Dic 14 2005
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Política

LOS DERECHOS HUMANOS DE LAS MUJERES

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

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La Organizaci√≥n de las ¬†Naciones Unidas, aprob√≥ el 10 de diciembre de 1948 la Declaraci√≥n¬† Universal de los Derechos Humanos, que reafirma la fe de¬†todos los pueblos del mundo, en la dignidad y el valor de las personas y que establece que todas las naciones deben ¬†llevar a cabo esfuerzos, para que los¬†individuos y ¬†las instituciones, inspir√°ndose constantemente en ella, ¬†promuevan mediante la ense√Īanza y la educaci√≥n, el respeto a estas autonom√≠as e independencias.

La Declaración sostiene que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen como fundamento el reconocimiento de la dignidad intrínseca de la persona y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana. Advierte que el desconocimiento y el menosprecio de estos derechos han originado actos de barbarie ultrajante para la conciencia de la sociedad, y proclama como la aspiración más elevada  del hombre, el advenimiento de un mundo en que los individuos, eximidos del temor y de la miseria, disfruten tanto de lalibertad de palabra como la de creencia.

Para que estos principios y prerrogativas puedan hacerse realidad, es esencial que sean protegidos por un régimen de Derecho a fin de evitar que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión.

La Organización de las Naciones Unidas afirma su fe en los derechos fundamentales de la persona humana, en su dignidad y el valor y en la igualdad de género, y declara promover el progreso social y elevar el nivel de vida dentro del más amplio concepto de independencia.

Problem√°tica de las mujeres

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La problemática de los derechos humanos de las mujeres es a la vez la misma y distinta que la de los hombres. Como los varones, ellas  son víctimas derepresión, tortura, desapariciones, hambre. Pero también pueden sersometidas a métodos represivos particulares, tales como la violación sexual y el embarazo forzado y, sin duda, la discriminación cotidiana. Trabajan más, ganan menos y muchas veces no tienen el derecho a su vientre, a su nombre y a sus hijos.

En el mundo entero, millones de mujeres viven en condiciones de privación máxima y atentados contra sus derechos humanos fundamentales por la simple razón de serlo.
En conflictos b√©licos, como los de Sierra Leona, la ex Yugoslavia, la Rep√ļblica del Congo, Afganist√°n y Ruanda, entre otros, los combatientes y simpatizantes las han violado¬†como arma de guerra con impunidad casi total.

El atropello hogare√Īo¬† de los hombres en Pakist√°n, Sud√°frica, Per√ļ, Rusia y Uzbekist√°n alcanza un nivel incre√≠ble, ¬†mientras que estos gobiernos se niegan a intervenir para protegerlas¬†o a castigar a quienes las maltratan, y cuandolo hacen es al azar y haciendo sentir culpables a las mismas perjudicadas.

Como consecuencia directa de las desigualdades encontradas en sus pa√≠ses, mujeres de Ucrania, Moldova, Nigeria, la Rep√ļblica Dominicana, Burma y Tailandia son compradas y vendidas, negociadas para trabajar en la prostituci√≥n forzada, mientras los gobiernos act√ļan insuficientemente para proteger sus derechos¬†y castigar los traficantes.

En Guatemala, Sudáfrica y México, la capacidad de ellas para entrar y permanecer en la fuerza de trabajo se ve obstruida por los patronos que las excluyen de los empleos con la excusa del estado reproductivo, apoyándose en leyes laborales discriminatorias que además se aplican arbitriamente. 

En escuelas de Estados Unidos, estudiantes segregan y atacan a las muchachas que no se ajustan a los criterios masculinos de conducta femenina, a las lesbianas, bisexuales o transgénero.

En Marruecos, Jordania, Kuwait y Arabia Saudita enfrentan diferencias promovidas por gobiernos que las hacen desiguales ante la ley. Estos c√≥digos incluyen decretos separatistas que niegan la autoridad legal a las mujeres y la ponen en manos de los varones de la familia y normas que restringen su¬†participaci√≥n ¬†a la vida p√ļblica.

En todo el mundo los abusos son repetidos, sistem√°ticos y ampliamente tolerados, si no condonados expl√≠citamente. No obstante, el progreso tan real del movimiento internacional por los derechos humanos de las mujeres, a pesar del aumento de conciencia y rechazo respecto a las violaciones, la barbarie y la discriminaci√≥n, contin√ļan siendo epidemias sociales a nivel global.

Vivimos en un mundo en el que las mujeres no tienen el control fundamental de lo que ocurre con sus cuerpos. Millones de mujeres y ni√Īas son obligadas a casarse y practicar el sexo con hombres a los que no desean. No pueden depender del gobierno para que las proteja de la violencia f√≠sica en el hogar, incluido el aumento del riesgo decontagio del SIDA, en ocasiones con consecuencias fatales.

Las mujeres bajo la custodia del Estado se enfrentan al acoso sexual de sus carceleros. Son castigadas por practicar el sexo fuera del matrimonio o con una persona que elijan,en lugar de la que designe su familia.

Los matrimonios, parejas y otros  familiares varones obstruyen o determinan su acceso a la atenciónmédica, a la salud  reproductiva y, en comunidades desfavorecidas o marginadas, sonel objetivo de las políticas coercitivas de planificación familiar practicada por  médicos y funcionarios gubernamentales.

Estas normas y políticas son transgresiones a las jurisprudencias primordiales y silencian y subordinan a las mujeres.

Human Rights Watch

La Divisi√≥n de Derechos de la Mujer del Human Rights Watch rechaza las pr√°cticas especificas legales, culturales o religiosas por las cuales las mujeres son sistem√°ticamente discriminadas y excluidas de la participaci√≥n pol√≠tica y la vida p√ļblica, segregadas en sus existencias cotidianas, violadas en los conflictos armados, maltratadas en sus hogares, denegadas de igualdad de derechos al divorcio y la herencia, asesinadas por practicar el sexo, obligadas a casarse, asaltadas¬†por no conformarse a¬†las normas de g√©nero y vendidas para trabajos forzados.

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Los argumentos que sostienen y excusan estos abusos contra los derechos humanos ‚Äďcomo los de las normas¬†culturales, las atribuciones¬† ‚Äúapropiadas‚ÄĚ de las mujeres o el imperialismo occidental‚Äď apenas disfrazan su verdadero significado: que la vida de la mujer se considera menos importante que la del hombre.

El relativismo educativoque argumenta la ausencia de derechos humanos universales y dice que las facultades están pedagógicamente determinadas y dependen de cada civilización, sigueconstituyendo una amenaza formidable y corrosiva contra las prerrogativas de ellas a la igualdad y la dignidad en todoslos aspectos de su supervivencia.

Human Rights Watch lucha contra la deshumanización y la marginalización de la mujer. Promueve la igualdad de atribuciones y la dignidad humana.  Sostiene que la realización de las competencias de la mujer es una lucha global basada en los derechos humanos universales y el Estado de Derecho. Exige que nos unamos todos en solidaridad para poner fin a las tradiciones, las prácticas y las leyes que la  perjudican. Es un proceso por  la libertad, para ser totalmente y completamente compasivos e iguales sin disculpa ni permiso.

En √ļltima instancia, la demanda por los privilegios de la mujer tiene queconsistir¬†en hacer que la vida de √©stas sea importante en todas partes todo el tiempo. En la pr√°ctica, esto implica tomar medidas para prevenir y detener la exclusi√≥n y la violencia contra ellas.

Derechos humanos de la mujer

En la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en Beijing en 1995, se reafirm√≥ que el disfrute pleno y encondiciones de igualdad de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales por la mujer y la ni√Īa constitu√≠a una prioridad para los gobiernos y las Naciones Unidas,¬†y era esencial para su adelanto. ¬†Se destac√≥que las autoridades no s√≥lo deb√≠an abstenerse de violar sus ¬†estatutos sino tambi√©n trabajar activamente para promover y proteger esos reglamentos.

La Plataforma de Acción aprobada en Beijing, identificó la falta de respeto de los derechos humanos de la mujer como una de las 12 esferas de principal preocupación que requerían la adopción de medidas por parte de las autoridades y la comunidad internacional. Se hizo una advertencia a favor de la aplicación íntegra de las normas de Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de separación, con arreglo a la equidad y  la práctica, y la capacitación jurídica básica.

En 1998, la Comisi√≥n Jur√≠dica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas, propuso que los Estados miembros y la comunidad internacional adoptaran nuevas medidas para promover los derechos humanos de la mujer, incluida la incorporaci√≥n de una perspectiva de g√©nero en todos los programas y pol√≠ticas pertinentes. Las conclusiones tambi√©n se centraron en la necesidad de garantizar la existencia de marcos jur√≠dicos y normativos a escala nacional que garantizaran el pleno disfrute de todos los privilegios de las mujeres y las ni√Īas.

En todas las regiones se ha logrado progresar en el fortalecimiento del marco legal que propicie la igualdad y en la adhesi√≥n a la legislaci√≥n. Se ha perfeccionado el establecimiento de los mecanismos para reparar violaciones de los estatutos, y los tribunales de un n√ļmero cada vez mayor de pa√≠ses fomentan activamente el respeto de las prerrogativas de la mujer. Los gobiernos tambi√©n han reconocido la necesidad de complementar su reglamentaci√≥n con otras medidas, incluida la reforma social, para garantizar el disfrute de hecho de sus derechos humanos.

La Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas incluye ordinariamente en su divulgación  materias  sobre la igualdad  de la mujer y la perspectiva de género entodos los temas de su programa.

En Venezuela

Las mujeres de Venezuela, como las del resto del mundo, enfrentan restricciones arbitrarias y discriminatorias y, en ocasiones, sufren violaciones a sus derechos humanos. La Constitución de 1999 es excelente en materia de derechos, sobre todo en la consagración explícita y directa del principio de igualdad y de la no discriminación de la mujer. Pero esto se ha quedado en el papel porque por parte de las autoridades no ha habido realmente un conjunto de ejecutorias para que estos preceptos y el espíritu no patriarcal de la magna ley se traduzcan en acciones directas. 

La situación de adelanto de la mujer venezolana se ha venido fortaleciendo con la instrumentación de políticas dirigidas a garantizarle sudesarrollo como ser humano y su participación en todos los ámbitos de la vidanacional, no obstante ella  ha vistoobstaculizada su evolución, por la crisis política, económica y social que ha sufrido el Estado, aunada a la inversión de valores y la pérdida de credibilidad por parte del colectivo en las instituciones fundamentales.

Epílogo

La totalidad de los países, recogenen sus constituciones, el principio de ecuanimidad de derecho de mujeres y hombres, por lo que se dice que no existen normas discriminatorias; sin embargo, cuando se hace un análisis integral de los sistemas jurídicos, queda claramente evidente que existe igualdad en teoría y desigualdad en la práctica, por lo que la correlación sigue siendo una quimera para la gran mayoría de las mujeres del mundo.

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Periodista venezolana.
 
 

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