Jun 2 2013
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Pol铆ticaSociedad

Los dos meses de Francisco, entre la expectativa y el escepticismo

Pasaron dos meses desde que Jorge Mario Bergoglio se transform贸 en Francisco, el Papa de la Iglesia Cat贸lica Romana. Posibilidad adelantada por pocos, hecho inesperado para los m谩s. Lo cierto es que los primeros pasos de Francisco como Papa sorprendieron a algunos, cautivaron a otros y muchos aguardan con expectativa, tambi茅n con escepticismo, los pr贸ximos movimientos, algunos de los cuales ya comienzan a anticiparse.

El inter茅s que despierta la actuaci贸n de Bergoglio como Papa se refleja tambi茅n en la cantidad de equipos period铆sticos extranjeros, particularmente de televisi贸n de Europa y de pa铆ses del Norte, que han llegado hasta Buenos Aires para documentar la historia, buscar antecedentes y saber m谩s sobre este Papa que 鈥渧iene del fin del mundo鈥. Lo mismo ocurre con los libros sobre el Papa y a prop贸sito de 茅l. Aqu铆 y en Italia, pa铆s en el cual los textos sobre Francisco alcanzan los primeros niveles en los recuentos de venta. A ello debe agregarse que, si bien no hay estad铆sticas, los sacerdotes a quienes se consulta tienden a decir que, por lo menos en Argentina, desde que Bergoglio es Papa se renov贸 el fervor y aument贸 la presencia de la feligres铆a en los templos.

– 驴Qu茅 hizo Francisco
en estos dos meses?

En primer lugar, cambi贸 el estilo del pontificado. Le impuso su propio estilo y lo 鈥渄esacarton贸鈥, haci茅ndolo m谩s pr贸ximo y m谩s cercano al sentir popular, a la gente. Quienes no conocen de antemano a Bergoglio, suelen preguntar si la austeridad y la sencillez del ahora Papa es una postura, una estrategia. La respuesta deber铆a ser categ贸ricamente no. En ese sentido 鈥搚 en muchos otros鈥, Francisco sigue siendo Bergoglio. Pero hay nuevos datos. Ya no es el cardenal de Buenos Aires sino el Papa, y todo lo que hace tiene un nivel de trascendencia muy importante. Sobre todo cuando se diferencia tanto de sus antecesores. La austeridad en Bergoglio no es una postura oportunista o circunstancial. Es un estilo de vida. En Argentina probablemente esto pasaba m谩s inadvertido porque en la lectura del personaje aparec铆an otros rasgos (su actitud pol铆tica, su modo de comunicaci贸n) que resultaban m谩s preponderantes a la hora del an谩lisis.

Bergoglio no fue nunca un 鈥渃urial鈥 y sus contactos con ese mundo han sido circunstanciales y, en muchas ocasiones, inc贸modos para ambas partes. El Vaticano no est谩 habituado a un Papa que reniega de la pompa, que prefiere vivir en una casa de ejercicios espirituales compartiendo con otros curas antes que estar aislado en un palacio. Esto le cae bien a la gente y les molesta a muchos de los habitantes del Vaticano, que est谩n acomodados en sus poltronas y en el boato. En ese sentido, el testimonio de Bergoglio resulta, por su propia pr谩ctica, una cr铆tica al suntuoso estilo religioso de la curia romana.

Precisamente 茅ste es uno de los objetivos a los que ya comenz贸 a apuntar Francisco: la reforma de la curia. La comisi贸n internacional de ocho cardenales ya designada tiene entre sus principales tareas la de hacer propuestas en ese sentido. Con la designaci贸n del grupo se trastroc贸 el 鈥渙rden vaticano鈥, porque la comisi贸n, no contemplada en ning煤n estatuto, reglamento o disposici贸n, qued贸 por encima de toda la estructura de gobierno. Desde Roma cuentan que en la burocracia cat贸lico-romana hay temor por lo que pueda venir. Hay trascendidos, pero nada confirmado.

Dan vuelta ideas acerca la disminuci贸n de la burocracia vaticana. 鈥淟a Iglesia no puede ser una ONG鈥, dijo Francisco. La poderosa Secretar铆a de Estado, hasta hoy interinamente en manos de Tarcisio Bertone (78 a帽os), cuyas atribuciones crecieron durante el pontificado de Juan Pablo II, podr铆a ver seriamente reducidas sus atribuciones. Tambi茅n podr铆a disminuirse la cantidad de dicasterios (ministerios) del gobierno central de la Iglesia. Varias de las funciones que tienen ahora estas dependencias podr铆an pasar directamente a las di贸cesis, como parte tambi茅n de una estrategia de descentralizaci贸n.

– 驴Gobierno m谩s colegiado?

Durante Juan Pablo II y Benedicto XVI, la Iglesia Cat贸lica se hizo vaticano bergoglio2鈥渞omano-c茅ntrica鈥, tirando atr谩s el proceso de descentralizaci贸n impulsado por el Concilio Vaticano II hace m谩s de cincuenta a帽os. Otra medida que se estar铆a considerando es que la m谩xima autoridad de los dicasterios no est茅 reservada a cardenales y obispos, sino que all铆 pueda haber laicos cat贸licos, varones y mujeres. Muchos se preguntan, por ejemplo, cu谩l es la pertinencia de que un cardenal presida el Pontificio Consejo para la Familia. Si la medida se toma, por m谩s que sea el resultado de un razonamiento sensato, ser谩 considerada 鈥渁udaz鈥 y hasta transgresora por quienes reivindican el poder centralizado de los obispos.

Con el nombramiento de la comisi贸n internacional de cardenales para que lo asesore, el Papa tambi茅n dio otro signo en la l铆nea, ya adelantada en gestos, de avanzar hacia un gobierno m谩s colegiado de la Iglesia Cat贸lica.

No habr铆a que olvidar otras acciones. Les puso freno a los intentos de los ultraconservadores lefebvristas, que hab铆an comenzado a negociar con Benedicto XVI su reinserci贸n en la Iglesia, pero exigiendo que se les reconociera su desconocimiento de parte de los acuerdos del Concilio Vaticano II, al que consideran inaceptable. Francisco dijo no: tienen que regresar sin condiciones. Y al mismo tiempo desbloque贸 la causa de canonizaci贸n de Oscar Arnulfo Romero, arzobispo m谩rtir de San Salvador (El Salvador), asesinado el 24 de marzo de 1980. El proceso hab铆a sido paralizado en concordancia con los acuerdos entre Ronald Reagan y Juan Pablo II, que acompa帽aron la puesta en marcha del llamado Consenso de Washington y la ofensiva norteamericana sobre Am茅rica Central. Ciertamente la figura de Romero, luchador por la justicia y m谩rtir de la paz, no era bien vista por los conservadores norteamericanos. El proceso de canonizaci贸n estuvo parado hasta ahora.

Francisco tambi茅n ha tenido mano dura con los ped贸filos, y 茅sta parece ser una l铆nea de su gobierno eclesi谩stico.

– 驴Qu茅 se puede esperar?

Un cap铆tulo que puede aportar novedades es el referido al banco vaticano, el Instituto para las Obras de la Religi贸n (IOR), una instituci贸n severamente cuestionada en el mundo financiero. La Agencia de Informaci贸n Financiera, creada por la Comunidad Europea, tiene al banco vaticano entre las instituciones sospechadas de blanqueo de dinero. Las especulaciones sobre el futuro del IOR son muchas y van desde el cierre directo hasta una reforma sustancial en sus estatutos. La eventual clausura del banco vaticano tiene muchas resistencias en el seno de la Iglesia, de algunos obispados y ciertas congregaciones religiosas, que encuentran en el banco vaticano un 谩mbito donde invertir y proteger sus dineros. Por ahora, Francisco pidi贸 una auditor铆a a fondo y est谩 dispuesto a transparentar los resultados haci茅ndolos p煤blicos.

– 驴Convocar谩 Francisco a un concilio, una gran asamblea de los obispos de toda la Iglesia, como lo hizo en su momento Juan XXIII?

No habr铆a que descartar la posibilidad, aunque para ello todav铆a habr谩 que esperar los pr贸ximos pasos. Quiz谩s la visita a Brasil, en julio pr贸ximo, sea la ocasi贸n para hacer algunos anuncios, cuando la mirada del mundo est茅 centrada en su primer viaje en torno de la Jornada Mundial de la Juventud.

vaticano begoglioRespecto de Argentina, vale anotar que recibi贸 a las Abuelas de Plaza de Mayo 鈥揳unque muchos objetan que no hubo audiencia privada, como s铆 se la otorg贸 inclusive a deportistas鈥 y respondi贸 atentamente a una carta de Hebe de Bonafini. Habr谩 que esperar si los di谩logos y los pedidos 鈥損articularmente aquellos referidos a la apertura de los archivos eclesi谩sticos que puedan aportar informaci贸n para el esclarecimiento de hechos ocurridos durante la dictadura militar鈥 caen en buen terreno y se producen hechos favorables en ese sentido. Este s铆 podr铆a ser un paso de enorme trascendencia, para la Argentina y para el mundo.

En relaci贸n con la vida pol铆tica argentina, Francisco contin煤a con la misma estrategia que antes tuvo como Bergoglio. Los contactos reservados existen y en estos dos meses hubo mucho m谩s di谩logos 鈥搕elef贸nicos y presenciales鈥 que aquellos que han trascendido a la opini贸n p煤blica. M谩s de un dirigente pol铆tico (inclusive alguno del oficialismo) ha sido recibido en Roma por el Papa en forma privad铆sima. Las llamadas telef贸nicas son asiduas. Pocas son p煤blicas, la mayor铆a se mantienen en reserva. Hay m谩s de una an茅cdota que da cuenta de secretarios y telefonistas que no pueden creer y se toman unos instantes para discernir que no se trata de una broma de mal gusto cuando del otro lado del tel茅fono alguien se presenta como 鈥淔rancisco, el Papa鈥 y pide hablar con su jefe o con su jefa. Al fin de cuentas, 茅se es el mismo estilo que Bergoglio supo llevar adelante desde su despacho en el Arzobispado porte帽o. Aunque ahora su papel, su funci贸n y su responsabilidad sean otros y, por ese mismo motivo, tambi茅n el cuidado es mayor para no aparecer 鈥渋nterfiriendo鈥 en los asuntos pol铆ticos del pa铆s.

Lo cierto es que Francisco abri贸 la puerta a muchas expectativas, incluso de parte de aquellos que en alg煤n momento pudieron ser sus severos cr铆ticos. Llama la atenci贸n, por ejemplo, la actitud del te贸logo de la liberaci贸n brasile帽o Leonardo Boff, quien pr谩cticamente ha extendido un cheque en blanco para la gesti贸n del papa Bergoglio.

– 驴Cambi贸 Bergoglio?

Todo indica que no hay cambios sustanciales entre Jorge Bergoglio y Francisco. Pero apenas con afirmar sus rasgos fundamentales, el Papa ya genera 鈥渞uidos鈥 en la estructura vaticana y en el gobierno de la Iglesia Cat贸lica Romana, que atraviesa una gran crisis, que est谩 anquilosada en el tiempo.

No modific贸 sus convicciones. Eso puede darse por cierto. Y por tal motivo no habr铆a que esperar cambios fundamentales en la doctrina. Seguramente no los habr谩. Aunque s铆 鈥搒iguiendo el estilo pastoral del ahora Papa鈥 m谩s cercan铆a y atenci贸n para reaproximar a la Iglesia a quienes se han sentido rechazados (divorciados, curas casados, entre otros) o desalentados de participar.

Hasta el momento, el Papa ha decidido guardar silencio en relaci贸n con las objeciones que se hicieron respecto de su actuaci贸n en Argentina durante la dictadura militar. El vocero Federico Lombardi es quien ha salido al cruce de las acusaciones. Lo m谩s probable es que Francisco siga en la misma posici贸n: sin comentarios.

Francisco no es un revolucionario. Es, m谩s bien, un sacerdote de pensamiento conservador aunque cuenta con gran sensibilidad respecto de los temas sociales. Por ese motivo no deber铆a extra帽ar la ratificaci贸n permanente de las cuestiones fundamentales de la doctrina cat贸lica, acompa帽ada de mensajes tambi茅n continuos que llaman la atenci贸n sobre la situaci贸n de los pobres, de los excluidos y, desde su nuevo rol en el mundo, una apelaci贸n constante en favor de la paz. Una cumbre de l铆deres religiosos con el prop贸sito de coordinar tareas en bien de la paz podr铆a estar pr贸xima a ser anunciada.

*Publicado en P谩gina 12

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1 Coment谩rio

Comentarios

  1. Haroldo
    4 junio 2013 22:19

    Pero tiene mucho silencio sobre l perd贸n de la Iglesia en la matanza expresa de los poueblos de Am茅rica Latina, junto a las trasnacionales. Debiera pedir perd贸n por destruir la alegr铆a de nuestras etnias. De no apoyar la 芦espirtualidad no teol贸gica promoviendo el monopolio de una verdad accidentada de poder, entonces el claro-oscuro se ver谩 m谩s n铆tido y no el silencio que otorga m谩s masacre y mentiras