Mar 21 2015
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OpiniónPolítica

Los contextos de las izquierdas (europeas)

Los países del sur de Europa sufren amenazas similares y enfrentan desafíos comunes, pero los contextos en los que tendrán que lidiar con unas y otros son diferentes en cada caso.

La mayor amenaza es la austeridad sin fin, el bienestar convertido en lujo de pocos, la indignidad y la precariedad impuestas a mayorías cada vez más grandes, la corrupción como modo normal de hacer política, la financierización de la vida, la democracia transformada en un espantajo vacío agitado por las cotizaciones de la Bolsa para intimidar a los ciudadanos que todavía no se resignaron.

El mayor desaf√≠o es encontrar una salida que no sea un precipicio. Este es el mayor desaf√≠o que las izquierdas enfrentan desde 1919. La gran dificultad es √©sta: hace un siglo, las izquierdas se dividieron entre la opci√≥n socialista/comunista y la opci√≥n socialdem√≥crata. Hoy contin√ļan divididas, pese a que no hay condiciones para ninguna de esas opciones. Lo que siempre las uni√≥ fue la lucha por una sociedad m√°s justa y una vida digna para las grandes mayor√≠as. Hoy que es m√°s urgente que nunca el objetivo que las une, ¬Ņser√° posible atenuar lo que las divide?

Me voy a ocupar ahora de la opci√≥n que en Europa resisti√≥ m√°s: la socialdemocracia propuesta por los partidos socialistas. Dado que los partidos socialistas participan en cerca de la mitad de los gobiernos de la Uni√≥n Europea, ¬Ņc√≥mo se explica que la ortodoxia neoliberal, ferozmente contraria a la socialdemocracia, domine tan ampliamente? Sin dar demasiado peso al pantano de mediocridad y corrupci√≥n en que se ha convertido la pol√≠tica corriente, la raz√≥n reside en que hay partidos socialdem√≥cratas pero no hay condiciones socialdemocr√°ticas. socialdemocracia marchita

Si el capitalismo es en general antisocial, el capital financiero es lo m√°s antisocial y es el que domina hoy, el pilar fundamental del neoliberalismo. Adem√°s, su naturaleza es antidemocr√°tica, procura neutralizar o impedir todos los procesos de inclusi√≥n social por v√≠a de la redistribuci√≥n social y de pol√≠ticas p√ļblicas, emergentes de conquistas democr√°ticas.

El drama es que la ausencia de condiciones socialdemocr√°ticas afecta tanto a los partidos socialistas como a los partidos que, ubicados a su izquierda, aspiran a ser gobierno. O sea, todos estos partidos incluyen en su agenda el ideario socialdem√≥crata: derechos sociales basados en pol√≠ticas p√ļblicas bien financiadas, salud, educaci√≥n y seguridad social; justicia fiscal; un Estado democr√°ticamente fuerte; un sistema judicial accesible, independiente y eficaz. As√≠, lo que une a las izquierdas a corto plazo es la lucha por la refundaci√≥n de las condiciones socialdem√≥cratas. Para eso, es urgente incorporar a lo social y lo popular dentro de lo pol√≠tico, como forma de defenderlo del asalto a mano armada de los mercados, por parte del capital financiero. Y es aqu√≠ donde los contextos divergen.

grecia fuera alemanesEn Grecia, el Movimiento Socialista Panhel√©nico (Pasok) est√° herido de muerte. Syriza y el pueblo griego tienen un cr√©dito moral impresionante sobre los europeos del sur: un pa√≠s perif√©rico os√≥ negociar en condiciones chocantemente desiguales, en nombre de un pueblo que no quiere morir de austeridad. Y se prepara para hacerlo en soledad durante meses, incluso sirviendo de vacuna para Podemos en Espa√Īa y Sinn Fein en Irlanda, los pa√≠ses en los que la hidra financiera est√° concentrada. En Espa√Īa, Podemos pone en cuesti√≥n la propia distinci√≥n convencional entre izquierda y derecha, como forma de hacer emerger una izquierda digna de ese nombre. Y probablemente tenga √©xito.

En Portugal, el Partido Socialista (PS) puede ganar las pr√≥ximas elecciones. A diferencia de lo que sucede en Grecia y en Espa√Īa, ni la izquierda puede prescindir del PS ni el PS puede prescindir de la izquierda. El secretario general del PS, Antonio Costa, present√≥ ‚Äďen un reciente foro organizado por The Economist‚Äď un importante documento sobre la creaci√≥n de las condiciones socialdem√≥cratas. No sorprende que no haya tenido eco. La derecha, que domina los medios de comunicaci√≥n, ya presinti√≥ el peligro y apuesta a neutralizar al PS en todo lo que se aleje de ella. La estrategia es clara: convertir la devastaci√≥n social de los √ļltimos a√Īos en un acontecimiento digno de los alemanes; s√≥lo dar visibilidad a Costa en todo lo que haga del PS una no alternativa. Y lo m√°s grave es que la derecha est√° bien instalada dentro del PS, lista para boicotear a su secretario general. Si √©l se da cuenta a tiempo, deber√° incorporar dentro de lo pol√≠tico a lo social (el desempleo, la precariedad laboral, los bajos salarios, la deficiente salud p√ļblica, los servicios de urgencias hospitalarias convertidos en cementerios, el aumento de la pobreza y los suicidios); decir inequ√≠vocamente que no quiere hombres de los mismos negocios de siempre en la presidencia de la Rep√ļblica, no tener miedo de las palabras patria y soberan√≠a cuando el pa√≠s es ya un protectorado, dar espacio a las izquierdas para que todos luchen por los votos de los portugueses ofendidos y maltratados por este gobierno, en lugar de enfrentarse unos a otros y mostrar con vehemencia que, a diferencia de muchos que ocupan altos cargos, es un pol√≠tico honesto.

*Académico portugués. Doctor en sociología, catedrático de la Facultad de Economía y Director del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coímbra (Portugal).

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