Ago 25 2016
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Ciencia y TecnologíaCultura

Los adolescentes argentinos dejaron la TV y prefieren conectarse por Internet

 

Una encuesta nacional argentina sobre hábitos de consumos culturales entre adolescentes revela que e l 95 por ciento accede a Internet a través del celular. Siete de cada diez están todo el día conectados. Pero para los jóvenes, lo más divertido es la vida social cara a cara. Hoy se sientan frente al televisor siete veces menos que hace una década

El cuarto de un adolescente argentino tiene en promedio cuatro pantallas, si se cuenta el celular, el televisor, una netbook o notebook y una computadora de escritorio, en ese orden. El celular, claro, es la herramienta por amplia mayor√≠a y tiende a ser la √ļnica en el futuro cercano. La televisi√≥n, en cambio, perdi√≥ un espacio muy importante: los adolescentes se sientan frente al televisor siete veces menos que hace una d√©cada. Los datos son parte de los resultados de una amplia encuesta nacional, la tercera que se realiza en el pa√≠s.

Los antecedentes, 2006 y 2011, fueron producidos por el Ministerio de Educaci√≥n de la Naci√≥n, y en esta oportunidad ‚Äďla encuesta debe cumplirse cada cinco a√Īos para cumplir con los requerimientos estad√≠sticos‚Äď, ante la ausencia de informaci√≥n sobre alguna iniciativa oficial, se realiz√≥ la encuesta promovida desde el sector privado.adolecente con celular

Se trat√≥ de una encuesta nacional, con un rango importante de encuestados, 1800 adolescentes de entre 14 y 18 a√Īos. Se realiz√≥ en las capitales de provincia y en ciudades como Rosario y Comodoro Rivadavia, sobre la base de escuelas p√ļblicas y privadas. Se trat√≥ de una encuesta cuantitativa, esto es, una radiograf√≠a de la situaci√≥n actual, pasible de ser comparada con las dos encuestas anteriores, y con las que semejantes que se realizan en Gran Breta√Īa y Francia. Consisti√≥ en un cuestionario al estilo m√ļltiple choice y se realiz√≥ entre abril y junio de este a√Īo.

En primera instancia, se verifica que la habitaci√≥n de un adolescente argentino, hoy, incluye en promedio cuatro pantallas. Aunque el resultado muestra que en la habitaci√≥n tienen hasta seis tipos de pantalla diferentes, las que indefectiblemente aparecieron fueron el celular y la tev√©; en tercer lugar la netbook ‚Äďentregada en las escuelas p√ļblicas‚Äď, o la notebook ‚Äďen los casos en que fue comprado por los padres‚Äď; seguido de la computadora de escritorio, despu√©s MP3, MP4 o iPod, y una Play Station o la consola Wii.

La mayor√≠a, el 60 por ciento, tiene entre 3 y 5 pantallas (cuatro de promedio), que son indefectiblemente el celular, la tev√©, la netbook, y cualquiera de las tres restantes (pc, MP3 o consola). Alrededor del 20 por ciento tiene seis o m√°s; otro 20 por ciento tiene dos (el celular y la tev√©) y un n√ļmero irrelevante para la encuesta tiene solo una (el celular). Dato significativo: no hubo respuestas por cero.

El resultado respecto a los medios gr√°ficos da sentido a la pregunta anterior. A la consulta sobre qu√© medios gr√°ficos compran en la casa de cada encuestado, el 25 por ciento respondi√≥ que compran al menos un peri√≥dico, el 15 por ciento, libros; el 10, revistas; y un 15 por ciento, los tres medios. Es destacable que el treinta por ciento, tres de cada 10 familias, no compran ning√ļn medio gr√°fico. ‚ÄúEn las casas hay m√°s pantallas que medios gr√°ficos, es una manera de desetiquetar a los chicos, de entender que tienen tantas pantallas en su habitaci√≥n porque en sus casas hay pantallas y en el 30 por ciento de los hogares hay solo eso, porque no hay un solo medio gr√°fico‚ÄĚ, se√Īal√≥ Roxana Morduchowicz la directora de la encuesta. El motivo de que en la habitaci√≥n la mayor√≠a tenga cuatro pantallas se explica porque ‚Äúla facilidad de acceso hace que los padres actualicen sus modelos y los que ten√≠an se los pasan a sus hijos‚ÄĚ, describi√≥ .

De la encuesta surge que ning√ļn consumo cultural es recibido en el medio para el que fue creado. La lectura de los diarios impresos es un ejemplo: lo leen mayoritariamente en la versi√≥n on line. Las cifras respecto a las pantallas como receptoras de consumos para los adolescentes dicen que el 60 por ciento mira programas de tev√© en computadora y celular; el 75 lee en esas dos pantallas; el 60 ve pel√≠culas en la computadora; el 90 por ciento escucha m√ļsica en el celular y el 55 por ciento en la PC (la suma no da 100 porque en muchos casos escuchan en ambas); y pr√°cticamente el total, el 95 por ciento, navega por Internet en el celular.

adolecente con pantallas1Es impactante el dato que surge de la encuesta respecto al h√°bito de sentarse frente a un televisor: en la encuesta realizada en 2006, 7 de cada 10 adolescentes miraba el televisor de 4 a 6 horas diarias. Este a√Īo, la encuesta determin√≥ que en el mismo rango de horas (4 a 6 diarias), uno de cada diez mira en la pantalla de tev√©. Siete veces menos.

‚ÄúEl men√ļ r√≠gido de la tev√© no es compatible con los h√°bitos adolescentes ‚Äďse√Īal√≥ la directora de la Encuesta‚Äď, que se caracterizan con tres puntos: miro cuando quiero (no en el horario de transmisi√≥n); d√≥nde quiero (no en la casa de los padres); y con quien quiero (no con familiares). No es que dejan de ver los programas sino que dejan de verlos en el televisor‚ÄĚ.

Los adolescentes leen contenidos digitales. Sólo un 2 por ciento lee en papel. Esos contenidos surgen de redes sociales (70 por ciento); páginas y sitios web (60); libros para la escuela (30); diarios on line (20 por ciento). Esas lecturas son recibidas en el celular, 75 por ciento; en la PC, 60; en la netbook de la escuela, el 15; 10 por ciento en la tablet.

El celular es el principal medio de conexi√≥n de los adolescentes y va en camino a ser el √ļnico, es la pantalla que m√°s aprecian. ‚ÄúEn Europa y Estados Unidos, ya es la √ļnica, pero en Argentina no todos tienen smartphone lo que demora pero es una tendencia firme en todo el mundo‚ÄĚ, explic√≥ Morduchowicz. El celular, en ese sentido, es la contracara del televisor. El 95 por ciento navega Internet en el tel√©fono m√≥vil. El 75 por ciento lo hace en la PC en la casa; el 20 en la netbook de la escuela; y el 15 por ciento en la tablet.

‚ÄúA diferencia de otros a√Īos, al ser m√°s m√≥viles todos los dispositivos (celulares, tablet, netbook) se usan m√°s tiempo. Hace diez a√Īos, se usaban locutorios, hab√≠a que pagar por navegar, no hab√≠a tablet‚ÄĚ, se√Īal√≥ Morduchowicz. Esa disponibilidad lleva a que 7 de cada 10 est√©n conectados todo el d√≠a a Internet mientras que en la primera encuesta, en 2006, el 70 por ciento se conectaba s√≥lo 30 minutos.

Y al conectarse a Internet, el 90 por ciento recorre redes sociales. ‚ÄúFacebook, menos que antes porque se sumaron los padres ‚Äďexplic√≥ la directora de la Encuesta‚Äď y est√°n prefiriendo otras redes como Instagram y con enorme crecimiento Snapchat‚ÄĚ. El 75 por ciento escucha y baja m√ļsica; el 55 busca informaci√≥n propia; el 35 hace tareas escolares; y el 30 ve series.

Ver TV en otros soportestv x tablet

Roxana ¬†Morduchowicz, doctora en Comunicaci√≥n. Coordinadora de la Encuesta Nacional de Consumos Culturales Adolescentes, se√Īala que 10 a√Īos atr√°s, la primera encuesta nacional de adolescentes explicaba que siete de cada diez adolescentes argentinos ve√≠an de 4 a 6 horas de televisi√≥n por d√≠a. La pantalla chica dominaba el tiempo libre de los chicos. Eran √©pocas en que la TV era la √ļnica pantalla del hogar y no ten√≠a ninguna otra que pudiera competir por ocupar el ocio de los j√≥venes. Hoy, diez a√Īos despu√©s, solo uno de cada diez adolescentes mira televisi√≥n m√°s de 4 horas y el 70 por ciento solo le dedica una hora diaria. ¬ŅA qu√© se debe esta disminuci√≥n?

A√Īade que la f√≥rmula en relaci√≥n a la TV de la generaci√≥n que tiene menos de 18 a√Īos parece ser ‚Äúveo cuando quiero, donde quiero y con qui√©n quiero‚ÄĚ. El men√ļ r√≠gido que propone la televisi√≥n para mirar los diferentes programas, un d√≠a determinado a una hora determinada, no es compatible con la cultura juvenil de hoy. Los chicos miran los contenidos televisivos, tiras, series o pel√≠culas, pero el d√≠a y hora que ellos quieren, en el lugar que ellos eligen y cuando est√°n con quienes ellos disfrutan. Por ello no sorprende entonces que los chicos miren los programas en otras pantallas ‚Äďcomputadora, tableta, celular‚Äď y por Internet.

Hace diez a√Īos, 7 de cada 10 adolescentes navegaban 30 minutos por d√≠a. Eran √©pocas en que las casas no ten√≠an conexi√≥n a Internet y los chicos deb√≠an ir a locutorios para conectarse. Hoy, el 70 por ciento de los chicos navega en Internet todo el d√≠a. La relaci√≥n de los adolescentes con la computadora, la tableta y el celular vivi√≥ el camino inverso que el v√≠nculo con la pantalla televisiva. En estos √ļltimos diez a√Īos, la presencia de la tecnolog√≠a en la vida de los chicos aument√≥ en la misma proporci√≥n que disminuy√≥ la TV.

Los adolescentes leen, escuchan m√ļsica y miran pel√≠culas, programas y series, en el celular, la tableta y la netbook. Los chicos siguen eligiendo los contenidos televisivos. Solo que ahora, no los ven en la TV, concluye Morduchowicz.

*Con información de Página12

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