Mar 18 2005
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Economía

Libre empresa: pequeños negocios en Bagdad

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

fotoEste golpe parecería tener la intención de lograr la aceptación de Estados Unidos, país que durante años ha amenazado a Líbano con sanciones financieras si permite que “dinero sucio” atraviese sus fronteras.

Pero una sorprendente serie de revelaciones -entre las que se incluye un mensaje enviado por fax del “Ministerio del Interior iraquí” nombrado por Estados Unidos- sugieren que el dinero fue enviado a Beirut con el auspicio de las autoridades militares estadunidenses, para ser trasladado a una casa de cambio libanesa y después emplearlo en la adquisición de vehículos blindados a una compañía británica, que serían destinados al ejército estadunidense.

Los tres hombres a bordo del avión -cuyos asientos fueron retirados para que en él cupieran 21 cajas llenas de billetes nuevos- dijeron a las autoridades libanesas que funcionarios estadunidenses los autorizaron a salir de Irak desde el muy controlado aeropuerto de Bagdad.

Sin embargo, el fiscal del Estado libanés, Adnan Addoum (el derecho libanés toma como modelo el Código Napoleónico francés), no creyó la versión, arrestó a los tres hombres; al dueño libanés de una casa de cambio quien resultó ser pariente del ex presidente de Líbano, Amin Gemayel, y además exigió una explicación de parte del encargado de negocios de Irak en Beirut, Tahseen Aina.

Aina dijo inmediatamente a Addoum que el gobernador del Banco Central iraquí no estaba enterado de la transferencia de fondos. Por lo tanto, los cuatro hombres : Mohamed Issam Bu Darwish, quien aseguró abiertamente estar a cargo de negocios del poder estadunidense en Irak ; Richard Jreisat, ex falangista de las milicias libanesas; Mazen Bsat, el propietario del avión, y Michel Mukattaf, el pariente del ex presidente Gemayel y propietario de una casa de cambio en Líbano, quedaron bajo custodia de las autoridades.

Dos días antes, el “Ministerio del Interior” iraquí -que de facto está a cargo de funcionarios que trabajan para el procónsul estadunidense en Irak, Paul Bremer- envió un fax al gobierno libanés en el cual explicaba que ese dinero sería transferido legalmente para una “compra urgente” de vehículos blindados y “equipo sofisticado necesario para enfrentar la peligrosa situación de seguridad en Irak”, a una compañía británica.

Los cuatro arrestados se dijeron inocentes y fueron liberados, si bien las autoridades de Beirut les ordenaron entregar sus pasaportes hasta tener una carta del “Ministerio del Exterior” iraquí en la que se explique por qué tal cantidad de dinero se enviaba a Gran Bretaña con una escala en Líbano. No se dijo el nombre de la compañía británica.

En Bagdad, mientras tanto, varios cientos de iraquíes protestaron frente a las oficinas de la autoridad de ocupación de Bremer para exigir la renuncia de Nouri Badrane, “ministro del Interior” nombrado por Estados Unidos, a quien acusan de corrupción, por haber permitido que 19 mil millones de dinares salieran del país.

Esto ocurre poco después de que se sustituyeron los viejos billetes de dinar, que llevaban el retrato de Saddam Hussein y han sido declarados carentes de todo valor por la autoridad de ocupación. Guardias estadunidenses obligaron a punta de pistola a la multitud a alejarse de las rejas del ministerio.

Jreisati dijo al periódico L’ Orient le Jour, de Beirut, que cuando subió al avión ignoraba que hubiera dinero a bordo. Los demás hombres afirmaron que antes de declarar esperarán el resultado de las investigaciones oficiales que siguen el caso en Líbano. Todos se declararon inocentes.

Un poco de corrupción
“aceita la máquinaria”

En Irak, sin embargo, hay acusaciones de hombres de negocios occidentales que afirman que las autoridades estadunidenses y los funcionarios iraquíes que trabajan para ellos -y no los empresarios con los que tratan- son culpables de fraude. Varios han dicho a The Independent que a los subcontratistas se les pide dar comisiones en efectivo de entre 5 y 10 por ciento del valor total del contrato a uno de cada cinco estadunidenses que trabajan en Bagdad.

En Irán, mientras tanto, las autoridades tratan de averiguar cómo fue que unos 200 vehículos excavadores, muchos de ellos bulldozers Caterpillar, han aparecido en venta en Abadán y otras ciudades del sur. Al parecer, estos vehículos han cruzado la frontera de Irak, donde originalmente se tenía la intención de que fueran parte del programa de reconstrucción.

Varias organizaciones no gubernamentales en Irak se han quejado durante meses de que no encuentran por ningún lado los millones de dólares de ayuda para reconstruir el país.

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* Publicado en el periódico británico The Independent en marzo de 2004.

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