Mar 9 2016
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Sociedad

Las mujeres de América Latina: más educadas, pero peor pagadas

Las brechas salariales de género persisten como obstáculo para la autonomía económica de las mujeres y la superación de la pobreza y la desigualdad en la región, alertó este martes la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) a propósito de la celebración del Día Internacional de la Mujer.

A pesar de que la brecha salarial entre mujeres y hombres se redujo 12,1 puntos porcentuales  entre 1990 y 2014, las mujeres reciben en promedio solo 83,9 unidades monetarias por cada 100 unidades monetarias percibidas por los hombres, de acuerdo con datos divulgados hoy por el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe de la CEPAL. Si se comparan las remuneraciones recibidas por ambos sexos según años de estudio, se observa que ellas pueden ganar hasta 25,6 por ciento menos que sus pares masculinos en similares condiciones, subrayó el organismo regional.

A partir de la información recopilada en las encuestas de hogares, la CEPAL analizó el salario medio de mujeres y hombres asalariados urbanos de 20 a 49 años que trabajan 35 horas y más por semana en 18 países de la región (promedio ponderado). Los comparó según años de escolaridad y observó su evolución entre 1990 y 2014, constatando la persistencia de importantes diferencias dependiendo del nivel educacional de las personas empleadas.

En el grupo de mujeres con menor nivel educativo (0 a 5 años de instrucción) se observó la mayor disminución de la brecha (19,7 puntos porcentuales): las mujeres pasaron de recibir 58,2 por ciento del sueldo de los hombres a 77,9 por ciento. Esto se debe, según la CEPAL, a dos factores: a la regulación y formalización del trabajo doméstico remunerado, ya que los países han establecido montos salariales mínimos por hora y tiempos máximos de las jornadas de trabajo; y al aumento de los salarios mínimos que rigen para toda la población y su utilización en algunos países para nivelar hacia arriba los ingresos de las personas ocupadas sin calificación.ELECCIONES PRESIDENCIALES EN COSTA RICA

La brecha salarial más alta se presenta en la población de mayor nivel educativo (13 años y más de instrucción). Si bien esta disminuyó 9,3 puntos porcentuales entre 1990 y 2014, los hombres de este grupo todavía ganan 25,6 por ciento más que las mujeres. De acuerdo con la CEPAL, la incorporación de mujeres a áreas como ciencia y tecnología, a industrias como la de las telecomunicaciones y a empresas de gran tamaño, puede estar contribuyendo positivamente, aunque todavía sin generar plena igualdad. Esto significa que la inversión en educación y capacitación profesional de las mujeres no las acerca de forma lineal a los ingresos de los hombres con la misma formación, resaltó la CEPAL.

En los niveles intermedios de educación no se modificaron sustancialmente los valores. Las mujeres con 6 a 9 años de instrucción pasaron de ganar 70 por ciento del salario de los hombres en 1990 a 75,3 por ciento en 2014 (una reducción de 5,3 de la brecha) y aquellas con 10 a 12 años de instrucción escalaron de 67,6 por ciento a 74,5 por ciento (una caída de 6,9 por ciento en la brecha salarial).

“Recibir el mismo salario que los hombres en igualdad de condiciones es un derecho de las mujeres. Es un requisito ineludible para que ellas logren su autonomía económica y para avanzar en la igualdad de género”, afirmó la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, en el contexto del Día Internacional de la Mujer, cuyo tema de este año es “Por un Planeta 50-50 en 2030: Demos el paso para la igualdad de género”. “Nada sobre nosotras sin nosotras”, enfatizó Bárcena.

Para la eliminación de la brecha salarial, la CEPAL plantea promover espacios para la negociación colectiva y la participación activa de las trabajadoras en los procesos donde se discuten estos temas; mejorar los salarios mínimos, ya que estos fomentan la igualdad especialmente en los sectores con peores remuneraciones; implementar políticas que permitan mayor corresponsabilidad en labores de cuidado de personas dependientes (por ejemplo, licencias por paternidad); y asegurar iguales oportunidades de capacitación, ascensos, horas extras y otros compromisos laborales que mejoran la masa salarial.

Inclusión laboral de la mujer ganó 15 puntos en Latinoamérica en 25 añosmujeres pobreza1

América Latina ha logrado “significativos progresos” en la inclusión de la mujer en el mercado laboral en 25 años, pero la cifra de violencia de género sigue siendo “escalofriante”: casi una de cada tres mujeres reconoce haberla sufrido, indicó el Banco Interamericano de Desarrollo.

“La región ha hecho muchos progresos en temas de igualdad de género. Lo más visible es un aumento significativo en la participación de la mujer en los mercados laborales, que ha pasado del 40 % a comienzos de 1990 al actual 55 %”, señaló Andrew Morrison, jefe de la Unidad de Género y Diversidad del organismo con motivo de celebrarse el Día Internacional de la Mujer.

No obstante, Morrison advirtió que “parece que la tasa de participación de la mujer se está desacelerando, y los progresos en los últimos años son modestos”.

La brecha en los salarios, agregó el directivo del Banco Interamericano del Desarrollo (BID), es actualmente “de alrededor de un 20 % en la región entre hombres y mujeres”.

En lo que respecta a las diferencias entre países, Morrison aseguró que existen “paradojas”, y citó como ejemplo a Perú y México, dos países de ingresos medios y con alto porcentaje de población indígena.

Pese a esas similitudes, la tasa de participación de la mujer en el mercado laboral en Perú es 20 veces más alta que en México, explicó el experto.

Sobre las política públicas necesarias, el funcionario del BID apostó “por un lado, por favorecer la entrada de las mujeres en el mercado, algo que tiene que ver con la distribución de la carga de las tareas domésticas”.

mujer objeto“Necesitamos políticas que permitan compatibilizar el rol doméstico y las oportunidades laborales”, y al mismo tiempo, “potenciar el acceso de las mujeres a puestos de trabajo de mayor calidad”.

Recordó que el propio BID se ha marcado como meta elevar el número de mujeres en puestos técnicos de alto nivel dentro de la institución, hasta el 40 %.

Morrison también se refirió en su entrevista con Efe a lo que calificó como una de las cifras más “escalofriantes” de la región.

“Casi una de cada tres mujeres en la región ha sufrido violencia en algún momento de su vida”, remarcó.

En Bolivia el 52 % y en Perú el 38 % de las mujeres reconocen haber experimentado violencia física, psicológica o sexual en algún momento de su vida, dijo Morrison de acuerdo con datos recientes de la Organización Panamericana de Salud.

“En general los países andinos tienen las tasas más altas, mientras que los del Caribe tienden a tener menos prevalencia de estos casos que el resto de la región”, subrayó.

Como factores, comentó la diferencia de edad en la pareja, el abuso del alcohol y el estrés económico.

Morrison no quiso dejar de lado que existen otros “desequilibrios” que no siempre son bien analizados, como el mayor número de mujeres que completan estudios universitarios.

“En el caso del Caribe es un problema desde el punto de vista masculino. En Jamaica, por ejemplo, el 90 por ciento de los estudiantes universitarios que inician estudios son mujeres”, afirmó en la entrevista en la sede del BID en Washington.

“Los temas de género no son solo de mujeres, también de hombres, y el Caribe es un claro ejemplo”, concluyó.

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