Jun 3 2013
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Despacito por las piedras

LAS NOVEDADES QUE TRAE EL DESHIELO DEL ÁRTICO

Ya en otras oportunidades hemos comentado el creciente proceso de deshielo que padece el Océano Ártico. Este suceso, que responde en parte a causas naturales y fundamentalmente a responsabilidades humanas, está produciendo importante modificaciones de todo tipo, incluso geopolíticas, en la región.

Con el deshielo se va abriendo camino la posibilidad, inviable hasta la fecha, de una nueva vía de comunicación –la más corta- entre los océanos Atlántico y Pacífico. Cuando ello ocurra los canales de Panamá, Beagle y Suez habrán perdido la exclusividad que hoy detentan.

Bajo estas nuevas condiciones Rusia, que tiene el 20% de su territorio dentro de ese Círculo Polar y lo tomaba como una desventaja, empieza a calcular los beneficios que le puede traer esta nueva situación.

Hasta hace poco tiempo eran cinco los países (Canadá, Estados Unidos, Rusia, Noruega y Dinamarca) que formaban parte del Consejo Ártico y se habían repartido la región. Hace años se sumaron Islandia, Finlandia y Suecia; luego se incorporaron –sin derecho a voto- el Reino Unido, Francia, Alemania, España, Holanda y Polonia; por último también se integraron China, Italia, Japón, Corea del Sur, India y Singapur. Todos ellos muy “preocupados por la libertad de expresión de los pueblos árticos y el bienestar de los osos polares”.

Además de su importancia estratégica en materia de comunicaciones, la región es muy rica en yacimientos de petróleo, gas y uranio.

Un territorio prácticamente ignorado, como Groenlandia sujeto a la tutela de Finlandia, empieza a ocupar un rol estratégico. Sus 60 mil habitantes están en las vísperas de cambios radicales. Grandes empresas trasnacionales planifican su instalación en la zona. Los antiguos pescadores rápidamente van aprendiendo el significado e importancia de la minería y el valor estratégico de la denominadas “tierras raras”, insumo clave para aparatos utilizados en la industria aeroespacial e informática.

Para los tiempos que corren las gambas al ajillo constituyen una comida exquisita, pero el uranio revista una importancia bastante mayor.

Ahora nos enfrentamos a un equilibrio insostenible.

Las principales manifestaciones de la fauna lugareña, el oso polar entre ellas, tendrá pocas posibilidades de sobreponerse a estas modificaciones climáticas, por la ruptura de la cadena alimenticia. Los lógicas derrames petroleros, que acompañarán a estas nuevas extracciones, irán  a parar –por el frío de las aguas- al fondo marítimo liquidando las especies que están en el origen de dichas cadenas alimenticias.

Juan Guahán, Question

 

 

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