Ene 31 2006
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Opinión

LOS CARACOLES DE LATINOAMÉRICA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

El “imperio” no descansa, sólo permite un recreo cuando despliega su inmensa telaraña tendida para dominar al mundo. El “imperio”, representado por EEUU. Y la corona Británica, está demasiado ocupado con su guerra de conquista en el Oriente medio. Esgrimiendo como símbolo su Biblia civilizadora se adueña de las enormes riquezas petroleras, antes que otros “vecinos” –como China, por ejemplo– puedan hacerlo con las armas de la simple simpatía, afinidades culturales y destino común.

Esta situación crea prioridades que se deben respetar. Las prioridades son que las conquistas en el Oriente medio deben avanzar sin sobresaltos y sin sospechas. Es un negocio demasiado grande trasformarse en dueño de tamaña cantidad de petróleo. Antes, por lo menos, lo podían comprar con dólares falsos o los astutos “petrodólares”, pero ahora las cosas cambiaron.

La aparición del euro, con sus estrictas reglas de emisión acordadas en Maastrich, acabó con el juego perverso de los petrodólares “americanos” que obligaban a invertir ese mismo dinero en Estados Unidos, atenuando así la inflación de la emisión de dólares sin respaldo. Según el economista Paul Harris1 hay en circulación US$ 4.631 trillones con el respaldo de un PBI de sólo 10,6 trillones de dólares.

Enfrentado a esta nueva situación, determinada por la comparación entre las dos monedas por la aparición del euro, el “imperio” actuó. Decidió que podía conservar sus ventajas económicas si era dueño del petróleo quee antes compraba con dinero falso, o sea dinero sin respaldo del PBI. Apoyado en un sistema de prensa complaciente, que le ayudó a difundir inexistentes informaciones sobre armas de destrucción masiva, invadió Afganistán e Irak. Todo un plan bien orquestado para “adueñarse” del petróleo y otras riquezas de esos países ahora ocupados.

Naturalmente para eso tuvo que crear buenas razones. Inventar un enemigo, Al Qaeda y Ben Laden y tirar abajo el símbolo de la cultura capitalista: Las Torres Gemelas. En las estrategias políticas nunca hay que perder de vista quien se beneficia con la caída de las Torres. Por cierto, los pueblos de Estados Unidos, Israel y también el árabe lo están perdiendo todos. Entonces el sector que se beneficia, que saca provechos, es aquel que tiró abajo las Torres Gemelas.

Los árabes sabían que si cometían una acción tan contundente lo perdían todo. Tampoco están en condiciones operativas para pensar tamaña acción.

Pero –la larga espera de una guerra aún no ganada– la resistencia tenaz obliga a mantener una actitud casi silenciosa que implica también mantener buenas relaciones con casi todos los países del mundo. Así que el imperio angloamericano permite un recreo. Tiene que ceder prendas para no figurar frente a sus socios europeos como un codicioso empedernido y un glotón sin límites. No es bueno mostrar codicia, descubrir las intenciones.

La Biblia a la que Occidente venera por ser la plataforma moral de sus conquistas, condena la gula y la codicia como pecados capitales. Pero la Biblia es un postulado de reglas morales que solo los “tontos”, o sea las personas comunes, toman en cuenta. Los “vivos” –aquellos que manejan el poder y el destino de los “tontos”– jamás hacen caso a sus mandatos éticos.

Al presentarse las cosas de la guerra con alguna dificultad el “imperio”, entonces, se muestra generoso, amplio, vestido de buenas intenciones… Permite democracias.

¿Pinochet de Chile y sus robos y los de su familia? Agua pasada… ¿Videla de Argentina y sus 30.000 muertos? También agua pasada.

Ahora es preciso estar a tono con los tiempos que corren. Ha llegado el momento de utilizar la ideología de izquierda para mantener “buenas” a las masas. La gente se tranquiliza con las promesas de cambios. De este modo permite el surgir, como nuevos paladinos de pequeños principados (sea dicho con todo el respeto del caso), al príncipe Kirchner, al príncipe Lula da Silva, a la princesa Bachelet.

Y ante el “maligno” Chávez se demuestra cuan magnánimo y tolerante es el imperio con los súbditos desobedientes, algo parecido sucede frente al miedoso e indeciso Tabaré Vasquez.

Aparecen los demócratas de izquierda de golpe, todos juntos, cuando el sistema del “imperio” sube el pulgar, muestra generosidad. Aparecen como los caracoles después de la lluvia, en legiones, casi como un festejo. Y así los políticos se ilusionan y brindan con la sincera convicción de que brindan una nueva oportunidad para su gente.

Sólo que da para pensar: las dictaduras aparecieron en América del Sur prácticamente todas juntas, las democracias también, y ahora es el turno de las “izquierdas” hermanadas en todo el continente. Mmmhh… me sabe a gato encerrado.

En realidad muchos tienen la certeza de que aprovechan un descuido de quienes tejen la gran telaraña de conquista que, inevitable –piensan–, cubrirá el mundo con cristiana piedad fundamentalista por los muertos en acción.

Estos “príncipes” modernos no tienen otra opción. Basta recordar lo que ha sucedido a Iraq. Todos sabemos que las razones manifestadas para dar comienzo a la ocupación eran falsas; sin embargo…

Esta nueva generación de políticos, si me permiten la comparación, son como las semillitas porfiadas que hacen crecer mínimas plantas en el resquicio de dos ladrillos abandonados, regalando el milagro de una flor como esperanza a aquellos a los que el imperio esclaviza. Pero, asimismo, algo al fin y al cabo se conquista. Hasta tanto los cañones de las matanzas no vuelvan a tronar de vuelta en esta tierra convertida en colonia.

Después, en toda esta historia, no hay que perder de vista a España. Amparada en su tradición quiere su trozo de la torta del inmenso imperio que ve amasar. Para eso se actualizó a los tiempos modernos y tiene sus coasociados: Telefónica, YPF, ENDESA, bancos, etc. que proporcionan dinero con pala ancha y un poder atractivo. Esto le permite a España volver a soñar, sentir que puede considerarse como el segundo imperio. Exacto como hace cinco siglos y tanto, cuando se dividía el mundo con la reina inglesa y jugaban al saqueo con corsarios asociados.

Tradiciones son tradiciones. Por eso subsisten el “rey” y la “reina” como figuras validas en sus respetivos sistemas políticos. ¿Que más seguro que una imagen de gran honorabilidad, como la pueden representar un “Rey” y una “Reina” que calman a los pueblos con el chisperío de su indiscutida honestidad?

También está el tema de la oxigenación de un ciclo de sumisión que se mostraba moribundo y anacrónico. La “inteligencia del dinero” experimenta ypone a prueba nuevas plataformas:

“¿Qué tal hacer creer a esa gente que lo tiene todo, pero a todos los efectos que no tengan –ni vayan a tener– nada?” ¿Ejemplos?

– Ricardo Lagos de Chile; su izquierda fue mucho más de derecha que la derecha más economicista, y ahora se pasea como un gran benefactor humanitario y posa para la foto en Bolivia mientras dice que llegaron “nuevos tiempos”, tiempos de los cuales él no será para nada responsable;

– Lula Da Silva de Brasil ídem;

– Tabaré Vasquez de Uruguay ya le guiña los dos ojos a EEUU.

Cuando la “izquierda” llegó al poder la gente estaba en lágrimas, todo Uruguay en conmoción. ¿Seguirá la señora Bachelet la tradición de prometer y no hacer nada a pesar de haber sido torturada por el norte invasor? ¿De haber sido su padre asesinado por Pinochet? Casi se diría que sí. por lo menos dejó claro que sus manos están atadas: seguirá con el ALCA.

¿Entonces?

Entonces, el sistema nos violó los sentidos de la percepción. ¡Hemos sido técnicamente vencidos!

¿Sucumbirá Evo Morales a la realidad del “dios dinero” más intereses? ¿Cómo reacciona un hombre cuando muchísimo dinero llenan sus manos de pobre de un segundo a otro, de golpe y sin preaviso? ¿Cuántas veces usted, señor de la calle, periodista, obrero, comerciante, empleado, cuántas veces se dijo: con un millón de dólares qué me importa del mundo? ¡Estoy salvado!

Las cifras de un político son centenares de millones.

Una excepción a la regla es el argentino Kirchner, al parecer un silencioso hacedor que no prometió nada pero está haciendo todo lo que puede para cambiar las condiciones de hambre que vivió Argentina.

foto
No es que por eso deje de ganar los dólares sagrados. Gana, pero hace hasta donde puede. Y esto le duele al “imperio”.

¿Y Chavez? El bolivariano conductor parece tener el coraje de hacerle frente al “imperio”. Pero ¿hasta cuando? Lo mejor será esperar a que el “imperio” tenga otra vez tiempo para una mirada más atenta; aguardemos a que terminen sus “problemitas” en el Oriente medio.

¡Brrrr… da para escalofríos! Pero es bueno vivir con esperanzas.

1 Ver: www.brijalvo.com/Eurolandia/b_Paul_Harris_Que pasaria_si_la_OPEP_se_cambiara_al_euro.htm

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* Periodista. Director del portal Los buenos vecinos (www.losbuenosvecinos.com.ar).

La imagen de apertura corresponde a la fotografía de un trabajo de Walter Costa (www.waltercostas.com.ar/…/catalogbosque.htm).

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