua Inglaterra independiente hasta las grandes f谩bricas y fundiciones de acero de los Estados Unidos, contar谩 con un apoyo inquebrantable. En realidad, una vez hubo un contrato social, tambi茅n administrado por fuerzas intermediarias como los sindicatos, con un sentido de esperanza e identidad colectiva, como un obrero o un trabajador ferroviario. Este sentido de comunidad ha desaparecido, casi todos los centros sociales con clubes o salas de baile, han desaparecido,聽 reemplazados hoy por los pasillos de supermercados y por discotecas, a las que solo tienen acceso los j贸venes.

Tambi茅n ser铆a necesario abrir un cap铆tulo sobre el impacto de la tecnolog铆a, con Internet y las redes sociales, que en lugar de conducir a una mayor comunicaci贸n, han llevado a un mundo auto-referencial y narcisista, donde cada uno organiza su propio mundo virtual, que escapa de la sociedad real, creando incorporaciones entre similares, sin m谩s di谩logo con los dem谩s. Otra herramienta que se siente es la exclusi贸n por razones generacionales.

Aunque la insurrecci贸n de los chalecos amarillos fue posible gracias a Facebook, que reuni贸 a cientos de miles de personas unidas contra el enemigo com煤n: el sistema, que las ignor贸 y las margin贸. Sin embargo, debe quedar claro que la robotizaci贸n y la inteligencia artificial pondr谩n a m谩s personas en los m谩rgenes de la sociedad que la inmigraci贸n, con nuevos sacerdotes del sistema, t茅cnicos que manejar谩n el mundo de la inteligencia artificial.

Por lo tanto, ahora es evidente que sin justicia social no iremos muy lejos. Macron, que corta impuestos a los ricos para atraer inversiones a Francia, vive en un mundo diferente al de la mayor铆a de sus ciudadanos. Y sobre todo, en un mundo de n煤meros y tablas de excel. Un mundo en el que los 鈥渉ombres de la providencia鈥 nos conducir谩n inexorablemente a una guerra. Funciona pol铆ticamente para explotar el miedo y la injusticia, para obtener votos. Las batallas de los perdedores de la globalizaci贸n han abierto los movimientos sociales, como el Foro Social Mundial. Pero qui茅n lo usa no es la izquierda. Con la Tercera V铆a , Tony Blair pens贸 que pod铆a viajar en la globalizaci贸n, pero que en cambio solo logr贸 perder su base: la batalla de los perdedores usa una derecha no ideol贸gica, sino de est贸mago鈥

Crear un nuevo pacto social, tal como exist铆a antes de la ca铆da del Muro de Berl铆n, no es f谩cil. Se necesita el dinero, que ya no existe. El Fondo Monetario Internacional nos informa que la deuda mundial supera los 182 billones de d贸lares. En solo un a帽o, ha aumentado en 18 billones de d贸lares. Desde la crisis de 2007, se ha incrementado en un 60%. Todos vivimos a cr茅dito, y Macron, a quien ahora le gustar铆a usar la justicia social para restaurar la paz, no tiene fondos para hacerlo鈥

Adem谩s, como siempre en un mundo que ha perdido su br煤jula, el dinero deber铆a existir y estar all铆. Cada a帽o, las autoridades fiscales de los pa铆ses recaudan 150 mil millones menos, debido a los para铆sos fiscales,聽 que ser铆a f谩cil聽 prohibir en muy poco tiempo. Siempre es lo mismo: si pudi茅ramos introducir la justicia social como el primer objetivo, ser铆a f谩cil, incluso a escala global.

Los Estados Unidos, por ejemplo, gastaron la absurda suma de 5.9 billones de d贸lares en operaciones militares y armamentos despu茅s del ataque a las Torres Gemelas. En 2017, se gastaron 1.719 billones de d贸lares en armamentos en el mundo. Una cifra nunca antes alcanzada en la historia. Y si los gastos militares pueden ser considerados necesarios por alguien, no veo qui茅n defienda los gastos por corrupci贸n: en el 煤ltimo a帽o, seg煤n las Naciones Unidas, fueron 1 bill贸n de d贸lares, y el dinero robado en los gobiernos otros 2,6 billones. Otra prueba de la eficiencia del mercado libre鈥

Y volvamos a nuestra cucaracha. Seg煤n los cient铆ficos caminamos hacia la sexta crisis de extinci贸n del reino animal y vegetal. La extinci贸n es un fen贸meno natural, que afecta de una a cinco especies cada a帽o. Pero los cient铆ficos estiman que la cuota actual es al menos mil veces mayor, con docenas de especies cada d铆a. Se cree que para mediados de siglo, al menos 30% de las especies existentes habr谩n desaparecido.

Obviamente, la cucaracha no est谩 entre estas. Se estima que un edificio en Nueva York tiene al menos 36,000 cucarachas.

Pero los hombres han llegado a la conclusi贸n de que es necesario encontrar una manera de dar prote铆nas animales de una manera diferente y m谩s sostenible, y que el camino a seguir es comer insectos. Hay resistencias culturales (no en China y otros pa铆ses), pero se pueden superar con una presentaci贸n atractiva鈥

Y nuestra cucaracha solo puede desear que los desastrados del reino animal, llamados hombres, se aparten del camino lo antes posible. Lo piden todos los reinos vegetal y animal, y probablemente el mineral.

Seguramente, sin el hombre, el planeta, en el espacio de veinte a帽os, se volver铆a ideal para la naturaleza鈥

 

*Fundador y presidente de OtherNews, Roberto Savio,聽 es periodista, experto en comunicaci贸n, comentarista pol铆颅tico, activista por la justicia socialy clim谩tica y defensor de la gobernanza mundial. En 1964, fund贸 la agencia de noticias IPS Inter Press Service, del cual fue Director General durante muchos a帽os.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario