Sep 25 2017
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Cultura

Las nuevas narrativas revolucionarias

Mucho se escribe hoy sobre la posverdad, sobre relatos medi谩ticos intencionales cuya misi贸n no es informar o esclarecer, sino torcida- y escabrosamente, defender la visi贸n del poder. Relatos y guiones que son escritos por usinas financiadas por el mismo poder y divulgadas con apenas alg煤n matiz local por pedantes figurones de utiler铆a period铆stica. Una especie de plantilla preconfigurada 鈥 como las que solemos utilizar los legos en computaci贸n 鈥 en las que se repiten motivos y argumentaciones, cambiando tan s贸lo los nombres y escenarios coyunturales 鈥 como en las novelas o pel铆culas trilladas.

A dichas matrices responde, por ejemplo, el sarampi贸n pseudomoralista de las derechas contra la corrupci贸n, habilitando as铆 la cacer铆a institucional en los juzgados. La casta judicial, f谩cilmente manipulable, corrompible y extorsionable, pasa entonces a cumplir tareas antes reservadas a cuerpos de seguridad en d茅cadas anteriores. La intenci贸n de tales ataques es perfectamente legible y apunta, en el corto plazo, a ensuciar la imagen de l铆deres sociales a ojos de la opini贸n p煤blica, desmoralizando a potenciales seguidores o votantes; El otro objetivo, de mucho mayor calado, es torpedear la confianza en la pol铆tica y la organizaci贸n colectiva como modalidad de posibles transformaciones, dejando as铆 el camino expedito al mantenimiento del poder corporativo empresarial sobre el todo social.聽聽 聽聽

A煤n cuando la palabreja 鈥減osverdad鈥 suene a novedad posmoderna, y contenga aires futuristas escondiendo intenciones retr贸gradas, tales construcciones de sentido no son nuevas. En todas las 茅pocas los detentores de privilegios debieron elaborar argumentos para consumo de los oprimidos a fin de justificar lo injustificable. El emperador o rey descendiente o elegido por los dioses es una reliquia propagand铆stica cuasi insuperable. Pero tambi茅n las estratificaciones sociales, con sus respectivos estigmas de capacidad e incapacidad son muestra cabal de antiguas 鈥減osverdades鈥.

Podr铆amos continuar con otros ejemplos. Sin embargo, el motivo de las presentes l铆neas no es la idea de abundar en el desenmascaramiento de falsedades que, a suficiente distancia hist贸rica, parecen pueriles y sin embargo, en el esplendor de su respectiva 茅poca, fueron verdades absolutas, irrefutables, irremediables y eternas.

A su vez, los cambios, las revoluciones tambi茅n requirieron de potentes relatos e im谩genes, ut贸picas primero, posibles luego, evidentes despu茅s. Sin tales narrativas, las corrientes humanas no hubieran logrado remover los escombros de los mundos en crisis, m谩s all谩 de toda situaci贸n objetiva de deterioro social o moral.

驴Cu谩les son las 茅picas revolucionarias adecuadas al presente momento hist贸rico? 驴Cu谩l es el nuevo Ed茅n, la Roma de ciudadanos libres, la docta Alejandr铆a, la refinada Bagdad, la exuberante Babilonia? 驴Cu谩l es el camino a la comunidad arm贸nica, el pueblo ilustrado, la sociedad sin clases? 驴Cu谩l el modelo de Hombre Nuevo, cu谩l la vibrante utop铆a? 驴Con qu茅 material se modela, se templa, se pule? 驴Cu谩l es el Norte del Sur y el Sur del Norte?

No parece posible asentar las nuevas narrativas revolucionarias en un racionalismo cartesiano, lento, dubitativo, finalmente inerme en su complejidad ante el embate de acuciantes necesidades e irracionales emotivos de gran poder convocante.

Tampoco la ilustraci贸n parece proveer las respuestas adecuadas. El sue帽o enciclopedista de concentrar y liberar conocimiento para beneficio general, parece hoy verse cumplido gracias a la red de internet鈥 si no fuera por las empresas monop贸licas que la desfiguran. M谩s all谩 de ello, cantidad no es calidad y el aluvi贸n informativo, lejos de movilizar o producir autom谩ticamente indignaci贸n y rebeld铆a, da tambi茅n paso al aturdimiento, la depresi贸n, desilusi贸n, resentimiento o retraimiento, y hasta cinismo, desolaci贸n, desesperanza, todos estados enemigos de la revoluci贸n. La informaci贸n, elemento imprescindible para la comprensi贸n, no es por s铆 sola motivaci贸n determinante para la acci贸n.

Resultado de imagen para ilustracionTampoco las f贸rmulas materialistas emprendidas siglos posteriores a la Ilustraci贸n, dieron los frutos autom谩ticos que auguraban. El mundo positivista del cual emergieron sufri贸 la debacle de sus estructuras de ideaci贸n a manos del relativismo cu谩ntico, emergiendo un existencialismo que tambi茅n fracas贸 asfixiado y desviado por el egocentrismo. La incipiente conciencia sobre el rol de la subjetividad para la revoluci贸n todav铆a espera el despliegue de sus alas de comunidad.

Ante los intentos rebeldes, el relato conservador corre con la ventaja de lo conocido y la desventaja de lo hist贸rico.

驴C贸mo acu帽ar entonces lo nuevo? 驴C贸mo entenderlo, socializarlo, extenderlo? 驴Acaso las revoluciones no son animadas siempre por el mismo esp铆ritu de liberaci贸n? 驴Qu茅 hay de renovado entonces en sus relatos?

Situarnos en el coraz贸n de la 茅poca y su protagonista humano es sin embargo imprescindible para desarrollar una 茅pica acorde al momento actual, lanzando la imaginaci贸n a la posibilidad de vivenciar el futuro.

驴Qu茅 pasa hoy?

Hoy las poblaciones experimentan a su alrededor rasantes cambios en la modalidad de vida desplazando paisajes vividos anteriormente y colocando a grandes conjuntos en una fuerte inestabilidad. Las mutaciones afectan la vigencia de valores en las que se sustenta la identidad colectiva. El lazo val贸rico resquebrajado da paso a una creciente disoluci贸n del tejido social. Ante ello, en muchos casos se produce en las personas y conjuntos una respuesta mec谩nica, involutiva, pretendiendo detener las transformaciones y regresar a situaciones conocidas. 脡se es el n煤cleo de la regresi贸n conservadora y del fundamentalismo que vemos crecer en el planeta.

El sistema alienta adem谩s una l贸gica individualista, atomizadora, competitiva y excluyente que aumenta el grado de segmentaci贸n y un emplazamiento mental donde la felicidad aparece ligada al 茅xito, la fama y la singularidad. El ideal es ser diferente, aunque todos crean exactamente lo mismo. La verdad com煤n es reemplazada por verdades particulares, en las que entronca el aparato publicitario, el misil teledirigido de la posverdad a medida. La generalizaci贸n es pecaminosa y f煤til, lo 鈥渃ool鈥 es lo espec铆fico y especial. Todo ello debilita las opciones colectivas, sobre todo, las asentadas en pertenencias y permanencias org谩nicas, que hoy son reemplazadas por el vaiv茅n de mareas sociales huracanadas pero impermanentes.

A su vez, el mejoramiento sanitario y las tecnolog铆as m茅dicas alargan la vida, mientras que el modo de vida urbano, la liberaci贸n femenina y las nuevas constelaciones familiares hacen decrecer la natalidad.聽 Resultante de ello es el envejecimiento de la pir谩mide poblacional. Coexisten 鈥 y opinan – en una misma 茅poca, mentalidades vetustas y j贸venes que necesitan modificar la situaci贸n de presi贸n que sufren.

La econom铆a se volatiliza y automatiza, la producci贸n es global y tecnol贸gica, pero la distribuci贸n es ineficaz e insolidaria. La concentraci贸n capitalista ahoga cualquier posibilidad de existencia digna para las mayor铆as. La exclusi贸n objetiva incumple la promesa de abundancia y la desigualdad requiere que la niebla argumental y publicitaria sea a煤n m谩s espesa. El enga帽o repetido produce alejamiento de la estructura tradicional, genera indignaci贸n, pero tambi茅n descreencia, desactivaci贸n social, apat铆a y abstencionismo.

驴Qu茅 narrativa podr铆a insuflar nuevos br铆os a la esperanza replegada? 驴Cu谩l es el relato emocionante que alimente la insumisi贸n?

Las nuevas narrativas revolucionarias

Los nuevos mensajes, las nuevas narrativas de la revoluci贸n siempre se insin煤an antes de abrasar y ser abrazadas por los corazones valientes. Est谩n ah铆, ocultadas con sutileza o brutalidad por la mentirosa y agresiva publicidad decadente.

La posibilidad cierta de perder el control hace que el poder muestre sus fauces. Cuando el sopor de la manipulaci贸n no es suficientemente efectivo, act煤a la represi贸n violenta 鈥 preludio evidente del final de un statu quo debilitado.

Ante la amenaza de extenderse de manera grosera y despiadada la violencia, aniquilando todo avance social progresivo, la Paz aparece como elemento crucial de las nuevas banderas. 聽

Pero no es una falsa paz la que se reclama, una paz envenenada de inequidad y conflicto. Se aborda la paz desde la lucha por superar las contradicciones. Por ello, se acoplan de manera inescindible a la agenda de paz, la igualdad de oportunidades (como realizaci贸n de derechos) y la opci贸n efectiva a la elecci贸n diversa (como realizaci贸n de una libertad 聽te贸rica).

Frente a la exclusi贸n – intr铆nseca (y no accidental) del esquema de acopio y concentraci贸n propietaria – se despliega la narrativa de la Inclusi贸n. Al igual que sucede con la falsa paz, 茅sta no es s贸lo defendida como factor de moderaci贸n de una flagrante inmoralidad apropiativa, sino como radical rechazo a la l贸gica de la supervivencia del m谩s fuerte y la insensibilidad meritocr谩tica.

Enfrentando la disoluci贸n social, es posible ensayar el argumento de la Complementaci贸n (o complementariedad), rebatiendo el impiadoso absolutismo de la diferencia. Intentando frenar con acercamiento fraterno a la soledad. Haciendo comunidad desde la diversidad. Frente a la imposici贸n, se exigen garant铆as de Horizontalidad. El sue帽o de los iguales reaparece en el horizonte de la reivindicaci贸n.

Ser Con el otro, no contra otro, como otro o sin el otro, parece constituir un sendero existencial a explorar. Sin descartar lo diverso, remontar la navegaci贸n desde la particular subjetividad de situaciones no elegidas para llegar al encuentro, a la convergencia de construcciones comunes, queridas, no impuestas, es una promesa de revoluci贸n. Un t铆tulo que augura un nuevo estado de humanidad.

Resultado de imagen para utopiaCiertamente, las proclamas constitutivas de las nuevas narraciones incluir谩n apartados referidos a la participaci贸n popular para refundar la democracia, los bienes comunes para acometer nuevos caminos en la econom铆a, la ciudadan铆a universal y la redefinici贸n del equilibrio medioambiental para evitar la depredaci贸n irracional.

Un mundo sin guerras, sin hambre, sin violencia ni discriminaci贸n. Un mundo donde la producci贸n est茅 al servicio de la necesidad, donde el conocimiento sea un fin en s铆 mismo y sea compartido libremente. Un mundo en el que existir dignamente est茅 plenamente garantizado. Un mundo plural, incluyente, de subjetividades abiertas, c谩lidas, solidarias y convergentes.

驴Utop铆a? Eso es precisamente de lo que se trata.

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