Mar 7 2015
1368 lecturas

Cultura

Lo que necesita ser incluido en el proceso educativo

Lo que importa es que hoy tenemos que enriquecer nuestra raz贸n intelectual con la raz贸n cordial, mucho m谩s ancestral, si queremos realizar el cuidado y la espiritualidad. Generalmente el proceso educativo de la sociedad y sus instituciones como la red de escuelas y de universidades est谩n siempre atrasadas en relaci贸n a los cambios que se producen.

No anticipan eventuales procesos y les cuesta hacer los cambios necesarios para estar a la altura de ellos.

Entre otros, los grandes cambios que est谩n ocurriendo en la Tierra son dos: la aparici贸n de la comunicaci贸n global v铆a internet y redes sociales, y la gran crisis ecol贸gica que pone en peligro el sistema-vida y el sistema-Tierra. Eventualmente podemos desaparecer de la Tierra. Para impedir ese apocalipsis la educaci贸n debe ser otra, distinta de la que ha dominado hasta ahora.

No basta el conocimiento. Necesitamos conciencia, una nueva mente y un nuevo coraz贸n. Necesitamos tambi茅n una nueva pr谩ctica. Urge reinventarnos como humanos, en el sentido de inaugurar una nueva forma de habitar el planeta con otro tipo de civilizaci贸n. Como dec铆a muy bien Hannah Arendt: 芦podemos informarnos la vida entera sin educarnos nunca禄. Hoy tenemos que reeducarnos.

Por eso, a las dimensiones referidas a帽ado estas dos: aprender a cuidar y aprender a espiritualizarse.

Pero previamente es necesario rescatar la inteligencia cordial, sensible o emocional. Sin ella, hablar del cuidado o de la espiritualidad tiene poco sentido. La causa est谩 en que el sistema de ense帽anza moderno se funda en la raz贸n intelectual, instrumental y anal铆tica. Esta es una forma de conocer y de dominar la realidad, haci茅ndola un mero objeto. Con el pretexto de que impedir铆a la objetividad del conocimiento, la raz贸n sensible fue reprimida. Con esto surgi贸 una visi贸n fr铆a del mundo. Se dio una especie de lobotom铆a que nos impide sentirnos parte de la naturaleza y de percibir el dolor de los otros.

Sabemos que la raz贸n intelectual, tal como la tenemos hoy, es reciente, tiene cerca de 200 mil a帽os, momento en que surgi贸 el homo sapiens con su cerebro neocortical. Pero antes, hace cerca de 200 millones de a帽os, surgi贸 el cerebro l铆mbico, cuando aparecieron los mam铆feros. Con ellos entr贸 en el mundo el amor, el cuidado, el sentimiento que dedican a su cr铆a. Nosotros los humanos hemos olvidado que somos mam铆feros intelectuales, por tanto, somos fundamentalmente portadores de emociones, pasiones y afectos. En el cerebro l铆mbico reside el nicho de la 茅tica, de los sentimientos oce谩nicos, como son los religiosos. Todav铆a antes, hace 300 millones de a帽os, irrumpi贸 el cerebro reptil que responde de nuestras reacciones instintivas; pero no es el caso de abordarlo aqu铆.

Lo que importa es que hoy tenemos que enriquecer nuestra raz贸n intelectual con la raz贸n cordial, mucho m谩s ancestral, si queremos realizar el cuidado y la espiritualidad.

Sin estas dos dimensiones no nos movilizaremos para cuidar de la Tierra, del agua, del clima, de las relaciones inclusivas. Necesitamos cuidar de todo, sin lo cual las cosas se deterioran y perecen. Y entonces ir铆amos al encuentro de un escenario dram谩tico.

Otra tarea es rescatar la dimensi贸n de espiritualidad. Esta no debe ser identificada con la religi贸n. Subyace a la religi贸n porque es anterior a ella. La espiritualidad es una dimensi贸n inherente al ser humano como la raz贸n, la voluntad y la sexualidad. Es el lado profundo, de donde surgen las cuestiones del sentido terminal de la vida y del mundo. Lamentablemente estas cuestiones han sido consideradas como algo privado y sin gran valor. Pero sin incorporarlas, la vida pierde irradiaci贸n y alegr铆a. Adem谩s hay un dato nuevo: los neur贸logos concluyeron que siempre que el ser humano aborda estas cuestiones del sentido, de lo sagrado y de Dios, hay una aceleraci贸n sensible de las neuronas del l贸bulo frontal. Llamaron a esto 芦punto Dios禄 en el cerebro, una especie de 贸rgano interior por el cual captamos la Presencia de una Energ铆a poderosa y amorosa que liga y re-liga todas las cosas.

Alimentar ese 芦punto Dios禄 nos hace m谩s solidarios, amorosos y cuidadosos. 脡l se opone al consumismo y al materialismo de nuestra cultura. Todos, especialmente los que est谩n en la escuela, deben ser iniciados en esta espiritualidad, pues nos vuelve m谩s sensibles a los otros, m谩s ligados a la madre Tierra, a la naturaleza y al cuidado, valores sin los cuales no garantizaremos un futuro bueno para nosotros.

Inteligencia cordial y espiritualidad son las exigencias m谩s urgentes que nos plantea la amenazadora situaci贸n actual.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario