May 15 2008
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Política

Lascivia e hipocresía: la política en EE.UU.

Saul Landau*

. Lectura absolutamente no recomendable para menores.

En cuanto a los que han llegado a la adultez: aquellas/os que no tengan estómago delicado gozarán con la crónica, los que sí lo tengan quizá aprendan algo de ella. Saul Landau
El número de muertos estadounidenses en Iraq superó los 4.000; los combates hicieron erupción entre las diferentes facciones. Un cacho de hielo con un tamaño seis veces el de Manhattan se separó de la Antártica. La economía de EEUU continúa hundiéndose en la recesión. Los medios, como era de esperar, siguen obsesionados con la noticia del estado psiquiátrico de Britney Spears y del escándalo sexual del ex gobernador de Nueva York Eliot Spitzer.
 

Antes de eso, supimos que el representante Mark Foley (republicano por la Florida) había enviado correos electrónicos amorosos a mensajeros del Congreso. Foley renunció en 2006, antes de que los padres comenzaran a preocuparse por la seguridad de sus hijos en la agresiva atmósfera de machos alfa del Capitolio. Fiscales de la Florida aún investigan el historial de Foley para ver si trascendió la etapa de los correos y el flirteo con sus muchachos favoritos menores de 18 años.

El predicador republicano, Reverendo Ted Haggard, había calificado la homosexualidad de crimen asqueroso. Entonces su amante homosexual (masajista pagado) lo abandonó. "Lo alenté por el trasero", aseguró el masajista, lo que quería decir que insertó metanfetamina por la cloaca de Haggard, a lo que luego siguió lo que ya ustedes saben. ("Doble placer", como decía el viejo comercial).

Bill Clinton negó bajo juramento que había tenido "relaciones sexuales con esa mujer", la ex insertada Mónica Lewinsky. Mónica corroboró la declaración de Clinton: "solo estábamos retozando". El chiste en círculos de la onda en Los Ángeles es que Mónica votó por los republicanos en 2004. "Los demócratas me dejaron un mal sabor".

Barack Obama debe su curul en el senado al sórdido Jack Ryan, quien abandonó la contienda electoral en 2004 después de que su ex esposa asegurara que él la llevó a "clubes raros" y le pidió que realizara actos de perversión, como practicar el sexo con él en público. Ryan dijo que solo lo hizo una vez.

El senador Gary Hart se convirtió en otro reidor alfa. Hart pudo haber capturado la nominación presidencial demócrata en 1988, pero a fines de 1987 lo atrapó un reportero de The Miami Herald cuando pasó una noche –y un día– de diversión con Donna Rice, una mujer que no se parecía a su esposa. Anteriormente Hart había retado a los medios a que probaran rumores ampliamente demostrados de sus travesuras.

Su colegas alfa sacudieron tristemente la cabeza en público, pero provocaron unas cuantas expresiones de disgusto por una foto de Donna en el regazo de Gary junto a un yate de recreo llamado Monkey Business (Monadas). El senador Bob Pickwood (republicano por Oregón) renunció en 1995 cuando 17 empleadas y colegas femeninas aseguraron que él las acosó repetidas veces. Ah, también importunó a cabilderos para que le consiguieran trabajo a su ex esposa y alteró sus registros diarios para impedir una investigación de ética.

El representante Gary Condit (demócrata por California) admitió que tuvo una aventura con su insertada Chandra Levy, poco antes de que el cuerpo de la muchacha fuera descubierto en mayo de 2002 en el Parque Rock Creek de Washington. Al principio Condit juró en una declaración que solo eran amigos.

En 1988 la representante Helen Chenoweth (republicana por Idaho) comenzó a publicar anuncios anti-Clinton en los que insistía que la "conducta personal no cuenta". Entonces fue atrapada y admitió que durante seis años, en la década de 1980, había tenido una relación con un hombre casado que posteriormente fue miembro de su personal en el congreso.
Spitzer quiso regular a los otros alfa de Wall Street. Irónicamente, su caso distrajo al público de los delitos financieros de enormes proporciones, aprovechados por la administración Bush y el congreso –así como por la legislatura del estado–. Las víctimas que perdieron sus hogares pertenecen a una clase diferente con prácticas sexuales diferentes. No pueden darse el lujo de pagar a una puta de US$ 5.000 la hora.

"¿Qué puede conseguir uno por 5.000 que no pueda obtener por 4.000?", preguntó Jackie Mason.

Clave para la pregunta/respuesta. Juego de palabras con el nombre del político, ya que Armey, suena igual que Army, en inglés: ejército (puede tomarse en consideración, además, que uno de los términos del habla coloquial para designar al pene es "dick").

1 En un ambiente judío, expresión insultante para describir a una mujer no judía.

* Cineasta, escritor, miembro del Instituto para Estudios de Política.
 

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