Jun 13 2015
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PolíticaSociedad

Lo que no se mide no se conoce (y por ende no se informa)

El proverbio del t√≠tulo, lo haya dicho o no Thales de Mileto cuando justific√≥ su medici√≥n de la altura de la pir√°mide de Keops, es un adagio que EE.UU. utiliza en sentido inverso del que se le dio en un principio. Cuando Pit√°goras afirmaba en el mismo sentido que ‚Äútodas las cosas son n√ļmeros‚ÄĚ estaba alegando que para conocer, hay que cuantificar. Pero la √©lite estadounidense le ha encontrado una aplicaci√≥n perversa a estas sentencias. Seg√ļn ellos, lo que se evita de medir con cifras precisas es una gran ayuda para mantener embotados de desinformaci√≥n a sus ciudadanos y al planeta.

Por eso ni se intent√≥ un c√°lculo de muertes provocadas por las bombas de racimo lanzadas en la Operaci√≥n Tormenta del Desierto en 1991. Ni de las muertes de ni√Īos iraqu√≠es por las sanciones econ√≥micas a Irak durante 1990-2003. Tampoco se contaron las muertes violentas de pobladores de Irak durante la invasi√≥n militar de 2003-2011 y en Afganist√°n hasta la fecha. Menos a√ļn se ha tratado de contabilizar las muertes no-violentas consecuencia de las penurias que estas guerras impusieron a sus pobladores. Ni la cantidad de personas inocentes eliminadas en Pakistan por los drones estadounidenses armados de misiles. Tampoco existen cifras confiables de las ‚Äúrendiciones extraordinarias‚ÄĚ -asesinatos y secuestros- que ejecutaron en complicidad con varios pa√≠ses europeos y asi√°ticos, en todo el planeta, en la primera d√©cada del siglo XXI.

Para demostrar que siguen siendo muy ‚Äúdemocr√°ticos‚ÄĚ en la aplicaci√≥n de estas normas, la √©lite pol√≠tica estadounidense tambi√©n evita contabilizar las muertes violentas producidas por la polic√≠a en su pa√≠s. La campa√Īa iniciada en EUA por The Guardian US News para llevar un registro federal de todos los incidentes de acci√≥n letal policial, ha abierto una caja de pandora respecto a la violencia gubernamental en ese pa√≠s.

EEUU: Empezando a contar las muerteseeuu kkk

Por siglos las comunidades negras en Estados Unidos se han enfrentado a los abusos y a la acci√≥n letal injustificada a manos de las llamadas ‚Äúfuerzas del orden‚ÄĚ. Recordemos que la polic√≠a estadounidense moderna tuvo su origen en las ‚Äúpatrullas de esclavos‚ÄĚ y ‚Äúvigilias de la noche‚ÄĚ que capturaban a las personas que trataban de escapar de la esclavitud. Su linaje no los recomienda.

Seg√ļn los m√°s recientes datos del FBI, la polic√≠a en EUA mata a los negros casi a la misma velocidad -por lo menos dos veces por semana- que se hac√≠a bajo las leyes de segregaci√≥n racial conocidas como Jim Crow que rigieron en el pa√≠s desde 1877 a 1965. El √ļltimo recuento de The Guardian para los primeros cinco meses de 2015, indica que se elimin√≥ un ‚Äúciudadano‚ÄĚ negro por d√≠a /1 .

Algo que parece imposible para cualquier democracia más o menos seria, en EUA el impacto verificable de discriminación racial de la policía sobre la vida de los negros sigue siendo en gran parte una incógnita. A pesar de la ley federal que autoriza al fiscal general de Estados Unidos a recoger datos a nivel nacional sobre el uso de la fuerza policial, no hay ninguna base de datos federal de la frecuencia con que la policía mata a civiles, y mucho menos sobre aquellos incidentes en que abusan de su autoridad.

Los asesinatos de Mike Brown, Eric Garner, Mya Salon, Yuvette Henderson, Tamir Rice, Rekia Boyd, Aiyana Stanley-Jones o Tanisha Anderson despertaron indignación desde Ferguson a Baltimore y en algunos casos protestas violentas en sus comunidades que obligaron a la prensa a registrarlos. Pero existen miles de otros casos. Sin una base de datos, la policía continuará a reprimir, abusar, matar y empujar a la gente negra o mulata al sistema de justicia penal, sin ninguna clase de supervisión /2.

br presos1Una justicia penal contra los pobres y los negros

Lo√Įc Wacquant hace 15 a√Īos denunci√≥ en Les prisons de la mis√®re la nueva ideolog√≠a judicial fundada en EUA por ‚Äúla guerra contra la drogas‚ÄĚ. William Bratton, ex jefe de la polic√≠a de Nueva York y el padre de la ‚Äútolerancia cero‚ÄĚ barri√≥ con una frase los resultados de d√©cadas de investigaci√≥n: ‚Äúla causa del delito es el mal comportamiento de los individuos y no la consecuencia de condiciones sociales‚ÄĚ /3 .

Si contamos la cantidad de ejecutivos procesados por el fraude inmobiliario y bancario que desat√≥ la crisis mundial 2007-2008 nos daremos cuenta que la ‚Äútolerancia cero‚ÄĚ estadounidense deber√≠a llamarse ‚Äúintolerancia selectiva‚ÄĚ porque los √ļnicos criminalizados de la poblaci√≥n fueron los negros y los pobres marginales, un subproletariado del nuevo orden econ√≥mico neoliberal.

A ellos se aplic√≥ la inflexibilidad de la ley. Uno de los objetivos centrales eran los peque√Īos revendedores de droga a los que se juzgaba sumariamente y se encarcelaba.

Mientras, los grandes bancos se dedicaban al lavado de dinero de la droga y las instituciones como la a Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en ingl√©s) lanzaban el operativo ‚ÄúR√°pido y Furioso‚ÄĚ en cooperaci√≥n con algunos vendedores privados de armas, promoviendo la adquisici√≥n por compradores minoristas a quienes consideraba proveedores ilegales de los c√°rteles del narcotr√°fico mexicano. A m√°s de 2.000 armas vendidas en dicha acci√≥n se les ‚Äúperdi√≥ la pista‚ÄĚ. En realidad se trataba de una operaci√≥n de EUA para desestabilizar M√©xico a trav√©s de la violencia de las bandas del narcotr√°fico y convertir al pa√≠s en el corredor de la droga proveniente de Colombia y Per√ļ para abastecer a los toxic√≥manos estadounidenses.

Minoristas de la droga, mendigos, alcohólicos, vagabundos, prostitutas, autores de grafitis, pero esencialmente jóvenes negros y mulatos y la reducción de la frontera jurídica entre menores y adultos, permitieron penalizar la inseguridad social y sus consecuencias.

Desde 1992 la cantidad de personas detenidas, juzgadas y condenadas no dej√≥ de aumentar mientras se extend√≠a la privatizaci√≥n de la justicia y de los centros de detenci√≥n. Y para aquellos que a√ļn creen que el Partido Dem√≥crata representa una corriente progresista recordemos que en 8 a√Īos de gobierno de Clinton (1992-2000) la poblaci√≥n reclusa pas√≥ de 1 mill√≥n 429 mil personas a 2 millones. Y con una alt√≠sima tasa de encarcelaci√≥n de j√≥venes negros. De manera que la violencia policial que EUA evita cuantificar es un componente funcional a todo ese programa que la √©lite estadounidense viene imponiendo desde las dos √ļltimas d√©cadas del siglo pasado /4.

Las cuentas claras

Debido a que la transparencia es clave para la rendición de cuentas, no se debe esperar para intervenir que los propios uniformados denuncien los abusos policiales, es lo mismo que garantizarles absoluta impunidad a sus atropellos y crímenes.eeuu negro

De acuerdo con The Guardian ‚ÄúThe Counted‚ÄĚ -en una traducci√≥n literal ser√≠a Los Contados, pero tambi√©n sugiere ‚Äúlos que hemos podido contar‚ÄĚ- que es el nombre que han dado a su campa√Īa, la polic√≠a mat√≥ a 464 personas en los primeros 5 meses de 2015, incluyendo 135 personas de etnia negra. Sus datos muestran que, en el a√Īo 2015 hasta ahora, los negros tienen m√°s del doble de probabilidades de ser v√≠ctimas de acci√≥n letal policial que los blancos, en relaci√≥n a su porcentaje en la poblaci√≥n. Los hombres negros representan alrededor del 6,5% de la poblaci√≥n estadounidense, pero son el 29% de los muertos por la polic√≠a en lo que va del a√Īo.

El 23% de los ejecutados por la policía en operativos de 2015 -102 de las víctimas computadas por The Counted- es de personas desarmadas. En los ciudadanos negros ese porcentaje aumenta a 32% mientras en el caso de blancos desciende al 15%. El 25% de hispanos y latinos eliminados por la violencia policial también estaban desarmados /5.

Y esto no es un problema nuevo. El conteo que The Guardian ha comenzado a hacer nos est√° indicando que contin√ļa la inseguridad existencial b√°sica para los negros estadounidenses.

Seg√ļn un reciente an√°lisis del Washington Post, a este ritmo, la polic√≠a disparar√° fatalmente a casi 1.000 personas hasta finales de 2015. El gobierno federal no tiene ninguna manera de confirmar o refutar estos datos, a pesar de que han tenido durante mucho tiempo la autoridad para compilarlo ellos mismos /6.

Para Rashad Robinson en The Guardian ‚ÄúUna base de datos nacional permitir√° a los funcionarios federales identificar patrones de mala conducta, frente a las pol√≠ticas que incentiven la brutalidad policial, e implementar reformas que permitan a los oficiales encargados de hacer cumplir la ley, efectuar su obligaci√≥n de preservar el respeto a la vida y la dignidad de todos, en sus comunidades.‚ÄĚ

También están siendo recogidas las ubicaciones precisas de los incidentes policiales fatales. Desde el lunes 01/06 The Guardian comenzó a publicar un mapa completo de los homicidios policiales por Estado, indicando la población de cada uno de ellos y permitiendo sacar porcentajes. Tiene cifras por etnia y se explicitan las calles registradas en cada incidente. El mapa interactivo ya muestra que la mayor concentración de muertes está en el este de EEUU /7.

Es una campa√Īa que puede obligar a la sociedad estadounidense a evaluar el grado de violencia policial y de racismo que contin√ļa presente en el pa√≠s y medir la responsabilidad institucional en este estigma.

Notas
1/ Rashad Robinson The US government could count those killed by police, but it’s chosen not to ( El gobierno de Estados Unidos podr√≠a contar los muertos por la polic√≠a, pero ha optado por no hacerlo)¬†¬† The Guardian 03 06 2015.¬† http://www.theguardian.com/commentisfree/2015/jun/03/us-government-could-count-killed-by-police-chosen-not-to
2/ Gary Younge The US can’t keep track of how many people its police kill. We’re counting because lives matter (Los EUA no pueden mantener un registro de cuantas personas mata su polic√≠a. Estamos contando porque las vidas importan) The Guardian 01 06 2015
http://www.theguardian.com/us-news/commentisfree/2015/jun/01/the-counted-keeping-count-police
3/ Lo√Įc Wacquant Les prisons de la mis√®re √Čditiond Raisons D‚ÄôAgir 1999
4/ David Ladipo El crecimiento del Complejo carcelario-Industrial en Estados Unidos http://newleftreview.org/static/assets/archive/pdf/es/NLR24108.pdf
5/ Georgia Sand The Guardian Debuts ‚ÄúThe Counted‚ÄĚ Project to Track Police Killings (The Guardian ¬ęEl Contado¬Ľ Proyecto de Seguimiento de Homicidios de la Polic√≠a ) The Guardian, The Counted 06 06 2015 http://www.copblock.org/128628/guardian-debuts-counted-project-tracking-police-killings/
6/ U.S. police have shot dead 385 people in five months: Washington Post 31 05 2015http://www.reuters.com/article/2015/05/31/us-usa-police-post-idUSKBN0OG01T20150531
7/ The most comprehensive map of police Killings ever Produced The Guardian http://www.theguardian.com/us-news/ng-interactive/2015/jun/01/the-counted-map-us-police-killings

*Miembro del consejo de redacción y edición de Desacato.info

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